¡Wow! Vamos súper rápido este año, finalizando febrero, iniciando marzo con toda la actitud, un nuevo mes, nuevas oportunidades para triunfar y equivocarnos, pero en todas de la manos de Dios 💪🏻.
En esta oportunidad de compartir con ustedes he titulado la reflexión “Las diferentes caras de la ansiedad” porque esta es así, tiene múltiples formas de presentarse, de manifestarse y de ser manejada.
Buscando información sobre la ansiedad me encontré con que existen diferentes tipos y cada una con una salida diferente, quizá uno pensaría que es la misma ansiedad para todos o la misma forma de salir de ella pero no. Para quienes hemos vivido la ansiedad es una sensación de angustia mezclada con desánimo, preocupación al futuro, malos pensamientos; y creo que me quedo corta con lo que digo, pero hemos quienes solo la hemos vivido de forma transnacional por una situación específica, pero hay personas que viven con ansiedad constantemente ya sea por algún desorden químico en su cuerpo o por algún trauma grande. No es fácil enfrentar la ansiedad, es algo tan difícil en muchas ocasiones, pero algo que debemos hacer es pedir ayuda, a las personas que están cerca de nosotros y principalmente a Dios.
Yo personalmente creo que Dios creo la medicina para ayudarnos a enfrentar momento de enfermedad y así mismo pienso de los psicólogos y psiquiatras para ayudar a sus hijos porque él sabía lo difícil que sería la vida. Es por ello que creo que si pasamos por momentos de ansiedad y necesitamos ayuda podemos ir a Dios y a un experto en el tema, ya sea un médico o un psicólogo, el cual nos puedan ayudar a enfrentar lo que en ese momento podemos estar viviendo. La vida en sí no es fácil, a diario nos enfrentamos a cosas que pueden multiplicar nuestros temores, los cuales pueden convertirse en ansiedad y afectar nuestro desarrollo en todos nuestros ámbitos.
Quizá se lee fácil, pero cuando se vive es totalmente diferente, quisiera que cuando conozcas a alguien o enfrentes una situación de mucha ansiedad donde no puedas controlar tú sentimientos y emociones, busques en la biblia aquel versículo donde Dios nos recuerda que tendremos tribulaciones, pero él ha vencido al mundo. Juan 16:33
En esos momentos de ansiedad es difícil encontrar o sentir que hay una salida, pero a veces hacemos cosas que nos distraen para evadir los síntomas, podemos tener a nuestro alrededor versículos que nos recuerden lo que Dios hace por nosotros en cualquier circunstancia; lo que él dice de nosotros sus hijos, y como lo mencioné antes recurrir a un psicólogo no está mal, si necesitamos ayuda debemos buscarla.
En el mundo de los cristianos existe una falsa creencia y es que si vives ansiedad es porque no oras o porque estás lejos de Dios y no es así, podemos conocer y vivir el amor de Dios y tener ansiedad, porque somos seres humanos y Dios sabía que enfrentaríamos muchas cosas difíciles.
Con el pasar del tiempo hay muchas enfermedades o dificultades que tienen nombre, forma de ser identificadas y tratadas, y eso tiene un gran valor para nuestra sociedad, poder ayudar a alguien con ansiedad sin pensar o decir ah es que él está triste todo el tiempo. Como lo mencioné antes existen muchos tipos de ansiedad, pero Dios es uno solo, y él puede ayudarnos en cada una de las cosas que enfrentemos en nuestras vidas; recuerda que Él está en todo momento para nosotros, en su palabra encontramos aliento, fortaleza, y adicional a ello creó la ciencia para que esta también nos ayude a salir adelante frente a cualquier enfermedad o desánimo que podamos vivir en la vida.
Para ti que nos lees, si estás pasando por un momento donde has experimentado ansiedad te invito a buscar ayuda con un psicólogo, sé que esto te ayudará mucho en medio de tu circunstancia y busca a Dios en medio de todo el proceso, Él reafirmará lo que puedas enfrentar y te dará el ánimo que necesitas. Si conoces a alguien que pasa por esto, apóyalo, dale una mano para salir adelante en medio de ese proceso que no es nada fácil. Y recuerda Dios venció al mundo por nosotros, así que él nos dará la fuerza para enfrentar cualquier cosa.
¡Feliz inicio de semana!
La semana pasada les compartí mi experiencia con la ansiedad y cómo he aprendido a enfrentarla. Y aunque cada persona vive esta lucha de manera distinta, quiero recordarte que Dios desea que seamos libres de ella. 🌿
Hoy quiero contarte algunas de las cosas que hago para manejar la ansiedad. Me gustaría decirte que con hacer esto será suficiente, pero cada caso es único. Estas acciones pueden ayudarte, pero también es importante que recibas el acompañamiento de un profesional, como un psicólogo. Así que, te animo a que seas sabia y, con la guía de un experto, determines qué es lo mejor para ti, y tomes estos consejos como un complemento.
Desde el ataque de ansiedad que sufrí el año pasado, decidí que no iba a dejar que la ansiedad me controlara. Pedí a Dios su sanidad y ayuda, y comencé a informarme sobre el tema para poder hacer mi parte, dejando que Él hiciera la suya.
A través de mi investigación, comprendí que para ser libre de la ansiedad debía:
Tener claro qué la desencadena.
Tener versículos que me ayudaran a batallar.
Orar constantemente.
Descargarme con Dios.
Alabar y adorar a Dios.
Practicar ejercicios de respiración.
Hablar con alguien para enfocarme en algo diferente a lo que desata mi ansiedad.
Monitorear mis pensamientos y emociones.
Comer bien y descansar lo necesario.
Practicar algún hobby o deporte.
Y si es necesario, buscar ayuda profesional.
Todo esto no solo me ha ayudado a ser libre de la ansiedad, sino que también me ha permitido disfrutar plenamente de la vida. Pero lo que más me ha ayudado es orar y traer a mi mente las palabras que Dios me ha dado para vencerla. Sin Él, sería mucho más difícil luchar contra la ansiedad.
Te invito a que identifiques qué cosas puedes hacer para vencerla, pero, sobre todo, a que pongas a Dios en el centro de todo esto. Él anhela que estés sana y puedas disfrutar la vida que tiene preparada para ti.
1 Pedro 5:7 "Así que pongan sus preocupaciones en las manos de Dios, pues Él tiene cuidado de ustedes."
Mujeres hermosas 🌸, como les conté el martes, el año pasado tuve un ataque de ansiedad. Nunca antes había tenido uno, pero siempre he lidiado con pensamientos de ansiedad cuando me estreso. 😟
A raíz de lo que viví el año pasado, he tenido momentos donde la ansiedad quiere apoderarse de mi mente, cuerpo y emociones. Sin embargo, gracias a Dios, he aprendido a detectar los síntomas antes de que se desaten, tomar medidas y no dejar que tomen el control. 💪✨
Como les mencioné, no he tenido que acudir a un psicólogo, porque uno, no son constantes los episodios y dos, no he llegado a un estado en el que no pueda recuperarme tomando las medidas que ya conozco.
Tu situación podría ser diferente y si necesitas ayuda profesional, ¡hazlo! Acompáñalo siempre de ayuda espiritual. 🙏💖
Dios anhela y desea que vivamos en libertad de toda enfermedad, y eso incluye la ansiedad. 🌿💫
Si algo he aprendido con ese ataque de ansiedad y los otros que intentaron darme, es que debo estar más atenta a mi salud mental. Con la ayuda de Dios, puedo vencer esos pensamientos que solo quieren lastimarme, pero sobre todo, debo cada día entregarle mis cargas a Dios en oración, confiando y descansando en que Él está en control y lo usa todo para mi bien. 🙌✨
Por último, quiero animarte a dos cosas, la primera a que no te avergüences de decir que luchas con ansiedad y dos a que busques la ayuda necesaria, tanto psicológica como espiritual, y recuerda no estás sola, Jesús está contigo en esta batalla.
