"Hay que entender a todos los alumnos sin excepción por encima de las diferencias de inteligencia, carácter o nivel social". - Célestin Freinet
"Hay que entender a todos los alumnos sin excepción por encima de las diferencias de inteligencia, carácter o nivel social". - Célestin Freinet
Hoy hablaremos con Célestin Freinet, uno de los pioneros de la Escuela Moderna, caracterizada por su estilo franco, accesible y fruto de la experiencia. Uno de sus principales objetivos es el desarrollo de la personalidad del alumno, mediante las técnicas exigidas por la sociedad. Por otro lado, el maestro tiene clara la materia que tenía que transmitir, su sistema, y las modalidades de la educación. Esta institución fomenta una disciplina flexible, donde el alumno tiene libertad para conservar su atención; y el maestro, para conservar su autoridad.
P: ¿Qué opina del sistema memorístico actual en la educación? ¿Cree que es mejor la teoría o la práctica?
R: Yo defiendo que el trabajo escolar debe ser práctico, ya que las actividades que se realizan en la escuela tienen un sentido, una utilidad y una función. Por lo tanto, la programación escolar debe adaptarse a las necesidades de cada alumno. Los niños aprenden a través de sus propias experiencias y su posterior interpretación. Para llevar a cabo este conocimiento de la realidad, debemos proporcionarles la suficiente libertad y la posibilidad de experimentar. Para educarlos así en inteligencia, suprimiendo la clásica metodología de la memorización.
P: ¿Qué papel debería representar el alumno en el ámbito educativo?
R: Por otra parte, habló de la importancia de dejar que los alumnos participen en el proceso de aprendizaje, mediante la creación de escuelas basadas en la cooperación. Estas escuelas tenían que fijar el objetivo de potenciar las habilidades de cada alumno, mediante una escolarización temprana. Además, conceder libertad de expresión a los alumnos es muy relevante ya que así les ofrecemos la oportunidad de tener contacto directo con la naturaleza.
P: ¿En qué se basa principalmente su teoría?
R: La idea principal de mi teoría es la educación natural en la vida y en las actividades diarias, y se centra en algunos principios como la motivación, la expresión y la socialización. Y la finalidad de esta es que los alumnos tengan la capacidad de comunicarse y expresarse espontáneamente, haciendo que las relaciones entre la escuela y la vida, tengan un carácter más útil y práctico en el terreno social y personal.
Además, el interés es otra idea esencial en mi pedagogía. Yo creo que toda actividad relacionada con la escuela debe iniciarse a partir de esta, así se entenderán las tareas como útiles. El interés se tiene que cuidar y mantener, por lo cual, busco las técnicas más adecuadas para que el alumno, cuando no lo tenga, vea que le hace falta; tanto individualmente, como socialmente. De esta manera, el maestro actúa como guía hacia el progreso y por tanto, el trabajo del alumno o el de su grupo está centrado en el beneficio del educando.
P: ¿Qué técnicas se utilizan en su escuela?
R: La primera técnica que se formó en las aulas fue la de el texto libre, los alumnos tenían total libertad para escoger cualquier tema y entregar el texto cuando lo acabaran, sin ninguna fecha impuesta. Uno de los fines de esta técnica es el intercambio de textos con las diferentes escuelas. Gracias a esto, se creó la correspondencia escolar. La segunda técnica propiciada llamada la revista escolar, consta de dibujos y trabajos infantiles, y fomenta la organización del trabajo de los niños.
Otra de las técnicas es la biblioteca de trabajo, donde la función de los alumnos es la clasificación del material y se pretende fomentar su uso. A continuación, encontramos los planes de trabajo; fundamentados en el principio de cooperación. Los alumnos planifican el trabajo de clase y llegaban a una conclusión. Por último, la asamblea de clase; entendida como lugar donde se exponen los conflictos y se intentan solventar en un tiempo determinado. Además, funciona como espacio de planificación para los planes de trabajo.
Aplicar las técnicas para mi significa dar la palabra al alumno, partir de él y de sus capacidades de comunicación y de cooperación. Todas estas técnicas siguen activas en nuestras aulas.
P: ¿Qué es lo que le llevó a diseñar estas técnicas en tu aula?
R: Las técnicas surgieron por la necesidad de renovar los métodos educativos. Mi objetivo era hacer de los alumnos niños libres, con capacidad de crear su propia personalidad, su imaginación y su creatividad. Pretendía hacer la enseñanza más cercana, utilizando el placer como herramienta de trabajo, para que las experiencias vitales funcionasen como objeto de aprendizaje. A lo largo de mi vida como docente, observé cómo mis alumnos se distraían en las clases, en ese momento decidí hacerlos partícipes y añadir las ideas que ellos me proponían. Así pues, se crearon nuevas técnicas para el desarrollo en el aula.
P: ¿Cómo cree que es de importante el desarrollo natural del alumno? ¿Cree que deberían respetarlo los docentes ?
R: Yo defiendo un método natural en un ámbito que fomenta un descubrimiento continuo por parte del alumno; un ambiente donde sea posible la libertad de expresión y el contraste de ideas entre los propios alumnos. Además, introduzco siempre que puedo un nuevo concepto en mis clases: los paseos.
P: Hemos podido observar que en la escuela utilizán un sistema llamado "tipografía de la escuela", ¿en qué consiste?
