Hoy, 8 de marzo, tenemos la suerte de entrevistar a Francesc Nogales. Este maestro del colegio San Enrique, en Quart de Poblet desprende vocación y disfruta cada día con sus alumnos y alumnas en el aula. Además acaba de ser premiado como segundo mejor docente de España de Educación Primaria, en los Premios Educa Abanca 2020.
Hemos querido charlar con él para saber cómo se siente al haber sido premiado y de paso preguntrale acerca de los numerosos proyectos que lleva a cabo dentro del mundo educativo.
P: ¿Qué cambios has visto y cómo te han afectado con la Covid-19 a la hora de dar clase? ¿Crees que a raíz de la Covid-19 estamos obligados a innovar en las TIC? ¿Qué diferencias observas entre antes y después de la Covid-19 en cuanto a la innovación en el aula?
R: Innovar en el aula creo que es algo que ya se venía haciendo desde antes de la Covid-19. De hecho, creo que hay que diferenciar entre lo que es innovación y lo que son modas, que es un aspecto también un poco peligroso. En ese sentido existen ciertas "modas educativas" donde es tendencia hacer ciertas cosas porque, por ejemplo, los profesores que son más conocidos en redes sociales o Instagram o cualquier otro lado pues lo ponen de tendencia, pero una cosa son las tendencias y otra cosa es la innovación pedagógica. Hay cosas que se están vendiendo como si fueran innovación que realmente no son innovación porque ya Montessori las aplicadas con lo cual esto tiene 100 años de periodo de aplicación. Lo que pasa es que, por ejemplo, Montessori por citar a alguien, pues no se aplicaba en todas las escuelas de una manera generalizada hasta hace relativamente poco tiempo.
¿Qué ha sucedido con la Covid-19? Pues ha supuesto un revulsivo para que profesores, a ver, yo diferencio entre profesores "formato dinosaurio" y profesores normales, más luego los profesores TIC. Entonces profesores "formato dinosaurio" se han tenido que actualizar obligatoriamente. Son personas que no tienen porqué tener una edad avanzada, muchas veces nos planteamos el "profesor dinosaurio" como que es un maestro/a de 50 o 60 años cuando no tiene porqué ser así. Puede ser gente joven pero que realmente está muy desconectada de lo que es el uso de nuevas tecnologías o el uso de aplicaciones. Digámoslo mejor así, porque realmente está más enfocado en este momento a utilizar determinadas aplicaciones que a utilizar, en el sentido general, nuevas tecnologías.
Hemos avanzado mucho en eso en el tema de videoconferencias que era algo que hasta hace dos telediarios poca gente utilizaba y ahora, ¿Quién no ha hecho una videoconferencia con sus alumnos?, todo el mundo. Ahí hemos dado un salto importante, pero falta todavía mucho por recorrer, ¿en qué sentido? Falta formación, falta dejar de estar esposados a determinadas aplicaciones. Hay muchos profesores que ahora parece que la moda es usar el Zoom, Meet o cualquier otra herramienta y viven esclavizados en ese sentido. O profesores que ahora dicen ¡es que tengo que crear un genially! No, no tienes que hacer un genially tienes que dar estos aprendizajes. Genially es una herramienta, pero no tienes obligación de utilizarla, puedes hacer cualquier otra cosa, como, por ejemplo, un Kahoot, pasado mañana un cuestionario de Google Forms y al siguiente utilizar simple y llanamante pues tu clase, de una manera un poquito más diferente. Entonces en ese sentido yo creo que toda esta situación que hemos vivido desde el confinamiento hasta ahora ha sido un revulsivo, ha despertado ciertas inquietudes y ha hecho que los profesores que pensaban que "esto a mí me da igual si total me quedan 2 telediarios", bueno pues te quedarán dos telediarios en el colegio, pero ya te está tocando actualizarte.
P: ¿Cómo te sentiste al saber que eras finalista y ganador de los premios Educa Abanca a mejor docente?
R: Ganador no, segundo. La verdad es que la primera vez, o sea he sido finalista 3 años, pero como la primera vez… aquello fue increíble porque es que me llegó un correo, me llegó un mail que decía “está nominado a mejor docente de España” y yo me quedé como, pero si yo no me he presentado. Yo pensé que era una broma que me había gastado alguien, entonces mandé al mismo correo que me habían escrito diciendo “verá creo que se han equivocado, yo no me he presentado, no sé porque estoy nominado”, porque de hecho yo no conocía esos premios ni nada. Entonces me explicaron que las familias son las que te proponen y que bueno pues había algunas familias que yo no sabía quiénes eran que me habían propuesto a ese premio y creo que bueno, da miedo, os lo digo sinceramente. Al principio, da muchísimo miedo porque dices, pero si yo no soy nadie, soy un profe normal, tampoco hago nada del otro mundo.
Al final estás ahí y presentas todos los méritos, y ves estas cosas y dices ¡WOW! Hace dos años quedé tercero, el año pasado segundo y este año también segundo. Pues al final se ve que algo hacemos bien, no sé. Entonces yo creo que es una responsabilidad. El que haya personas que se fijen en ti y en lo que haces... así que tenemos que dar un buen ejemplo y eso creo que es una labor que tenemos todos los maestros, que vosotras vais a tener el día de mañana, dentro de poco, espero y tenemos que ser un buen ejemplo. No ser mejor que nadie porque yo se lo digo a mis alumnos, lo importante no es ser mejor que otro sino ser mejor que yo mismo.
