El proyecto educativo es coherente con las exigencias establecidas en el marco normativo vigente. De acuerdo con los valores y principios de nuestra Constitución,desarrollados en la Ley Orgánica 2/2006 de 6 de mayo LOE, consolidada por Ley Orgánica 3/2020 de 29 de diciembre LOMLOE y la Ley 17/2007 de 10 de diciembre LEA y en la Recomendación del Consejo de la Unión Europea, de 22 de mayo de 2018, relativa a las competencias clave para el aprendizaje permanente del Parlamento Europeo y del Consejo, en la que se insta a los Estados miembros a "desarrollar la oferta de competencias clave». Ya, la UNESCO en 1996 estableció los principios precursores para la aplicación de una enseñanza basada en competencias, identificando que los pilares básicos de una educación permanente para el Siglo XXI, son «aprender a conocer», «aprender a hacer», «aprender a ser» y «aprender a convivir».
En este sentido, el artículo 2 del Real Decreto 157/2022 que desarrolla el currículo para la Educación Primaria, define competencia como “desempeños que se consideran imprescindibles para que el alumnado pueda progresar con garantías de éxito en su itinerario formativo, y afrontar los principales retos y desafíos globales y locales. Las competencias clave aparecen recogidas en el Perfil de salida del alumnado al término de la enseñanza básica y son la adaptación al sistema educativo español de las competencias clave establecidas en la Recomendación del Consejo de la Unión Europea, de 22 de mayo de 2018 relativa a las competencias clave para el aprendizaje permanente.”
Además, se añade el concepto de competencia específica, definiéndose esta como “desempeños que el alumnado debe poder desplegar en actividades o en situaciones cuyo abordaje requiere de los saberes básicos de cada área o ámbito. Las competencias específicas constituyen un elemento de conexión entre, por una parte, el Perfil de salida del alumnado, y, por otra, los saberes básicos de las áreas o ámbitos y los criterios de evaluación.”
Además, el currículo aboga por el desarrollo de unos objetivos de etapa y por tanto de una serie de capacidades que conforman las diferentes dimensiones de la personalidad: afectivas, sociales, cognitivas, motrices y emocionales. Objetivos y competencias son los referentes en los que este proyecto educativo se basa para contribuir a una educación integral de nuestros alumnos y a la mejora de los éxitos escolares.
- El aprendizaje basado en competencias, que incluye, además del «saber», el «saber hacer» y el «saber ser y estar». Se trata de formar una ciudadanía competente a través de una educación que tenga en cuenta las competencias clave que demanda la construcción de una sociedad igualitaria, plural, dinámica, emprendedora, democrática y solidaria.
- La educación en valores que favorezcan la libertad personal, la responsabilidad, la ciudadanía democrática, la solidaridad, la tolerancia, la igualdad, el respeto y la justicia, así como que ayuden a superar cualquier tipo de discriminación, adoptando las actitudes y valores que, a partir del respeto al pluralismo y el pensamiento crítico basado en la racionalidad contribuyan a construir una sociedad más desarrollada y justa.
- El desarrollo de la capacidad de los alumnos y alumnas para regular su propio aprendizaje, confiar en sus aptitudes y conocimientos, así como para desarrollar la creatividad y la iniciativa personal
- La adquisición de hábitos intelectuales y técnicas de trabajo, de conocimientos científicos, técnicos, humanísticos, históricos y artísticos, así como el desarrollo de hábitos saludables, el ejercicio físico y el deporte.
- La capacitación para la comunicación en lenguas extranjeras: fomentando el lenguaje oral y escrito, por medio de teatros, textos literarios, cartelería, donde toda la comunidad educativa esté implicada.
- La capacitación para las actividades y áreas científicas, tecnológicas y matemáticas (STEM), propias del siglo XXI, a través de metodologías que promuevan estos contenidos de manera atractiva para el alumnado, estableciéndose para ello un Plan de Ciencias de Centro, encaminado a tal fin.
- La preparación para el ejercicio de la ciudadanía y para la participación activa en la vida económica, social y cultural, con actitud crítica y responsable y con capacidad de adaptación a las situaciones cambiantes de la sociedad del conocimiento.
Todo esto se va a concretar en lo que denominamos, “Las claves del proyecto educativo.”
Este proyecto educativo y cada uno de los apartados que lo desarrollan, está configurado articulando medidas y propuestas que contribuyen a diseñar un centro educativo desde las líneas de actuación enunciadas anteriormente y a implementar propuestas educativas basadas en tareas y actividades que garanticen el desarrollo de las capacidades del alumnado y la adquisición de las competencias clave.
El currículo, de acuerdo con unos criterios y estrategias planificadas por los equipos docentes, se organizará en torno a programaciones didácticas en la que todos los elementos estarán convenientemente relacionados entre sí, por tanto la diversidad de estilos y ritmos de aprendizaje presentes en un centro y en un aula, garantizando así un principio básico de equidad y no discriminación.
El actual sistema educativo pretende que el alumnado adquiera una serie de competencias clave que favorezca un aprendizaje global y un desarrollo de habilidades y destrezas que faciliten la integración de los alumnos y las alumnas, en la sociedad en sus diferentes ámbitos personales, de relación y profesionales. Este proyecto educativo y todos los documentos que lo desarrollan estarán vertebrados por las siete competencias clave que el alumnado deberá ir adquiriendo a lo largo de la etapa.
