Hablemos de identidades.
¿Qué es ser migrante? Se trata de una palabra controvertida, polisémica, un término casi siempre reduccionista que pretende englobar incontables experiencias en una única realidad. Sin embargo, nada es tan sencillo, pues el migrante tiene muchas caras, tantas caras como migrantes. Por ejemplo, Matilde considera tener que neutralizar u homogeneizar su identidad como parte de la experiencia migrante. Sin embargo, Ariel también nos muestra una cara más positiva, pues considera que se le da valor a sus experiencias, que sólo él como migrante ha vivido.
Como decía, existen muchas formas de vivir la experiencia migrante, y en que modo ésta afecta a la identidad de cada individuo. Sin embargo, ambos coinciden en una cosa: la identidad la conforman muchas capas, y una muy importante (quizá la que más) es la música. Matilde nos cuenta que ambas experiencias se encuentran muy interrelacionadas, ya que la música ha moldeado su identidad, su percepción del entorno o sus ideas políticas, y la experiencia migrante no ha hecho sino añadir más capas y más valor a aquello que considera suyo. Ariel lo considera el pilar central que define su personalidad, ya que por encima de todo, él es músico y como tal se define a si mismo, como una parte crucial de su identidad personal.
Sin embargo, aunque la importancia personal de la música sea compartida, existe una dicotomía curiosa en cómo la experimenta cada uno aquí en España. Ariel, como músico y productor en Cartagena, considera España como un país multicultural, diverso y con música para todos los gustos, que le ha ofrecido muchas oportunidades laborales y de desarrollo personal. Matilde muestra nuevamente la contraparte más amarga: la escasa variedad musical de Madrid, la dificultad de encontrar música latina que no recaiga en estereotipos, o la discriminación presente en la sociedad española, afrontando comentarios o asunciones llenas de sesgos.
Ambas entrevistas muestran una misma historia común y compartida a la par que profundamente individual y diferente, quedando nosotros, como espectadores, a cargo de interpretar los pequeños matices tan de entrelineas y a la vez tan fundamentales para poder comprender lo más profundo de la mente humana. Factores como la clase, la edad, el género, la nacionalidad, el entorno... son muchas las fronteras que nos atraviesan (o nos conforman) y que marcan cómo pensamos y cómo nos pensamos. Matilde habla de como los diversos contextos culturales se ven afectados por el nivel económico; del concepto de interseccionalidad nos habla Ariel al preguntarle sobre su experiencia migrante.
Y es que la frontera, al igual que el migrante que la atraviesa, es un concepto controvertido, complejo y polisémico. Cada uno tiene una idea de frontera, una experiencia de frontera, y una identidad de frontera. Para conocer mejor cada perspectiva individual acerca de la producción artística de frontera, animo a escuchar las entrevistas adjuntas en la parte superior del documento, con los testimonios íntegros y directos de Ariel Navarro y Matilde Gutiérrez. Muchas gracias.
Recurso realizado por Pedro Carrillo Sáez