Cuando estaba preparando el cronograma de contenidos para el mes de enero y sacaba los nombres de las reflexiones, no imaginé que, una semana antes de escribir esta, Dios pondría en mis manos —a través de mi pastor— una prédica sobre el desierto.
Yo no lo sabía… pero Dios sí 🤍✨
El año pasado fue un año en el que el desierto llegó nuevamente a mi vida.
Y era un desierto que ya conocía, uno que ya había atravesado antes: el desierto del desempleo.
Cuando comencé a transitarlo, muchos miedos despertaron en mi corazón.
La última vez había durado cinco años, y confieso que temí que esta historia se repitiera. 😔
Pero a medida que el año avanzaba, pude ver cómo Dios me suplía mes tras mes.
En medio de días buenos y días difíciles, el Dios fiel mostró Su respaldo. 🙏✨
Aún no he salido por completo del desierto.
Pero después del mensaje del fin de semana, he comenzado a entender que esta prueba no solo estaba destinada a mostrarme a Jehová Jireh y a Jehová Shalom,
sino también a revelarme algo más profundo:
👉 La necesidad de soltar la queja, los miedos y la preocupación. 🤍🌿
En teoría suena fácil… pero no lo es.
Porque este trabajo no se hace una sola vez, sino todos los días.
Y es una tarea que solo puedo llevar a cabo con la ayuda constante del Espíritu Santo. 🕊️✨
Hoy no sé cuánto tiempo más me falta en el desierto.
Confío en que sea poco…
pero más allá del tiempo, mi mayor certeza es esta:
Aquel que me ha sostenido y provisto sigue caminando a mi lado. 🙏🤍
Le doy gracias por no soltarme la mano, especialmente en esos días en los que siento que ya no puedo más.
Hoy agradezco la prueba.
Agradezco lo que aprendo en medio de ella,
lo que sano, lo que suelto,
las bendiciones que llegan aun sin esperarlas…
Pero, sobre todo, agradezco conocer más profundamente a Aquel que me cuida,
al Dios que ha sido mi nube de día y mi columna de fuego de noche en esta travesía. 🌤️🔥
Porque incluso en el desierto,
Dios sigue siendo fiel. 🤍✨
✨ Oración final:
Señor, enséñanos a agradecer incluso en los procesos que no entendemos.
Que en cada desierto podamos conocerte más, confiar más y depender solo de Ti. Amén. 🙏🤍
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La queja también cansa el alma 🤍
¿Te has puesto a pensar cuántas veces al día te quejas?
Tal vez ahora te preguntes por qué inicio con esta pregunta… y la verdad es que nace desde una experiencia muy personal ✨.
Durante distintas temporadas de mi vida, me he descubierto quejándome más de lo que quisiera. Me he quejado del clima, del trabajo, de mi país, de la ciudad, de actitudes de mi familia, de amigos e incluso de mi pareja. Hasta que un día, Dios —usando la voz de mi hermana— me mostró algo que yo ya no estaba notando: me estaba quejando demasiado.
Fue en ese momento cuando entendí algo importante, mi querida amiga:
👉 la queja nos roba.
Nos roba la paz.
Nos roba la gratitud.
Nos roba la capacidad de asombro.
Nos roba la fe.
Además, nos va convirtiendo en personas negativas, cansadas emocionalmente, y —seamos honestas— personas con las que nadie quiere estar por mucho tiempo. La queja no solo afecta nuestro interior, también impacta nuestras relaciones 🤍.
En ese punto decidí algo: dejar de quejarme con las personas y llevar todo a Dios. Pero incluso ahí, Él me confrontó con amor 💛.
Dios me hizo ver que sí, que puedo llevarle mis cargas, mis dudas, mis dolores y mis preguntas… pero que no desea que mi oración —que debería ser alabanza, clamor y confianza— se convierta en una “quejabanza”.
Entonces Él me recordó Su Palabra en Efesios 5:20, donde nos invita a dar gracias por TODO.
Y sí, eso incluye lo que no me gusta, lo que duele y lo que muchas veces se convierte en queja.
No es fácil agradecer por aquello que incomoda, hiere o no entendemos. No lo es.
Pero he aprendido que cuando decido hacerlo, algo empieza a cambiar dentro de mí 🌿.
Mi corazón encuentra paz.
Empieza a sanar.
Y poco a poco soy transformada en la mujer que Dios quiere que sea 🤍.
Hoy sigo aprendiendo, sigo cayendo y levantándome, pero elijo vivir con un corazón agradecido.
Porque la gratitud no siempre cambia las circunstancias…
pero sí cambia el corazón que las enfrenta 🙏✨.
Y tú, ¿qué pasaría si hoy eliges agradecer en lugar de quejarte? 🌿
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Mi querida amiga, si leíste la cápsula de fe del martes, sabrás que mi 2025 fue un año de muchos cambios. Y aunque hoy puedo dar gracias por cada uno de ellos, hubo momentos en los que, mientras los atravesaba, sentí que no eran lo mejor o que simplemente no era lo que esperaba. Aun así, Dios estuvo ahí 🤍
Hubo días en los que me pregunté:
“Dios, ¿dónde estás?”