P: ¿Está nuestro sistema educativo actual obsoleto o estamos los docentes obsoletos?
R: Creo que la obsolescencia programada solamente afecta a los móviles y a los ordenadores. Creo que una persona obsoleta es algo inconcebible, o sea, tenemos capacidad de aprendizaje incluso cuando tenemos 90 años con lo cual, si una persona de 90 años puede seguir aprendiendo, nadie puede estar obsoleto.
Como docentes no podemos estar obsoletos podemos estar en una versión de software antigua, pero podemos actualizarnos. Y esto se logra mediante la formación continua, que creo que está un poquito dejada de la mano de Dios, y que la formación continua se debería de plantear de una manera un poquito mejor estructurada, tanto en los colegios como en la administración pública como en la Universidad. En ese sentido, los colegios deberían tener planes de formación continua para el profesorado que tienen ya en acción. Que estuvieran adaptados a las carencias que esos profesores muestran y creo que tanto la administración como la Universidad, en este caso, debería de dar formación en esas nuevas metodologías, en esas nuevas tendencias hacia las cuales la educación se está encaminando.
A nivel legislativo, yo me hago una pregunta, hemos tenido muchos cambios educativos en las leyes. Pero si los profesores siguen dando la clase de la misma manera, ¿para qué sirven esos cambios legislativos?, es decir, creamos una ley nueva. Si no cambia la forma en la que impartimos clase, no sé, llámame loco, pero a lo mejor la ley no ha servido para mucho. Y la forma en la que yo doy clase, ¿realmente depende de una ley?, es decir, yo tengo libertad de cátedra, yo puedo ahora dar los números decimales que estamos trabajando ahora de una manera expositiva, con clase magistral, puedo preparar videos que hagan los alumnos pedirles a ellos que se graben ellos mismos dando clase o explicándolo ellos, y esto no depende de una ley, depende de mi manera hacer. Entonces creo que las leyes están bien para enmarcar el sistema educativo, para establecer las etapas, para garantizar que haya unos contenidos, unos mínimos que se puedan dar tanto en una comunidad autónoma como en otra, pero me parece que lo que realmente importa, que es la metodología, el cómo doy clase, depende más de mí, no depende tanto de la ley.
Entonces, ¿son obsoletas? Bueno, son las que son, Canadá estuvo sin cambiar su ley educativa durante 50 años y sus resultados educativos eran muy positivos, eran muy buenos. Lo cual dice que una ley realmente no hace que el sistema funcione o deje de funcionar. Una ley ha de tener suficiente flexibilidad para que todos tengamos cabida y que todos los colegios podamos empezar el día.
P: ¿Vale la pena ser docente? ¿Por qué elegiste ser docente? ¿Cuáles son tus referentes dentro del mundo de la educación?
R: Mirad yo no iba para docente, o sea, yo cuando era pequeño, en primaria, bueno en EBG que era en aquel entonces. Yo quería ser arqueólogo, me encantaba la arqueología, me encantaban los dinosaurios. Yo iba por el monte e iba buscando por el suelo a ver si veía un fósil. Luego llegué al instituto, a BOUP, y bueno, pues me interesaba estudiar imagen y sonido de hecho me presenté al selectivo con la idea en la cabeza de estudiar imagen y sonido en el CEU y bueno, mi ilusión era que iba a grabar un documental con Cousteau, con Félix Rodríguez de la Fuente, ahí con los animales.
Todo aquello me encantaba y en el colegio de mi hermano, que era un colegio de educación especial, que está en Torrente, montaron una fiesta de fin de curso donde nos invitaron a ir a las familias, y él había entrado ese año en aquel colegio. Yo llegué allí y descubrí a los profesores y dije ¡WOW! cómo mola esta gente, estos profesores no eran como los que yo había tenido cuando iba al colegio o al instituto. Eran muchísimo más cercanos, interactuaban con los niños, jugaban. Yo nunca jugué, cuando era niño, un partido de fútbol con los profesores y aquellos profesores jugaban con los niños. Hacían unas paellas y nos las comíamos nosotros, para mí eso era inconcebible. Entonces yo dije, yo quiero estudiar y quiero ser como estas personas y por eso estudié educación especial. Luego cometí un error y estudié educación especial y audición y lenguaje, entonces yo tenía en mi mente que, si hacia eso era como un super máster especializado en la atención a niños con necesidades educativas especiales, pero tenía que haber abierto más el abanico, coger una especialidad que no se centrara únicamente en eso, porque si te centras demasiado, solamente estás especializado en una cosa. Y a lo mejor, si hubiese estudiado en aquel entonces inglés u otra cosa pues no sé, habría tenido más capacidad, más amplitud. Pero yo hice al final magisterio por eso.
Y a ver, como referentes actuales yo me quedaría con Manuel Velasco y con Santiago Mor, o sea, creo que son dos profesores que molan un montón, de hecho, me encantaría ser alumno suyo. Como referentes antiguos, Freinet fue un maestro que cambió la educación en Francia y creo que su filosofía de implicar a la sociedad y al entorno, me gusta mucho.
P: ¿Qué consejos nos darías como futuras docentes?
