✨ Una invitación a honrar a Dios con nuestra vida
¡Feliz y bendecido final e inicio de mes! 🤍
Entramos al último capítulo del año, un mes tan esperado por muchos —y me incluyo— porque también celebro mi cumpleaños. 🎉 A diferencia de otros, amo cumplir años y agradecer a Dios por todo lo vivido.
He tenido años en los que espero con ansias la llegada de diciembre y, al final, no resulta tan maravilloso como imaginaba. Pero aun así he aprendido a ver las bondades de Dios en cada temporada.
Y así quiero introducir el tema de hoy: el ayuno. Un tema que para muchos es de amores y odios… un poco como el mismo diciembre. 😅
El ayuno es el acto de abstenerse total o parcialmente de comer o de algo que disfrutamos, durante un tiempo determinado.
Personalmente, para mí el ayuno es una manera de mostrarle a Dios que estamos dispuestos a hacer sacrificios por Él, aun cuando implique renunciar a algo que nos gusta. Quizá en tu caso sea dejar las redes sociales, evitar ciertos ambientes, o abstenerte de alimentos al 100% o al 50%.
La Biblia nos recuerda en Mateo 6:16-18 que, cuando ayunemos, no debemos hacerlo con actitud de sufrimiento o debilidad. No es un acto para exhibir, sino un tiempo de intimidad con Dios. 🙏
Tomando lo que Dios nos pide al ayunar, quiero invitarte a que ese mismo espíritu lo traslademos a cada área de nuestra vida.
El ayuno honra a Dios… pero nuestra vida entera también lo hace.
Muchas veces, en los sacrificios de la rutina, en los procesos, en las pruebas, nos quejamos, mostramos lo mal que la estamos pasando, o incluso nos ponemos en modo víctima. Queremos que todos sepan lo duro que es.
Pero, si volvemos la mirada al ayuno, recordamos que allí guardamos silencio, mantenemos una actitud correcta y no caminamos con un letrero que diga “Estoy en ayuno”.
Hoy quiero animarte, a ti que lees esto, a llevar ese mismo corazón a tu vida diaria:
✨ Que honres a Dios tanto en lo fácil como en lo difícil.
✨ Que mantengas una actitud de entrega, aun cuando nadie ve.
✨ Que vivas con el mismo enfoque con el que ayunas.
Iniciamos los últimos 31 días del año con el corazón dispuesto a honrar a Dios en todo. Que este mes sea un recordatorio de Su fidelidad y de cuánto Él obra en los detalles.
¡Feliz final e inicio de mes! 🤍🌙✨
Recuerdo que recién le había entregado mi corazón a Jesús 💗. Empecé a leer la Biblia y, siendo honesta, al principio se me hacía difícil de entender… ¡ni hablar de leer un capítulo completo! 📖
Inicié como muchas: con un solo versículo y anotando lo que entendía.
Con el paso de los años, esa rutina se transformó. Ahora puedo leer un pasaje entero y, más que escribir lo que comprendí, anoto qué me está enseñando Dios, cómo habla a mi situación actual o qué área de mi vida quiere que mejore. 🌸
Ya no veo la lectura bíblica como una “obligación”, sino como una cita diaria con mi Padre 🕊️. Una cita a la cual no quiero —ni puedo— faltar. Y cuando, por alguna razón, no logro tener ese momento, me siento rara, incompleta… como si el día no hubiera empezado del todo bien.
La Biblia dejó de ser “un libro más” para convertirse en mi manual de vida, en las cartas de amor de mi Padre llenas de promesas, ánimo y también exhortación. 💌
No te voy a mentir, hay libros que me cuestan (sí, Levítico, Crónicas y Números, te estoy mirando 👀). Pero sé que si están ahí, es porque Dios tiene algo que revelarnos incluso en ellos.
Hay días donde me cuesta concentrarme o entender, pero aun en esos momentos… Dios sabe cómo hablarme. 💬
En definitiva, he aprendido que la clave está en tener un corazón dispuesto. Y si me permites, quiero dejarte algunos tips que me han ayudado a disfrutar más de mi tiempo en la Palabra:
Quita toda distracción. 📵 Apaga las notificaciones y deja el celular a un lado.
