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La pedagogía es según dicen, el arte de forjar las almas de nuestros niños, de desarrollar su saber, sus discursos, sus valores, incluso sus sensaciones. Por lo tanto, es fatalmente, un campo de batalla en el que potencias de sometimiento y las de liberación no dejan de entrar en conflicto.
VI La posición del niño: exponerse a las imágenes / Cuando las imágenes toman posición. Georges Didi-Huberman. Antonio Machado Libros. 2008. [Pág 231]
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¿Pedagogía? El arte de "aprender a ver abismos allí donde hay lugares comunes", según la expresión de Karl Kraus. Es aprender a ver todas las cosas bajo la perspectiva del conflicto, de la transformación, de la separación, de la alteración. Es también, en opinión de Bertolt Brecth, el arte de transformar y multiplicar sus propios medios para saber algo del mundo y actuar sobre él. Incluso cuando sólo se se trata de aprender el ABC.
VI La pocisión del niño: exponerse a las imágenes / Cuando las imágenes toman posición. Georges Didi-Huberman. Antonio Machado Libros. 2008. [Pág 234]
Todos los artefactos que salieron de la mesa de noche, la estampa de Jesús, las fotos de matrimonios y comuniones, son puestos en nuevo lugar, decoran la habitación y le dan un aire de hogar, de la caja sale la figura del divino niño, las fotografías de ambos padres, estas se acomodan junto al televisor que dice cosas ininteligibles. Las fotografías no permiten identificar el rostro de las personas de las que se habla, sabemos que son padre y madre porque la interprete, yo Edna, así lo declara. Limpia cuidadosamente cada imagen, en el espacio hay muñecas de trapo, tienen ojos de botón, están desmechadas, roídas, de mejillas rosadas, son puestas en distintas repisas en la habitación, entre las fotos que quedaron regadas en el espacio, las fotos de los vestidos son puestas en una repisa, de los cajones sale un vestido blanco, pequeño, perfecto, el vestido tiene vida, se ve pequeño, frágil, el vestido tiene movimiento y vida propia.
EL VESTIDO: El quinto mandamiento declara honrar a padre y madre, de vestido blanco le rendimos honores y reconocemos ante el mundo nuestro casamiento con sus mandatos. El vestido lo arregló mi madre en cada ocasión para el rito de vestirnos para obedecer.
El vestido se desvanece, se deshace, se oculta, se vuelve más pequeño, una de las muñecas en la repisa es su portadora, la muñeca desciende de la repisa y juega con un crayón.
MADRE//ELLA: Deja de jugar y atiéndelo, deja de jugar y sírvele la comida, deja de jugar y quítale los zapatos, deja de jugar y plancha sus camisas, deja de jugar, y haz algo productivo, deja de jugar y ve a la escuela.
En la habitación hay globos de colores, cuelgan de algunos lados y se prenden la muñeca esta empieza a levantarse y a flotar en el aire, cada vez asciende más, entre los sonidos ininteligibles del televisor se distingue una celebración y pirotecnia, la muñeca cuenta lo que ha sucedido en la escuela.
YO: El viernes antes de las elecciones presidenciales de 2002 en Colombia, la profesora Adriana a cargo del kinder, grupo tres se despidió distinto «Mis niños, díganle a sus papás que no voten por ese señor, él pondrá bombas en los colegios, adiós mis niños». Madre me consoló, no seas tonta, la profesora Adriana hablaba de globos de colores en el aire. Es 26 de mayo de 2002, Álvaro Uribe es el nuevo presidente de Colombia.
Los globos se revientan y la muñeca cae, los sonidos del televisor se hacen más intensos, aunque aún ininteligibles. Suenan las voces de los cuadros que representan a padre y madre sin rostro quienes celebran el acontecimiento y cuentan por qué para ellos fue importante, emocionante y valiosa la llegada del personaje de los globos a el poder.
Audio de Padre
Audio de Madre
Se ilumina una casa de muñecos, todos son niños o niñas o niñes, están hechos de papel, sus cuerpos son delicados de manipular, uno a uno se presentan y cuentan de dónde vienen y lo que les permitieron decir o las palabras que pusieron en sus bocas. Al final se acomodan todos juntos sobre una pequeña tarima desde la que dirán un texto juntes.
CORO DE NIÑOS: Los niños balbucean, gritan, juegan, están ahí, son ruido, ornamento. Cuando los niños hacen cosas deciden no verlos, siempre alguien dice que quiere protegernos pero nos cambian risa por silencio, curiosidad por obediencia, convierten nuestras preguntas en un problema. Nadie ama a los niños porque la tarea no es volverlos humanos independientes sino aniquilar esta forma de existencia.
FRAGMENTO DE LA CRUZADA DE LOS NIÑOS - BERTOLD BRECHT
van buscando un país donde haya paz,
sin incendios ni truenos,
tan diferente a aquel de dónde vienen.
Y, unidas, forman un cortejo inmenso.
Y, al caer el ocaso, ya sus caras
no parecen iguales.
Ahora veo caras de otros niños:
españoles, franceses, orientales...
Y en aquel mes de enero,
en Polonia encontraron
un pobre perro flaco
que llevaba un cartel de cartón al cuello atado.
Decía: «Socorrednos.
Perdimos el camino.
Este perro os traerá.
Somos cincuenta y cinco.
Si no podéis venir,
dejadle continuar.
No le matéis. Sólo el
conoce este lugar.»
Era letra de niño
y campesinos quienes la leyeron.
Ha pasado año y medio desde entonces.
Desde que hallaron, muerto de hambre, un perro.(Brecht, 1968, pág. 84)
En el cajón de la mesa de noche de madre además de las fotos de familia encontré estas fotos de mi mamá, una tía, mis hermanas y yo usando el mismo vestido blanco, fue modificado un par de veces pero es la misma base. Este vestido fue usado en dos matrimonios y tres comuniones.
Este es mi diploma de preescolar, no es algo que hubiese encontrado casualmente sino algo que andaba buscando decididamente. Hace unos años había escrito un texto corto que rememoraba una anécdota de mis inicios en la educación. Una maestra de preescolar había advertido a padres de familia y estudiantes sobre lo peligroso de un gobierno de Álvaro Uribe Vélez en el 2002. Adriana Lombo se llamaba mi maestra de preescolar, la maestra que me enseñó a leer, a jugar, plegar dejó una marca en mí, una historia que sobrevive entre todos los recuerdos borrosos de infancia.
Este fue el poema que fue entregado a todxs los niños, niñas, niñes que cursamos preescolar con la profesora Adriana Lombo. Yo no la olvido.
Audio sobre la anécdota de la profe Adriana desde el recuerdo de mi madre.
El encuentro con mi infancia, con la niñez, con la burla a mi inocencia, con mis padres es algo que me costó mucho trabajo procesar. Esa explicación trivial que me dio mi mamá a los cinco años para mantener mi percepción de seguridad en la infancia a lo largo de los años se convirtió en otra cosa, como en una suerte de escepticismo a mi capacidad de entender la realidad y una infantilización a mis formas de ver y vivir la vida, tal vez por eso me valí de mis artificios, mis muñecas para construir este momento, de referencias literarias, de intertextualidad para expresar lo que he sentido por años sin quebrarme.