R: En la “tipografía de la escuela”, se producen técnicas para la creación de textos, dibujos, archivos… y recibe el nombre de “libro de la vida”. En este libro, los alumnos cuentan historias personales, algunas de las cuales suceden en la clase. El objetivo es volver a centrar la pedagogía en la comunicación y la creatividad, ya que en el pasado se dejó de lado esta idea y se centraba en la memoria y en la repetición.
P: ¿Qué principio de la educación cree que es más relevante tener en cuenta dentro del aula?
R: Yo defiendo mucho el principio de individualización, ya que todos los alumnos no tienen las mismas necesidades y, por tanto, no pueden llevar el mismo ritmo. Así pues, atender a las diferencias que tienen los niños, tiene mucha relevancia pedagógicamente y humanamente. Por medio de planes de trabajo, de actividades autocorrectivas y de nuevas tecnologías, los alumnos pueden progresar cada uno al ritmo que necesite, atendiendo a sus necesidades.
P: ¿Qué objetivos buscaba conseguir con esta pedagogía?
R: Mi principal interés era el de mejorar la calidad social y cultural de la clase trabajadora. Por eso me centre en poner en práctica en las aulas una pedagogía activa y popular, basada en los requisitos del medio y los intereses de los alumnos. Pero para poder poner en práctica esta pedagogía se debe buscar el material adecuado y eso, es lo más difícil. Otro de los objetivos es la educación en valores, como la expresión, la libertad, la democracia y el trabajo en equipo. Esto es lo que hace que mi pedagogía sea realista y práctica. Pero, mi mayor contribución pedagógica, creo que es mi visión del niño relacionada con la del trabajo. Defiendo que el trabajo intelectual es completamente equiparable al trabajo práctico y manual.
P: ¿Cuáles son sus referentes en el mundo de la educación?
R: Yo creo que principalmente tengo tres referentes dentro de la educación que han inspirado mi teoría. En primer lugar, me siento muy identificado con la corriente política liberal que plantea la educación como medio para establecer un cambio en la sociedad, y por consiguiente, la capacidad de ejecutar una revolución. En segundo lugar, me ha influido mucho la Revolución rusa y me ha aportado l diversas técnicas como la invención de prácticas educativas y la reflexión en las políticas educativas e institucionales. Por último, las corrientes pedagógicas de la nueva educación me han aportado también diversas ideas.
P: En resumen, ¿cuáles diría que son los principios fundamentales de su teoría?
R: En primer lugar, la expresión, comunicación y creación como funciones que le permiten al alumno construirse como persona. En segundo lugar, el tanteo experimental defiende que el conocimiento no puede ser transmitido unilateralmente en dirección educador-educando. Este último, parte de lo que sabe adquiriendo otros conocimientos, a la vez que hace uso de un método de búsqueda. A continuación, la vida cooperativa y participativa, el alumno colabora en los trabajos en equipo. De esta manera, consiguen desarrollar la responsabilidad. Por último, la relación entre la escuela y la vida. Los conocimientos surgen de la observación de la vida cotidiana, relacionada con la vida en el aula.
P: ¿Cuáles cree que serán en un futuro las consecuencias pedagógicas de tu teoría?
R: En primer lugar, creo que se tendrá más en cuenta la autonomía del alumnado, que se consigue mediante actividades de aprendizaje, de creación, de experimentación. En segundo lugar, la oposición al adoctrinamiento, intentará mejorar la sociedad para que el alumno pueda desarrollarse completamente. Además, se intentará convertir a los alumnos en adultos con consciencia y responsabilidad, para mejorar el mundo y que no haya racismo, guerras y que no se explote al hombre. En tercer lugar, la responsabilidad cobrará un papel muy importante y esto permitirá tener una responsabilidad personal y colectiva. Y, por último, la cooperación se trabajará mucho más para que el alumno aprenda por sí mismo y que sea ayudado por el resto de alumnos. Además, los alumnos serán educados para dirigir sus proyectos, organizar su trabajo y resolver conflictos propios.
P: ¿Por qué elegió ser docente?
R: Nací en Gars (Francia). Pertenezco a una familia campesina de bajo nivel económico que se esforzó en darme una buena educación. Estudié magisterio en Niza y, además, participé en la Primera Guerra Mundial y al finalizar, me dediqué a dar clases en mi pueblo natal, donde encontré mi verdadera vocación en la enseñanza primaria y empezaron a surgir mis primeras ideas. Desde entonces, me he dedicado a mejorar la escuela basándome en los principios de la educación (individualización, creatividad, autonomía, actividad, participación y socialización) y en la pedagogía moderna y popular. En 1928, emprendí una de las partes fundamentales de mi obra: la Cooperativa de Enseñanza Laica, que 20 años más tarde se convirtió en el Instituto de la Escuela Moderna.
P: ¿Qué consejos nos daría como futuras docentes?
R: Pienso que la mejor manera de ayudar a vuestros alumnos será que les dejéis que formen su propia personalidad, y le deis más importancia al trabajo en todos sus aspectos. Alejaros de la pedagogía tradicional y de la nueva educación para así, poder investigar sobre la pedagogía en general. Haced desaparecer la disciplina exterior y formal, por tanto, para que la enseñanza que se imparta en la escuela del futuro sea mejor, ya que así tendrá una expresión natural, y surgirá de la organización de la actividad y de la vida en la escuela.
Jessica Benages, Silvia Gollart y Ana Pietrosanu.