Crea un ambiente especial. 🕯️ Busca una hora y un lugar tranquilo; decóralo, prepara tu bebida favorita ☕ y pon música suave.
Elige tu versión favorita. 📚 Usa marcadores, colores y lapiceros para resaltar, escribir fechas o pequeñas notas.
Ora antes y después de leer. 🙏 Pídele al Espíritu Santo que te hable, y anota lo que Dios te revela.
Hazlo intencional. 💖 No lo veas como una tarea, sino como lo que realmente es: una cita importante, única y especial con Aquel que te ama.
Cuando la Biblia pasa de ser un libro en tu mesa de noche a ser la voz que guía tus pasos, todo cambia. 🌿✨
Porque entre sus páginas no solo hay palabras… hay promesas vivas que transforman el corazón.
✨ De “esto es raro” a “no puedo vivir sin esto”
A mis 20 años llegué a los pies de Jesús.
Recuerdo que la primera vez que fui a la iglesia con mi hermana me sentía extraña viendo a tantos jóvenes saltar, brincar, aplaudir, levantar sus manos y llorar. Pensaba: “¿Están locos o qué se tomaron?” 😅
Pero una vez le entregué mi vida al Señor… ¡me convertí en una de esas “locas”! 🙌💖
Y entendí que no era emoción vacía, sino un gozo real que nace de haber sido amada, perdonada y transformada por Él.
Ir a la iglesia nunca ha sido un plan aburrido; al contrario, siempre me emociona. Voy con un corazón dispuesto a dar lo mejor y recibir lo que el Padre quiere hablarme por medio de quien enseña ese día. 🙏✨
Cada reunión es una oportunidad para aprender algo nuevo, adorar con libertad y recordar que no camino sola. 👭
Durante 12 años me congregué en la misma iglesia en Barranquilla. Sin embargo, llegó un punto en el que sentí en mi corazón que era hora de abrir las alas y buscar una nueva comunidad. 🦋
En ese momento aún estábamos en los picos del COVID 😷, así que no era fácil buscar. Le pedí al Espíritu Santo que me mostrara hacia dónde debía ir… y así lo hizo. Me llevó al lugar donde hoy estoy: El Lugar de Su Presencia.
Aunque en ese tiempo vivía en Barranquilla y esta hermosa iglesia no tenía sede allí, empecé a conectarme virtualmente 💻💒. Así lo hice durante todo el 2022, hasta que en el 2023 me vine a Bogotá. No solo por la iglesia, sino porque entendí que era aquí donde debía echar raíces: laborales, espirituales y personales. 🌿
Antes de congregarme oficialmente en Su Presencia, ya conocía la iglesia y sabía que era de sana doctrina. Amaba la alabanza y la adoración que se vive allí 🎶✨.
Aun así, sabía que debía empezar desde cero —es parte de la cultura y el proceso que se vive en esta casa—, y ¡gloria a Dios por eso! 🙌 Ha sido un tiempo hermoso que le dio un nuevo aire a mi relación con Él, donde volví a sentirme renovada, enfocada y agradecida.
En la iglesia —y no hablo solo de una comunidad específica, sino del cuerpo de Cristo en general— he encontrado amigos que se volvieron hermanos.
Personas que me han apoyado, animado, exhortado y enseñado un montón 💕.
Y sigo en ese proceso, porque caminar con Dios nunca deja de transformarnos. 🌸
Durante mis 16 años caminando con el Señor, he aprendido que congregarse va mucho más allá de cantar, escuchar o tomar notas de una prédica. Congregarse es crear lazos con quienes Dios pone como tus autoridades (pastores y líderes), y también con amigos que te impulsan a crecer.
Esa fe se alimenta con oración, rendición de cuentas y, sobre todo, con la Palabra de Dios, que cobra vida en las historias de otros… y también en la tuya. 📖💫
Aún conservo amistades de mi antigua iglesia, y honro profundamente a quienes fueron mis líderes y pastores durante esos 12 años 🙏💛.
Pero también bendigo y honro a quienes me han guiado en esta nueva etapa en Bogotá. Cada persona tiene un lugar especial en mi corazón, y doy gracias a Dios por sus vidas.