Las programaciones didácticas de las distintas áreas de Educación Primaria Incluirán actividades que estimulen la motivación por la integración y la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación y no sólo para preparar al alumnado a saber hacer dentro del contexto digital, sino para que entienda las TIC no como un fin en sí mismas sino como un medio para el aprendizaje y la comunicación.
Se pretende que el alumnado sea el protagonista de su aprendizaje en el contexto digital, genere contenidos, los comparta, construya de manera conjunta y vaya más allá de ser un mero observador o consumidor. Se pretende que todo el alumnado adquiera las capacidades necesarias para llegar a ser competente en el manejo digital. La formación del profesorado encaminada a un mejor aprovechamiento de los recursos TIC con los que cuenta el centro.
La inclusión en las programaciones didácticas actividades relacionas con las TIC, que potencien tanto la adquisición de la Competencia Digital, como a través de ella, la de las demás competencias.
La dotación y el mantenimiento de los recursos TIC en las aulas y otros espacios, de manera que permitan la realización de las actividades programadas.
La formación del profesorado encaminada a un mejor aprovechamiento de los recursos TIC con los que cuenta el centro.
La inclusión en las programaciones didácticas actividades relacionas con las TIC, que potencien tanto la adquisición de la Competencia Digital, como a través de ella, la de las demás competencias.
La dotación y el mantenimiento de los recursos TIC en las aulas y otros espacios, de manera que permitan la realización de las actividades programadas.
La lectura constituye un factor fundamental para el desarrollo de las competencias clave. En consonancia con las Instrucciones de 21 de junio de 2023 sobre lectura diaria planificada, el Centro concreta un modelo de organización basado en el horario. Para ello, cada día contará con una actividad específica para el desarrollo de la competencia lectora (actividades antes, durante y después de la lectura). Además, se despliega el uso generalizado del Plan Lingüístico de Centro.
Independientemente de esto, las programaciones didácticas de todas las áreas incluirán actividades y tareas para el desarrollo de la competencia en comunicación lingüística. En el Centro se organizará la práctica docente garantizando la incorporación de un tiempo diario, en todos los niveles de la etapa, para el desarrollo de dicha competencia.
Se potenciará el Diseño Universal de Aprendizaje (DUA) para garantizar una efectiva educación inclusiva, permitiendo el acceso al currículo a todo el alumnado que presente necesidades específicas de apoyo educativo. Para ello, en la práctica docente se desarrollarán dinámicas de trabajo que ayuden a descubrir el talento y el potencial de cada alumno y alumna y se integrarán diferentes formas de presentación del currículo, metodologías variadas y recursos que respondan a los distintos estilos y ritmos devaprendizaje del alumnado
Se fomentará el uso de herramientas de inteligencia emocional para el acercamiento del alumnado a las estrategias de gestión de emociones, desarrollando principios de empatía y resolución de conflictos que le permitan convivir en la sociedad plural en la que vivimos.
Este proyecto educativo apuesta por el aprendizaje cooperativo, en el que el alumnado participe activamente en su proceso de aprendizaje, también en cooperación, aplicando estrategias de negociación, consenso, mediación, empatía y asertividad, con responsabilidad compartida y ayuda mutua con el resto de compañeras y compañeros, maximizando sus aprendizajes y los del resto del grupo, generando interdependencia positiva. La estructuración del aprendizaje de forma cooperativa, si se lleva a cabo de manera óptima, crea un clima en el aula que favorece dicho aprendizaje y posibilita conseguir mejores resultados escolares. Facilita la atención a la diversidad, hace posible un modelo inclusivo dentro del aula, mejorando la calidad de las interacciones dentro del grupo y con los maestros y maestras, propiciando que el clima del aula sea más positivo .Este proyecto educativo, desde el aprendizaje cooperativo pretende también educar en valores como la solidaridad, la cooperación, la convivencia, el diálogo y el respeto a la diferencia, dentro del contexto natural y no forzado del propio alumnado, en el que entrena y pone en práctica las habilidades sociales y comunicativas.
El proceso de enseñanza-aprendizaje basado en competencias debe abordarse desde todas las áreas de conocimiento y por parte de las diversas instancias que conforman la comunidad educativa. En este sentido, desde este proyecto educativo se garantizará que los equipos docentes tengan referentes comunes con objeto de proporcionar un enfoque interdisciplinar, integrador y holístico al proceso educativo.
La idea de globalidad debe guiarnos sabiendo integrar los diferentes contenidos en torno a la experimentación, investigación, trabajos de campo, salidas, visitas, observación directa... y el uso de tecnologías de la información y comunicación.
En las programaciones didácticas y de aula, de acuerdo con esta clave interdisciplinar, se van a proponer unidades didácticas integradas en las que todos los elementos curriculares estén relacionados entre sí.
Mejorar la competencia en comunicación lingüística de nuestro alumnado a través de un proyecto lingüístico interdisciplinar, mediante:
El Proyecto Educativo debe permitir que el alumnado desarrolle destrezas básicas, potenciando aspectos clave como el debate y la oratoria, incluyendo elementos propios de la cultura andaluza, incidiendo en la comunicación oral en lengua extranjera.
El proyecto lingüístico de nuestro centro, a través de la biblioteca escolar, será el eje vertebrador a partir del cual se elaborarán todas las actividades relacionadas con la lectoescritura.
A través de la expresión oral, trabajaremos con nuestro alumnado la adquisición de una actitud crítica ante la adquisición de nuevos conocimientos, teniendo en cuenta sus intereses y haciéndoles plantearse el porqué de las cosas.
