Federico Barreto Bustíos

1862-1929

El verso apasionado de la poesía peruana

Por Luis Carlos Serrano Quintero

En ocasión del Congreso Internacional Capulí, Vallejo y su Tierra, Perú 2025

 

Del ilustre poeta nacido en Tacna, se han destacado en innumerables ensayos y referentes bibliográficos, aspectos de gran relevancia artística, cívica y literaria y que con fervorosa aquiescencia, nos incitan a examinar su vida, pasión y motivos a través de la herencia cultural que consignó a su país, a sus lectores y a aquellos diletantes y melómanos, quienes entusiasmados por su talento en el campo de la investigación fonográfica, dan fe que algunos de sus poemas fueron transformados en canciones que hoy forman parte del catálogo musical del mundo.

Las cualidades escriturales de Federico Barreto, tanto en el periodismo como en la poesía y en esta última, bañadas de su profunda sensibilidad, le convirtieron en un exponente indispensable del Romanticismo y del Modernismo por su exquisita maestría en el manejo del lenguaje mélico y la idoneidad para modelar emociones con una intensidad arrolladora.

En cada uno de sus versos, Barreto nos sumerge en un universo poético donde se exalta el amor, la natura, la añoranza, el patriotismo, que al día de hoy forman parte del invaluable patrimonio cultural peruano.

Tres libros publicados son indicativo de un trabajo denodado y apasionante:

-Algo mío de 1912

-Aroma de mujer de 1927

-Poesías de 1964, publicación que acopia su trabajo poético como antología post mortem.

El primer poemario con su segunda edición en 1925, debido a sus altos estándares, reúne poemas que el autor había escrito inspirado por el coraje de ver su natal Tacna ocupada por Chile después de las batallas del 26 de mayo y 7 de junio de 1880 respectivamente, que fueron preludio de la ‘Etapa del Cautiverio’ es por ello que a Federico Barreto se le conoce como ‘El Cantor del Cautiverio’ o ‘Poeta de la Libertad’

Hago hincapié en tres poemas que a mi juicio deben concatenarse, no solo por su estructura, cadencia y lirismo, sino por su etimología análoga de gran poderío Patria/Madre, Madre/Patria, que representan lo más amado de los seres humanos, objetos ancestrales de veneración y que son sinónimo de amor, seguridad, confianza, guía, protección e identidad, unidos por un inquebrantable abrazo poético. Además de un pueblo tacneño sometido y expropiado emulando a Prince, un león furioso, encadenado, que no se resigna a morir en tal ignominia, el cual ruge con todas sus fuerzas exigiendo ser liberado.

 

Al Perú

¡Patria del corazón! La suerte un día,
te hundió en el pecho con furor la espada,
y hoy, abatida pero no humillada,
pareces un león en la agonía.

Antes, cuando dichosa te veía,
fuiste por mí con entusiasmo amada;
pero hoy, que veo que eres desgraciada
no te amo ya… ¡te tengo idolatría!

¡Oh! ¡Quién pudiera, Patria, quien pudiera
disipar las tinieblas de tu cielo
y sucumbir envuelto en tu bandera!

Yo, tal fortuna es todo lo que anhelo,
¡y que me echen de cara cuando muera,
para besar el polvo de tu suelo!

 

¡Madre mía!

Madre mía, tu carta he recibido
y he llorado sobre ella tanto, tanto,
que sus renglones han desaparecido
bajo las turbias gotas de mi llanto…

“Hijo -me dices con amante anhelo
en esos signos que mi pecho adora-.
¡Dios te bendiga desde el alto Cielo
como yo lo hago, desde aquí, a toda hora!”

Hijo, sé bueno y, como bueno, honrado;
no te arrastres jamás por la escoria,
y cuando bajes al sepulcro helado
Dios como premio te dará la Gloria.

Conserva siempre erguida la cabeza,
y si te ofende alguna vez un necio,
desprecia sus injurias con firmeza,
que el castigo más grande es el desprecio!

Ama la ciencia, y brillará tu mente;
gana, por fin, la meta de ese modo.
Mira, hijo mío, que en la edad presente
tan sólo es grande el que lo sabe todo.

Sé paladín de toda causa buena;
coloca la razón sobre el deseo,
y cada vez que ruedes en la arena,
álzate con más fuerzas como Anteo.

¡Anda con tiento! Hasta en la alegre vega
vive el reptil y crecen los abrojos.
La fe no sirve para guía: es ciega.
La duda sirve más:¡tiene cien ojos!

No envidies con rencor lo que te admira,
porque la envidia ruin, tenlo presente,
es una gloria para el que la inspira
y es un infierno para el que la siente.

