Este lugar es una interpretación de un espacio concreto puesta en un plano formando una casa virtual que no es la casa que habito sino la casa que me habita. (E. Vargas, 2021)
En la Planta 2 hago mención de "la casa que me habita", esto suena a un adentro pero está contenida en cuerpo móvil que se sitúa adentro y afuera. Esa sencilla mención, da la claridad de que aunque se mencionan los espacios concretos de mi casa éstos son como son en una relación directa conmigo, como persona que los habita. Aparecen como memoria, es decir como partes de un todo que reside en mí.
Entonces la relación con el espacio, con la casa, tiene una carga que va más allá de el estar en un lugar, en ella hay relaciones, modos de habitar, evocaciones a la memoria que conectan con la experiencia de quién habita, afectan el mundo interior, hacen parte de quien soy, de cómo habito la casa y el mundo porque a donde voy mi casa está conmigo. La casa es como menciona Bachelard nuestro primer universo en la infancia, tiene sus propias reglas y a ellas nos exponemos antes de cruzar el umbral de la puerta. Al cruzar su espíritu nos acompañará.
Esta afectación de los espacios en el cuerpo es abordada por Norberg-Schulz desde el concepto de Genius Loci "cada ser independiente tiene su «Genius», su espíritu guardián. Este espíritu da vida a la gente y a los lugares, los acompaña desde el nacimiento hasta la muerte y determina su carácter o esencia." (Norberg-Schulz). Cada lugar tiene su Genius y lo sentimos en cada acto de morar.
Sobre la relación con la infancia, que como se ha ido evidenciando en el recorrer la morada tiene una conexión profunda en nuestros actos de ver y habitar el mundo, el autor también menciona "[...] los objetos de identificación son propiedades concretas del medio y que la relación humana con ellos se desarrolla básicamente durante la infancia. El niño crece en espacios verdes, cafés, o blancos; camina o juega en arena, tierra, piedra o musgo; bajo un cielo nublado o claro; el escarba o arrastra cosas suaves o pesadas; escucha sonidos como el del viento moviéndose en las hojas de algún árbol específico; y el experimenta calor o frío. De este modo el niño consigue experiencias con el medio y desarrolla un esquema perceptual que le determina todas sus futuras experiencias."(Norberg-Schulz). Las experiencias con el medio que habito como crecer en el sur de Bogotá, de haber andado por calles llenas de barro antes de que hubiese alguna inversión en la mejora de este lado de la ciudad, tener memorias de mi primera casa aquí hecha con pedazos de bloque como narra mi mamá, el frío, el polvo, los rincones de la casa, el comedor, los armarios, las mesitas noche están en mis experiencias de aprender a conocer el mundo y me atrevo a especular que también tienen que ver con los afectos de mi mamá y su forma de relacionarse con este lugar y la casa en que crecí.
La casa que habita en el corazón de mi mamá es su casa en el campo, la casa de sus padres, su pueblo, la vereda, las montañas, las quebradas. Cuando habla de los primeros lugares en los que vivimos en Bogotá lo hace siempre resaltando lo feo de este lugar porque carga con la nostalgia del hogar que ya no habita y los motivos que la arrancaron de su tierra o la mantuvieron distante por muchos años de ella hacen mella y la casa de Bosa, en la que crecí, está llena de su nostalgia, extrañeza, dolor, odio y amor, y todas estas cosas hacen parte el espíritu de mi morada. Entonces la relación con el espacio tiene que ver con la memoria, con el propio cuerpo y también con la forma en cómo se construyen las relaciones con los otros con quienes cohabitamos.
Para explicar la casa me habita la proyecté en este espacio y como se expresa en la Ventana 2 mi cuerpo está ahí como punto de vista pero ahora, hacía el final del recorrido descubro que no es como dice Nancy "solamente el punto de vista", es también en su interior un lugar para la casa y completo la imagen sirviéndome de Descartes y Da Vinci, entonces aparece el acto de decodificar y reconstruir lo visto pero también aparece la imagen dentro de la cabeza, viajando a través de los ojos que como nos cuenta Huberman sobre "La cabeza humana como una cebolla de Da Vinci" tienen unos tubos que viajan hasta el corazón y transportan las lágrimas (Didi-Huberman). Entonces ese percibir del que habla Nancy no se puede expresar solamente con la imagen de cómo vemos sino que requiere de todo el cuerpo dotado de todos los sentidos que le permiten habitar, guardar, experimentar, sentir y finalmente actuar.
"Figura 6 (derecha). Las capas de cebolla y los ventrículos cerebrales según la tradición medieval (1489). En este dibujo observamos la perplejidad de Leonardo frente al desafío de conocer dónde se encuentra el alma dentro del cerebro y la importancia del sentido de la visión a ese respecto. Siguiendo la tradición medieval, compara las distintas capas que recubren al cerebro con las capas de una cebolla y esquematiza los tres ventrículos cerebrales en anterior (sensus comunis), medio (cognitativa) y posterior (memorativa)11,14,27. RCIN 912603r. Royal Collection Trust / © Her Majesty Queen Elizabeth II 2020 " (P. Sandoval Rubio, 2019)