Días en los que, con el corazón agotado, le dije:
“No puedo más”.
Me sentí frágil, confundida y sin fuerzas. Sin embargo, Él siempre encontró la manera de recordarme que no estaba sola 🙏
Lo hizo a través de mensajes en Su Palabra, del amor de mi familia, del acompañamiento de mi novio, de amigos y de autoridades que Dios colocó en mi camino como guía y refugio.
Estamos tan acostumbradas a que todo sea como lo imaginamos o planeamos —o al menos yo lo estoy, no sé tú 😅—, que cuando las cosas no salen así, el corazón se inquieta.
Pero Dios una y otra vez me recordó que no se trata de mis planes, sino de los Suyos 🌱
Planes que son buenos.
Planes que cuidan.
Planes que forman.
Aunque en el momento no siempre los entendamos.
En medio de meses sin trabajo, de accidentes, enfermedad y soledad… pero también en medio de milagros, sonrisas y hermosas sorpresas, Dios hizo de mi 2025 un año en el que aprendí a descansar en Él 🤍
Fue un año donde mi fe fue puesta a prueba.
Un año donde crecí.
Donde vi Su fidelidad, Su cuidado y Su respaldo.
Pero, sobre todo, fue un año donde experimenté Su amor como nunca antes.
Quizás hoy no tengo muchas respuestas.
Quizás el panorama sigue siendo incierto en varias áreas de mi vida.
Pero tengo algo que sostiene mi corazón:
la convicción y la certeza de saber quién camina conmigo ✨
Aquel que no se duerme mientras me cuida.
Aquel que no me deja en vergüenza.
El que me guía, me pule, me sana y me provee.
Dios está conmigo en todo…
y eso, hoy, es más que suficiente 🤍🌿
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No sabía muy bien cómo empezar esta reflexión. En realidad, se suponía que sería mi hermana quien compartiría este mensaje, pero por algunos inconvenientes, no pudo hacerlo. Así que hoy me encuentro aquí, abriendo mi corazón contigo 💬💕
Durante estas semanas he estado hablándote sobre el gozo. Ese gozo que no depende de nuestras posesiones 👜, ni de las personas que nos rodean 👥, ni siquiera de los logros que alcanzamos 🏆. El gozo verdadero está en Jesús ✝️. Lo sé, lo creo… pero confieso que últimamente he dejado que ese gozo mengüe un poco 😔.
He permitido que las circunstancias externas afecten mi ánimo. Y aunque es algo humano y comprensible, no es el plan de Dios para mí, ni para ti 🙅♀️. Eso sí, tampoco se trata de fingir que estamos bien cuando no lo estamos. Dios no quiere una apariencia, quiere nuestro corazón tal como es ❤️.
En estos días he aprendido algo valioso: puedo ir delante de Dios con todo lo que soy 🙌🏼, con mis lágrimas 😢, mis cansancios 😮💨 y mis preguntas 🤔. Puedo contarle cómo me siento, lo que necesito, y pedirle que en medio de mi espera, no solo me llene de fuerza 💪🏼 y paz 🕊️, sino también de gozo 🎉.
Estoy aprendiendo a gozarme en Su Palabra 📖, al leerla o al escucharla 🎧. A encontrar gozo mientras oro 🙏🏼, mientras le adoro 🎶, mientras alabo con todo mi ser. Y también a disfrutar los pequeños detalles de la vida:
☕ Sentarme con una taza de café mientras leo
🛏️ Poder descansar cuando no me siento bien físicamente
🖌️ Hacer bible journaling, una práctica que amo
🌿 Estar presente, consciente, agradecida
En cada uno de esos momentos sencillos, he comenzado a experimentar nuevamente el gozo de Dios ✨. Ese gozo que produce gratitud 🙏🏼, que trae paz, que no depende de las circunstancias y que solo Él puede dar 💖.
Estoy convencida de que Dios tiene un propósito en todo lo que permite en mi vida 📌. Y en este momento específico, creo que Su intención es enseñarme a descansar en Él 😌, a soltar los afanes, a vivir con más calma y a disfrutar lo cotidiano 🌸. A reconocerlo no solo como mi Proveedor, sino también como mi Paz y Gozo en medio de cualquier circunstancia 🌈.
📖 “Me mostrarás el camino de la vida; me concederás la alegría de tu presencia y el placer de vivir contigo para siempre.”
— Salmo 16:11 (NTV) ✨
No sé en qué etapa de la vida te encuentras tú hoy, pero quiero animarte con todo mi corazón:
👉🏼 Haz del Señor la fuente de tu gozo.
No te prometo que desaparecerán las tormentas ⛈️, pero sí te aseguro que podrás tener calma en medio de ellas 🌤️.
Porque el gozo que viene de Dios sostiene, fortalece y transforma 💛.
💬 ¿Y tú? ¿Has experimentado ese gozo en la presencia de Dios?
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“Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.” – Romanos 15:13
Hay días en los que el gozo parece muy lejano. Las lágrimas pesan, las oraciones se vuelven suspiros, y el alma cansada empieza a ceder ante la preocupación. ¿Cómo se puede hablar de gozo cuando hay dolor? ¿Cómo mantener la paz cuando todo parece inestable?