R: A vosotras, seguramente, os pasará algo muy parecido como lo que me pasó a mí. Yo salí de la facultad diciendo no me han enseñado nada y pensando "yo ahora mismo no me puedo poner delante de 25 niños porque es que esto es de locos". Y en cierta forma estaba en la verdad en una parte, pero también muy equivocado. Toda la teoría que pensáis que es estéril, no es estéril. Hace falta tener esa teoría porque luego llegaréis al campo profesional, entrareis en el aula, empezareis a recibir esa formación continua y llegará gente y os dirá “no, es que tenemos que trabajar en cooperativo, tenemos que trabajar de esta manera, tenemos que hacer aquello” y esto es la gran novedad. Y vosotras que habéis estudiado, pues no sé, “teoría e instituciones contemporáneas de la educación” que no se si sigue estando, pues dirás oye esto de aquí me recuerda a esta teoría, a esto que decía Rousseau. Entonces todo empieza a encajar y ese encaje creo que es lo que hace que luego todo tenga sentido. Por tanto, no perdáis la esperanza, no os sintáis incapaces porque sois capaces y luego, no intentéis empezar el primer día creando un palacio en Dubái. Porque es que como coger y decir que el que acaba de terminar albañilería, en su primera obra quiere construir un palacio o un rascacielos en la ciudad de Abu Dabi, con todos los respetos, no estás bien. Empieza construyendo una pequeña cabaña, algo más simple.
No queráis empezar por cambiar la educación, porque al final los que cambiamos somos nosotros. Hay un referente que nunca tenéis que perder de vista y es el alumno. Quien os da las pautas de si estamos o no en el camino correcto son los niños. Cuando ves que el niño se te aburre que desconecta dices, en algo me estoy equivocando. Los profesores tenemos una mala costumbre y es la de evaluar al alumno y no evaluarnos nosotros. Creo que es casi tan importante evaluarnos nosotros lo que hacemos en el aula como evaluar al alumno. Normalmente se suele pervertir con calificar. Calificar es una cosa, es poner un 5 o un 8 o la nota que sea, pero no es evaluar, eso es saber si el alumno ha adquirido las competencias que yo quería, si tienes las destrezas que yo he trabajado. Si he logrado que saque eso que yo quería, y si no lo he logrado muchas veces echamos la culpa al niño, o a la familia que no le ha ayudado a estudiar. Cuando probablemente el error sea nuestro porque nosotros somos los que estamos intentando que ese niño lo aprenda y lo comprenda, que es más interesante que aprender. No perdáis nunca la fe.
Os doy un consejo, una actividad que creo que es una pasada. Coged un folio y escribid aquello por lo cual estáis estudiando esta carrera, también qué modelo de maestras os gustaría ser y guardadlo en un sobre y poned en la solapa “abrir dentro de 10 años”. Y cuando ya llevéis un tiempo en la educación, sintiéndoos quemadas, lo abrís y leedlo porque os dará una inyección de vitamina positiva.
P: ¿Para ti que importancia tiene la participación de la familia en la escuela? ¿Qué modelos de participación educativa existen?
R: Yo creo que la participación de las familias es esa gran mentira que nos ha intentado decir que se estaba haciendo y que en verdad se estaba ocultando. Y a esto, ¿a qué me refiero? Desde 1982 o 1985, no lo recuerdo bien, se supone que existen los consejos escolares en España. Los consejos escolares dicen que hay una cosa que se llama comunidad educativa que está formada por los alumnos, profesores y las familias. El consejo escolar habla en representación de todos ellos. Pero es todo mentira, porque realmente en los consejos escolares nunca las familias pueden ganar una votación, o sea, no podían antes y ahora siguen sin poder y han pasado ya unos cuantos años. Porque sus votos no suman tantos como los votos de los profesores como equipo docente, con lo cual, si los profesores dicen blanco, aunque todas las familias digan negro, al final los votos que ganan son los de blanco. Blanco y en botella.
Entonces ¿qué se hace? Muchas veces, participación de las familias, pues los colegios vamos a hacer una celebración por el día de la ‘dona’ y bua, fantástico, me encanta, los niños hacen algo, la familia viene lo ven y se van, eso no es participar. Ser observador no es participar, es ser único. Esto es como si ahora me dicen a mí, que por ir a ver un partido al Mestalla yo soy jugador del Valencia, no señores, yo no soy jugador de fútbol, yo soy el que está viendo el partido.
¿Qué modelo de participación creo que es efectivo? La participación educativa, esa es la participación que tenemos que lograr. ¿En que se traduce la participación educativa? La participación educativa es simple y llanamente que las familias participen en las actividades que desarrollamos dentro del aula. Claro, alguien puede decir, esto, a ver, no es tan fácil, que los papas tienen que ir a currar, tienen un horario laboral, y es cierto, eso es un ‘handycup’ que a nosotros nos sirve como excusa, a los profesores, es un ‘handycup salvable’.
¿Cómo se puede salvar? Primero, buscando un horario que a la mayoría de las familias les permita poder venir de una forma más cómoda, si no la mayoría, por lo menos que puedan venir más personas. Yo desarrollo un taller de matemáticas desde hace 7 años, al principio yo lo hacía de 9:00h a 10:00h de la mañana, porque en mi mente decía, los niños a las 9:00h de la mañana vienen super relajados, es cuando mejor se portan, pues que las familias vengan cuando los niños se portan bien, que, si no se creen que yo no puedo controlar a la clase, claro, venían pocas personas, ¿Por qué? Porque hay muchos que trabajan el horario de mañana. Cuando empecé a hacerlo de 16:00h a 17:00h resultan que venían entre 15 y 20 papas o mamas, ahí estamos dándole la vuelta. Toda la gente que solamente tenía jornada de mañana, por la tarde sí que podía venir, y había pocas personas que solamente tenían jornada de tarde. Y luego había papas que se podían coger 1 o 2 días de vacaciones, pues oye, se cogían 1 día de vacaciones para poder venir al taller de matemáticas, quien no puede venir nunca, pues vamos a hacerlo mediante una videoconferencia, en un momento, oye, mándame un video, vamos a hacer este problema, mándame un video en el que dice (explicándolo), y aunque no puedas estar presencialmente, ponemos el video y luego a los papas cuando los traemos a la clase, tenemos que darles una responsabilidad, una tarea, una función.