Mejorar la competencia matemática y científico-tecnológica del alumnado a través
de un Plan de Ciencias de Centro, con las siguientes características:
Unificar criterios para la didáctica de las matemáticas, especialmente proporcionando estrategias para la resolución de problemas, utilizando metodologías diversas para la enseñanza de los algoritmos y no solo los métodos tradicionales.
Proponer actividades propias del método científico, basadas en la observación, la experimentación, el análisis, el establecimiento de hipótesis, etc. Para ser trabajadas desde todas las áreas, especialmente las ciencias sociales y naturales.
Impulsar metodologías para la mejora de habilidades de cálculo y desarrollando la capacidad de resolución de problemas, fortaleciendo habilidades y destrezas de razonamiento matemático.
Búsqueda del éxito escolar de todo el alumnado, prevención de dificultades y atención de aquél con necesidades de apoyo específico,
La organización de nuestro Centro debe dar respuesta a las necesidades del conjunto del alumnado. Esto requiere una flexibilidad en la propuesta de modalidades organizativas y, en consecuencia, en la distribución de los tiempos y utilización de espacios.
La estructura y el contenido de los distintos elementos curriculares han de tener presente la pluralidad de nuestro alumnado, diseñando situaciones de enseñanza-aprendizaje que tengan en cuenta las diferencias de cada uno.
Debemos de tener muy presente el valor del esfuerzo
Fomentar el valor del esfuerzo es fundamental para obtener el éxito ya que nos enseña a conseguir un objetivo afrontando las dificultades que se nos puedan presentar.
Desde nuestro centro debemos de ayudar a crear en los niños la capacidad de esfuerzo. El trabajo escolar debe de suponer el planteamiento de pequeños retos que los alumnos deben de superar y así constituir un camino para promover este valor. Si les enseñamos a que se esfuercen en cosas pequeñas, serán capaces de afrontar cada vez mayores retos.
Asignarles a los alumnos pequeñas responsabilidades, ayuda al desarrollo del valor del esfuerzo.
El Centro fomentará el trabajo en equipo del profesorado, la formación e innovación permanente y la investigación educativa
Proponer y desarrollar de forma anual un plan de formación del profesorado que responda a las necesidades educativas que se detectan en nuestro Centro a partir de los análisis de evaluación y la memoria de autoevaluación para que redunden en un beneficio del mismo y de la Comunidad Educativa.
Fomento de las actividades de coordinación entre los equipos docentes y de ciclo.
Creación de un clima agradable entre toda la comunidad educativa en que noscsintamos motivados, desarrollando un ambiente de confianza, interrelación y cooperación entre todos.
Favorecimiento de la adquisición de competencias profesionales para el ejercicio de la enseñanza y aprendizaje, en especial, la competencia digital.
Entre nuestras líneas de actuación pedagógica orientadas al respeto y la convivencia tendremos como una prioridad el formar en el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales y preparar para asumir una vida responsable en una sociedad libre y tolerante con las diferencias. Para ello tendremos que:
Fomentar un clima de respeto y convivencia, que facilite el trabajo del alumnado y profesorado, imprescindible para desarrollar la tarea educativa poniendo en práctica las actividades que desde el DENIP se programen.
Favorecer la coeducación y comprensión, evitando cualquier discriminación por razónvde sexo, raza o religión, educando para la paz y la no violencia.
Exigir un comportamiento correcto tanto dentro como fuera del aula: pedir la palabra; dar las gracias; vestir según las circunstancias; pedir las cosas por favor; respetar las decisiones de la mayoría; respetar los derechos de los demás al estudio, al juego etc.
El proyecto educativo asegurará que la evaluación La evaluación del alumnado sea global, continua y formativa, y que tenga en cuenta el grado de desarrollo de las competencias clave, los perfiles de salida de las diferentes competencias clave y su progreso en el conjunto de los procesos de aprendizaje.
Los referentes para la comprobación del grado de adquisición de las competencias clave y el logro de los objetivos de la etapa en las evaluaciones continua y final de las distintas áreas son los criterios de evaluación.
Finalmente, la evaluación aspirará a proporcionar una información veraz sobre el grado de desarrollo de los perfiles de salida de las competencias clave en el alumno al finalizar tanto la educación infantil como la primaria. El Perfil de salida es único y el mismo para todo el territorio nacional. Es la piedra angular de todo el currículo, la matriz que cohesiona y hacia donde convergen los objetivos de las distintas etapas que constituyen la enseñanza básica. Se concibe, por tanto, como el elemento que debe fundamentar las decisiones curriculares, así como las estrategias y las orientaciones metodológicas en la práctica lectiva. Debe ser, además, el fundamento del aprendizaje permanente y el referente de la evaluación interna y externa de los aprendizajes del alumnado, en particular en lo
relativo a la toma de decisiones sobre promoción entre los distintos cursos.
La evaluación, por tanto, es una clave singularmente importante de nuestro proyecto, y las técnicas e instrumentos serán esenciales para evaluar de manera objetiva y en torno a
objetivos y competencias.
La familia tiene una serie de derechos y obligaciones respecto a la educación de sus hijos e
hijas y en cuanto a su relación con el centro educativo en general, y con el profesorado en particular.
Será labor del profesorado del centro crear oportunidades en las que familia y laescuela vayan de la mano en la educación integral de los niños y las niñas. Fomento
Fomentode la participación de las familias en las actividades del centro, potenciando la figura de la delegada o delegado de las madres y padres del alumnado.