No sé cómo sea tu iglesia, ni si tienes amistades allí, pero quiero animarte hoy:
💌 Permite que Dios actúe por medio de tus autoridades.
💌 Deja que te muestre Su amor a través de la comunidad.
💌 Y sigue creciendo como parte activa de Su cuerpo.
No fuiste llamada a caminar sola. 🕊️
Hay un lugar donde Dios quiere plantarte, hacerte florecer y usar tu vida para bendecir a otros. 🌼
Esta semana, ora por tu iglesia, tus líderes y tus amigos en la fe.
Y si aún no tienes una comunidad, pídele al Espíritu Santo que te guíe al lugar donde puedas crecer y servir con propósito. 💒💖
✨ Porque congregarte no es solo asistir… es florecer en el propósito de Dios junto a otros. 🌿
📖 Versículo de la semana:
“Orad sin cesar.” — 1 Tesalonicenses 5:17
💭 Cuando este versículo parecía imposible
Recuerdo que cuando era nueva en el entendimiento de la Palabra, leí este versículo y pensé:
“¿Cómo voy a orar sin cesar si tengo tantas cosas que hacer?”
Me parecía imposible estar orando todo el tiempo. Pero con los años entendí que Dios no me pedía repetir palabras sin descanso, sino vivir en constante comunicación con Él. 🌸
“En todo tiempo sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” — Filipenses 4:6
🙏 Orar no es recitar, es conversar
Hoy sé que orar no es decir frases elocuentes ni usar palabras perfectas.
Orar es hablar con mi Padre Celestial: contarle cómo me siento, pedirle ayuda, agradecerle por lo que tengo… y, sobre todo, escucharlo. 🕊️
“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.” — Jeremías 33:3
☕ Conversaciones cotidianas con Dios
A mis 36 años puedo decir que a lo largo del día tengo muchos momentos con Dios.
Hay días en que me encuentro lavando los platos y hablando con Él, contándole lo que me preocupa o simplemente dándole gracias. 💧
También tengo tiempos más específicos donde oro con más concentración y devoción —después de leer Su Palabra, antes de dormir o en medio de una decisión importante.
“Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.” — Mateo 6:6
💖 Lo que la oración ha hecho en mi vida
Orar no solo me ha acercado más a Dios, sino que ha transformado mi corazón.
Hoy soy más sensible a las necesidades de los demás, más dispuesta a orar por quienes lo piden, y más libre para hablar con mi Padre sin miedo, tal como soy. 🌿
“Acérquense a Dios, y Él se acercará a ustedes.” — Santiago 4:8
🌷 Un hábito que cambia todo
La oración no es una carga, es un hábito de amor.
Un recordatorio de que Dios siempre está disponible, esperando escucharte, acompañarte y guiarte.
Así que, más que una tarea espiritual, haz de la oración tu estilo de vida:
Habla con Él mientras trabajas, cocinas, caminas o descansas.
Porque cuando el corazón aprende a orar sin cesar, vive en paz constante. 💫
Mujeres hermosas, la invitada del día de hoy, es una mujer temerosa de Dios, venezolana y hace poco que tenemos de conocernos, ella es Estefanía Rosal de Soy Consentida, las dejo con Estefanía.
¡Hola amiga! Un gusto saludarte y que bueno estés por acá 😊
Sé que muchas veces escuchamos la frase “Intimidad con Dios” y podemos llegar a pensar, ¿Pero como puedo hacer eso?
Quiero abrir esta reflexión con una de las historias de Marta y María que aparecen en la Biblia:
“Mientras iba de camino con sus discípulos, Jesús entró en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba lo que él decía. Marta por su parte, se sentía abrumada porque tenía mucho que hacer. Así que se acercó a Él y le dijo: - Señor, ¿No te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? ¡Dile que me ayude! – Marta, Marta –le contestó Jesus- estas inquieta y preocupada por muchas cosas, pero solo una es necesaria. Maria ha escogido la mejor y nadie se la quitará.”