Teníamos como una caja donde hay papelitos, entonces cada uno de la familia iba sacando un papelito y lo que te ha tocado, te ha tocado. Había días donde a uno le tocaba ser el profe, 5 minutos, le explico cómo lo vamos a enfocar, y tu pues presentas la actividad. Había familias que les tocaba ser observador, entonces teníamos una hoja de observación donde tenían que ir apuntando si los niños se aclaraban, que dificultades veían ellos, el comportamiento también incluso. Y luego había familias que les tocaba hacer función de alumno, es decir, estar sentado con el grupo. Al principio los padres se suelen poner con los grupos donde está su hijo, eso también trabajamos en cooperativo, pequeños grupos de 4 o 5 alumnos, la tendencia es a sentarse ellos con sus hijos, hasta que descubren que es más interesante sentarse en el grupo donde no está su hijo, porque al final a tu hijo se le va a olvidar que estás ahí, y tú vas a ver como tu hijo se comporta cuando ya no se acuerda de que tú estabas a su espalda. Entonces también descubren como es su hijo, dentro del aula. Esta es otra realidad sabemos que los niños no se comportan igual cuando están en casa que cuando están en clase, esto les ayuda a los padres a descubrir eso, igual que les ayuda a decir, oye como has explicado la división, es que a mí me la enseñaron de esta manera. Fijaos que en matemáticas, es una asignatura donde hay muchas formas de poder explicar las cosas, entonces si yo estoy empezando a trabajar mediante ABN, por ejemplo, pues si los padres lo han aprendido con esa metodología ellos cuando los hijos lleguen y digan, por ejemplo, con la división, es que el profe nos ha enseñado, que hay un baile y bailamos haciendo la división, el padre va a decir, "a mi déjame de tonterías". Esto es así, y todo lo que tú has estado haciendo, se va un poquito por las cañerías. De esta manera, si ellos participan, pues saben cómo trabajamos, y es más fácil que lo que enseñan y lo que ellos refuerzan en casa y lo que yo hago en clase pues vaya de la mano.
P: ¿Utilizas una única metodología a la hora de dar clase o te gusta mezclarlas para conseguir la que más se adapte?
R: A ver, esto es como cuando juegas al Truc, yo retruco. ¿Tú tienes un único tipo de alumno o tienes muchos? Esa es la respuesta. Yo no tengo un único tipo de alumno, tengo muchos tipos de alumnos y a cada uno se le da bien una cosa. Cada niño tiene sus talentos. Si yo solamente utilizara una metodología, por muy innovadora que sea, solamente puede reforzar a aquellos alumnos que su forma de aprender está más adaptada a esa metodología. Eso es terriblemente peligroso. Una metodología no es positiva por el hecho de ser innovadora, por muy efectiva que sea, puede ser la más efectiva del mundo, pero será efectiva con un perfil de alumno o un determinado momento o para un determinado aprendizaje, pero eso no le da infalibilidad, no es algo que nunca falle. Yo creo que es más interesante buffet, el buffet/libre. Para mi lo interesante es tener varias alternativas, varias metodologías y que el alumno tenga libertad de poder ir eligiendo distintas cosas, dependiendo del paisaje de aprendizaje. Este concepto, son paisajes de aprendizaje. Yo tengo que ofrecer dentro de una misma unidad didáctica, explicación magistral porque habrá alumno que se sientan más cómodos en ese momento. Tengo que ofrecer actividades manipulativas, porque habrá niños que tocando y moviéndose van a poder captar y manipular esos aprendizajes. Habrá también actividades que sean más digitales y también un concepto que yo considero muy importante es el alumno “maker”. Creo que es una de las grandes cosas que estamos dejando olvidadas, por ejemplo: que ellos elabores videos educativos. Creo que eso es uno de los grandes potenciales que todos los profesores ahora mismo ya usar un video de YouTube donde te pueden aparecer muchos videos de esa temática que te lo explican, pero son videos hechos por profes, que están muy bien.
Harrison decía que la educación entre iguales siempre está por encima, supera a la educación del docente hacia el niño, pues vamos a hacer que los niños sean los que generen, que puedan crear un video. Creo que eso tiene un valor educativo incalculable, primero porque estoy trabajando todas las habilidades blandas y le estoy permitiendo a ese alumno que pueda él explicar y exteriorizar, verbalizar ese aprendizaje. Al ser un video que ellos lo pueden grabar y volver a grabar, no se penaliza el error, sino que le favorecemos el acierto. Tu puedes hacerlo mal, entonces vuelves a grabarlo, hasta que tú estés completamente convencido de que eso es correcto.
Creo que la filosofía a nivel de metodologías tiene que ser eso, una metodología, una manera de ser flexible en la que no estemos casados con una metodología concreta, sino que podamos de una manera ir un poco de flor en flor en ese sentido.