La tutoría debe ser considerada como el eje central de interrelación entre el centro y las madres/padres de alumnos y alumnas.
Mantener relaciones fluidas con la Asociación de Madres y Padres, colaborando con ellas en las actividades que propongan al centro y pidiendo su participación y colaboración en las actividades que realiza el centro.
Nuestra cultura debe de estar presente en nuestras líneas de actuación. Cultura andaluza.
La cultura andaluza debe constituir la mejor fuente para proporcionar información a la hora de definir el qué enseñar en nuestro colegio. De ella se pueden seleccionar muchos hechos, situaciones-problema o tareas para referirlas a las diferentes
materias del conocimiento.
En la cultura andaluza se encontrará una serie significativa de valores y actitudes dignos de ser fomentados y que forman parte del patrimonio de nuestro pueblo. Así mismo, en la necesidad de cambio del nuevo currículo, pretendemos resaltar la importancia de las artes en éste, y en particular de la música y el flamenco, como manifestación artística y cultural, seña de identidad de la cultura andaluza.
El centro participara en planes y programas que mejoren la labor educativa y aporten calidad a la enseñanza. Proyectos que se realizan siempre encaminados a desarrollar, potenciar, las cualidades humanas.
LÍNEAS GENERALES DE ACTUACIÓN PEDAGÓGICA PARA SEGUNDO CICLO DE INFANTIL
Orientaciones de carácter general sobre metodología didáctica
Abordamos una metodología didáctica por tareas que incorpora estrategias innovadoras sin olvidar lo mejor de las metodologías didácticas tradicionales. Aúna la motivación y laexperimentación al planteamiento con rigor curricular de los contenidos. Cada secuencia didáctica presenta a los niños y niñas una situación problema y les plantea un desafío, un reto motivador que permite que el propio alumno y alumna se interese y avance a lo largo del hilo educativo, sin perder interés a lo largo del proyecto y animado por el desafío quesupone la búsqueda de soluciones.
Cada reto pone en marcha una investigación, que se desarrolla a través de las secuencias didácticas, y que da lugar a un producto final. Además, es un reto que el niño o niña debe acometer con sus compañeros y compañeras de clase, lo que aumenta su interés y apoya su interacción social. Y, lo que es más importante, le identificará como parte de un grupo unido por una tarea común. Los retos incorporan también en la investigación, de manera natural, las TIC, a través de recursos asociados a códigos QR, la propuesta de realidad aumentada y
el producto final digital.
Por tanto, algunas de las características más destacables de la metodología didáctica que aplicamos son las siguientes:
• Rigor curricular
• Tareas motivadoras
• Contenidos globalizados
• Papel destacado de la experimentación y el juego
• Incorporación de diversas estrategias de pensamiento
• Protagonismo del alumnado en su propio aprendizaje
• Ayuda a la interacción incorporando diversos aprendizajes cooperativos
• Abierto a la participación de las familias
• Integración del desarrollo de la competencia digital
• Evaluación rigurosa, completa y práctica
• Desarrollo de la inteligencia emocional
• Prácticas de aula inclusivas
• Integración de los aprendizajes
• Estimulación de la capacidad de emprendimiento
Estrategias metodológicas
En primer lugar, partimos de la convicción de que los procesos de aprendizaje en esta etapa dependen, en buena medida, de cómo se aprende. Y de que el aprendizaje es una activida compartida, cooperativa y comunicativa en la que los niños y niñas, junto a sus profesores y profesoras y otras personas adultas cercanas, interpretan la realidad y la cultura y le otorgansignificado, construyendo de esa forma, los conocimientos.
Por eso, en este segundo ciclo de Educación Infantil, el trabajo en el aula se basa en las actividades, en las experiencias, en lo cotidiano y, especialmente, en el juego, como eje de la dinámica de la clase. El niño o la niña no siente que dentro del aula está haciendo algo completamente diferente a lo que hace fuera del colegio, de manera que vive el aprendizaje como una rutina más, enlazada con el resto de sus ocupaciones. Además, las actividades y tareas que planteamos en cada unidad didáctica están diseñadas para que losdiversos estilos y ritmos de aprendizaje tengan cabida.
Se proponen actividades y tareas que requieren el uso de recursos variados, no limitados al libro del alumno, y que relacionan los contenidos con situaciones de la vida cotidiana,
y los de unas áreas con los de otras. Los niños y niñas aprenden jugando, construyendo, relacionando, probando, experimentando, practicando e interaccionando con el resto dela clase.
Los niños y niñas aprenden de forma global, interrelacionando experiencias, contenidos y sensaciones. Por ello, ponemos especial énfasis en organizar y secuenciar los contenidos desde un enfoque globalizador, que permita a los niños y a las niñas realizar
aprendizajes significativos.
En las investigaciones desarrolladas en las unidades didácticas se integran no solo los contenidos de las tres áreas, sino también los contenidos de música e inglés, que comparten la misma metodología y los mismos centros de interés que las unidades didácticas.
El aprendizaje, además, se ve estimulado por el ambiente de afecto y confianza que
impregna la vida del aula y que potencia la autoestima de niños y niñas así como sudesarrollo e integración social.
En base a todas estas consideraciones, basamos las estrategias metodológicas en los siguientes principios:
• Globalización: los niños y niñas abordan el proceso de aprendizaje de una forma global, en el que intervienen, de forma interrelacionada, aspectos cognitivos, expresivos, emocionales, etc. Es decir, nos acercamos a un contenido desde un enfoque integral, globalizador y diverso.