Lucas 10:38-42
Que gran enseñanza podemos ver porque allí el Señor estaba diciendo que lo mejor que siempre vamos a poder hacer es estar ahí en su presencia y que no hay nada más importante o que a El más le plazca que eso, contemplarlo, escucharlo, dejar de pensar por un momento en nuestras preocupaciones y simplemente estar allí con Él.
Jesús mismo también es un ejemplo de ello, Él pasaba mucho tiempo con sus discípulos enseñándolos, sanando a las personas, haciendo su propósito por el cual fue enviado a la tierra; pero, siempre se “apartaba” a orar y estar con su Padre:
“En esos días El se fue al monte a orar y paso toda la noche en oración a Dios”. Lucas 6:12
“Después de despedir a la multitud, subió al monte a solas para orar; y al anochecer, estaba allí solo”. Mateo 14:23
“Levantándose muy de mañana, cuando todavía estaa oscuro, salió y se fue a un lugar solitario y allí oraba”. Marcos 1:35-36
De la misma manera Dios quiere que nosotras apartemos tiempo para estar con El, y es solo en ese momento donde solo estas tú y Él, más nadie, allí donde puedes derramar tu corazón estando con quién más te ama en el mundo entero.
El año pasado estaba pasando por un proceso fuerte en lo personal de necesitar dirección y que Dios me hablara, de repente me enfermo de covid19, ese fue un tiempo en el cual en mi proceso de cuarentena pude tener ese tiempo de intimidad con El, Dios tuvo que permitir esa enfermedad y llevarme a estar sola en mi cuarto sin distracciones, solo Él y yo ❤️para poder conocerlo más, para escucharlo y para mostrarme su misericordia y amor que a pesar de estar enferma nunca me soltó y nunca me faltó absolutamente nada. Pudiera decirte que fue lo mejor que pudo pasarme en ese año, haber tenido ese tiempo tan hermoso con El y donde pudo enseñarme esa intimidad genuina que Él quiere que tengamos con Él, de no solo orar para decirle o pedirle mis deseos (que también es válido) sino de ese tiempo de solo cerrar mis ojos, agradecerle con todo mi corazón por El, por todo lo que ha hecho y contemplar su belleza y amor, así como lo hizo María...
Un recordatorio que nos hace Jesús es: “Cuando ores cierra la puerta y ora a tu Padre en lo secreto…” Así nos pide que estemos con El, en intimidad...
Y sé que muchas veces decimos “es que no tengo tiempo”, y si, sé que las tareas diarias nos quitan tiempo, pero recordar que, aunque seamos esposas, madres, hermanas, empleadas, etc, primeramente, somos Hijas de Dios y así como Jesús necesitaba apartarse y estar con su Padre ¡Cuánto más nosotras lo necesitamos! No tiene que ser necesariamente toda la noche, o solo de mañana, es apartar un tiempo en tu día, en tu cuarto a solas, puedes ambientar con alguna alabanza y un corazón abierto es todo lo que necesita.
¡Aparta tu cita más importante del día que es con El! No es una obligación, es un deleite y verás que cuando tengas esos tiempos no querrás dejarlo de hacer ni un solo día 😊
Mi deseo es que no veas la intimidad con Dios como una obligación o porque nos dicen que tenemos que hacerlo, sino que poco a poco puedas experimentarlo cómo lo mejor de tu día, entendiendo que quién más te ama está ahí esperándote y escuchándote.
Oro por ti y por mí para que cada día seamos mujeres que anhelemos a Dios en intimidad y podamos poner esos tiempos como prioridad en nuestra vida.
Te envío un abrazo, con cariño,
María Estefanía Rosal
Gracias Estefanía por esa reflexión, Dios te bendiga.
Un feliz fin de semana les deseo.
Mujeres hermosas, este año cumplo 13 años caminando con el Señor y durante estos 13 años mis tiempos de intimidad con él han variado o mejor dicho han madurado y se han transformado.
Recuerdo que, durante los primeros meses de mi relación con Dios, leía uno o varios versículos y anotaba el que más me gustaba; después empecé hacer los devocionales de la aplicación de yourversion o los que vendían en mi iglesia, me ayudaron mucho; tiempo después empecé a no solo leer y anotar el versículo, sino a escribir que me decía Dios y finalizaba con una oración.