Romanos 15:13 nos ofrece una verdad que consuela y sostiene: el gozo verdadero no nace de las circunstancias, sino de una fuente mucho más profunda: nuestra fe en un Dios de esperanza.
Este no es un gozo emocional ni superficial. Es un gozo eterno, firme y sostenido por el poder del Espíritu Santo. Es el tipo de gozo que no se tambalea con las tormentas, porque está arraigado en Aquel que nunca cambia.
Esta semana, al finalizar la prédica del miércoles en mi iglesia —un mensaje sobre gratitud—, no pude evitar quebrantarme. La enseñanza hablaba de cómo la gratitud nos ayuda a dejar atrás la preocupación y la ansiedad, que muchas veces nacen de las dificultades que enfrentamos.
Me quebranté porque me di cuenta de algo: había dejado que la preocupación me llenara y había olvidado dar gracias por lo que Dios ya había hecho en mi vida. Mi gozo estaba menguando, no porque Dios hubiera cambiado, sino porque yo había dejado de mirar hacia Él con fe agradecida.
Aun la puerta que espero no se ha abierto… pero el Señor me recordó algo tan simple como poderoso:
No permitas que lo que estás viviendo te robe el gozo, ni la capacidad de levantar tus brazos y dar gracias.
✨ ¿Cómo mantener el gozo en medio de la dificultad?
Aquí te comparto algunos principios que Dios está usando para recordarme cómo mantenerme firme en Su gozo, incluso cuando todo parece inestable:
🔸 Recuerda quién es tu Dios: no es indiferente a tu dolor, es experto en redimirlo.
🔸 Adora en medio del caos: la alabanza transforma tu enfoque y levanta tu espíritu.
🔸 Permanece en la Palabra: ahí encuentras consuelo real, no soluciones vacías.
🔸 Ora, aunque sea en susurros: Dios escucha incluso cuando no puedes articular palabras.
🔸 Rodéate de verdad: lo que consumes influye directamente en tu esperanza.
🙏 Una oración para hoy
Señor, en medio del dolor, llena mi alma de tu gozo. Ayúdame a confiar, incluso cuando no entienda. Que mi esperanza no dependa de lo que veo, sino de lo que sé de Ti. Lléname, Espíritu Santo, hasta rebosar. Amén.
📌 Reflexión final para el fin de semana
¿Estoy tratando de mantener el gozo con mis propias fuerzas?
¿Qué mentiras necesito soltar para hacer espacio a la esperanza que viene de Dios?
🌙 Que esta noche descanses en la certeza de que tu gozo no depende de ti, sino del Dios que te sostiene. ¡Él es fiel para llenarte una y otra vez!
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✨ De niña pensaba que mi gozo dependía de cosas externas: tener una familia, un esposo, un buen trabajo, una linda casa... claramente, estaba equivocada.
Hoy, a mis 36 años, comprendo que mi gozo no depende de cosas, personas o de que todo esté “perfecto”. He aprendido que mi gozo depende de mi relación con Dios 🙌💛. Él es la fuente.
A medida que mi relación con el Señor crece y se profundiza, he entendido que, sin importar por lo que atraviese, Él no solo está conmigo, sino que me da fuerza 💪, paz 🌿, estrategias 📖, sabiduría 💡… y sobre todo, razones para mantener el gozo. Razones para sonreír, aun en momentos difíciles o de oscuridad.
✨ A finales del 2023, estaba comenzando a salir con el hombre que hoy es mi novio. Y en una de sus cartas, me escribió algo que solo Dios me había dicho antes: el significado de mi sonrisa. Supe en ese instante que era Dios recordándome que, sin importar la situación, Él desea que sonría, que ilumine a otros, porque una sonrisa puede cambiar el día gris de alguien más 😊🌈.
Cuando tenemos una relación con Dios, cuando estamos plenas en Él, cuando sabemos quiénes somos en Cristo y reconocemos que todo lo que tenemos es por Su amor y gracia, entendemos que nuestro gozo no depende de lo externo, sino que permanecerá firme sin importar la circunstancia, porque dependemos absolutamente de Él. 💕
Mientras escribo esta reflexión tengo miles de preguntas… estoy atravesando una etapa de desempleo 😔, pero sonrío mientras escribo porque sé que Dios está conmigo, que esto que vivo es temporal, y que los planes de Dios son mejores que los míos. 🕊️✨
Y sé que al final de esta prueba, Él se glorificará, y yo sonreiré otra vez… dando gracias a Aquel que nunca me deja sola. 💖
✨ Cuando leí sobre el gozo en la Biblia por primera vez, pensé que significaba simplemente estar feliz. ✨
Pero cuando llegué a 1 Tesalonicenses 5:16 — “Estén siempre alegres” — y unos versículos más adelante vi que dice “Den gracias en todo”, pensé: ¡Eso es imposible! 😨
Con el tiempo, entendí que el gozo del que Dios habla no es solo felicidad pasajera. Es una mezcla de paz, confianza y alegría 🌿💖. Porque, seamos honestas, no siempre podemos estar alegres… pero sí podemos tener gozo.