En el día de hoy nuestra invitada es colombiana, diseñadora de modas, personal shopper, esposa, madre y además sirve por este medio a Dios con un ministerio llamado Prov 31 Style, ella es Jury Valencia, a quien le doy las gracias por aceptar la invitación a compartir con nosotras de lo que Dios ha puesto en ella.
Estamos llamados a dar fruto, es lo que escuche una y otra vez desde que estaba niña e iba a la iglesia. Recuerdo mucho una clase de biología cuando estaba muy chica, tenía que dibujar el ciclo de la vida.
Mi mamá me ayudó, dibuje un bebé para representar el “nace”, luego dibujé 3 personas, una pequeña, mediana y grande para representar el “crece”, dibuje una mujer embarazada con un esposo y corazones para él se “reproduce” y por último dibuje un angelito para representar “muere”. Esta clase me quedo muy clara y grabada en mi mente, pero también en mi corazón.
Adicional a esto, puedo decir que tuve una mamá increíble, ejemplar, amorosa y tierna, y yo creo que fue ese amor sobreabundante que recibí, que me hizo soñar con ser mamá algún día, de hecho, de niña decía que quería ser mamá de gemelos y 8 hijos más ja, ja, ja. Sé que muchas mujeres sueñan con lograr grandes hitos en el ámbito laboral y de verdad las admiro, pero sin duda creo que mi gran sueño y llamado era el de ser madre, era sin duda fructificar.
Dios me regalo un esposo que amo peor que también soñaba con una familia, así que al unirnos empezamos a buscar hijos, pero estos nunca llegaban. Al comienzo no pasaba nada, visite a mi médico y con ellos encontramos muchos obstáculos para ser padres y al pasar de los meses y años esto se volvió mi cautividad, el aguijón de mi talón y sin duda algo que entristecía mi corazón.
En mi proceso me sentí identificada con José. Él desde muy niño tenía claro lo que quería para su vida, pero como digo yo, “tenía claro el sueño, pero no el proceso”. Jose sufrió mucho, Jose era odiado por sus hermanos, Jose fue tratado como nada cuando fue vendido como esclavo, Jose fue acosado, Jose fue acusado injustamente, Jose fue encerrado injustamente.
Yo me imagino que el corazón de Jose fue procesado como el mío, yo me imagino que él pensó que sus sueños habían quedado en nada con cada cosa que le pasaba. Me imagino que Jose pensó “mi vida llegó hasta aquí y no fui nada”. Yo creo que Jose pensó como yo, que nunca daría fruto.
Y aquí es donde me identifico con José porque sé qué paso por la infertilidad, una infertilidad no física como la que viví yo. Así como él, me sentí golpeada una y otra vez por cada resultado médico, me sentí desamparada por Dios y no puedo negarlo. Me sentí frustrada porque yo quería ser mamá y no podía. Sabía que, al igual que Jose, fructificar no dependía de mí porque sabía en medio de todo que Dios era quien tenía el poder para cambiar la situación.
Muchas veces me sentí en una cárcel, mi cuerpo lo era, mi mente aún en el proceso se seguía viendo en un futuro como mamá. Los días pasaban, los años incluso, para ser más concreta 7 y aunque buscamos ayuda médica, yo no lograba quedar embarazada.
Un día me cansé, porque sí, este proceso agota el cuerpo, la mente y el alma. Le dije a Dios “Señor, sé que tú me amas y yo no puedo vivir sin ti sea o no mamá. Dame tus estrategias, dime tú lo que tengo que hacer, sé que eres tú quien en un de repente puedes cambiar esta situación. Lo intentaré una última vez y si no quedo embarazada yo entiendo que no es tu voluntad, que sea mamá o por lo menos no por medio de un embarazo (me plantee adoptar)”
Fue así como di un último paso de Fe e intenté por última vez un invitro. Cuando caminé por ese pasillo me imagino que así se tuvo que sentir Jose cuando fue llamado por el Rey para descifrar uno de sus sueños. Él estaba de frente con quien lo hizo cautivo e improductivo y yo estaba ahí, en luchando con lo que a mí me hizo improductiva. Creo que ambos pensamos: ¡Señor ayúdame, respáldame!
Jose puso en marcha el Don que Dios le dio 2 veces, bastaron 2 descifrar 2 sueños para ganarse la confianza del Rey y que este lo pusiera en un lugar importante en su gobierno, por fin Jose fructificó, por fin el alcanzó su grande sueño.
A mí me tomo 15 días saber mi resultado y para no hacerles esta reflexión más larga, por fin, mi respuesta llegó, POR FIN FRUCTIFIQUÉ. Quede embarazada después de 7 años de recibir todos los meses un NO. Pero Dios es un Dios que retribuye y Él siempre nos sorprende, al llegar a mi primera ecografía nos dimos cuenta de que estaba un embrión, pero este estaba acompañado por otro embrión, sí!, Dios me regaló no un hijo sino 2.
En un de repente De Dios soy “La que ni podía tener hijos tuvo más que las otras mujeres” FRUCTIFIQUE por el amor, la gracia y el favor De Dios. Hoy soy mamá de Lucas Y Susana, son mis milagros, son mi sueño hecho realidad, son mis oraciones contestadas, son los imposibles posibles De Dios en mi vida.
Sé que, así como José, sufrí, pero así mismo nuestros corazones fueron transformados. La infertilidad es un proceso muy duro, fuerte, agobiante muchas veces. Creo que no hubiera podido vivir este proceso sin Dios, es mi vida, así como Jose, Él fue y es mi fortaleza. Yo no soy la misma Jury de hace 7 años y hoy entiendo que fui preparada para el milagro. Mi vida por completo, mi matrimonio, mi área espiritual, toda tuvo un cambio de 180 grados.
Para todas las que me leen y viven este proceso quiero decirles que Dios no se queda con nada, nunca dejen de creer y estén abiertas a sus muchas formas de contestar nuestra petición. La infertilidad se puede vivir de muchas formas, pero lejos De Dios es totalmente improductiva y hostil. Aférrate como nunca a Él y a sus promesas y agradece por lo que hoy Él te regala.💞
Con amor, Jury
Feliz inicio de semana para ti y todas las personas que están a tu alrededor, qué bendición poder ser parte de este blog y contarles un poco desde mis vivencias en Dios y en mi vida. ❤️
Y quiero empezar cintándoles algo que no deja de parecerme increíble y triste a la vez, hay muchas personas en la actualidad que no creen en milagros, que dicen “el tiempo de los milagros de Dios terminó”; y valla que yo respeto mucho a la gente y sus convicciones o posiciones, pero no por ello dejaré de creer que ¡Dios sigue haciendo milagros!
Para mí vivir es un milagro, muchas veces vivimos cosas que nos hacen pensar, wow pudo ser mi último Día en la tierra, pero no pasó porque Dios me protegió, a veces desconocemos la protección de Dios.
Es por ello que soy de las personas que más se alegra al escuchar noticias como: no podía ser mamá y hoy en día tengo a mis hijos conmigo, o tenía una masa y esta desapareció. Para mis los milagros siguen vigentes, así cómo pudimos verlos en los blogs anteriores, de como Dios dio hijos a aquellas mujeres que eran llamadas infértiles.
En el pasado este tema era difícil y continua, en nuestra actualidad, la Infertilidad es un tema con muchos matices, si es difícil vivir con un padecimiento que no sea visible; ahora como mujeres deseosas de ser madres, vivir con la llamada Infertilidad o problemas para ser madres, cuánto golpean los comentarios de las personas que sin conocer quieren dar su opinión.