P: Hemos visto que durante la cuarentena diste clases en el programa Aprendemos en casa de Clan, ¿que supuso eso para ti? ¿Cómo afrontaste ese reto? ¿Te parece una buena forma de enseñar?
R: Si, primero supuso una gran sorpresa porque de repente que contacten contigo y que te digan que les gustaría que hicieras esto. ¿Cómo, perdona, sin chiste? Y la verdad que fue una alegría.
Creo que fue algo positivo. En aquel momento había alumnos que no tenían posibilidad de llegar a esos recursos digitales y esto es una realidad. No podíamos negar lo que es evidente. El hecho de que los niños pudieran aprender mediante un programa de televisión, que yo creo que hay muy pocas viviendas que no tengan televisión, que no tengan internet nos lo podemos encontrar, pero que no tengan televisión, me parece ya, no conozco a nadie. Por ejemplo, yo tengo alumnos que no tiene internet en casa, pero todos tienen tele. Era una forma de poder llegar a esos niños. A mi me vino de cine porque de los pocos niños que tengo que no había mucha forma de poder contactar con ellos. Había alumnos que yo les enviaba la policía de aquí del pueblo las cosas, para que la policía fuera a su casa a hacérselo llegar.
Creo que es algo muy positivo y de hecho me gusta más que ahora que ya no hay confinamiento hayan decidido por seguir apostando por la versión dos, atendemos en Clan todos los días a las 11, de 11:30 a 12. Creo que ya era hora que la televisión pública española tuviera un programa infantil. Lo que no entiendo como hemos tardado tanto tiempo en tener algo que fuera educativo más allá de Barrio Sésamo, cuando yo era pequeño. Por favor, que esto es la televisión pública. Está muy bien, lo dibujitos y todas estas cosas, muy bien, pero un programa que enseñe contenidos, pues creo que es algo necesario.
Somos cuatro profesores del ministerio, que elaboramos contenidos educativos, elaboramos lo que es la unidad didáctica para cada uno de los programas y eso luego ellos se encargan ya de darle un guion, grabarlo y desarrollarlo con todos los profesores.
P: ¿Qué piensas de las redes sociales y si crees que se pueden utilizar como recurso educativo? Por ejemplo Tik Tok o Instagram. Nosotras hemos realizado dos trabajos de Tik Tok, uno de ellos publicado en prensa…
R: Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma. Al final somo nosotros la montaña que se va acercando a Mahoma, que es el alumno, en este caso. Creo que es algo necesario. Los profesores siempre han tenido un pecado, que para mi es un pecado de muerte, que es no contar las grandes cosas que se hacen en los colegios. En los colegios cada día hay profesores que están haciendo auténticas maravillas y solamente lo saben sus alumnos, a veces no lo saben ni las familias. Esto es un fallo. Crecer como docente significa aprender de los demás, si los demás no me cuentan lo que hace yo tengo pocas posibilidades de aprender. Creo que las redes sociales a nivel educativo son una gran ventaja a día de hoy, para mi me encanta cuando veo en grupos de Facebook, en grupos de twitter, Instagram, etc., hay mogollón de profesores que están constantemente poniendo cosas que dices: ¡guau, qué idea más chula! y lo bonito es poder coger esa idea y luego aplicarla a tu aula con tus alumnos. Yo creo que eso es una grandísima maravilla. Evidentemente también hay que tener cuidado, hay que ir un poquito con los pies en el suelo porque que uno tenga no sé cuántos seguidores, followers, eso no es necesario. Para mi lo más interesante es poner ahí lo que hemos hecho y si alguien le gusta que lo haga y ya está. Que haya seguidores o todas esas cosas, creo que pierde un poco y pervierte el porqué lo hacemos.
Creo que eso es algo necesario, a nivel de TikTok. A los niños les gustan las cosas que les gustan. El Among Us, vamos a utilizar el Among Us para crear actividades relacionadas con lo que quiero que aprendan, así de simple. Voy a llamar impostor al concepto que no es correcto y vamos a generar actividades en las cuales hay que buscar al impostor. Solamente con utilizar el término impostor y poner el monigote pues ya lo tenemos. Al niño eso ya le interesa, hemos creado una motivación o centro de interés, pero el objetivo no tiene que ser Among Us, el objetivo tiene que ser trabajar el concepto que yo estoy trabajando. El TikTok me parece algo muy interesante, pero me parece además muy interesante porque el TikTok nos ensaña a nosotros como docentes a dejarnos enrollarnos. Los maestros somos grandes rolleros. Tenemos que saber sintetizar. Es muy importante y difícil el poder coger y, por ejemplo: la Revolución Francesa, explicarlo en 30 segundos o en 2 minutos. Hay que decir 3 pinceladas básicas y además intentar hacerlo de una manera que luego se les pueda lanzar una pregunta, que pueda al final lanzarles un reto, que al final les pueda proponer algo, que les llegue a la acción porque tenemos que incitar a la acción. Yo puedo crear, vosotras no, microvideos en TikTok, pero además de explicar algo muy rápido tenéis que lograr que el alumno luego tenga ganas de más. Eso es lo bonito, cuando generamos hambre y al final lo que necesitamos es darle una pequeña pincelada, pero que luego tu te pongas a buscar.
P: ¿Qué te parece la introducción de la gamificación en el aula? ¿Cómo lo harías o cómo lo haces? ¿Qué consejos nos darías para hacerlo nosotras?