Las dificultades llegan y quieren derribarnos, pero cuando vivimos en el gozo de Dios, podemos ver más allá del problema, agradecer en medio de la tormenta y confiar en que Él tiene el control.
💬 Te cuento algo personal… Hace unas semanas perdí mi trabajo. No fue por mal desempeño, sino porque la empresa atravesó dificultades. Cuando recibí la noticia, lloré. No te voy a mentir, sentí tristeza. 😔 Pero en medio de mis lágrimas, Dios me recordó algo:
1️⃣ Dependo de Él.
2️⃣ Él me cuida y nada me faltará.
3️⃣ Puedo estar tranquila, porque Su gozo me sostendrá.
✨ En ese momento, un versículo que Dios me dio este año vino a mi mente… y, entre lágrimas, sonreí. ✨
Han sido días con momentos de temor, pero también de mucha paz y gozo. Y esto es solo por una razón: mi relación con Dios. 💖 Solo cuando estamos cerca de Él, Su gozo nos llena y nos da la fuerza para seguir adelante.
No sé qué estés enfrentando hoy, pero quiero animarte: no dejes que esa situación robe tu fe ni tu gozo. Aférrate a Dios, a Su Palabra y deja que Su gozo inunde tu vida. 🌿✨
Feliz inicio de mes y de semana ♥️
¡Hola a ti que nos lees! ¡Doy gracias a Dios por tu vida, porque semana tras semana nos lees y nos permites compartir una reflexión de nuestros corazones para ustedes! ¡Casi termina el año, yuju!
Y arrancamos un nuevo calendario, un nuevo conteo, tendremos 365 oportunidades para darle gracias a Dios por todo lo que nos permite vivir, lo chévere y lo no tan chévere.
¡Y es acerca de la gratitud que quiero compartir con ustedes! Una práctica que muchas veces olvidamos, porque nos acostumbramos a lo cotidiano de la vida, muchas veces creemos que lo merecemos todo y no agradecemos por aquello que hemos recibido.
Cuando se es hij@ creemos que nuestros padres están en la obligación de darnos todo, y que no debemos ser agradecidos por el esfuerzo que ellos hacen por nosotros. También podemos llevar esa actitud delante de Dios, creer que todo lo merecemos sin ser agradecidos con él, sin reconocer que todo lo que tenemos es por su misericordia, en muchas ocasiones omitimos ser agradecidos y resulta que eso por lo cual no somos agradecido llego a mi sin mérito, sin ningún esfuerzo, simplemente lo obviamos.
Gracias a todo lo que mis papás me enseñaron en mi vida aprendí a ser agradecida, pero junto a mis esposo aprendí a ser agradecida en lo mínimo. Ser agradecidos con otros marca el corazón de aquellos que están a tu alrededor.
Este año ha sido un año de grandes cambios en mi vida, he aprendido muchas cosas las cuales me han permitido reforzar mi gratitud a Dios y a los que están cerca de mí.
Hoy a ti que nos lees, te invito a revisar lo que ha sido tu 2024, si ha sido gran año, darle gracias a Dios por todo lo ocurrido, y si quizá no ha sido el mejor año o lo que esperabas, no olvides agradecer a Dios, no sabes si esta temporada te forme para lo nuevo que Dios quiera darte en el futuro cercano.
Feliz inicio de mes y de semana ♥️
El próximo jueves 28 de noviembre se celebra el Día de Acción de Gracias, y como les he compartido anteriormente, me parece una festividad muy especial. También les he contado que, en los últimos años, he sido muy intencional en crecer en gratitud.
Dios ha sido increíblemente bueno, fiel, amoroso y misericordioso conmigo y con los que más amo. Por eso, hace algún tiempo decidí comenzar mis oraciones dando gracias a Dios, pero no solo eso: también he hecho el esfuerzo de agradecer a las personas por un regalo, un halago, un favor, un consejo, etc. No lo hago solo por educación, sino para mostrarles lo importante y especial que es para mí su acto, sus palabras, su tiempo o su regalo.
Creo que el hábito de dar gracias no solo me ha hecho más agradecida, sino también más consciente del verdadero valor de las cosas cotidianas: el poder despertar cada mañana, estar sana, tener un empleo, disfrutar de tiempo con mis seres queridos… pero sobre todo, me ha hecho más consciente del amor, la bondad y la fidelidad de Dios.
Hoy no solo quiero animarte a que des gracias a Dios, sino también a que agradezcas a las personas que te rodean. Una simple sonrisa y un "gracias" pueden transformar el día de alguien de maneras que ni siquiera imaginamos.
Practica la gratitud y permite que, a través de ella, Dios transforme tu vida y la de los demás.
Bendiciones y feliz fin de semana. ❤️
Durante esta semana hemos estado hablando sobre la importancia de ser agradecidas en toda circunstancia, incluyendo los momentos de dificultad. Y aunque no siempre es fácil, Dios, en Su palabra, nos llama a hacerlo.
Hace dos años, como familia, enfrentamos un momento que nunca imaginamos vivir: mi papá sufrió un infarto, uno de esos de los que los médicos no entienden cómo está vivo.