No es personalmente mi caso, pero cuando tengo la oportunidad de escuchar a una mujer que lo vive, lo hago mío y pienso mucho en cómo mis comentarios puedes afectar o no su fe y esperanza.
Y muy bien podríamos pensar, bueno, fe y esperanza en que, si su diagnóstico es Infertilidad, pero cómo les dije antes, yo sigo creyendo en que Dios hace milagros, y tiene muchos canales por donde hacerlos.
Tengo el privilegio de conocer a mujeres que fueron duramente diagnosticadas como infértiles y algunas se sometieron a tratamientos y pusieron todo en manos de Dios, hoy en día son madres.
Sé qué hay muchos casos donde no lo lograron y la tristeza es inmensa, porque el deseo de ser madre está presente. Pero nunca perdieron la esperanza de poder ser madres y creer que Dios podía hacer un milagro.
Hace unos años fui diagnosticada con Endometriosis después de muchos años de cólicos fuertes que no entendía por qué me tenía que pasar a mí. Y mi primera reacción fue creer que yo era la única que lo vivía, decidí aislarme de muchos para evitar preguntas y comentarios. Pero entendí si vivo esto es porque en medio del camino sé que Dios puede glorificarse en otras mujeres que me escuchen. No es igual, la Endometriosis a la infertilidad son dos cosas diferentes, pero si son dos cosas que te roban la tranquilidad, la fe, la esperanza y muchas veces la felicidad.
Este es un consejo que siempre que puedo le digo a la gente, no le preguntes a una mujer “pa' cuando los hijos” o porque no bajas de peso o porque no alcanzas X cosa, porque no conocemos lo que en su mente y corazón pueda estar pasando, si esa persona se abre contigo y te confía algo importante para ella, dale ese manejo y ora por ella.
Yo sigo creyendo en que Dios sigue y seguirá haciendo milagro en la vida de mujeres que no son fértiles y que duramente han recibido palabras que llenan su vida de mucho dolor al punto de perder la fe y la esperanza.
Te invito a que hoy agosto del 2023 no pierdas la fe y la esperanza de que Dios hará un milagro, oremos a Dios, pongamos en sus manos nuestros deseos y él conforme a su voluntad los hará.
No dejemos de creer que Dios aún hace milagros.
Mil bendiciones ♥️
Siempre he pensado en que el significado de nuestros nombres es importante, en mi caso, Sandra es una variante de Alejandra, el cual significa “la protectora de hombres”; y hasta no hace mucho no entendía bien por qué mis papás me pusieron ese nombre, pero hace unos días mientras escribía esta reflexión comprendí, que parte de mi personalidad tiene algo de instinto protector hacia los que amo.
Y pensando en el significado de los nombres, busque el de nuestra hermana en la fe, Elisabet, el cual significa “mujer con la protección y ayuda de Dios”, otro significado que le dan es el de “mujer a la que Dios da salud o presta su ayuda”.
Y cuando sabemos este significado y lo amarramos a la historia de Elisabet que puedes leer en Lucas 1:5-25 entiendes el porqué esta mujer recibió ese nombre, podríamos decir que es un nombre profético y que revelaba desde el inicio que Dios sería su protector y ayudador.
Elisabet fue una mujer que tuvo a su hijo siendo una mujer mayor, pero que la Biblia describe como una persona piadosa e intachable, cualidades que hoy en día pocas personas tienen, pero que son necesarias.
Y si la palabra de Dios describe a alguien así, uno piensa, y entones porque no tenía hijos, esto sin duda es un misterio, de esos que solo Dios revelara en la eternidad, pero lo que yo puedo ver es que si él permitió esa circunstancia en la vida de Elisabet y Zacarías; es porque no solo veía que podrían con la prueba, sino porque quería ver si realmente él era el número uno en sus vidas y como esa situación los podría o acercar más a él o alejarlos del todo, porque tristemente eso es lo que pasa ante lo que no podemos explicar, nos aleja o nos acerca más a Dios.
Yo sé que nadie está preparado para recibir una noticia como la de no poder tener hijos, pero conozco a un Dios que no es ajeno a nuestro dolor, rabia y preguntas, al cual podemos ir y decirle como nos sentimos, llorar, preguntar y sobre todo dejar que nos consuele y llene de paz en medio de esa difícil situación.
Y esto último que te digo, aplica para todo en la vida; no sé por qué Dios permite esas situaciones en algunas personas, pero lo que sí te puedo decir, es que no estás sola en tu dificultad, Jesús está contigo en cada paso, te dará la fuerza y dirección para seguir adelante.
Mil bendiciones ♥️
¿Cuántas veces has orado a Dios por algo que tanto anhelabas, como por ejemplo un empleo en X empresa? ¿Al cuánto tiempo desististe porque no recibiste respuesta en el tiempo que esperabas?
Te hago estas preguntas, porque tristemente cuando no recibimos eso que tanto pedimos en oración de forma inmediata o casi inmediata, empezamos a desistir, hasta que llega el punto en que dejamos de orar por eso.
Si leíste el versículo de esta semana, sabrás quién es Ana.
Ana era la esposa de Elcana, ella y Penina eran sus esposas, pero algo ocurría con Ana, no podía tener hijos y cada año los tres iban a Silo, a ofrecerle sacrificio a Dios, y Ana aprovechaba para ir al templo para orar por ser mamá, y cada año Penina atormentaba a Ana por aún no ser mamá.
En una ocasión Ana estaba tan triste que le hizo una promesa a Dios, si le daba un hijo ella lo consagraría a Él, al año de esa oración osada, Dios le dio un hijo y Ana lo entrego al profeta Eli para que lo guiara en su vida consagrada al Señor.
Básicamente, te acabo de hacer un resumen de lo que ocurre en 1 Samuel 1:1-28, pero a lo que quiero ir es a lo siguiente: Ana fue una mujer persistente e insistente en su oración.
La biblia no nos dice cuantos años tenía Ana, ni cuanto tiempo llevaba haciendo su oración hasta que el Señor la contesto, imagino que muchas veces tuvo que ser confrontada, porque un hijo se le pudo volver una obsesión o un ídolo, pero vemos que no, porque lo entrego tal y como lo prometió a Dios.
Muchas veces desistimos de orar por algo que anhelamos y sabemos que no está mal pedirle a Dios, porque somos impacientes, porque quizás creemos que Dios no nos oye o porque dejamos que la llama de la fe se extinga.
Si algo aprendí con mi espera de 5 años por mi empleo, es que cuando Dios permite que una situación perdure más de un año, es porque algo quiere forjar en nosotras y mostrarnos una faceta que no conocíamos de él.
En el caso de Ana no sé qué le habrá enseñado Dios en su espera, pero lo que Ana me enseña es a ser persistente, insistente, a confiar en Dios, a soltar cuando deba hacerlo.
Sé que el anhelo de ser madre no se compara con un empleo, pero creo que para ambos hay un Dios que todo lo puede y que responde a su debido tiempo, solo no debemos desistir en orar y en creer.
Mil bendiciones ♥️
El versículo con el que inicié esta semana y que dio apertura al tema del mes me hizo acordarme lo que aprendí en la prédica que les recomendé, Sara fue una mujer que durante casi toda su vida fue estéril y lo sabemos porque Abraham tuvo un hijo con Agar; la sierva de Sara, revelando así que la dificultad era de Sara, y aunque no sabemos cuál era la causa o el motivo de esa infertilidad hay varias cosas que podemos aprender de la historia de Sara, pero hoy solo voy a destacar dos.
No hay nada imposible para Dios
Dios ha escuchado cada una de tus oraciones
Estas dos enseñanzas por lo general son lo que el enemigo quiere, no creamos u olvidemos, pero hoy tienes que recordarte a ti misma que son verdad.