• Aprendizaje significativo: surge cuando el alumno o alumna establece relaciones entre los conocimientos previos y las experiencias que ya posee con lo que se ha de aprender. El aprendizaje significativo permite la integración de los conocimientos,posibilitando aplicar lo que se ha aprendido en una situación a otras situaciones diferentes y a otros contextos.
• Motivación: debemos destacar, como punto de inicio esencial, que un requisito ineludible de cualquier aprendizaje es que este resulte estimulante y atractivo.
Con estos principios, aplicamos un método por tareas en el que cada unidad didáctica oreto se “presenta” ante el alumnado con una propuesta motivadora. Esta aventura les acerca a distintos conceptos del entorno y de sí mismos, y les permite desarrollar distintas habilidades y destrezas lógicas, de comunicación y sociales. Les convierte en investigadores activos en su propio desarrollo de aprendizaje, estimulándoles en cada uno de los retos que tienen que resolver, con ayuda del resto de compañeros y compañeras de la clase. Los niños y niñas investigan, por tanto, de forma cooperativa,
globalizada e interdisciplinar.
Como otro elemento motivador más, su investigación se materializa, al final de cada unidad, en algún producto o elemento final que ellos mismos elaboran para compartir
con el grupo y con la familia. Y que va acompañado también de un producto digital final.
En definitiva, cada unidad de trabajo se planifica en una secuencia didáctica que se entreteje alrededor de ese reto motivador inicial. A partir de esa pregunta o desafío se
van enhebrando todos los contenidos curriculares relacionados, que se abordan desde distintos planteamientos metodológicos. De esta manera, el alumnado se convierte en el
verdadero protagonista de su propio aprendizaje.
En este sentido, se incluyen como puntos clave del desarrollo curricular, las técnicas de aprendizaje cooperativo que se suceden en las fichas y que fomentan la participación
activa y permiten establecer relaciones constructivas entre los escolares. Estas técnicas posibilitan que todo el alumnado participe, incidiendo en el respeto hacia las intervenciones de los demás y valorando la capacidad de colaboración de unos con otros.
Otro elemento de gran peso en cada reto es el trabajo con diferentes técnicas de construcción del pensamiento que activan la adquisición gradual de destrezas y hábitos mentales, y que trabajan la aplicación de procesos cognitivos diversos. Así, niños y niñas aprenden a relacionar, comparar, realizar inferencias, reflexionar, organizar y esquematizar la información, establecer sencillas relaciones causa y efecto, tener en cuenta los diversos factores que se relacionan con una idea o concepto, etc. También mejoran su capacidad para expresarse, de forma oral y corporal, y para atender y escuchar las experiencias y opiniones del resto de la clase.
A continuación, se detallan algunos enfoques metodológicos e ideas fundamentales que sustentan la práctica educativa durante este ciclo.
Criterios generales sobre evaluación de los aprendizajes y promoción de los alumnos
Marco normativo
REAL DECRETO 95/2022, de 1 de febrero, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Infantil.
DECRETO 100 de 2023 de 9 de mayo, por el que se establece la ordenación y el
currículo de la etapa de Educación Infantil en la Comunidad Autónoma de Andalucía.
ORDEN de 30 de mayo de 2023, por la que se desarrolla el currículo correspondiente a la etapa de Educación Infantil en la Comunidad Autónoma de Andalucía, se regulan determinados aspectos de la atención a la diversidad y a
las diferencias individuales, se establece la ordenación de la evaluación del proceso de aprendizaje del alumnado y se determinan los procesos de tránsito entre ciclos y con Educación Primaria
INSTRUCCIÓN 11/2022, de 23 de junio, de la Dirección General de Ordenación y Evaluación Educativa, por la que se establecen aspectos de organización y funcionamiento para los centros que impartan Educación Infantil para el curso 2022/2023.
La evaluación en este segundo ciclo de Educación Infantil debe tener un carácter netamente formativo y permite valorar el desarrollo alcanzado, así como identificar los aprendizajes adquiridos por las niñas y los niños, tomando como referencia los criterios de evaluación de cada una de las áreas. Este proceso evaluador forma parte desarrollo educativo, se basa en la observación directa y sistemática, en qué medida se han alcanzado los objetivos propuestos y realizar los ajustes pertinentes; es decir, el proceso evaluador se concibe como una referencia para orientar la acción educativa.
La evaluación, como tal, está inmersa en el proceso de enseñanza y aprendizaje del alumnado con el fin de detectar las dificultades en el momento en que se produzcan, averiguar sus causas y adoptar las medidas necesarias que permitan al niño o la niña continuar, de forma adecuada, su proceso de aprendizaje. En este aspecto, no debemos olvidar que cada niño y cada niña, y más en estas edades, tiene su propio ritmo de aprendizaje y de maduración, y que debemos respetarlo.
Por último, no podemos olvidar que la evaluación ha de hacerse en todos los ámbitos docentes; no solo se evalúa el proceso de aprendizaje del niño o la niña, también es
enriquecedor evaluar el proceso de enseñanza, así como los medios, procedimientos y herramientas utilizados para conseguir un proceso de aprendizaje óptimo, eficaz y de
calidad.
Características y procedimientos de la evaluación
La evaluación del proceso de aprendizaje del alumnado en el segundo ciclo de la Educación Infantil es continua, global y formativa y tiene como referente los objetivos establecidos para la misma:
Continua: al recoger permanentemente información sobre el alumno o la alumna y el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Global: al referirse al conjunto de capacidades expresadas en los objetivos.