Recuerdo que ese día estábamos descansando en casa, cuando él comenzó a quejarse de un dolor. Mi papá nunca es de los que se quejan sin razón; cuando lo hace, es porque realmente el dolor es insoportable. Debido a lo fuerte del dolor, no se atrevió a manejar, así que llamó a mi tío, quien lo recogió junto con mi mamá para llevarlo de urgencia al hospital. Una de las primeras cosas que hice fue avisarle a mi hermana y comenzar a orar.
Minutos después de haber llegado al hospital, tras realizarle algunos exámenes, mi mamá me llamó para decirme que lo que sentía era un infarto, que necesitaban hacerle un cateterismo urgente porque tenía dos arterias comprometidas. Me asusté muchísimo, quedé en shock. Sabía que algún día mis padres no estarían, pero en ese momento le rogaba a Dios: "Aún no te lo lleves, sánalo, por favor."
Gracias a Dios, le realizaron el cateterismo y, aunque estuvo varios días en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y un día y medio más en habitación, se fue recuperando. Esos días me acostaba llorando, pero también agradeciendo a Dios por el milagro que estábamos viviendo.
Definitivamente, fue un milagro. Según los médicos, el infarto fue tan fuerte que mi papá debió haberse desmayado, pero no fue así. Ese infarto no solo cambió los hábitos de vida de mi papá, sino que también lo obligó a dejar un trabajo muy estresante. En ese instante, recuerdo haber pensado: "Dios, Tú proveerás", y así fue, porque justo en esos días, la pensión de mi papá salió. Un motivo más para dar gracias.
Hoy, mi papá es un hombre que se cuida, que lleva una vida mucho más tranquila. Si lo ves, no parece que haya sufrido un infarto. Para nuestra familia, él renació. Es la muestra viva de un Dios de milagros, que escucha el clamor de Sus hijos.
Al compartir el testimonio de mi papá, quiero animarte a que, incluso en medio de las situaciones más difíciles, des gracias. Agradece por lo que tienes, por lo que no tienes, por lo que puedes aprender, pero sobre todo, por poder ver el amor, cuidado y fidelidad de Dios en cada instante y en cada área de tu vida.
Te animo a reflexionar hoy mismo sobre las bendiciones que Dios ha puesto en tu vida, incluso en medio de las dificultades. ¿Qué momentos de Su fidelidad has experimentado?
Bendiciones y feliz fin de semana. ❤️
Chicas, como les conté el miércoles, dar gracias tiene múltiples beneficios, pero creo que el más importante es que nos hace más conscientes de los pequeños detalles que reflejan la fidelidad, grandeza, bondad y amor de Dios.
A lo largo de esta semana, compartí que el fin de semana pasado estuve en el encuentro de conquistadores. Desde hace tiempo tenía ganas de ir, y Dios lo sabía. Sin embargo, los días previos al evento fueron muy estresantes en la oficina, y mi asistencia estuvo en peligro porque podría haber tenido que trabajar el sábado. Me preocupé y, llorando en oración, le pedí a Dios que interviniera: "Haz algo, porque no quiero aplazarlo. Esto se escapa de mi control, pero no del tuyo."
El viernes por la mañana, recibí la noticia de que no tendría que trabajar ese sábado. No pueden imaginar la alegría y paz que sentí; lo primero que hice fue darle gracias a Dios, porque sabía que Él había obrado a mi favor.
Chicas, la gratitud no solo nos hace conscientes de las pequeñas cosas, sino que también nos ayuda a descansar y confiar más en Dios, sabiendo que Él está en control de aquellas situaciones en las que tú y yo solo podemos esperar y descansar en Su presencia.
Estamos a semanas de culminar el 2024, y sé que muchas comienzan a reflexionar sobre las metas que alcanzaron y los sueños que se hicieron realidad, pero también sobre las razones por las cuales damos gracias. Les animo a que, en las próximas semanas, se tomen un tiempo para mirar hacia atrás y hacer una lista de las experiencias de este año, tanto buenas como desafiantes, por las cuales están agradecidas. Les aseguro que, al hacerlo, podrán ver el amor, la fidelidad y el cuidado de Dios en cada una de esas circunstancias.
Bendiciones y feliz fin de semana. ❤️
Mujeres hermosas, en este bello dia les cuento finamente quien es nuestra invitada para dar cierre a nuestra temática de gratitud y generosidad.
Ella es una mujer con una pasión por compartir la palabra de Dios con mujeres de todo el mundo, es mas lo hace cada viernes por su Instagram, yo he sido muy bendecida por lo que Dios ha depositado en ella para compartir su palabra, esta mujer esta casada con un reconocido salmista y vive en la ciudad de Dallas, Texas…ya sabes quien es, es Shari Calveti, a quien le doy las gracias por aceptar esta invitación, Shari bendigo tu vida y la de tu familia.
¡Cuánto anhelamos esta semana para celebrar, compartir en familia y sentarnos todos a la mesa a comer nuestros platillos favoritos! Disfrutamos de dar gracias a Dios por todas sus bondades y bendiciones y luego... comemos un poco más ¡Ja, ja, ja! ¿Te imaginas que todos los días fueran de Acción de Gracias y nos despertáramos cada mañana con la emoción de esta celebración? Pues, quiero animarte a que creas que sí puede ser posible. Tal vez no como la fiesta con la mesa preparada y el gran banquete familiar, pero sí una fiesta diaria de gratitud en tu corazón.