R: A ver, creo que la gamificación es un recurso, es una estrategia muy interesante. A los niños todo lo que sea que esté relacionado con el juego, les va a motivar, si tú los llevas hacia Fortnite, hacia Among Us, hacia cualquier juego que ellos conocen, sería una idea fantástica. Pero hay que tener cuidado porque ese es el gancho, pero no es la finalidad. Yo tengo que utilizar el juego o la dinámica o coas interesantes en ese juego, pero adaptándolo a lo que yo quiero. Yo creo que a todos los niños les gusta, ganar insignias, siempre es como el equipo con el que va. El problema es cuando genera competitividad y eso es un fallo que nos podemos encontrar en determinados proyectos de gamificación. ¿Cómo podemos evitar eso? Teniendo en cuenta como entregamos esas insignias o gestionándolas de una manera un poquito diferente. Ejemplo: yo desarrollé un proyecto en el que teníamos tres tipos de cartas: cartas de oída, cartas de fuerza, cartas de salud. Las cartas de fuerza, los alumnos que hacían bien los ejercicios, que se esforzaban más, por ejemplo, recibían cartas de fuerza. Eran aleatoria, ellos sacaban una carta y en ella se decía lo que tenían que hacer: hacer un experimento, hacer un reto, o das tú la siguiente clase de matemáticas, etc., cosas así. Las cartas de salud, les permitía sumar más puntos en los exámenes: tienes más 0,5 en el siguiente examen, etc., Al ser algo individual y no tener un valor, no se generaba esa competitividad. Además, los niños las ganaban y si la utilizaban la tenían que devolver, con lo cual no era tengo 25 cartas y tu tiene 15, no, tú tienes 15 porque has gastado 10, con lo cual como esas cartas se gastaban en cosas que igual para todos, casi nadie quería quedarse con la carta guardada para el infinito y más allá. Al final lo que interesaba era ganarlas y gastarlas. Para mí eso funcionaba muy bien, pero hay que tener cuidado con la competitividad entre los niños. Por eso la gamificación a veces puede llevarlos a generar conflictos de competitividad.
P: ¿Cómo podemos utilizar los gustos del alumnado como las series como por ejemplo para enseñar? ¿Cómo lo hacemos? ¿De dónde surge esta iniciativa?
R: Creo que esto es muy simple, o sea, se trata de decir tú usas el libro como biblia o como recurso. Ya está, con eso está contestada. Los profesores que lo que dice el libro de la asignatura de lengua esto va a misa y es inamovible, esos profesores nunca van a poder salirse de la horma del zapato que los marca la editorial que ha publicado ese libro. Esos profesores seguramente no van a tener ni idea de lo que es programar una unidad didáctica. Entonces si yo realmente lo que quiero es que mis alumnos aprendan el libro de texto es un recurso, pero nada más, entonces yo he que tener la capacidad suficiente para coger y salir de ese libro de texto para trasladar esos aprendizajes a la temática que a mi me interese. Si estoy trabajando en matemáticas puedo coger y tan simple como el mismo ejercicio que te viene en el libro cambiar el enunciado para relacionarlo con Bob Esponja, por ejemplo. Entonces cogemos el libro de texto y cualquier enunciado que pone Juan y Pepe se compran no se cuantas manzanas, pues tú cambias eso por Bob Esponja y Patricio se compran tantas manzanas. Eso al final nos lleva a una cosa muy interesante y es la necesidad de que el profesor tiene que conocer los intereses del niño. Y esto es algo que, si yo como docente tenga que conocer un poquito de que va, los personajes, tampoco hacer falta que me vea Bob Esponja al completo. Después con eso ya puedes coger y tirar para adelante. Y diseñar tanto lo que son los contenidos para introducir esa unidad didáctica relacionarlos con esa serie o con lo que sea y a partir de ahí ya puedes hacer. Después está lo de siempre, si lo haces con una serie intenta después hacerlo con otra serie diferente porque habrá series que a lo mejor a un determinado grupo de alumnos no les gusta mucho y hay otros grupos que les gustan más. Así que si lo haces dos veces tienes más posibilidades de que les guste a todos. ¿Dónde está la gran dificultad de esto? Pues que supone horas de trabajo. Supone llegar a casa y ponerte a darle al coco a ver como lo llevas a tu terreno, y esto es algo que los profesores tienen que hacer. Yo quiero ser siempre bueno, estoy absolutamente convencido de que la gran mayoría de los profesores lo hacen.
P: ¿Utilizas el móvil y la tablet en el aula? ¿Cómo gestionas el uso de dispositivos en clase? ¿Que prefieres a la hora de dar clase libros de texto o ipads? ¿No son muchas horas de pantalla? ¿No piensas que utilizar los ipads es renovarse?