Todas las áreas de trabajo se relacionan entre sí, porque ante el alumno o alumna hay una única realidad global; de ahí el carácter globalizador de la etapa.
Formativa: proporciona una información constante que permite mejorar tanto los procesos como los resultados de la intervención educativa. Los resultados de la evaluación le sirven al docente para ir orientando la propia acción educativa
Tal y como establece la normativa, la evaluación es responsabilidad del maestro-tutor de cada grupo, que dejará constancia de sus observaciones y valoraciones sobre los
aprendizajes de cada niño y cada niña y atenderá, cuando proceda, a las informaciones proporcionadas por otros profesores o profesoras que trabajen con ese alumno o alumna
Sin embargo, un elemento innovador del proceso evaluador que planteamos es que tieneen cuenta e incorpora la propia autoevaluación de cada alumno y cada alumna.
En este proceso evaluador programamos tres momentos:
1. Evaluación inicial: se realiza al inicio del curso escolar y sirve para conocer y valorar la situación de partida del alumnado y sus posibilidades. Vale como punto de referencia para planificar la práctica educativa y decidir posibles ajustes a tomar.
2. Evaluación continua: se lleva a cabo a lo largo del curso escolar, observando qué saben hacer los niños y las niñas, qué y cuánta ayuda necesitan y cómo están evolucionando. Se realizan fichas de metacognición en cada reto, un registro de
evaluación por cada unidad didáctica trabajada, un circuito de metacognición trimestral y se completa un boletín de evaluación al trimestre.
3. Evaluación final: permite conocer el momento evolutivo de cada niño o niña valorando la consecución de los objetivos alcanzados, las dificultades encontradas, la medidas adoptadas, al igual que la propia práctica docente. El tutor elabora, al finalizar cada ciclo, un informe individualizado sobre los logros en el proceso de desarrollo de cada niño y cada niña, y en la adquisición de los aprendizajes adquiridos en las áreas en relación con los objetivos establecidos. Asimismo, se harán constar las dificultades encontradas y las medidas de apoyo adoptadas. Al finalizar cada curso escolar se
informará a la familia del alumno o alumna de esta evaluación final.
Para recabar información sobre el proceso de aprendizaje de los alumnos y evaluar este proceso, los profesores y profesoras nos apoyamos en los siguientes procedimientos:
Observación directa, continua y sistemática: constituye el principal instrumento de evaluación en Educación Infantil. Observamos qué saben hacer los niños, qué y cuánta ayuda necesitan y cómo están evolucionando.
Análisis de las diferentes producciones elaboradas por el niño o la niña a lo largo del trimestre. Valoramos las fichas, las producciones plásticas, las actividades realizadas en clase y la participación que el niño o la niña ha ido teniendo en cada una de ellas.
Información obtenida al observar cómo se desenvuelve el niño en otros momentos scolares, en el comedor, en el patio, en los momentos de acogida(llegada al colegio) y recogida (salida del colegio).
Entrevistas con las familias y aquella obtenida en entrevistas con otros miembros del equipo docente que trabajen con el grupo o que atiendan a algún niño o niña en particular: nos aportan información complementaria sobre el alumnado.
Criterios de evaluación: describen los aprendizajes imprescindibles y fundamentales que el alumnado tiene que alcanzar en cada área y sirven al docente para orientar su acción educativa, ya que son una referencia de lo que el
niño y niña va a trabajar. Los criterios de evaluación se refieren al contenido trabajado en la unidad, y al desarrollo de las capacidades y el logro de los objetivos marcados en el currículo. Algunos evalúan aspectos amplios mientras
que otros evalúan aspectos más concretos.
Fichas de metacognición: las completan los propios alumnos y alumnas para cada uno de los seis retos trabajados en cada nivel.
Fichas de evaluación inicial y final del curso.
Final de etapa
Al finalizar el alumnado el segundo ciclo de la etapa de Educación Infantil, el tutor o la tutora recoge los datos más relevantes de los informes de cada curso y elabora un
informe individualizado de final de ciclo sobre los logros en su proceso de desarrollo y en la adquisición de los aprendizajes en relación con los objetivos establecidos.
Asimismo, se hacen constar los aspectos que más condicionen su progreso educativo y en su caso, las medidas de refuerzo y adaptación que se hayan tomado.
En el caso de alumnos o alumnas con necesidades específicas de apoyo educativo se puede proponer la permanencia de un año más en el último curso del segundo ciclo de la etapa, cuando se estime que dicha permanencia permitirá al alumno o alumna alcanzar los objetivos de la Educación Infantil o será beneficiosa para su socialización.
Medidas de atención a la diversidad
La práctica educativa debe asentarse sobre la base de la diversidad del alumnado,
adaptando su actividad y funcionamiento a las diferentes motivaciones, características personales, necesidades, intereses y estilo cognitivo de cada niño y cada niña. Esta
diversidad natural que existe siempre en el alumnado, reflejo de la diversidad social, cultural y personal, se ve amplificada en esta etapa por la importancia que, en estas
edades, adquieren el ritmo y el proceso de maduración.
La atención a la diversidad se ha de guiar por el principio de favorecer y estimular el bienestar y desarrollo de todos los niños y niñas, optimizando las diferencias individuales existentes en el aula. Hay que educar desde la igualdad, en el respeto del otro.