Dios hizo que una mujer de 99 años fuera madre, lo que nos revela no solo que para Él no existen los imposibles, sino que tu respuesta llegara en el tiempo correcto, puede que tarde, puede que se demore o que no responda, recuerda que Él es soberano, todopoderoso y hará lo que es mejor para ti.
Por otro lado, Dios escucha cada una de tus oraciones, no creas lo contrario, solo que él obra de maneras que ningún ser humano puede entender; el enemigo quiere que creamos lo contrario para alejarnos de Dios y así derrotarnos de una vez por todas.
No te imaginas cuantas veces había orado por mi empleo, tuve días que creía que mi oración no pasaba del techo, pero sabía que él me escuchaba porque me lo hacía saber por medio de su palabra, la respuesta de Dios a mi oración llego cinco años y cinco meses después de que me quede sin trabajo, pero hoy entiendo que tenía que pasar por ese tiempo de espera, para ser moldeada y preparada para lo que hoy vivo, pero sobre todo para amar más al Dios de milagros que al milagro mismo.
Yo sé que recibir la noticia de que eres estéril no debe ser algo grato, que el orar por un milagro es duro, pero si algo puedo aprender de Sara y que quiero que te lleves, es que Dios nunca llega tarde, llega justo a tiempo, te da lo que necesitas y está contigo en cada paso que das.
Hoy te animo a que no dejes de orar, de creer, pero sobre todo de confiar que Dios hará lo mejor para ti, ya sea un hijo o no, recuerda que él es más que suficiente.
Mil bendiciones ♥️
Chicas hoy finalizamos el tema del mes, Ansiedad y Depresión.
En el día de hoy tenemos una invita, ella es de Bogotá, Colombia; tiene un hermoso emprendimiento en Instagram llamado @whitebirdesign, ella es Natalia Esquivel, a quien le doy las gracias por aceptar la invitación y por compartirnos de lo que Dios ha puesto en su corazón.
“Me despierto en las mañanas y las manos me hormiguean. He sentido palpitaciones muy fuertes y rápidas que después de unos minutos se quitan y desde hace dos días siento débil mi brazo izquierdo. Además, tengo una presión en la cabeza que no se me quita ni durmiendo, ni con pastillas. Doctor ¿Será que sufro del corazón o de mala circulación? ¿Estos síntomas son signo de que me puede dar paro cardiaco? - Le pregunté preocupada al médico que había dejado de escribir en su computador para observarme con detenimiento. - ¿Ha podido dormir en las últimas dos semanas? – me preguntó. – “Y eso, ¿Qué tiene que ver?”, pensé. -Creo que sí o déjeme pensarlo… la verdad es que llevo tiempo sin tener un sueño constante, a veces duermo y otras noches no –Y cuando despierta, ¿Tiene muchos pensamientos en su mente y la siente pesada o desordenada? –A veces me pasa -¿Suele olvidar las cosas con facilidad? –Sí. -¿Le cuesta concentrarse en su día a día o de repente se da cuenta que divaga en ideas sin darse cuenta de cuánto tiempo ha pasado? -Sí. -¿Suele estresarse o tensionarse mucho? “¿Es por estrés que me va a dar un paro cardiaco? Nati te tienes que calmar ¿Por qué este señor me hace preguntas tan raras?” -No, o bueno la verdad sí. Tengo mucho trabajo y no sé cómo gestionarlo y…” Tomé una pausa para respirar, mis ojos empezaban a llenarse de lágrimas y no quería dejarlas salir delante de un desconocido. Él tuvo que notar que yo estaba tensa y con mucha cautela me preguntó: -¿Está pasando algo en su vida personal, una situación difícil en casa, una pelea, problemas de dinero o algo que le preocupe mucho? Tenía tanta agua en los ojos que no pude contenerla más; el olor del consultorio, las paredes blancas, la camilla, el estetoscopio colgado en su cuello y los elementos metálicos de la habitación sólo me recordaban una cosa, una situación, una persona, un amor profundo. Me miró con compasión y siguió –Tranquila mi niña, puede contarme... Me derrumbé y lloré por unos minutos. Él comprensivo me lo permitió –Perdone que llore doctor, pero es que estar aquí… el olor y el ambiente de la clínica, pensar en lo que usted me va a decir, todo me revuelca por dentro y me hace pensar en… mi mamá, le dije casi perdiendo el aliento. -¿Cómo está ella?, ¿Está en el hospital?, ¿Qué tiene? -Ojalá estuviera en el hospital, susurré -…Murió hace un año. –¡Ah!, ya entiendo todo... Su mirada se alivianó y casi pude oírlo cantar “¡Eureka!”, pero creo que por respeto mantuvo la compostura y añadió –Estás atravesando uno de los acontecimientos más difíciles de entender para la mente humana; no es malo que llores, al contrario, llora todo lo que necesites. Mis canas te pintan mi edad, pero eso no me hace menos vulnerable, yo perdí a mis padres hace algunos años, aún los extraño, a veces me dan ganas de llorar…y lloro. El dolor hoy no se siente igual a como lo fue apenas los perdí, se ha transformado, pienso que cada persona lo vive a su ritmo... Sus palabras empáticas fueron cómo un torniquete a una herida sangrando, mi llanto cesó, aunque el dolor seguía ahí.
Lo que voy a decirte, -continúo -puede sonar insensible para tu situación actual, pero no lo es, es sólo una realidad un tanto difícil de aceptar; la vida sigue mi niña y tú tienes que seguir. Ahora necesitas vivir el duelo, atravesarlo y cuidar de ti y a tu mami la vas a tener que dejar atrás. No ya, no ahora, pero a su debido tiempo la tendrás que soltar. Lo que construyas con tu vida será una forma muy bonita de honrar su memoria y puedes empezar cuidando de ti, por eso estás aquí. Además, no estás sola. No sé si crees en algo, creo que todos necesitan encontrar esperanza en algo más grande, yo lo hago en Dios, por ejemplo… Me reí para mis adentros y me sentí tan identificada y reflejada en este hombre que tenía en frente. Él estaba levantando valiente su fe en Jesús e intentaba acercármela con cautela, con temor del rechazo, pero obediente a un llamado. No sé si esto que escribo sea verdad, pero lo deduje por el tipo de palabras que usó y el leve temblor en su voz. Quizás creyó que ésta niña era un terreno duro que terminaría por cerrarle la puerta a Dios y que rápido lo callaría al escuchar cómo le recomendaba acercarme a Él en ese proceso, pero no era así.