R: A ver en mi colegio, por ejemplo, técnicamente según el reglamento de régimen interno los niños no pueden traer ni móviles ni tablets. Entonces pues ahí estoy un poquito desarmado. ¿Qué pueden traer? Los libros de texto. Y los libros de texto ¿los usamos? Sí, pero ya os digo que no estoy comprometidos, entonces te puedes encontrar con familias que al final de curso te dicen, oye mira es que el libro de texto tiene 12 temas y esto no lo habéis dado, esto no lo habéis hecho, entonces tú luego vas y dices mira, aquí ¿te acuerdas cuando hicimos esto, y te acuerdas cuando hicimos esto otro? Uy pues es verdad. Entonces, ¿está dado o no está dado? Pues sí, está dado. Claro lo que pasa es que no hemos seguido el libro. A nivel de recursos tecnológicos, los niños no pueden traer su móvil o tablet, pero el profe sí. Entonces, ¿qué tenemos que hacer algo? Pues usan el móvil del profe. Después tenemos un ordenador en clase, pero luego a parte tenemos 2 ordenadores míos que tienen muchos años que van a pedales. Y ellos dicen ¿profe no puedo usar el tuyo? Y le dices no es que lo está usando otra persona, entonces ellos mismos saben que van más despacito, 10 minutos para que arranque. Yo suelo llegar siempre antes a clase, sobre las 8:30 más o menos ya estoy para organizar un poco la clase y los voy encendiendo. Al final usan los recursos míos. Igual que tablet pues muchas veces traigo las tablets de mis hijos aquí al cole y ellos mismos saben hasta los códigos para desbloquearlas. A ver yo creo que mira, a mí me sorprendió mucho cuando hace un año o dos años salió aquello de que “en Francia prohíben el uso de los móviles” y en España se generó un debate sobre el uso de los móviles. Claro dices, a ver, todos los años mueren un montón de personas por accidente de coche, pero los coches no los prohíben. ¿Por qué? Porque el que mata no es el coche, es el conductor. Si yo a los niños no les enseño que más allá de ver videos sobre como abren un huevo que tiene un regalito dentro, en YouTube o ver videos del Tik Tok haciendo un bailecito. Si no les enseño que más allá de eso existen contenidos educativos y que ellos pueden generar esos contenidos educativos, le estoy haciendo un flaco favor a la sociedad porque el día de mañana alguien le va a dar un coche, llámese móvil a ese niño y nadie se ha preocupado de enseñarle a conducir.
P: ¿También crees que utilizar tantas horas el IPad o el móvil, puede influir en los niños?
R: Si influye, no es que crea que puede, es que creo que influye. Me parece que usar esas nuevas tecnologías es bueno, pero como os digo, la primera vez que hay que hacer prácticas antes de coger el coche uno solo. Entonces hay que enseñar a los niños primero a decir tanto tiempo y las pantallas apaga niños son muy muy peligrosas. A mí me da mucha lástima cuando en un restaurante, en un bar, los papás le dan el móvil al niño y ale, el niño ya no molesta. Al final la solución es esa, ponte tú, ponte tú, con tu hijo, y si tu hijo quiere jugar al Among Us, descrubre qué es Among Us. Si tu hijo quiere jugar al Roblox, descubre qué es el Roblox, entonces enséñale las cosas buenas y enséñale las cosas malas, porque al final los niños tienen que aprender que la sociedad no es una sociedad de color de rosas. Esto no es así, necesitan descubrir que cuando están en un juego y hay una persona que dice ser…, puede no serlo, entonces esto hay que hacérselo mirar y luego yo creo que también es importante el limitar los tiempos. Yo, desde mi punto de vista, ¿a mis hijos les dejo usar la tablet? Sí, pero antes de usar la tablet necesitan haber hecho dos cosas: lo primero, haber hecho los deberes que les hayan puesto en su cole o los ejercicios que tengan, eso es impepinable, y la segunda cosa que tienen que haber hecho es jugar juntos o en la terraza de casa o en el parque o haber desarrollado los juegos si está lloviendo como hoy en casa, pero si no primero un juego social presencial, creo que estamos perdiendo la esencia de lo que somos como humanidad, entonces, no es malo que usen la tablet pero previamente tienen que haber hecho una serie de cosas. De esa manera, ¿qué logro? Logro que cuando enciendan la tablet, ¿que nos queda? Media hora hasta la hora de cenar o hasta la hora de ducharse, pues es media hora la que tienen, no puedo darles más tiempo, y ya no soy yo el malo.
P: ¿Cómo dices en tu charla de ted ex ¿has hecho alguna abuelada?
R: Creo que es algo necesario. Vamos a ver, si yo ahora sacara datos, estadísticamente es posible que el 40% del alumnado que tengo yo, vengan a recogerlos los abuelos. Esto sucede muchas veces, si no sucede por la tarde, sucede más a medio día, cuando salen a comer en casa y al final salen a comer a casa de los abuelos. Los abuelos son una parte necesaria de la sociedad, entonces tenemos que implicarlos educativamente, tenemos que hacerles partícipes por dos motivos: el primero, porque son una parte importante para el alumno, una motivación, tienen un valor prácticamente igual al de implicar al papá o a la mamá, y si implicar al papá o la mamá es positivo, implicar a los abuelos también. Y segundo, y más importante si cabe, es porque se sienten útiles. Es terriblemente peligroso el olvidarnos de que las personas mayores ya no son útiles, realmente siguen siendo válidos y siguen teniendo una experiencia de vida que si no la aprovechamos estamos perdiendo la esencia de lo que somos como sociedad. Nosotros una de las cosas que más me ha gustado es que tenemos un proyecto que se llama: Quart de Poblet, un pueblo para recordar. En ese proyecto trabajábamos lo que es el municipio, unos aprendizajes que son obligatorios y esenciales. En el municipio, los niños tienen que aprender, qué es un ayuntamiento, cómo funciona, cuantos servicios tienen mi pueblo, etc., pero en un ataque de esos, de locura, se nos ocurrió coger y decir, oye y ¿por qué tienen que aprenderlo? Y esta es una pregunta que como docentes debemos hacernos. Un alumno, ¿por qué tienen que aprender esto? Y yo les di un porqué, tenéis que aprender esto porque hay personas que son mayores y que a lo mejor el día de mañana se les olvida y se pueden perder simplemente paseando por la calle, entonces invitamos a los abuelos y a los niños a que vinieran a contarles cómo era su pueblo antes, es decir, cómo era su pueblo cuando ellos eran jóvenes; que si no había asfalto, que si los caminos eran de tierra, trajeron fotos, trajeron cosas que los niños alucinaban, estaban encantados y luego les explicamos ¿qué es el Alzheimer? Y claro, eso es una realidad, vamos que es algo que está ahí, pero que nadie prepara a los niños para eso. Y pensad ahora que vosotras tenéis ocho o nueve años y que de repente tu abuelo no sabe quien eres, para un niño tiene que ser traumático, para un niño tiene que decir, ¿mamá, como que el abuelo no sabe quien soy? Entonces a los niños hay que prepararlos en ese sentido.