Para dar respuesta a la diversidad natural que podemos encontrar en cualquier aula y al ritmo propio de desarrollo de cada niño y cada niña, se proponen una serie de medidas
como:
• Programaciones abiertas y flexibles que permitan acomodar el proceso de
enseñanza a las necesidades y características de cada niño y cada niña.
• El desarrollo de actividades y tareas que requieran interacciones, cooperación y trabajo en equipo para su realización. La ayuda entre iguales permitirá que el alumnado
aprenda de los demás estrategias, destrezas y habilidades que contribuirán al desarrolln de sus capacidades y a la adquisición de las competencias clave.
• Proponer actividades y tareas en las que el alumnado ponga en práctica un amplio repertorio de procesos cognitivos, tales como: identificar, analizar, reconocer, asociar, reflexionar, razonar, deducir, inducir, decidir, explicar, crear, etc., evitando que las situaciones de aprendizaje se centren, tan solo, en el desarrollo de algunos de ellos, permitiendo un ajuste de estas propuestas a los diferentes estilos de aprendizaje. Las
distintas técnicas de pensamiento que se abordan en cada reto facilitan ese desarrollo.
• Diversidad en las metodologías desarrolladas en el aula que tengan en cuenta los distintos ritmos de aprendizaje y necesidades de los niños y niñas.
• Uso de materiales diversos y diversificados.
• Organizar medidas de carácter general basadas en la flexibilidad organizativa yatención inclusiva, con el objeto de favorecer la autoestima y expectativas positivas en
el alumnado y en su entorno familiar y obtener el logro de los objetivos y competencias clave de la etapa.
• Contemplar la diversidad en los procesos e instrumentos de evaluación.
Sin embargo, la atención a la diversidad supone un concepto más amplio de acción educativa que intenta dar respuesta no solo a la variación natural sino también a las dificultades de aprendizaje, a las discapacidades sensoriales, físicas, psíquicas y sociales, a los grupos de riesgo, a las minorías étnicas, al alumnado con altas habilidades, a los inmigrantes y a cualquier otra necesidad educativa diferenciada y especializada.
Resulta evidente que la atención a la diversidad es un reto que debe planificarse y organizarse en el centro con la finalidad de dar respuesta aaquellos alumnos y alumnas con necesidades educativas especiales y a los que tengan detectadas altas
capacidades intelectuales. Es clave, por tanto, que la acción educativa ponga especial énfasis en la atención individualizada, en la prevención de las dificultades de aprendizaje y en la puesta en marcha de mecanismos de refuerzo en cuanto se detecten esas dificultades.
Objetivos
Para que el plan de atención a la diversidad cumpla sus fines, debe favorecerse una organización flexible, variada e individualizada de la ordenación de los contenidos y de
su enseñanza. Las medidas de atención a la diversidad que se apliquen estarán orientadas a responder a las necesidades educativas concretas del alumnado y a la consecución de los siguientes objetivos:
• Ajustar la enseñanza a las características individuales, previniendo las dificultades de aprendizajes y anticipándose a ellas.
• Conseguir que los niños y niñas alcancen el máximo desarrollo posible de sus capacidades personales y la adquisición de los objetivos del currículo establecidos para
el segundo ciclo de Educación Infantil.
• Establecer los mecanismos adecuados y las medidas de apoyo y refuerzo necesarios.
• Marcar las pautas de actuación de la tutoría y de la relación con las familias para apoyar el proceso educativo de sus hijos e hijas.
• Garantizar la coordinación de todo el personal docente relacionado con el.
Planificación de la acción tutorial y medidas
La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE) en su artículo 71.3
establece que la atención integral al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo se iniciará desde el mismo momento en que dicha necesidad sea identificada y se regirá por los principios de normalización e inclusión. Por tanto, es importante detectar las necesidades de nuestros alumnos y alumnas lo antes posible. Con este fin,
se planifican las siguientes etapas o fases:
1. Diagnóstico de la situación inicial: realizar una descripción y valoración del
grupo, así como una valoración de las necesidades individuales y, con especial atención, de los alumnos y alumnas que puedan necesitar un mayor seguimiento o personalización de estrategias en su proceso de aprendizaje (alumnado de incorporación tardía, con necesidades educativas especiales, con altas capacidades intelectuales…),
determinando cuáles pueden ser las necesidades concretas de apoyo. El conocimiento grupo de alumnos y alumnas, y su funcionamiento interno a nivel relacional y afectivo, nos lleva a planificar las estrategias metodológicas más adecuadas y una correcta gestión del aula. La detección de las necesidades individuales nos permite organizar refuerzos o ampliaciones, gestionar los espacios y los tiempos, proponer la intervención de otros profesores y ajustar el seguimiento y la evaluación de sus aprendizajes. Por todo ello, es importante detectar las necesidades de nuestros alumnos lo antes posible y, para ello, resulta esencial la evaluación inicial que se realiza al principio del curso.
2. Análisis de los recursos: personales, tutores y profesores de apoyo, tiempos de dedicación, materiales y recursos didácticos, espacios, clases y aulas. Hemos de planificar los refuerzos, la ubicación de espacios, la gestión de tiempos grupales para favorecer la intervención grupal, etc.
3. Establecimiento y planificación de una actuación concreta que se adapte a las características, necesidades personales y dificultades de aprendizaje de cada alumno y cada alumna.
4. Establecimiento de un modelo de seguimiento con cada alumno y alumna para determinar sus progresos y, al mismo tiempo, evaluar el propio plan de atención a la diversidad que hemos programado y organizado.