Por mi temperamento tiendo a sobre analizarlo todo, las personas, las situaciones y a mí misma. No puedo evitarlo, todo connota, todo denota, todo me cuenta una historia y aunque las deducciones y lecturas que hice de él en ese pequeño fragmento de tiempo no hayan sido verdad, en ese momento sí pensé dos cosas: Uno, es humano sentirnos vulnerables al hablar de Jesús a otros que creemos cerrados a él, pero sólo Dios ve el corazón humano y cuánta sed tiene, así que contra toda inseguridad debemos seguir hablando de Él, pues es fuente de toda sanidad. Y la segunda cosa que pensé y me pregunté fue, ¿Estoy realmente creyéndole a Dios? ¿Cuánto de lo que me ha prometido o dicho por medio de la Biblia, lo estoy realmente creyendo, aplicando y viviendo? Quizás estos síntomas físicos desaparezcan o mermen un poco al aplicar cosas aparentemente sencillas pero que sí Jesús las dijo es porque son poderosas, como, por ejemplo: “Ven a descansar…” (Mateo 11:28)
Continuando con la historia, el doctor siguió hablándome –No estás sola, todo esto lo puedes atravesar con “el de arriba”. Sonreí, mis ojos otra vez temblaron de lágrimas y mini oré “I know, gracias Abba” -Todo lo que me has descrito y lo que te pregunté, me apunta a una cosa: estás atravesando un momento de ansiedad, quizás se mezcle con algo de tristeza que cuando se hace muy fuerte, se le denomina depresión. Sonó una campana en mi cabeza, era precisamente esa mi segunda deducción a mis síntomas, tenía ansiedad. ¡Qué video! Pero, ¿Qué tipo?, ¿Qué tan fuerte o tan profunda seria de tratar?, ¿Qué iba a tener que hacer para tratarla?, ¿Me tocará ver un psiquiatra?, ¿Los síntomas físicos se iban a ir para siempre o me quedarían secuelas? Mil preguntas en mi mente, pero no dije nada -No quiero que salgas de aquí preocupada o con una etiqueta de una enfermedad que te detenga. Míralo cómo algo que ahora atraviesas y que vas a superar, lo vamos a tratar, vas a estar bien, esto te hará más empática, resiliente y fuerte. Volvió al teclado para hacer las debidas anotaciones - Te voy a remitir a psicología, allí te tratarán y determinarán tu diagnóstico, tratamiento y extensión del mismo. Estas bajita de peso, así que también te voy a enviar al nutricionista. Sí necesitas ayuda y te sientes abrumada como te pasó aquí hace apenas unos minutos, busca a algún amigo o familiar que pueda escucharte. No te aísles. También te voy a pedir que practiques alguna actividad física, caminar, correr, montar bicicleta o ir al gimnasio si puedes. No importa qué hagas, sólo busca un ejercicio que te guste y hazlo. Encuentra alguna actividad para ocupar tu tiempo libre, desconéctate de tu trabajo y pinta, dibuja, teje… no lo sé. Mis ojitos se iluminaron, este hombre me estaba pidiendo que hiciera cosas que yo ya hacía y algunas otras que no, pero creo que estaba comenzando a entender a qué se refería. - Estas actividades te harán sentir mejor. Busca dormir entre 7 y 8 horas y cuando hayas ido a estos especialistas y crees estos nuevos hábitos, vuelve a pedir una cita de control más o menos en 2 o 3 meses para ver cómo sigues”.
Imprimió las órdenes médicas y estiró el brazo para alcanzármelas. Le di las gracias y me despedí sintiéndome más tranquila, un poco triste por la marea de emociones que me desbordaron, pero con al menos una preocupación resulta, no tenía una cardiopatía como lo había imaginado. Sí, tiendo un poquito a la exageración y a ser hipocondriaca. LOL.
Cuando Sandra me hizo la invitación para hablar sobre ansiedad y depresión, sin dudarlo le dije que sí. Sin embargo, unos días después pensé en cancelar el compromiso porque me pregunté, ¿Quién soy yo para hablar de este tema? No soy médico, terapeuta, psicóloga o psiquiatra. Tuve miedo y me sentí insegura de tocar un tema que es taaan grande, tan complejo, de procesos y experiencias tan personales y del que hoy sigo aprendiendo. Tuve miedo de tratarlo con palabras ligeras y sentí encima la responsabilidad de decir algo que pudiese aportar así fueran granitos de arena, sobre todo en aquellas personas que del otro lado de la pantalla leen y están atravesando esto también. Al final, me decidí a ser honesta y abrirme a conversar desde la posición que tengo, el de una paciente que está tratando la ansiedad y la depresión.
Escribir sobre la cita médica en la que al fin le dan nombre a lo que por varios meses y años experimenté, me resultó terapéutico para mi propio proceso; muchas gracias por leer. Y hoy, los granitos de arena con los que quiero aportar al mundo de la salud mental como paciente y desde mi experiencia, es precisamente hablando sobre cómo el ejercicio de escribir y el de llevar un journal o un diario, es beneficioso para la salud mental y como creo que esta práctica al mezclarla con la lectura constante de la Biblia y que hoy conocemos como “Bible Journaling” ayuda no sólo a gestionar las emociones y traumas, sino también a sanarlos o al menos “un poquitico, profesor”, como diría Silveria de Jesús Lucumí Pacheco, más conocida como La Sevichica (véase, literalmente y en YouTube, El Profesor Súper O).
Desde pequeña soy bien romanticona con la idea de escribir. Quise empezar un diario y le pedí a mi mamá que me regalara uno. Ella me lo compró y con el tiempo me trajo otro, y otro y otro… Tengo el leve recuerdo de ella diciéndome que los había visto y pensándome los compró. Me encantaron, pero recuerdo haber sentido una presión u obligación interna por “tener que llenarlos todos” y de una vez. Es así como ésta pulga de ocho años empezó a andar por el camino de la autoexigencia (LOL) y también en el de la escritura de sus pensamientos y emociones.
No fui disciplinada con ese hábito, sólo escribía cuando lo sentía. Se convirtió en un buen mecanismo para drenar rabietas, sincerarme con sentimientos que con mi boca no sabía cómo expresar, componer “poesía” inspirada en los niños que me gustaban y registrar quotes que veía por ahí y no podía dejar pasar. Lamentablemente, no guardo ninguno de esos primeros diarios porque cuando tenía 16 y en una limpieza de casa, me sentí “demasiado grande” para esas bobadas y LOS BOTÉ TODOS. Quisiera volver a ese momento y decirle a la Natica -“Tu infancia es un tesoro. ¡Recátalos! Te vas a arrepentir”.
En 2020 cuando visité por primera vez el psicólogo por el tema de la ansiedad, me recomendó tener una agenda para escribir y así gestionar lo que estaba sintiendo. –Tu sólo tienes que poner ahí y sin ningún orden todo lo que te preocupa, tus recuerdos, lo que te hace sentir, tus temores, lo que agradeces… todo lo que quieras y sientas tanto bueno, como malo, nadie lo va a leer. Escribir es terapéutico, te va a ayudar a sentirte mejor... Yo quedé en shock, no le dije nada, pero esta era una práctica que por años tuve sin darme cuenta de lo reparadora que había sido.
En mi adolescencia boté mis diarios, pero no el hábito de escribir lo que sentía y cuando Jesús llegó a mi vida, exploté en palabras escritas. En doce años he llenado más de treinta libretas de diferentes tamaños, papeles y colores, la mayoría diseñadas y hechas por mí, hashtag whitebirdesign, y es que ese amor por el papel tampoco se marchitó. En 2011 le pedí a mi abuelita que me regalara su Biblia porque la mía la estaban usando mis hermanos para el colegio y ahí inicié una colección de Biblias intervenidas que sueño heredárselas a mis hijos y nietos. En esas páginas, tanto de las Biblias como en mis cuadernos, se han entretejido las palabras de Dios y sus promesas que trajeron consuelo y esperanza en los momentos más difíciles de mi vida junto con mis letras como respuesta y adoración. En esa segunda visita a un especialista, comprendí y abracé una verdad en mi realidad; por años Jesús había sido mi terapeuta.
