Mujeres hermosas hoy en nuestro sábado de reflexiones, tenemos una invitada colombiana, pero que actualmente vive en los EEUU, ella es mamá, esposa, comunicadora social y tiene un proyecto en redes sociales de compartir como es la vida de una latina en los EEUU; brindando no solo contenido entretenido, sino que pueda ayudar a los que están pensando migrar a esta gran nación; ella es Silvana Jeffus, a quien le doy las gracias por compartir de lo que Dios ha puesto en ella, las dejo con Silvana.
Examinadlo todo: retened lo bueno. (1 Tesalonicenses 5:21); con este consejo, que además es un versículo bíblico, comienzo a hablar de las redes sociales.
Mi nombre es Silvana Jeffus, Silvana Zamora en Colombia (tengo doble nacionalidad), emigré a los Estados Unidos hace 10 años y para mí las redes sociales son mi conexión con amigos y familia. Los siento cerquita, aunque estén muy lejos, pero yo sé que las redes tienen un estigma negativo por la influencia que ejercen sobre nosotros.
Y es que las redes son adictivas, a mí me da una vergüenza cada vez que mi celular me avisa que esta semana duré más tiempo en él que la semana anterior. Por eso procuro hacer otro tipo de cosas la semana siguiente, para disminuir mi consumo de redes sociales.
Como en estas plataformas digitales se encuentra de TODO, yo como periodista y mujer de Dios, debo decirte “Para qué NO son las redes sociales”.
LAS REDES SOCIALES NO SON PARA BUSCAR MODELOS DE VIDA
Te recuerdo que la vida de NADIE es perfecta; tendrán “cuerpos perfectos”, “caras perfectas” (algunos y algunas con la ayuda de filtros) “casas perfectas” pero NO vidas perfectas. NADIE tiene una vida sin problemas y si la llegase a tener, pero no tiene a Cristo en su corazón, dicha persona no tiene nada, le falta TODO.
LAS REDES NO SON PARA BUSCAR VERDADES ABSOLUTAS
Mira bien de dónde estás sacando la información, investiga, escudriña, hazlo como si fueras un detective, así hacemos los periodistas.
Y es que últimamente hay tanta desinformación que hasta muchas cuentas de noticias han caído en el amarillismo para captar tu atención y comentarios. Muestran videos editados y noticias breves para lograr lo que se llama en inglés “clic bait” o pesca de clics.
Entre más miedo o emoción saquen de ti, mejor, sin importar si es 100% veraz. El periodismo está en decadencia.
Si tú entras a las redes para distraerte un rato, pero al cerrarlas te sientes vacío, triste o con rabia, porque algún amigo, conocido o influenciador tiene algo que tú no tienes, ya sea pareja, bienes materiales, hijos, etc., lo primero que te digo es EXAMÍNATE. Me ha pasado lo mismo y Dios me ha regañado porque me estoy comparando y eso me hace una desagradecida porque en vez de contar mis bendiciones, le doy más atención a lo que me falta y el Señor detesta eso.
Te recomiendo dejar de ver esas cuentas por un tiempo y que te dediques a buscar más a Dios, hazlo de corazón; orar no tiene que ser sistemático, programado o aburrido. Simplemente, habla con Él, cuéntale cómo te sientes con tus palabras, como si le estuvieras hablando a un amigo; Él es mi Mejor Amigo y le hablo más abiertamente y sin tapujos que a cualquier amigo que tengo. Me desahogo con Él y saco todo lo que llevo dentro, tanto lo bueno como lo malo, y lo más bonito es que sé que Él no me va a dejar de amar por eso.
CONSEJOS:
Busca cuentas que te inspiren, te motiven o estimulen el don que Dios te dio, pues las redes sociales no son buenas ni malas, ellas son según el uso que les des.
Si te sientes mal anímicamente, evita las redes.
Recuerda también que NO todo lo que ves es real.
La gente va a posar en su mejor ángulo, va a usar filtros, incluso para mostrar un paisaje. Nadie dice cómo se sintió cuando se tomó la foto, solo te muestra una sonrisa, la cual no significa que la pasó bien. Uno ve parejas “felices” que no lo son, gente con muchas posesiones a las que le falta Dios, cuerpos esculturales en personas que son infelices porque la felicidad eterna no existe, y si llega es efímera. Lo que es real y te acompaña siempre es el gozo del Señor, no en vano es el segundo en la lista de los dones del Espíritu Santo (Gálatas 5:22-23).
El gozo del Señor es nuestra Fortaleza, dice Nehemías 8:10, y si por alguna razón has perdido el gozo, quizá porque estás contando más lo que te falta que lo que tienes, pídele a Dios, así como David, que te devuelva el gozo de Su salvación (Salmos 51:2).