Hoy mi tiempo de intimidad con Dios no solo se determina a leer la biblia y orar en la mañana, involucra otras actividades.
Casi siempre pongo algo de música instrumental, oro, leo una porción de la biblia, anoto el versículo donde siento más me hablo Dios, subrayo palabras claves de este, anoto lo que Dios hablo a lo largo del pasaje a mi vida, luego procedo a anotar específicamente que es lo que Dios me pide que haga, luego como lo pienso hacer y finalizo anotando mi oración, todo esto que escribo lo hago en un cuaderno (soy algo de la vieja escuela) esto lo hago acompañada de unos dibujos y stickers, me encanta hacer especial lo que Dios me dice, porque así me habla él, con detalles y quiero que cuando los vuelva a leer, recordar lo que sentí en ese instante cuando me lo dijo por primera vez. Además, leo algún devocional de alguna de las aplicaciones que te recomendé.
Este tiempo lo complemento a lo largo de la semana, con un tiempo de intercesión y de citas especiales con Jesús y el Espíritu Santo, pues un tiempo todos los días en las mañanas ya no me es suficiente, y a veces siento que necesito hacer más, no para sumar puntos, sino porque mi alma lo necesita.
Pero esa soy yo, te comparto mi forma en como tengo intimidad con Dios, porque sé que puede animarte y darte una idea de cómo tener tu propio tiempo con el Señor, ya sea que apenas estés empezando una relación con él o lleves años.
Algo con lo que quiero que te quedes de esta reflexión es, haz del tiempo de intimidad con el Señor, un espacio de ustedes, único y especial, si te gusta el lettering dibujar, hacer collages o solo anotar, hazlo, busca la música que más te acerque a su presencia, arrodíllate si te nace, anota tus oraciones o peticiones, decora o no tus notas, pero no limites este tiempo a una solo forma de hacerlo, hazlo como Dios ponga en tu corazón y nunca dejes de tenerlo, si por alguna razón fallas un día, no te des palo, retoma al día siguiente, pero siempre ve a la presencia por poco del agua que da vida.
Recuerda que el tiempo de intimidad con Dios, es como sentarse a tomar café con tu mejor amigo, al cual puedes abrirle el corazón, sin temor alguno y al que debes escuchar atentamente, pero sobre todo obedecer para ver su obra en cada área de tu vida.
Un feliz fin de semana les deseo.
No sé a cuantas de ustedes alguna vez les han preguntado ¿por qué lees la Biblia y oras todos los días? Haciendo memoria creo que solo una vez me hicieron esta pregunta, y si no estoy mal fue una amiga en la universidad, la verdad no recuerdo que le dije, pues en ese momento apenas mi relación con el Señor estaba empezando, hoy 12 años después quiero compartir contigo mi respuesta.
Leer la Biblia y orar todos los días, no es para mí una obligación o algo que me dicen debo hacer para ser una buena cristiana, para mi leer la Biblia es leer una carta de amor de Dios, es leer un manual de vida en donde están las respuestas a todas mis dudas, miedos, a las dificultades que este enfrentando, por otro lado orar para mi es hablar con Dios, sé que suena trillada esta respuesta, pero es así, es hablar con mi mejor amigo al cual le puedo decir cómo me siento, las cosas con las que lucho, lo que necesito, lo que anhelo y del cual recibo la respuesta no que espero, pero que si necesito, algunos dirán pero no escuchas su voz, claro que si la escucho, la oigo en mi corazón o cuando medito en su palabra, y ambas cosas son algo que no solo necesito, son cosas que anhelo, como el agua o el aire para vivir, la verdad es que no tener intimidad con Dios cada día, para mí es como no tener claro que voy hacer en el día, siento que el no tener de ese instante es decirle no te necesito, no me importas, puedo sola, cuando realmente lo necesito y anhelo.
Tener la disciplina o el habito de leer la Biblia y orar todos los días, es algo que toma tiempo, pero que te aseguro no es una pérdida de tiempo, al contrario, estas ganando mucho.