Un desequilibrio en la química cerebral, una enfermedad subyacente, heridas emocionales causadas por el abandono, el abuso, el rechazo; el exceso de carga laboral y personal, los pensamientos de temor incontrolados; haber vivido una experiencia traumática, entre otras cosas pueden ser detonantes para la aparición y desarrollo de enfermedades mentales. Por esto que es importante buscar ayuda médica, psicológica, psiquiátrica, familiar y de amistad; cambiar hábitos, transformar y fortalecer el carácter y trabajar en la sanidad de nuestras heridas emocionales y creo que todo ese recorrido lo podemos hacer tomados de la mano de Jesús, Él va a estar para nosotros siempre. (Salmo 23)
No creo que haya un mejor psicólogo o psiquiatra que Jesús. Yo creo que sí tuvo el poder para sanar a un loco y violento que vivía en un cementerio, puede sanar y reparar cualquier mente que a Su Nombre decida someterse. (Marcos 5:1-20) A Dios le importa nuestra mente más de lo que nosotros nos imaginamos, la Biblia está llena de versículos que hablan del cuidado que le debemos tener y del papel tan importante que tiene en nuestra relación con Él. Aquí dejo algunos versículos para que meditemos en eso:
“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” —le respondió Jesús Mateo 22:37 NVI
“Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes” 1 Pedro 5:7 NTV
Pues, «¿Quién puede conocer los pensamientos del Señor? ¿Quién sabe lo suficiente para enseñarle a él?». Pero nosotros entendemos estas cosas porque tenemos la mente de Cristo. 1 Corintios 2:16 NTV
No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús. Filipenses 4:6-7 NTV
Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Mateo 11:28 NTV
“Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza” Filipenses 4:8 NTV
“Estudia constantemente este libro de instrucción. Medita en él de día y de noche para asegurarte de obedecer todo lo que allí está escrito. Solamente entonces prosperarás y te irá bien en todo lo que hagas. Mi mandato es: “¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas”» Josué 1:8-9 NTV
Estudiar y meditar hace parte del journaling y como lo hacemos con la lectura de la Biblia, por eso recibe en nombre de “Bible Journaling”.
Hacer garabatos, pintar con papel y stickers, dibujar y sobre todo escribir, escribir y reescribir sin filtro y sin frenos me ha permitido desenmarañar momentos de quiebre como la separación de mis papás, discusiones que me lastimaron profundamente, rupturas de relaciones, pérdida de amistades, de negocios, momentos de burnout en el trabajo, entre otras cosas; pero creo que la más compleja de todas y que muchas páginas, tinta y lágrimas me ha tomado fue la de acompañar a mi mamá en su proceso de enfermedad y verla morir en mis brazos. Lloro escribiendo esto, evidentemente, pero ya no tan fuerte, ni tan doloroso, ni tan profundo, ni tan largo como antes. En eso, y en que poco a poco he vuelto a disfrutar mi vida y llenarme de propósito, veo reflejada mi sanidad interior y pienso que, en mi caso, no hubiera sido posible sin Dios.
Al escribir, se ha mezclado lo salado de mi llanto con el dulcito que hay en la palabra de Dios. No encuentro cómo más describir esto, sino como un vaivén, un compás, un movimiento arrullador y fuerte que me envuelve en un baile eterno de letras con Dios. Yo le hablo con los ojos enlagunados, con puño y letra y Él me responde cantando. Su Espíritu Santo ha cubierto mi llanto y dolor y poco a poco lo ha transformado en belleza, alegría y paz. El journaling y Bible Journaling han sido como hacer fiestas de papel, fiestas en las que dejo de llorar para bailar con Él. Muchas he acumulado y las seguiré orquestando porque Dios se las merece todas y yo también.
Ahora te invito a que hagas una o muchas fiestas de papel con Dios. Suma tiempo y paciencia, la sanidad a su debido tiempo vendrá. No necesitas nada complejo para iniciar: Tu biblia, una libreta y un esfero. Los stickers, papeles y colores son mimos adicionales, pero no son indispensables. Comienza hoy tu propio baile de papel y luego cuéntame cómo te fue.
Naty.
En el día de hoy quiero compartir con ustedes un tema que ha sido muy cercano en mi vida, el cual necesite hablarlo para poder seguir adelante.
Si bien sabemos, la ansiedad y la depresión son dos cosas diferentes, pero igual de difíciles de enfrentar y hablar.
Para los que no saben la ansiedad es un sentimiento de temor hacia todo lo que hacemos, y si le damos rienda suelta a todos nuestros pensamientos, nos podemos encontrar sumergidos en no hacer nada por el miedo que esta ocasiona. Y la depresión suele ser un trastorno donde nos podemos sentir muy tristes, sin motivaciones claras e intereses.
Antes de empezar hago una breve descripción, porque a veces no las identificamos y a la ligera las mencionamos.
Para mí y mi esposo este es un tema abierto en la mesa, ya que hace aproximadamente unos 4 años atrás me encontré con la depresión de frente. Después de una operación de urgencias y un reposo de 3 meses, empecé a sentir que mi carrera se había estancado y eso me lleno de tristeza; no encontraba oportunidades para trabajar no me llamaban a ninguna entrevista a nada y me sentí encerrada en una cueva llena de tristeza, sentí que perdí el valor en mí y por más que intentaba no lograba reponerme, ni siquiera quería escuchar la música que tanto me gustaba y fue cuando junto con mi esposo hablamos de mi situación, fue algo difícil, ya que solo teníamos 1 año de casados, lo hablamos y busque ayuda psicóloga la cual me ayudó mucho. A veces tenemos paradigmas de que si vamos o psicólogo es porque estamos locos o no somos capaces de enfrentar las cosas, pero si ellos pueden ayudarnos a salir adelante porque no buscarlos.
Tiempo después de ese suceso mi esposo vivió episodios de ansiedad, por lo cual una vez más buscamos ayuda, y una de las recomendaciones fue no pienses en cosas que no han pasado, no vivas un paso adelante de algo que no ha ocurrido. Eso puede ayudarte a calmar tu miedo al futuro, a las cosas negativas que en tu mente puede desarrollarse.
Esto es, en su caso, pero siempre le diré a una persona que la vive, es mejor hablarlo y buscar una ayuda.
Todos vivimos momentos difíciles y sí que ayuda poder hablarlo con otros, recibir un consejo, saber cómo enfrentar cada momento y seguir adelante.
Es como Dios espera que enfrentemos las cosas. Si bien tenemos dificultades en esta tierra, ¡HEY! Él ya hizo lo más importante por nosotros, nos regaló vida, y si la tenemos debemos enfrentar las dificultades que se nos presenten.
Después de un tiempo y de varias sesiones encontré la forma levantarme y seguir adelante, y cada vez que por alguna situación siento tristeza, recuerdo lo bueno que ha sido Dios conmigo y con mi familia, y esa es mi más grande fuerza para seguir adelante.
Mi consejo para ti que nos lees, si estás viviendo un momento de depresión o ansiedad, busca ayuda, un psicólogo que pueda ayudarte a enfrentarlas y salir adelante.
Y tú que ya has superado lo más difícil que es hablarlo, te invito a que en momentos difíciles recuerdes lo bueno que ha sido Dios contigo.
¡Es momento de hablarlo, guardar silencio, no te ayuda!
Un feliz fin de semana te deseo.
Chicas, como les he contado en el pasado, he luchado con síntomas de depresión, nunca llegue a estar completamente sumergida en ella, gracias a Dios, pero entiendo lo difícil que es luchar con ella y buscar ayuda, especialmente cuando aún persiste un poco el prejuicio sobre este tema.
Nunca he sufrido de ansiedad al nivel de experimentar ataques, pero he lidiado con ella, digamos que en un nivel “moderado” o lo que los expertos dirían es “normal”, pero la sensación que te deja es horrible.
Tengo amigas y familiares que han luchado con ambas y casi todas dicen lo siguiente: sientes que todo se te viene encima, que estas sol@, que no hay salida y escuchas voces en tu mente, que te hunden más y más.
El diccionario define la ansiedad como un sentimiento de miedo, temor e inquietud. La ansiedad le permite a nuestro cuerpo estar alerta ante el peligro, pero se vuelve peligrosa cuando se convierte en un trastorno, que cuando no podemos identificar una amenaza real de una imaginaria, hasta el punto que interfiere en nuestra vida normal.
