Título original/ traducción al castellano: Yawar Mallku. Sangre de cóndor. Cóndor sangrante. La sangre de Mallku.
País de origen: Bolivia.
Año de producción/ estreno: 1969
Duración: 70 minutos.
Género: Drama, Vida rural, Crimen (Filmaffinity).
Producción: Ukamau Group.
Guion original: Jorge Sanjinés, Óscar Soria.
Valoración recibida por la crítica nacional e internacional.
La crítica actual acoge muy bien esta película, que es considerada como obra clave para la introducción en el cine boliviano, aunque sí que está bastante marcada por lo evidente que resulta la rapidez de su grabación y la ausencia de actores reales (salvo los protagonistas, el resto son personas pertenecientes a la comunidad agrícola de Kaata). Sin embargo, la crítica de la época destacó estos mismos puntos como los más interesantes; criticando sobre todo las licencias artísticas que se había tomado el director (flashbacks y flash forward), pues se suponía realizada bajo el canon del Cine de Liberación.
Fotografía: Antonio Eguino.
Montaje: Jorge Sanjinés
Música: Alfredo Domínguez, Ignacio Quispe, Alberto Villalpando.
Reparto: Marcelino Yanahuaya, Benedicta Mendoza, Vicente Verneros Salinas, Danielle Caillet, Felipe Vargas
Financiación: Propia. Grupo Ukamau.
Premios: Mejor Film Extranjero en Venecia (1969) y Espiga de Oro en la XV Semana Internacional de Cine de Valladolid (1970).
Tráiler.
Microbiofilmografía:
Jorge Sanjinés, director de cine boliviano que antes de rodar esta película dirigió Ukamau («Así somos»), de la que proviene el nombre de la productora que fundaría a posteriori y con la que se financiarán el resto de películas; además de servir como una asociación cultural. En 1971, tomando en cuenta las críticas que suscitó Yawar Mallku, dirigió El coraje del pueblo.
Sinopsis:
La película comienza con un venido a menos Mallku, otrora jefe de la comunidad, discutiendo con su esposa, afectados por la muerte de sus dos hijos nonatos. Un grupo de gendarmes encargados del orden en el pueblo lo apresa junto a tres hombres que junto a él componían la Asamblea y los fusilan en un cerro, matando a todos salvo al Jefe, a quien dejan malherido. A partir de aquí se inician dos caminos por los que la película transcurre: por un lado, el viaje, tanto físico como personal, que emprende el hermano de Mallku con el objetivo de conseguir dinero para realizarle una transfusión al herido mientras adquiere consciencia de una identidad de la que él reniega; por el otro, se desentrañará la razón por la que no sólo los hijos de Mallku y su esposa, sino los de más parejas del altiplano han muerto, y la relación del suceso con la llegada de los “Cuerpos de la Paz”.
Análisis histórico:
La película es de crucial importancia pues, a través de ella, en parte gracias a su realización, se pueden comentar varios episodios de la historia boliviana que forman parte de la trama y carácter de esta.
Por un lado, lo respectivo a la realización: la película fue rodada y estrenada un año después de la publicación del manifiesto de Getino y Solanas. Sanjinés realizó una lectura de este, adaptando el método a su propia obra y a corrientes que marcaron su forma de realizar arte (deja de lado el documentalismo al que se referían los argentinos y se toma licencias creativas). De esta manera, la grabación de la película fue llevada a cabo en apenas unos meses, tomando como parte del elenco a actores pertenecientes a una pequeña localidad agraria andina (sin experiencia previa en la actuación), que hablaban en todo momento en quechua. La pieza sirve así como plataforma audiovisual con la que conservar tanto un idioma que por ese entonces se está dejando de hablar (siendo la primera película de la historia cuyo idioma principal es el quechua), como una serie de características de la tradición popular aymara.
Desde el punto de vista histórico también resulta muy interesante, pues en ella se trata un acontecimiento sobre el que es algo difícil encontrar información científica al respecto, como son las campañas norteamericanas apoyadas por gobiernos de países sudamericanos que tenían como objetivo la esterilización forzada y silenciosa de mujeres de comunidades agrícolas con poca integración en el tejido estatal, llevadas a cabo por los Cuerpos de la Paz. Además, resulta muy interesante porque, lejos de quedarse en la función documental (al fin y al cabo tiene una narrativa, cuenta una historia ficticia), aporta un fin a la situación: expulsar a través de las armas y por la fuerza a los estadounidenses; cosa que, según algunas fuentes, se convirtió en una realidad después de que la película se difundiera, que acabó con la expulsión de los cuerpos de voluntarios de Bolivia durante el gobierno de Juan José Torres.
Comentario de escenas de la película:
Esta escena es de las primeras de la película. En ella aparecen dos exvotos de arcilla, que representan a los bebés no natos que la pareja ha perdido. En torno a ellos, más adelante en la película, se ve cómo se realiza un ritual de enterramiento de las mismas, en el Cerro Grande.
En esta escena, un grupo de integrantes de la comunidad del que forman parte Mallku, Paulina y un grupo de lo que parece ser gente mayor, realizan un ritual de adivinación a la Madre Coca por medio de la interpretación de hojas de coca, para conocer el futuro fértil (o no), de Paulina. Un ritual similar describe el propio Sanjinés en una entrevista, en la que habla sobre el rodaje de la película. Los realizadores de la película llegaron a la aldea tras hablar con algunos de sus habitantes, quienes les habían asegurado que tanto ellos como el resto participarían en el rodaje. Sin embargo cuando realizaron un primer encuentro, estos se negaron en rotundo, al igual que el resto del pueblo. Solicitaron entonces una reunión con los jefes (en la que participaba la totalidad de la aldea) para pedir permiso, el cual les fue concedido tras una lectura de hojas de coca.
Otra reunión de ese estilo se celebra también al final de la película, tras la cual deciden poner fin al problema de los estadounidenses
En esta escena, los voluntarios estadounidenses detienen a Paulina para que les venda unos huevos que ella lleva. Les da dos, pero ellos quieren todos. Ella se niega, pues los va a llevar al Mercado, y entonces ellos le dicen que si se los vende todos, le pagan más de lo que obtendrá en el Mercado. La escena, además de servir de recurso para evidenciar una forma de actuar de los estadounidenses (de forma bastante cliché); es interesante, pues, junto a las de la toma de decisiones en reuniones o la gran cantidad de escenas de fiestas, sirve para retratar la existencia de un sentimiento de pertenencia a un grupo o comunidad que define la idiosincrasia de los aymara, que choca frontalmente con el modo de vida estadounidense.
Recurso realizado por Alfonso García Díaz
Bibliografía empleada en la redacción del recurso:
Casals, M. (2015). Espacios en disputa: el Cuerpo de Paz y las universidades sudamericanas durante la Guerra Fría en la década de 1960. Hsitória Unisinos. 19(1), 1-11.
Cecchetto, S. (-) Población y esterilización. Revista al tema del hombre. La responsabilidad (XCXII).
Morales, S. (2024). El primer plano en «Yawar Mallku» (1969): Rostros anónimos e imágenes-reflectantes. Imagofagia: revista de la Asociación Argentina de Estudios de Cine y Audiovisual, 29, 159-182.
Peredo Leigue, A. (2009). Para no olvidar: Los espías del Cuerpo de Paz en Bolivia. Diario Gramma. Versión Web.