En esta primera ventana¹ veo a mis "cómplices" artistas que se han embebido en el Furor de Archivo.
He guardado muchas cosas y he empezado a inventariar otras. Guardé en el Cuarto De San Alejo algunos videos asociados a mi malestar, los vi muchas veces y no supe que hacer con ellos pero quise guardarlos, darles un lugar. Separé algunas fotografías que encontré en mi mesa de noche, apunté los recuerdos que me suscitaron las imágenes en mi casa. No supe qué hacer con ellos. El temor a ver mi casa kippelisada² me llevó a buscar aliados para no ver mi casa entre objetos que se hacían indescifrables. A través de un hilo de luz que deja ver danzar el polvo encontré el camino hacía una Ventana que me permite ver hacía fuera a la par que ilumina el adentro.
Los elementos que he guardado tienen una carga política que aparece en mi vida apilada con mis primeros recuerdos, por eso, a quienes encuentro como aliados tienen dentro de su obra esta carga. No se trata solamente de inventarios sino de reconocer qué nos dicen esos elementos sobre distintas fuerzas en tensión en el presente. Sobre el acto de hacer inventarios Suely Rolnik menciona que esta acción puede "activar experiencias sensibles en el presente, necesariamente distintas de las que se vivieron originariamente, pero con el mismo tenor de densidad crítica" (Rolnik, 2008, pág.10). Hay una potencia que emerge de este tipo de acciones dando la posibilidad de reinterpretar distintos acontecimientos. El pasado se encuentra en tensión y es indisociable del presente, deja marcas en los cuerpos. Sobre estas marcas Rolnik añade que "lo que lleva a los artistas a agregar lo político a su investigación poética es el hecho de que los regímenes autoritarios entonces vigentes en sus países inciden en sus cuerpos de manera especialmente aguda, ya que afectan su propio quehacer, lo que los lleva a vivir el autoritarismo en la médula de su actividad creadora" (Ibíd, pág. 14) Somos hijos de nuestro tiempo. Nuestro pensamiento y operaciones estéticas tienen que ver con pulsos vitales que encuentran su lugar como oposición o búsqueda de alternativas frente al autoritarismo. "El foco de la compulsión de archivar puesto en estas prácticas se ubica en un campo de fuerzas que disputan el destino de su reanudación en el presente" (Ibid, pág. 13) o incluso como búsqueda de reafirmación de determinados modos en el presente, los inventarios tienen distinta polaridad tanto en la búsqueda de potencia como en la anulación de la misma.
Los elementos aquí puestos tienen esa carga de potencia, buscan a través de los archivos activar el futuro que a veces parece suspendido, transitar el presente plenamente consientes de qué es aquello que queremos dejar atrás pero no podemos nunca dejar de ver.
WILLIAM KENTRIDGE
Una de las primeras conversaciones con el profesor Óscar, quién fue mi tutor por un año, fue al rededor de referencias sobre arte y política. Esa conversación tenía como intensión impulsarme a hacer gestos creativos y ver que sucedía. En esa conversación hubo tres nombres: Tania Bruguera, Óscar Cortés y William Kentridge.
Yo sabía que quería crear algo pero no sabía cuál era la mejor forma de expresar lo que creía en ese momento que quería expresar. Entonces, leí una entrevista de Lina Espinosa a Kentridge y encontré en él un aire de que me hizo sentir más tranquila para construir uno de mis primeros gestos.
"Una cosa importante que descubrí cuando comencé a hacer arte —o no cuando comencé, sino cuando estaba a medio camino — es que necesitaba tener mucha más confianza en el hecho de no saber lo que estaba haciendo, en el hecho de no conocer el significado, de no saber cuál era la razón para hacer distintas cosas. Aprendí a trabajar con la incertidumbre y la duda, sabiendo que al final lo que resulta revela lo que eres y no es siempre estúpido o carente de significado" (Kentridge.2014)
Esas palabras me permitieron empezar a explorar sin imponer un sentido pero no son la única razón por la Kentridge se convirtió un aliado al que vuelvo cada tanto. En la entrevista se referenciaba la obra "Ubu and the Truth Commission", a partir de la búsqueda de la obra empecé a reconocer otros elementos del trabajo de Kentridge además de su reconfortante filosofía creadora.
Handspring Puppet Company 1997. Ubu and the Truth Commission. Tomada del Canal de YouTube de Handspring Puppet Company
"Ubu and the Truth Commission" fue una obra encargada a Kentridge por la Comisión de la Verdad de Sudáfrica para construir través de ella un relato que contuviese distintos testimonios y archivos sobre el periodo de violencia étnica y racial del Apartheid en el país. En esta obra Kentridge combina los elementos brindados por la comisión con el teatro de marionetas y la animación. Sobre esta experiencia en relación a la construcción del montaje Kentridge menciona en la entrevista de Lina Espinosa lo siguiente: "No es que el hecho de poner una animación al lado de una pieza formada por imágenes de archivo la devaluara; lo que sucedía era que la conjunción te hacía ver las imágenes de archivo con una frescura que no tendrías si solo vieras una cinta documental formada por ellas" (ibid.) En este trabajo particular Kentridge crea una relación entre materialidades documentales con sus propias técnicas pero la relación de Kentridge con el archivo, el registro, las tensiones temporales son elementos que aparecen con distintas calidades en su trabajo como artista visual.