El anhelo del Señor es que cada uno de sus hijos anhelé su presencia como el ciervo brama por el agua, como lo dice el versículo que les compartí al inicio de la semana (salmos 42:1-2) y la verdad es que fuimos creados para estar en la presencia del Señor, solo que cuando el hombre callo en pecado, la apatía y la diferencia por tener tiempos de intimidad con Dios se apropiaron del corazón del hombre.
Volviendo a la pregunta de inicio, te puedo decir que tengo mis tiempos de intimidad con el Señor porque lo necesito, anhelo y es una de mis formas de demostrarle a Dios cuanto lo amo y cuán importante es él para mí.
No sé si tú tienes tiempos de intimidad con Dios constantes, pero si no, te animo a que lo hagas, no por obligación, sino por amor.
Un feliz fin de semana les deseo.
Chicas en el día de hoy les tengo una invitada que estará compartiéndonos sobre como tener una cita con Dios, su nombre es Nicolle Smith Acosta, ella es hija de pastores y líder de jóvenes en la iglesia donde me congrego, Centro Bíblico Internacional, es una jovencita dulce, servicial y apasionada por Dios y su obra.
¿Qué te dice Dios hoy?
Esta es una pregunta que nos deberíamos hacer diariamente para recibir dirección de nuestro Padre quien desea tener una conversación diaria con nosotros. Sin embargo, muchas veces nos
encontramos teniendo problemas en nuestra constancia al hacer nuestro Tiempo A Solas Con Dios (TASCD), por eso hoy les estaré regalando 3 tips que pueden seguir para asegurarse de tener más constancia en su Tiempo A Solas Con Dios(TASCD).
Tip #1 Que sea lo primero que hagas antes de empezar tu día.
Muchos dirán que esto es imposible para ellos porque no son personas mañaneras, pero yo lo
recomiendo porque al pasar el tiempo, las distracciones y compromisos del día nos sobrecargan y nos desenfocan de lo que Dios quiere hablarnos. Se vuelve difícil encontrar tiempo en el día para tener un Tiempo con Dios, por eso recomiendo que sea lo primero que hagas. Si tu excusa es no tener tiempo para hacerlo en la mañana... esfuérzate en levantarte media hora más temprano, te digo que valdrá la pena pues Dios honra tu esfuerzo de levantarte unos minutos más temprano solo para hablar con Él.
Tip #2 Cambia la rutina
Muchas veces se nos olvida que el TASCD no es una tarea. Fácilmente caemos en la mentira que es un requisito del día y no una conversación, un tiempo para estar y escuchar a Dios y lo que nos quiere decir.
¿Qué haces tú cuando quieres salir con un amigo y tu tiempo es limitado? Muchas veces salen a hacer ejercicio juntos, otras veces se toman un café antes del trabajo, etc. ¡Así es con Dios!
Si eres de los que te gusta tomarte un café en la mañana como yo, puedes empezar el día con una oración antes de hacer tu TASCD mientras preparas tu café favorito. También puedes optar por salir a caminar 15 minutos mientras oras antes de profundizar en la palabra y escuchar lo que Dios te quiere decir.
La clave es cambiar la forma en que escuchamos a Dios para que recordemos que no es una tarea, pero estamos construyendo una relación más profunda con nuestro Padre.
Tip #3 Vuelve tu TASCD aplicable
Si eres de los que se conoce el PAMPE de memoria (pecados que debo confesar, actitudes que debo adoptar, mandamientos que debo obedecer, promesas que debo reclamar, ejemplos que debo seguir o evitar), déjame decirte que el EPA (especifico, personal y aplicable)es aún más importante que el mismo PAMPE. ¿Por Qué es más importante?
Porque es cuando escribes la instrucción que Dios te ha dado a seguir para ese día.
En nuestro TASCD es importante escribir nuestra interpretación de la palabra, pero Dios desea que aprendamos y obedezcamos su palabra. Tomate unos 5 minutos extra para escribir lo que Dios quiere que hagas o que cambies, porque eso se vuelve ahora en una dirección que Dios te está llamando a tomar.
¡Espero que estos tips te sirvan en tu caminar con Dios y te ayuden a ser más constante para que el propósito de Dios se haga realidad en tu vida!
¡Bendiciones!