La depresión, por su lado, es definida como una enfermedad mental que se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida del interés en las actividades con las que normalmente se disfruta. Esta puede ser causada por diversos factores, entre ellos un trastorno de ansiedad.
Te cuento que son y te comparto mi testimonio, porque necesito que sepas que si hoy luchas con alguna de estas dos, ¡NO ESTÁS SOLA!
Hay más personas que como tú han luchado o están luchando con lo mismo que tú, pero aparte de esto, quiero decirte que Dios está contigo en medio de tu lucha.
Sé que algunas se preguntaran, pero si Dios está conmigo porque no lo siento o porque permitió que pasara por esto; y quisiera darte las respuestas a tus preguntas, pero lo que puedo decirte es que, si Él en su infinita misericordia lo ha permitido, es porque un propósito detrás hay, y te animo a que se lo puedas preguntar en oración.
Y mi respuesta para tu pregunta y de ¿Por qué no lo siento?, es porque tu mente está tan sumergida en lo que estás viviendo por causa de la depresión o de la ansiedad; que no te permite ver los pequeños detalles de amor de Dios, que son su forma de decirte, aquí estoy, en Mí tienes las armas para vencer.
La biblia nos dice en Hebreos 4:15 que tenemos un Sumo Sacerdote que comprende nuestras debilidades y que enfrento todas y cada una de las pruebas que enfrentamos.
Chicas, Jesús entiende tu dolor, tu lucha, y está a tu lado para ayudarte a vencer. Cada proceso es distinto, pero TODAS pueden vencer a ese adversario llamado ansiedad o depresión, si se aferran al Señor y buscan la ayuda necesaria.
Por último, quiero decirte que en la biblia tenemos con 365 versículos que hacen referencia al miedo, la raíz de muchos de los trastornos o enfermedades mentales; como la ansiedad y la depresión; te animo a que los busques, los escribas y memorices, así cuando tengas un bajón en tu lucha puedas recordarlos, mientras clamas al Espíritu Santo para salir al otro lado.
Un feliz fin de semana te deseo.
Mujeres hermosas, hoy hacemos el cierre del tema del mes con una invitada especial, ella es de Colombia, pero actualmente se encuentra estudiando en España, ella es psicóloga, life coach, su contenido no solo es de valor, sino práctico para ayudarnos a vencer patrones dañinos en nuestra mente y corazón, ella es Victoria Novoa, a quien le doy las gracias por aceptar la invitación a compartir de lo que Dios ha puesto en su corazón, las dejo con Vicky.
Empecemos por entender que todos los seres humanos experimentamos ansiedad en nuestra vida. Y lo cierto es que la ansiedad no es mala en sí, ya que cumple una función necesaria en nuestra vida y es activar ese sistema de alerta en todo nuestro cuerpo cuando sentimos que estamos en peligro o en riesgo.
Es natural que, ante situaciones nuevas, desconocidas o que suponen un desafío, se produzcan sentimientos de ansiedad y nerviosismo. Tener que enfrentar un examen, una fecha especial o una presentación importante para la escuela o el trabajo puede desencadenar una ansiedad normal. Aunque estas situaciones no representan una verdadera amenaza para la seguridad de la persona, pueden hacer que alguien se sienta "amenazado" por la posible vergüenza, preocupado por cometer un error, por adaptarse a la situación, por atrancarse con las palabras, por ser aceptado o rechazado o por perder su orgullo.
También podemos sentir ansiedad cuando nuestra vida está en peligro extremo, como en un atraco o asalto, en un incendio o estar atravesando la enfermedad de un ser querido o la de tu propia vida, y en todos estos casos mencionados es necesaria.
Ya que ese sistema de alerta que se activa en nuestra vida es necesario para responder a la supervivencia a través de la lucha y la huida.
Muchas veces sentimos esa taquicardia cuando el corazón nos late demasiado rápido y fuerte, pero es necesario que el corazón lata más rápido para llevar la sangre a los tejidos y poder luchar o correr, que es lo que hacemos en ese momento de peligro. O que sintamos taquipnea, que es la necesidad de introducir oxígeno en el cuerpo para que mis músculos y celular tengan más oxígeno y puedan luchar o huir. Y así, cada sensación que experimentamos es necesaria.
¿Pero bueno, Vicky, entonces cuando la ansiedad es mala y dañina para nuestra salud mental y física?
Cuando generamos ansiedad por las cosas que no son reales, sino que solo están pasando en nuestra imaginación.
¡Nuestra mente no es capaz de separar lo real de lo irreal… waoooo!! ¡Esto es una bomba! Pero es cierto.
Quiero que sepas que en tu cuerpo a nivel fisiológico se activa, lo mismo que se podría activar si recibes una llamada del colegio de tu hijo diciéndote que está mal de salud y que tú estés sentada en tu sala imaginándote que tu hijo puede estar mal de salud.
En otros ejemplos, lo que se produce en mi cuerpo cuando me llaman a darme una noticia de que un familiar sufrió un accidente, de que mi papá está ingresado en un hospital, de que mi hijo tuvo un problema en el colegio fuerte, es similar a lo que se produce en mi cuerpo y si estoy sentada imaginándome que estas cosas pueden llegar a suceder.
Lo que te sucede tanto como lo que te preocupa tiene un impacto directo en tu cuerpo y mente.
Por eso es demasiado importante entender que el 90% de las cosas que nos preocupan nunca jamás suceden. Pero mi mente y mi cuerpo lo viven como si fuera real.
Mi misión a través de este blog es que puedas entender que tus pensamientos pueden estar llevándote a vivir en un estrés mantenido y con el sistema de alarma encendido 24/7 y lo cierto es que nuestro cuerpo no fue creado para vivir en contante alarma y alerta, ya que esto puede acarrear en infinidades de problemas y enfermedades para nuestro cuerpo.
Por eso quiero compartirte un ejercicio superpoderoso de grounding para esos momentos de muchísima ansiedad y pensamientos negativos que sentimos que somos incapaces de hacer a un lado.
Puede que el término grounding, sea nuevo para ti. Pues bien, debes saber que se trata de una práctica muy popular actualmente para manejar la ansiedad. Esta es una herramienta sencilla que está a tu alcance en cualquier momento y lugar. Cuando tenemos ansiedad, la mayoría de los pensamientos se centran en el pasado o en el futuro. En otras palabras, no estamos en el presente y no tenemos pensamientos racionales. Por eso, es importante tener técnicas que nos ayuden a reconectar con el presente y con la situación que estamos viviendo.
Usando la técnica 5-4-3-2-1, podrás notar a propósito los detalles de lo que lo rodea usando cada uno de los sentidos. La idea es esforzarte por observar los detalles que tu mente generalmente ignoraría, como sonidos distantes o la textura de un objeto cotidiano que quiten tu atención en lo que te genera ansiedad para que conectes con lo que te rodea y tu presente. Así que enfócate en:
¿Qué 5 cosas puede ver? Busca detalles pequeños tales como el patrón en un techo o la manera en que la luz se refleja en la superficie.
¿Qué 4 cosas puede sentir? Nota la sensación de la ropa sobre tu cuerpo, el sol sobre tu piel o la sensación de la silla sobre la que está sentado.
Escoge un objeto y examina su peso, textura u otras cualidades físicas.
¿Qué 3 cosas puede oír? Pon atención a los sonidos que tu mente haya excluido, como el tictac de un reloj, el tráfico o el viento soplando en los árboles.
¿Qué 2 cosas puede oler? Intenta identificar los olores en el aire a tu alrededor, como el aromatizante de aire o pasto recién cortado. También puedes buscar algo que huela, como una flor o una vela sin encender.
¿Qué cosa puede saborear? Lleva contigo chicle, dulces o colaciones pequeñas para este paso. Introduzca uno en su boca y enfoque su atención en los sabores.