El Salmo 106 comienza con una gran declaración de gratitud: “¡Alabado sea el Señor! ¡Den gracias al Señor, porque él es bueno! Su fiel amor perdura para siempre”. ¿Sabías que la gratitud diaria es una disciplina espiritual? Es la práctica de ver y celebrar lo bueno a tu alrededor; es dirigir tu corazón a vivir en gratitud. Y vivir en gratitud es un hábito que se desarrolla diariamente. Sí, así es... ¡diariamente!
En una cultura que está tan dirigida a enfocarnos en lo que nos falta, en qué está mal, qué necesitamos arreglar, qué necesitamos para ser más felices o qué puedo alcanzar y no en lo que sí tenemos, es muy fácil desanimarnos y no ser agradecidos. Es muy fácil caer en esa trampa de la ingratitud. Yo he sido tentada y he tenido que aprender a dirigir mi corazón a vivir en gratitud. Es por eso que quiero compartirles algunos consejos que dirigirán tu corazón a vivir en gratitud.
Primero, da gracias en toda circunstancia.
En 1 Tesalonicences 5:16-18 dice: “Estén siempre alegres. Nunca dejen de orar. Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Jesús”. Es muy fácil ser agradecidos cuando se tiene lo que deseas, cuando todo está provisto o cuando todo está como planificamos. Pero, ¡qué difícil cuando es lo contrario! Ser agradecido en toda circunstancia requiere confianza y dependencia en Jesús. Tal vez no tenemos el control de cambiar las circunstancias, pero hoy ánclate en saber que Jesús sí. Y es en esa dependencia y confianza que nuestro corazón es fortalecido.
Amiga, aprende a ver lo bueno. Aprender a ver lo bueno en cada circunstancia requiere práctica. Cuando usamos nuestros músculos de gratitud, crecemos y nos fortalecemos. Comenzamos a ver nuestras circunstancias diferentes, con la expectativa de lo que Jesús hará.
Segundo, bendice a otros con tu gratitud.
En el antiguo testamento la gratitud se practicaba bendiciendo a otros, declarando una palabra de bendición sobre sus vidas (Números 6:24-26). ¿Cuándo fue la última vez que agradeciste a alguien? ¿Sabías que uno de los mayores factores que inhiben el agradecimiento es la comparación? Cuando te comparas con otros, cuando comparas tu familia, cuando comparas tus dones y talentos, tu físico, tus posesiones estás saboteando todo. La comparación daña la capacidad de tener un corazón agradecido. La comparación sabotea dos relaciones: la tuya con Dios y tu relación con otros. No puedes amar con libertad a otros por lo que tienen o han logrado. Y no puedes ver a Dios con ojos de gratitud porque piensas que fue injusto contigo o lo que te dio fue insuficiente. Bendecir a otros es el mejor antídoto para la comparación.
Hoy te animo a bendecir a alguien con una palabra, una nota o una acción de agradecimiento. Estudios muestran que hay una conexión entre la gratitud y la salud mental. Dicen los estudios que tener un diario de gratitud, hacer una lista de al menos tres cosas de las que estás agradecido o hacer una carta de agradecimiento mejora los niveles de ansiedad, depresión y satisfacción. ¡Así que a escribir nuestras gratitudes se ha dicho!
Amo leer Salmos 16:5-6: “Señor, solo tú eres mi herencia, mi copa de bendición; tú proteges todo lo que me pertenece. La tierra que me has dado es agradable; ¡qué maravillosa herencia!” Recordar y ser agradecida con lo que Dios me ha dado, mi porción, mi familia, mis hijos, mi vida y mi maravillosa herencia, me hace sonreír de alegría.
Repite conmigo:
Señor, solo tú eres mi herencia, mi copa de bendición.
Tú proteges todo lo que me pertenece.
La tierra que me has dado es agradable; ¡qué maravillosa herencia!
La vida que me has dado es agradable; ¡qué maravillosa herencia!
La familia que me has dado es agradable; ¡qué maravillosa herencia!
Los hijos que me has dado son agradables; ¡qué maravillosa herencia!
El esposo que me has dado es agradable; ¡qué maravillosa herencia!
Mis dones y talentos son agradables; ¡qué maravillosa herencia!
Exactamente como me formaste es agradable; ¡qué maravillosa herencia!
Ahora te animo a hacer este salmo tuyo. Amiga, escribe, anota y cultiva una vida de gratitud. No serás la misma.
¡Qué tengas una semana extraordinaria!
¡Te amo con todo mi corazón!
Shari Calveti
¿Qué es generosidad? Hace unas semanas les compartía que generosidad es según el diccionario de la real academia española, como una cualidad de ser generoso, y esto significa ser dadivoso, amplio, abundante.
Teniendo esa definición de generosidad, piensa en lo siguiente, el acto de generosidad más grande lo recibimos de Cristo cuando por amor a nosotras el Rey de Reyes y Señor de Señores, se entregó para ser colgado en una cruz para salvarnos del castigo eterno que merecíamos por nuestros pecados. Jesús padeció por nosotras, para que hoy pudiéramos ser salvas.