No hay alegría más grande que saber que tu nombre está escrito en el libro de la vida y que al morir verás a Dios, más nunca sufrirás ni llorarás, no tendrás más calor ni frío, jamás sentirás hambre ni sed. Si este gozo no es mayor que la felicidad que esperas obtener el día que llegue eso que anhelas aquí en la tierra, debo decirte que nada en la vida podrá satisfacerte porque el día que consigas lo que quieres, comenzarás a desear otra cosa y otra más y nunca estarás satisfecho porque “el mundo pasa y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” 1 Juan 2:17.
Entonces, como conclusión, te digo, dale buen uso a las redes, úsalas para transmitir lo bueno de Dios que hay en ti, úsalas para mantener cerca a tus seres queridos, úsalas para motivarte a alimentarte mejor, hacer ejercicio, etc., sin quitarle el tiempo que Dios se merece porque a la larga todos lo necesitamos, más que el aire para vivir.
Espero que después de leer este artículo acerca de las redes sociales, comiences a darle un uso diferente a las mismas; que seas más selectivo al momento de seguir una cuenta, que escojas algo que te sume y no que te reste, y que les dediques el tiempo justo sin descuidar tu intimidad con el Señor.
Un feliz fin de semana te deseo.
Dios te bendiga,
Silvana Jeffus.
Hola a ti que los lees en esta oportunidad, gracias por ser parte de nuestra comunidad. Hoy quiero compartir con ustedes sobre las Redes Sociales, un tema que en sí es bastante amplio y quiero hablar sobre: Qué tenemos para dar a otros.
Dos de mis versículos favoritos de la Biblia son Proverbios 4:23 -27 y Lucas 6:45b los cuales dicen:
Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida.
Aleja de tu boca la perversidad; aparta de tus labios las palabras corruptas.
Pon la mirada en lo que tienes delante; fija la vista en lo que está frente a ti.
Endereza las sendas por donde andas; allana todos tus caminos.
No te desvíes ni a diestra ni a siniestra; apártate de la maldad.
Proverbios 4:23 -27
Pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca. Lucas 6:45b
Estos se enfocan en lo que sale de nosotros cuando nos expresamos. Y es por ello que cuando pienso en las redes sociales y cómo está nuestra sociedad de loca hoy en día, es difícil no traer a la mente estos dos versículos, ¿qué está saliendo de nosotros?, y ¿cómo eso que sale, lástima o ayuda a otros?
Hace unos días entre a una de mis redes sociales favoritas que es Twitter y quede sorprendida de cuánto odio y resentimiento hay por una persona que celebra la felicidad. Por esos días alguien “famoso” se casaba, y en mi corazón no había nada más que buenos deseos para ella y su esposo, pero ver todo el ODIO que desprendían en su contra me hizo pensar en qué clase de sociedad vivimos. Que tenemos en nuestro corazón, que lo primero que sale en contra de otros son malos deseos, odio y rencor.
Cuando era niña mi mamá siempre me decía que, aquel que pelea y se enoja con sus amigos tiene doble trabajo, desenojarse y arreglarse con aquellos que peleo; mientras la otra persona está tranquila, superando lo que paso o a veces desconociendo lo qué pasó, porque somos expertos en pelear solos.
Así mismo es en las redes sociales a veces estamos enojados porque vemos “vidas perfectas” y criticamos y juzgamos, y nos enojamos por no tener eso, resulta que tenemos doble trabajo, desenojarnos y seguir adelante, mientras la persona a la que envidias, ni sabe.
Mi consejo para ti que nos lees es: es chévere revisar las redes, pero debemos ser cuidadosos con que vemos o escuchamos, ser inteligentes y lo que despierte en ti, odio u enojo, no lo veas más, aleja tu corazón de donde puede ser atraído por el odio y el rencor. Deja de seguir a aquellos que no te hacen sentir bien, no importa si dejas de estar a la “moda”, es mejor un corazón lleno de amor y en paz, que estar pendiente de modas que alimentan lo malo en ti.
No todo el tiempo debemos estar opinando de otros. Si te gusta ver redes sociales, dale chévere, pero también aprende a guardar silencio y a pensar más desde el amor, y menos desde el rencor.
Cómo les dije antes, Twitter es de mis redes sociales favoritas, pero a veces debo apagarla cuando sé que no ayudan a mi mente y corazón. Es algo difícil en esta temporada que vivimos, pero sé que te sentirás mejor si le bajamos un poco al odio y aumentamos más el amor. Es tiempo de que demos más amor porque sé que muchas personas lo necesitan ❤️
Un feliz fin de semana te deseo.
Mujeres hermosas, la semana pasada les estuve hablando de las cosas buenas que tienen las redes sociales, en el día de hoy quiero hablarles del lado oscuro de estas.
Las redes sociales llegaron a nuestras vidas para ayudarnos, tristemente muchas personas han usado esta herramienta para cometer delitos, para propagar pecados como la pornografía o para realizar cibera coso, es por esto que muchos hoy en día se abstienen de tener redes sociales. Pero quiero hacer la aclaración de que en sí las redes sociales no son malas, sin las personas detrás de ellas, teniendo esto claro, hoy les compartiré lo malo que veo en las redes sociales.