El premio de la lucha es la victoria.
Combate, pues, con pecho decidido.
¿Vacilas? ¡Vuela a conquistar la gloria!
¡Quién no espera vencer, está vencido!

Si odias, depón tu encono envenenado;
Si amas, mantén tu amor hasta la muerte.
Y, ya seas feliz o desgraciado,
aprende a conformarte con tu suerte.

Ama a la patria con amor profundo,
Ámala con inmensa idolatría.
¡Más que a mí mismo! ¡Más que a todo el mundo!
¡Mira que es madre tuya y madre mía!

Respeta siempre todos mis consejos,
si buscas paz, si quieres tener calma.
y hoy que me tienes, de tu vista, lejos,
no me olvides jamás, hijo del alma!

Esto me dices en tu carta bella,
y yo te juro, madre bendecida,
que las lecciones que me das en ella
serán desde hoy la norma de mi vida.

Seré austero, sagaz; justo y honrado
como tú lo ambicionas y lo esperas…
Por tu amor seré yo bueno o malvado;
por tu amor seré yo… ¡lo que tú quieras!

 

Prince

El circo por el pueblo está invadido

y allí , causando admiración y pena,

Prince , el león de espléndida melena,

se revuelca en su jaula enfurecido.

 

Mira a la turba con el cuello erguido,

y al sentirse amarrado a una cadena,

hunde la garra en la candente arena

y grita" ¡ Libertad ! "con un rugido.

 

Como esa fiera, indómita y altiva,

conozco yo otra de inmortal renombre

que también ruge porque está cautiva.

 

No es Prince , no , su soberano nombre;

no está en el Senegal su Patria magna;

su Patria es el Perú ... Su nombre es Tacna !

 

Del parnaso inca a la cancionística popular latinoamericana

De Federico Barreto Bustíos se ha llevado al surco Mi patria y mi bandera, convertido en marcha militar, cuyo arreglo musical estuvo a cargo del músico filipino José Sabas Libornio, que después se adoptó como el himno del Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe.

El 13 de septiembre de 1917, Carlos Gamarra y Modesto Marini grabaron para la RCA-Víctor un vals titulado ‘Aurora’ con el acompañamiento en guitarra de Carlos Saco. El tema también fue grabado por el cantante y actor argentino de tangos Carlos Gardel, bajo el título de Ay, Aurora; se trata del poema ‘Queja a Dios’

El cantante y compositor peruano Rafael Otero López (1921-1997) tomó parte del poema ‘Último ruego’ de Barreto y algunos versos del poeta colombiano Guillermo Valencia para musicalizar la pieza que se conoce como ‘Ódiame’

Ódiame ha cruzado todas las fronteras del mundo y ha sido interpretada por un sinnúmero de cantantes, entre ellos el Ruiseñor de América Julio Jaramillo Laurido, quien la grabara en 1960 del siglo pasado en ritmo de vals. Además el origen de la letra y de la música han sido tema de debate entre Ecuador y Perú puesto que algunos musicólogos sostienen que antes de ‘Ódiame’ dicha pieza se conocía como ‘El odio’ y fueron grabadas dos versiones distintas, una por el cantante ecuatoriano Sebastián Rosado y otra por el dueto también de Ecuador, Martínez-Dougard, años antes del nacimiento del compositor peruano, con la diferencia que en el caso de Ecuador, eran pasillos, mientras que en los arreglos y grabación de Otero López se trataba de un vals.

Panamá igualmente ha realizado su aporte musical, no solo porque artistas del territorio canalero la hayan cantado en eventos y en conciertos, sino porque en materia discográfica contamos con una excepcional voz como la del maestro Juan Coronel Chavarría (1931-2024), nacido en el corregimiento de Escobal, distrito de Colón, provincia de Colón, en el caribe panameño.

Coronel, fue pilar fundamental en cierta época de la orquesta del maestro Armando Boza, la de Marcelino Álvarez; grabó con Leo Kipping Stars, con El Conjunto de René Santos, con La Orquesta Artelec, con Gene White y su Combo, con Ismael De la Rosa, entre otros.

También grabó con la Orquesta de Hugo Pérez y sus Quisqueyanos Modernos, con El Sexteto Moderno de Cuz, con Julito y Sus Merengueros, con La Orquesta Kubavana de Carlos Barbería. Con el músico dominicano Francisco Cabrera “Cabrerita” Juan Coronel grabó el larga duración ‘Explorando el ambiente’ sello Alegre de 1974, para la cultura del Jazz y la Salsa.