Si Jesús se despojó de su trono, para salvarnos, que nos impide a nosotras el darle esos tenis que ya no usamos pero que están en buen estado y le pueden servir a otros, que nos impide tomar algo de nuestro tiempo para servir en la iglesia, que nos impide dar una ofrenda o nuestros diezmos para bendecir la obra que la iglesia hace, la respuesta a estas preguntas son simples excusas al lado del gesto de generosidad de Cristo al dar su vida por nosotras.
Ser generosas no es solo una cualidad que todos los seres humanos buscamos hacer crecer en nosotros, sino es un estilo de vida, si un estilo de vida que el mismo Jesús nos modelo cuando estuvo aquí en la tierra, el siempre dio de lo que tenía a los demás, que tal si buscamos seguir su ejemplo, te propongo que dejemos a un lado el egoísmo que suele envolvernos, la actitud de creer que sabemos a quién o no darle de lo que tenemos, las excusas de es que no tengo tiempo o algo que dar, dejemos a un lado la indiferencia ante el dolor ajeno, busquemos mostrar el amor y bondad de Dios a todo aquel que lo necesita.
Recuerda que somos generosas no solo con nuestro dinero, sino con el tiempo, al poner nuestros dones y talentos al servicio del reino de Dios, al ayudar a ese amigo que está pasando por una situación difícil, solo debemos dar sinceramente, con un corazón agradecido, sin esperar nada a cambio, dejando a un lado el orgullo, el juicio y los obstáculos para hacer la obra que se nos ha pedido hacer.
Hoy querida amiga, te invito a dar pequeños pasos que te ayuden a crecer en el estilo de vida de la generosidad.
Un feliz fin de semana les deseo.
Mujeres hermosas, no sé si sabían que hay un versículo en la Biblia que dice que debemos dar gracias en TODO tiempo a Dios, pues si lo hay, está en 1 Tesalonicenses 5:18
“Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.” (NVI)
Como puedes leer dice TODA situación, esto me llevo a pensar que incluye las buenas y malas situaciones, lo que podríamos decir que cualquier momento del día y de nuestras vidas es bueno para dar gracias, y que estamos llamadas a hacerlo; sé que hay momentos en los que es difícil dar gracias, como por ejemplo la partida de un ser querido, pero incluso en esos momentos podemos dar gracias, podríamos decirle a Dios: gracias porque pude disfrutar de él o ella, de su amor, por usarlo (a) para enseñarme, etc.
Recientemente perdí a una de mis tías por parte de mama, sabíamos que podría ocurrir porque ella batallaba contra el cáncer de páncreas (uno de tipos más agresivos), todos los días orábamos por un milagro de sanidad en su cuerpo, pero sabíamos que, si no ocurría, aun ahí debíamos dar gracias por su vida; ahora mismo mi familia entera está en proceso de pasar por el duelo, de salir adelante y en medio de estos días donde aún los recuerdos duelen, las preguntas rondan la mente, he podido dar gracias por cosas que no solo han ocurrido en mi vida, sino en la de mi familia, en medio del dolor, he podido ver a Dios consolando, trayendo alegría y esas cosas son por las que puedo dar gracias en cualquier momento, porque no tengo que esperar a que todo en mi vida este “bien” para dar gracias.
Todo tiempo es bueno para dar gracias a Dios, cuando despiertas puedes dar gracias por un nuevo día, por estar sana, en medio de un día difícil, puedes dar gracias porque tienes empleo, porque no te falta el alimento, piensa en cuantas personas en el mundo, no pueden ver un nuevo día, cuantas batallan contra enfermedades mortales, cuantas viven en la pobreza absoluta, todos los días tenemos algo por lo cual dar gracias, no dejes que la queja, las dificultades, los afanes del mundo te roben tiempo y energía para levantar tu voz dando gracias por todo lo que tienes y vives a diario.
Te animo a que hoy, en este instante hagas esta sencilla y corta oración:
Amado Padre, hoy vengo delante de tu presencia y te doy gracias por tu fiel amor, por tus bendiciones, porque aun en medio de la dificultad tú me das las fuerzas y la sabiduría para salir adelante; te doy gracias porque tengo lo que necesito, porque, aunque quizás aún no tengo algunas cosas que anhelo, tengo lo más importante, te tengo a ti y si te tengo a ti, tengo todo. Enséñame Espíritu Santo a ser más agradecida, a no acostarme sin dar gracias al Señor por algo de mi vida o día, ayúdame a desarrollar una vida de gratitud, en el nombre de Jesús. Amen
Mis amadas mujeres, quiero que sepan que ustedes son un motivo por el cual doy gracias a Dios, quizás no las conozco, pero saber que lo que aquí les comparto les ayuda, les anima y les bendice, llena mi corazón con una alegría que no se puede describir y doy gracias a Dios por usarme, por permitirme ser instrumento en sus manos, es mi anhelo hacerlo siempre, ya sea por redes sociales, por el blog, por un podcast, un libro, un evento (estas últimas cosas las pongo en manos de Dios, porque me encantaría hacerlas a futuro) lo que sea que él me pida haga, me sentiré hornada de hacerlo; gracias por estar aquí siempre leyendo, compartiendo con otras mujeres, las bendigo y las amo.