Deseo con todo mi corazón que esta técnica te ayude y que puedas reconocer que la mayoría de cosas que te imaginas y causan ansiedad no suceden. Cuando cuidamos nuestros pensamientos estamos cuidando nuestro cuerpo y alma.
Con amor, Victoria Novoa.
Chicas, la ansiedad, según el diccionario, es el estado mental que se caracteriza por una gran inquietud, intensa excitación y una extrema inseguridad.
Hoy en día la ansiedad junto con la depresión es de los trastornos mentales con mayor incremento, esto debido a la pandemia y otros factores que hicieron que las cifras se dispararan.
Es en parte por esto que quise tocar este tema; al igual que muchas personas en el mundo, he sufrido de momentos de ansiedad, causados por circunstancias en mi vida que me han llevado a temer lo peor, a imaginar cosas que nunca ocurrieron, pero que solo de pensarlas hacían que no viera la salida, me quedara quieta o tomara decisiones de forma errada o impulsivamente.
Y es que la ansiedad querida amiga es esa voz que te susurra al oído los peores escenarios de aquello por lo que atraviesas, es esa angustia que sientes en el pecho cuando reflexionas en eso que te preocupa, es lo que lleva a tu cuerpo a no dormir bien, tener respiración acelerada, ataques de pánico, dolores de cabeza, estar irritable, y otros síntomas más.
Hoy gracias a los avances de la ciencia podemos contar con tratamientos en contra la ansiedad, pero, el mejor medicamento o tratamiento es el Señor, con esto no estoy diciendo que dejes de ir con el psicólogo o de tomar los medicamentos que te recetaron si sufres de ansiedad, no, pero quiero decirte de parte de Dios que no estás sola en esa barca, Jesús está contigo y él mejor que nadie te entiende y él te puede hacer libre de toda ansiedad.
Te preguntarás. ¿Cómo puedo vencer la ansiedad?, hoy te daré 6 tips para que la puedas vencer.
Ora, la oración es de las armas más poderosas que tenemos, es a través de esta que descargamos nuestra mente y corazón, delante de aquel que puede hacer lo imposible, posible y llenarnos de paz en un momento de dificultad.
Ejerce tu dominio propio, pídele al Espíritu Santo que te ayude a controlar el miedo y tu imaginación, que te llene con paz, que sobrepasa todo entendimiento, para así calmar tu mente y poder ver la solución.
Echar fuera toda ansiedad, cuando estés abrumada por la ansiedad, échala fuera, renuncia a ella por medio de una oración y trayendo a memoria alguno de los versículos que hay en la Biblia en contra del miedo.
Déjate guiar por el Espíritu Santo, él es nuestro ayudador y consolador, déjate guiar por él en medio de tu dificultad, de tu preocupación.
Si necesitas ayuda de un psicólogo, no dudes en buscarlo, los psicólogos pueden ayudarte brindándote ejercicios o actividades que te ayuden a mantener a raya la ansiedad cuando esta se torna en niveles críticos.
Haz ejercicio, un hobby o algo que ayude a tu mente a dejar de pensar en el problema y a entrar en calma.
Chicas, la ansiedad junto con la depresión es de las armas que el enemigo está usando en esta temporada para acabar con las vidas, si no para hacernos dudar que Dios es real, existe, nos escucha y obra en nuestras vidas, no dejemos que este gane, agarrémonos de la mano del Señor y así vencer a la ansiedad.
Un feliz fin de semana te deseo.
En Proverbios 4:23 Dios nos dice que: Y sobre todas las cosas, cuida tu mente, porque ella es la fuente de la vida. (TLA)
Si examinamos la palabra de Dios, esta no sería la primera vez que el Señor nos habla sobre la mente, en Romanos 12:2 se nos invita a renovar nuestra manera de ser y pensar, como ves Dios tiene un gran interés en que cuidemos nuestras mentes de todo aquello que puede destruirla y/o corromperla.
Las malas decisiones empiezan con un pensamiento, las malas conductas empiezan con un pensamiento corrompido; nuestra naturaleza pecaminosa nos lleva a pensar de manera contraria a la que Dios anhela lo hagamos; una vez que confesamos a Cristo como nuestro salvador, empieza una batalla en nuestras mentes en lo que creíamos era “normal y bueno” pero que en realidad es malo y destructivo, pero para esta batalla el Señor nos envió un aliado para ayudarnos con esta lucha y hacer lo correcto, su nombre es el Espíritu Santo, es El quien nos ayuda a ejercer el dominio propio sobre nuestros pensamientos y por ende actuar de manera correcta.
Sé que algunas dirán, pero hay pensamientos que no son míos, son puestos ahí por el enemigo o el mundo, contra esos pensamientos hay que luchar y es con ayuda del Espíritu Santo que los vencerás, esto lo lograras al traer a tu mente lo que la palabra de Dios dice, a eso súmale el que deberás cerrar todas esas puertas o rendijas por las cuales el enemigo o el mundo quiere colarse y que el Espíritu te revelara.
Por último, sé que muchas personas hoy en día luchan con enfermedades mentales y producto de estas tiene algunas conductas erradas, pero pienso que Dios en su soberanía para ellos puede usar la medicina para ayudarlos, la ciencia y la palabra para estas personas, serán las armas en su lucha por cuidar su mente.
Finalizo invitándote a que te llenes de la palabra de Dios y clames al Espíritu Santo para cuidar tu mente y puedas dar fruto y en abundancia.
A muchos nos pasa que cuando escuchamos cosas como “Cuida tu cuerpo” nuestra mente se va a un gym o a hacer las dietas de moda, y no es así.
Cuidar nuestro cuerpo va más allá de estar a la moda frente a un estereotipo físico o alimenticio, hoy lo relaciono con como cuido mi cuerpo en todas las áreas, física, mental y espiritual.
Desde que soy niña he amado los deportes y tengo muchas habilidades para ellos, diría que para todos soy buena. “Humildad Lady, Humildad me diría mi Sis” pero, así como amo practicar los deportes no soy nada buena para alimentarme como es adecuado, me encantan las papitas, las hamburguesas, las pizzas los helados, TODO lo rico, pero que a veces no es tan bueno para la salud.
Hace un tiempo mientras jugaba tenis, mi deporte favorito en la vida, tuve un accidente y mi rodilla derecha se lastimo, sinceramente yo lo vi como algo pasajero que no me quitaría más de un mes sin jugar. Realmente volví a jugar dos años después, entre terapias y tratamientos que evitaban una cirugía. En muchas ocasiones subestimamos a nuestro cuerpo, el cuidado del mismo y lo que realmente necesitamos.
Con ello aprendí a tener paciencia, a conocer mucho más a mi cuerpo y a alimentarme mejor, eso me ayudo a tener un mayor cuidado para mi hoy, para cuidar tu cuerpo no necesariamente tienes que ir a un gym o hacer la súper dieta. Puedes hacerlo con algo tan sencillo como caminar en un parque cercano, o comprarte una bici y ejercitarte, y cambiar un poco tu alimentación, no comer todos los fines de semana hamburguesa con papitas y soda. Acude a tu médico, no lo hagas sola es bueno empezar a cuidarnos con pequeños pasos que le permitan a tu cuerpo tomar un nuevo ritmo.
Después de pasar esos dos años sin jugar tenis la siguiente ves lo disfrute como no tienen una idea. Esto de cuidar el cuerpo no es tan fácil, es como todo, una carrera que tiene altos y bajos pero que siempre que nos lo propongamos con firmeza y la ayuda de Dios lo vamos a lograr, créanme aun trabajo por no comer las comidas que tanto amo, solo de vez en cuando.
Sigo trabajando por cuidar mi cuerpo y honrar a Dios mientras lo hago.