Se debe tener en cuenta que las medidas curriculares y organizativas para atender a estas necesidades deberán contemplar la inclusión escolar y social, y no podrán, en ningún
caso, suponer una discriminación que impida al alumnado alcanzar los objetivos de la etapa. La atención al alumnado que presente necesidades específicas de apoyo educativo se realizará ordinariamente dentro de su propio grupo. Cuando dicha atención requiera un tiempo o espacio diferente, se hará sin que suponga discriminación o exclusión de dicho alumna
Con carácter general, entre las propuestas de organización académica para la atención a la diversidad, se adoptan las siguientes medidas:
• Ajustar la labor educativa a las diferentes capacidades de los alumnos y alumnas, adecuando el currículo a los niños/as con necesidades educativas especiales cuando sea
necesario.
• Agrupamientos flexibles heterogéneos para la atención al alumnado en un grupo
específico. Se pueden programar distintos tipos agrupamientos: grupos de refuerzo para algún objetivo específico, rincones y talleres, grupos de profundización y enriquecimiento, etc. Esta medida, que tendrá un carácter temporal y abierto, deberá facilitar la integración del alumnado en su grupo ordinario.
• Mecanismos de refuerzo y apoyo destinados a que el alumnado con necesidades de apoyo educativo alcance los objetivos curriculares de etapa. Deben ofrecerse lo antes
posible, una vez que se ha detectado esa necesidad en algún alumno o alumna. En estos casos, puede resultar aconsejable la intervención de otro profesor o profesora que ayude a reforzar los aprendizajes y permita ofrecer una atención más individualizada. En la propuesta didáctica se incluyen diversas actividades de refuerzo y ampliación, y también se pueden descargar de la web del profesor.
• Mecanismos de ampliación y profundización para el alumnado con altas capacidades.
• Modelo flexible de horario lectivo, que se seguirá para responder a las educativas concretas del alumnado. De esa manera, cada niño tendrá el tiempo necesario para llevar a cabo las actividades y tareas propuestas.
• Mantenimiento de una comunicación fluida y sistemática con las familias a través de la acción tutorial, tal y como se ha detallado en el punto anterior.
Es importante que los equipos docentes realicen mensualmente el seguimiento del desarrollo de los programas de refuerzo que se estén llevando a cabo en cada grupo y se
tomen las decisiones correspondientes a su continuidad, modificación, si procede, o de la finalización del mismo.
Criterios para evaluar y, en su caso, revisar los progresos de enseñanza, la propia propuesta pedagógica y la práctica docente:
La evaluación, por parte de los centros educativos, de su propia actividad docente, así como de la propuesta pedagógica diseñada, es una pieza clave para la mejora del proceso educativo. Solo desde una autoevaluación sincera y realista de nuestra propia práctica docente, entendida como un proceso de reflexión sobre la propia práctica didáctica, se pueden mejorar los procesos de aprendizaje y los logros escolares del alumnado y, a partir de ahí, la actividad docente correspondiente y la organización escolar.
La evaluación interna debe entenderse como una herramienta de mejora de la práctica educativa que, con las herramientas evaluadoras adecuadas, permita conocer qué se está haciendo y qué nivel de logro alcanzan las medidas acordadas a lo largo de diferentes momentos del curso.
Por tanto, tal y como establece la normativa, los profesores y profesoras debemos evaluar, además de los procesos de aprendizaje, nuestra propia práctica educativa. En este sentido, debemos:
• Valorar la programación realizada de la actividad educativa y su desarrollo y, en particular, las estrategias de enseñanza-aprendizaje, los procedimientos de evaluación del alumnado, la organización y el clima del aula y el aprovechamiento de los recursos del centro.
• Reflexionar sobre los objetivos y contenidos establecidos: si expresan adecuadamente las habilidades y aprendizajes que mis alumnos han conseguido y si se han secuenciado en el orden adecuado. Considerar si se adecúan a las necesidades de los niños y las niñas.
• Valorar los espacios establecidos en el curso y los ajustes del tiempo. ¿Han resultado lo suficientemente flexibles?
• Estimar la evolución del desarrollo de los aprendizajes en el aula y de los resultados escolares.
• Valoración de los criterios de evaluación establecidos en cada área de conocimiento.
• Considerar si las actividades, experimentos, actividades y talleres de investigación propuestos han sido adecuados o se pueden mejorar en algunos casos concretos.
• Reflexionar sobre la inclusión escolar, la atención a la diversidad y el cuidado a las necesidades especiales de aprendizaje del alumnado. Valoración de las medidas de refuerzo y apoyo diseñadas.
• Deliberar sobre la aplicación de los valores de convivencia y la consolidación de las relaciones interpersonales.
• Estimar el funcionamiento de los mecanismos establecidos para favorecer las relaciones con las familias.
• Reflexión sobre la coordinación y colaboración con el resto del profesorado y con otros profesionales del centro.
• Considerar otros factores como el funcionamiento general del centro, de los órganos de gobierno y coordinación docente, etc
Todos estos elementos nos ayudan a obtener una idea clara de cómo ha funcionado nuestra propuesta. Pero lo importante no será el diagnóstico, sino las opciones de mejora que podamos plantear a raíz de esta reflexión profunda y detallada. Para ello,cada propuesta de mejora contempla:
• La propuesta de mejora en sí y su finalidad.
• Las actividades o acciones que realizaremos para conseguirla.
• Temporalización: cómo vamos a realizar el seguimiento sistemático y continuado de la propuesta diseñada.