Un feliz fin de semana les deseo.
Querida amiga, mientras trabajaba la semana pasada en el contenido que saldría esta, recordé la ocasión en la que con varios amigos y hermanos de la iglesia tuve la oportunidad de ir a llevar donaciones a varias personas de un pueblo cerca de mi ciudad, las personas de este pueblo lo habían perdido todo por una inundación que hubo por causa de un desbordamiento del rio, esto por la temporada de lluvias que había sido fuerte ese año.
En esa ocasión la iglesia organizo varios equipos, recogió comida, colchonetas, ropa, juguetes e implementos de aseo para llevarles a las personas de ese pueblo, recuerdo que no era solo llevarles estas cosas que necesitaban, sino que pasaríamos una jornada con ellos, jugando, comiendo y compartiéndoles de la palabra de Dios; recuerdo haber jugado con los niños y verlos sonreír en medio de su perdida, para mí fue una gran experiencia poder compartir con personas que no me conocían y que estaban pasando por una gran necesidad, en ese instante puede ver por medio de mis amigos, lideres, pastores y hermanos en la fe, el corazón generoso de la iglesia, un corazón que debe ser el reflejo de aquel que nos da todo.
Dios nos dice en Mateo 5:42 “Dales a los que te pidan y no des la espalda a quienes te pidan prestado” y en Mateo 25: 41 “Y el Rey dirá: Les digo la verdad, cuando hicieron alguna de estas cosas al más insignificante de estos, mis hermanos, ¡me lo hicieron a mí!”
Esto querida amiga nos enseña a que Dios anhela que dejemos a un lado esa tendencia de egoísmo que hay en nosotras y busquemos tener un corazón generoso, el cual se ve reflejado no solo en la cantidad de dinero de las ofrendas que das a tu iglesia, sino en cómo ayudamos o servimos a otros.
Como te decía a lo largo de la semana, de lo poco que tenemos estamos llamadas a dar, a saberlo administrar y multiplicar para bendecir el reino de los cielos y así exaltar el nombre del Señor.
Estamos llamadas a dar no buscando algo a cambio sino porque sabemos que es una expresión de amor del mismo Señor; sé que en ocasiones no tenemos dinero para darle a todo aquel que pide en la calle, pero podemos dar ropa que ya no usas y que está en buen estado, podemos brindar alimentos, orar por ellos, otra forma de ser generosas es con nuestro tiempo, sacar un espacio para servir es algo que trae el mayor de los pagos a tu vida, la sensación en tu corazón de que el Señor sonríe al verte ayudar en tu iglesia o barrio.
Hay muchas formas de ser generosas, te animo a que las explores y así hagas crecer en ti un corazón generoso.
Un feliz fin de semana les deseo.
Chicas hoy les tenemos un post escrito por una escritora invitada, ella es creadora de contenido, colombiana🇨🇴vive en los EEUU, comunicadora social y dueña de una linda voz no solo para la radio sino para cantar, ella es Yiyi Zapata.
La gratitud, más allá de ser una técnica de “positivismo actual”, es un hábito de vida al que muchos le han quitado su valor. Y el hecho de sentir dolor, incertidumbre, tristeza, rabia, ansiedad y temor, en una época tan difícil y llena de situaciones complicadas, es completamente normal; sin embargo, la gratitud puede cambiarlo todo. Muchas veces decimos estar agradecidos, y aun así, no estamos satisfechos con nuestras vidas. Por ello, quiero invitarte a entender el efecto de la gratitud, incluso en medio de la tormenta.
La gratitud tiene como base la capacidad de ver todo lo bueno, en medio del momento/lugar/situación/época en qué estoy. No se trata de que todo sea perfecto. Sabemos que no todo lo es. Pero, se trata de entender en la profundidad de nuestra mente, corazón y espíritu, que lo que tengo es suficiente.
Sácale provecho a tus pulmones, respira profundo cada vez que abras los ojos en la mañana. Vive con intensidad, sonríe sin dudarlo, abraza a quiénes están a tu lado, da gracias en todo momento. Tienes un techo sobre tu cabeza, da gracias y disfrútalo. Puede que sueñes y anheles mucho más, y eso no está mal, pero aprende a estar agradecido con lo que tienes; tanto, que, si no ves lo que siempre anhelaste, eso no te entristece, porque con lo que tienes siempre ha sido suficiente y ser feliz va más allá de “tener más”, ser feliz empieza con un corazón agradecido.
Así qué, mi invitación para ti el día de hoy es la siguiente: toma un tiempo de tu día para respirar profundo, ver hacia el cielo, contar tus bendiciones (desde lo más simple como tener agua potable, hasta lo más grande que para muchos es tener un nuevo día de vida), anótalas, da gracias por cada una.
Conviértete en un agente de cambio, alguien que vea más allá de las circunstancias, y contagie a muchos más con el hecho de ser agradecido aún en medio de la tormenta.
¡Créeme que vas a notar la diferencia!
Gracias nuevamente Yiyi por esas palabras, esto me recuerda que cada dia hay algo por lo cual dar gracias a Dios, sin importar las circunstancias.