Dentro de las cosas malas de las redes sociales están:
Narcisismo o egocentrismo, las redes sociales nacieron como la herramienta para compartir con otros, pero hemos llegado al narcisismo y al egocentrismo al buscar aplausos, reconocimientos o seguidores por medio de sea lo que sea que subamos en redes sociales. Pero detrás de estas dos palabras está la necesidad de aprobación, que todo ser humano desea. Muchos adolescentes hoy en día han caído en depresión o conductas egocentristas por causa de los likes, comentarios o número de seguidores. Chicas, la única aprobación que debemos buscar y necesitamos es la de Dios, en él está realmente lo que nuestro corazón necesita.
Idolatría, tristemente hemos hecho de las redes o de algunos usuarios nuestro ídolo, aquel que ocupa el número uno en nuestras vidas, si no me crees, que es lo primero que haces al despertar, ver redes sociales o leer la Biblia, y no quiero que crean que estoy en una silla juzgando, lo digo porque lo he vivido, y he tenido que reconocerlo, pedirle perdón a Dios y ajustar las cosas con respecto al consumo de las redes sociales en mi vida.
Lujuria y pornografía, aunque la mayoría de las redes sociales tiene un control en el tipo de imágenes que se pueden compartir, hay otras donde el contenido sexual es alto e incitan tanto a la mente como a las hormonas.
Robo y ciberacoso, esto es algo que viene en aumento, y los SEO de las redes sociales están tomando las medidas necesarias para evitar que suceda, pero está en nosotros el tomar las medidas de seguridad para que nuestras cuentas no sean robadas o para denunciar los comentarios que son de tipo acoso, cuantas personas se han suicidado por causa del odio en los comentarios que personas les dejan, estamos llamadas a ser luz, a ser respetuosos, pero sobre todo a no ser piedras de tropiezo para otros.
Para mí estos son la parte oscura de las redes sociales, pero como todo en la vida debemos ponerle límites para que ese lado oscuro no nos absorba o se siga propagando.
Finalizo diciéndote que debemos estar más atentas a como estamos usando nuestro tiempo y redes sociales, porque algo que puede ser bueno, si no lo sabemos administrar se nos puede convertir en un gran problema, cómo, por ejemplo, un ídolo, y te aseguro que Dios no quiere que eso ocurra, por eso pídele al Espíritu Santo que te ayude a usar tus redes para glorificar el nombre de Dios y que te dé el discernimiento para detectar los ajustes que debas hacer por el bien de tu corazón.
Un feliz fin de semana te deseo.
Mujeres hermosas, hace muchos años, mi primera líder me enseño que de cada persona debemos tomar lo bueno y desechar lo malo; esta frase pienso que no solo aplica en las personas, sino para casi todo en la vida, como las redes sociales.
Las redes sociales llegaron a nuestras vidas para ayudarnos, tristemente muchas personas creen que son diabólicas y con todo el respeto que se merecen, las redes sociales no son diabólicas, han sido corrompidas y usadas para muchas cosas que no le agradan a Dios, pero quien hizo esto fue el hombre debido a su naturaleza pecaminosa. Teniendo esto claro, quiero decirte que, así como hay un lado malo, hay un lado bueno y es lo que me quiero enfocar hoy.
Dentro de las cosas buenas de las redes sociales están:
Podemos utilizarlas para llevar la palabra de Dios a todo el mundo, pues los límites geográficos aquí no existen, pues el mensaje puede llegar a cualquier persona que cuente con un celular que esté conectado a internet.
Podemos conocer y aprender de otros, hoy en día muchos predicadores, pastores, ministerios, maestros o profesionales de distintas áreas del conocimiento comparten de lo que saben por medio de lives, llevando así conocimiento y oportunidades a personas que quizás no pueden asistir a un evento o curso.
Estrechar algunos lazos o crear nuevos, aunque las redes sociales nunca podrán superar el contacto humano que solo hay en la realidad, si pueden ayudarnos a afianzar lazos cuando la distancia física nos separa.
Podemos dar a conocer nuestras empresas, marcas o emprendimientos y generar ganancias, con la pandemia fueron las redes sociales las que permitieron que muchos mantuvieran sus negocios funcionando o el poder reinventarse.
Para mí estos son la parte buena de las redes sociales, pero como todo en la vida debemos ponerle límites para que no nos lleve al lado oscuro, del cual les estaré hablando dentro de ocho días.
Finalizo diciéndote que debemos estar más atentas a como estamos usando nuestro tiempo y redes sociales, porque algo que puede ser bueno, si no lo sabemos administrar se nos puede convertir en un gran problema, cómo, por ejemplo, un ídolo, y te aseguro que Dios no quiere que eso ocurra; por eso pídele al Espíritu Santo que te ayude a usar tus redes para glorificar el nombre de Dios y que te dé el discernimiento para detectar los ajustes que debas hacer por el bien de tu corazón.
Un feliz fin de semana te deseo.