En el 2014 cuando la exposición "Fortuna" estuvo en Bogotá, Jane Taylor, escritora Sudafricana y dramaturga de la obra "Ubu and the Truth Commission", realizó una conferencia sobre la obra de William Kentridge para La Red Cultural del Banco de la República donde destaca varios elementos que aparecen en la obra de este artista. Taylor describe el proceso de creación de las animaciones de Kentridge, explica que este hace una línea en el papel, graba, hace otros trazas, vuelve a la misma hoja, borra, graba, crea nuevos trazos. Las marcas de borrado quedan junto con las líneas finales del dibujo, la obra en proceso hace parte de la obra y el registro también. (Taylor, J. 2014) "Parte de lo que es tan distintivo en su trabajo es que tiene que ver con dejar ir pero también es como conservar las trazas de eso que desaparece. Por eso creo que es una de las razones por las cuales estos films siempre parecen una elegia, siempre están recordando lo que hace presente el futuro que es el pasado y el presente” (Ibid.) Las relaciones de sentido aparecen a través de las posibilidades de las materialidades con las que se trabaja, el carboncillo, la hoja, la cámara, la mancha, el modo de hacer, la técnica que usa empieza a generar significados sin aún adentrarse en el contenido de la imagen que se está construyendo.
Kentridge,W. 1996. History of the Main Complaint.
"Mientras que se ve como si Kentridge nos estuviera mirando realmente está viendo el retrovisor de su auto. Así que mientras viaja hacía adelante sus ojos van mirando lo que sucede atrás (...) A medida que avanzamos estamos mirando hacía atrás todo el tiempo" (Ibid. 2014)
MAPA TEATRO
No podría decir cuándo ni cómo aparece Mapa Teatro como una referencia para mí pero las razones por las que están aquí se pueden intuir por el carácter y modo de hacer de sus obras. El tríptico de su proyecto "Anatomía de la violencia en Colombia" es el que particularmente llama mi atención por las operaciones estéticas realizadas, por sus tránsitos entre lo documental y lo ficcional para construir múltiples sentidos en el montaje.
Mapa Teatro, 2014. Los incontados, un tríptico.
"Discurso de un hombre decente", la segunda obra de Anatomía de la violencia, parte de un supuesto discurso de Pablo Escobar desclasificado por la CIA, este discurso habla sobre la legalización de las drogas. Este es un documento ficticio que es puesto en diálogo con archivos reales que van desde el documento, el dato, la nota de prensa hasta el cuerpo vivo como archivo. En el performance aparecen músicos que animaban las fiestas del narcotraficante, tocan música y uno de ellos habla de su propia vivencia. (Mapa Teatro, 2012).
En "Los incontados, un tríptico" usan estrategias similares y yuxtaponen las obras anteriores de Anatomía de la Violencia en un montaje en el espacio que permite ver de forma simultánea tres caras de la violencia en torno a la celebración. (Mapa Teatro, 2014). En estas obras además de la aparición sentidos posibles a partir de la intervención del archivo aparece una noción expandida del archivo donde se va más allá de la materialidad de sonido, imagen, texto conservado y aparecen los cuerpos que han vivido el conflicto como materialidades documentales que también pueden recomponer y dar otros significados al montaje.
TEATRO OJO
Un edificio abandonado pasa a ser parte la UNAM. Teatro Ojo realiza un recorrido a través de este espacio que está abandonado y conserva aún todos los objetos que fueron allí dejados —desde los muebles hasta confituras guardadas en los escritorios por algún funcionario que una vez habitó allí—. Este edificio queda justo frente de la Plaza de las Tres Culturas, lugar donde ocurrió la Masacre de Tlatelolco en 1968, hecho durante el cual el Ejercito Mexicano en complicidad con un grupo paramilitar arremetió brutalmente contra manifestantes estudiantiles dejando varios heridos, desaparecidos, judicializados y muertos. (CNDH, 2018). En este espacio Teatro Ojo construye un recorrido pensando en el espacio en bruto, en lo que estaba en el espacio mismo y las emociones que evocaba el espacio. (Bourges, H. 2012). La arquitectura, la ruina, lo que hay dentro del lugar y lo que se puede ver desde sus ventanas hace parte del recorrido que construye Teatro Ojo para quienes visitan el edificio, en su acción intentan sintetizar el recorrido que a ellos les tomó tres meses buscando tener conversaciones con los espectadores a partir de la memoria del lugar, la memoria del contexto, el guía y el visitante.
"La ventana es la intersección entre mi mirada y el mundo. Soy yo quien ve el mundo y lo traduzco a mis palabras, filtro los signos que me son familiares, lo que me genera empatía. El mundo está ahí, es indiferente a nuestra mirada." Modellbuch "Imágenes y ventanas" (2019), pág. 3
Kippel en el sentido descrito por Philip K. Dick en ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? "Vivía solo en ese ruinoso edificio de mil apartamentos deshabitados que, como todos los demás, se derrumbaba de día en día en un deterioro entrópico creciente. Finalmente, todo lo que había en su interior se fundiría, sería idéntico e irreconocible, mero desecho amorfo, kippel apilado hasta el cielorraso de cada apartamento. Y después el edificio mismo perdería su forma y quedaría sepultado bajo el polvo ubicuo" (1968) Edición Electrónica de www.philosophia.cl / pág.16.