Hicimos un pequeño sketch en el que grabamos a unos abuelos de uno de los niños de la clase y fingimos como que tenía Alzheimer, y le pusimos imágenes de las que trajeron y el abuelo decía que no se acordaba y ahí hicimos un fundido en negro y acabó el video y les dijimos a los niños, bueno pues ahora vosotros tenéis una misión, tenéis la misión de descubrir cómo es el pueblo ahora en el presente, qué cosas hay en vuestro pueblo, para eseñarlas a vuestros abuelos por si el día de mañana no se acuerdan. Y claro a partir de ahí todo el aprendizaje da un cambio increíble porque tiene un sentido, el niño sabe que tiene una responsabilidad y tiene un motivo para aprender y su motivo no es conocer el pueblo, su motivo es su abuelo, que es quien realmente le importa. Claro los niños fueron haciendo entrevistas al ambulatorio, a la directora del ambulatorio, fueron al ayuntamiento. Hicimos pequeñas excursiones pateándonos todo el pueblo y descubrieron un montón de cosas, que ni yo mismo sabía de su pueblo y todo eso lo grabaron y montamos un documental que dura 10 minutos. Yo creo que aquello fue espectacular y para ellos ya hace 2 años que lo hicimos y muchas veces los veo a los niños y todavía te sacan el tema. Al final hicimos la presentación del documental, invitamos a todos los abuelos y lo hicimos con todos ellos y los niños lo fueron explicando porqué lo habían querido aprender y porqué lo habían hecho. Ahora hay una mujer de una de las antiguas alumnas que tiene Alzheimer y creo que de alguna manera ayudamos a esa niña y la madre a veces nos los dice, lo agradecida que está porque su hija ahora entiende alguna de las cosas, entiende ciertas cosas que de otra manera no comprendería. Creo que eso es algo necesario, lo relacionamos con eso, pero lo podemos relacionar con cualquier cosa, por ejemplo, las pesetas, estamos explicando lo que son los euros, y vamos a hablar también de la moneda que había antes, ¿por qué ahora el euro es la moneda que tenemos y qué beneficios nos aporta? Creo que podemos encontrar esa relación, pero para eso necesitamos personas que tengan una menta abierta.
Tengo que deciros que no perdáis la esperanza, vosotras sois quienes tenéis que hacerlo mejor de lo que estamos haciéndolo nosotros, entonces yo lo único que espero es que el testigo que algún día tengamos que ceder, que no sea algo terriblemente negativo. Creo que es importante, entonces esto lo tenemos que superar entre todos. Se habla de que la educación en España está por los suelos, según el informe Pisa, en todas estas cosas. Hay una cosa que el informe Pisa no valora, no habla del potencial humano que hay en España, entonces en España hay grandísimos profesores, que se dejan la piel día a día. Quizás nos falta en España una cultura de la educación, nos falta valorar lo que se hace en las escuelas. Y el erro yo creo que es porque los profesores hemos sido los primeros que nos hemos dedicado a quejarnos muchas veces de las cosas, en vez de poner en valor lo que si que estaba haciendo bien. Creo que es importante que se empiece a genera esa cultura educativa y cuando eso llegue la sociedad mañana será mejor, porque vamos a tener una sociedad en la que habrá personas con valor crítico, y esto es algo que hemos perdido. Ahora mismo, si analizamos lo que está sucediendo a nivel político, a nivel social, en España hay poco juicio crítico, crítico constructivo, ósea hay mucha gente que se conforma con cualquier cosa y eso no está bien, no está bien que los españoles no sepamos valorar en positivo o valorar en negativo y tomar acciones, en ese sentido a las decisiones políticas que se están tomando, por ejemplo: pero ya no solamente eso, no a las decisiones sociales. A mi me llama la atención que no sea más importante que un Youtuber se va a Andorra, que cuestiones en las que nos estamos jugando la vida, entonces dices, estamos mal, estamos muy mal, la gente no se está dando cuenta de esto. Porqué triunfan las fake news, porque nadie le ha enseñado que la gente no contrasta la información. Si tu quieres tener realmente capacidad de decisión, tienes que leer la noticia que te llega y luego leer las Provincias, el ABC, etc. y contrastar y ver que mi visión en global después de haber leído todas las noticias en varios periódicos es esta, pero tampoco tiene porque ser la visión real ni la verdad absoluta. Entonces los que hicimos la EGB no nos enseñaron determinadas cosas, y ahora es cuando estamos viendo los errores que se cometieron. Tenemos la esperanza de que la sociedad que os dejamos sea un poquito mejor.
Jessica Benages, Silvia Gollart, Elena Orts, Claudia Muñoz y Ana Pietrosanu