Hace 10 años, una chica tuvo un sueño…
Soño que se casaba con su novio 💍
Ella podía ver la escena con claridad, reconocer rostros, sentir la emoción.
Al despertar, su corazón estaba lleno de ilusión… estaba feliz, emocionada, convencida de que eso algún día sería real 🤍
Pero el tiempo pasó…
y ese sueño no se cumplió.
Un año después, esa relación terminó 💔
Y entonces llegó una pregunta que marcó su corazón:
¿Ese sueño venía de Dios… o erade ella?
Esa chica de la historia, era yo. Hoy, mirando atrás, puedo entenderlo con claridad.
Ese sueño no venía de Dios… venía de mí.
De mis deseos, de mis anhelos, de lo que yo quería que pasara.
Y no fue fácil aceptarlo.
Porque cuando algo nace en el corazón, tendemos a pensar que automáticamente viene de Dios.
Pero la realidad es que no todo lo que soñamos… proviene de Él.
La Biblia nos recuerda:
📖 “Engañoso es el corazón más que todas las cosas…” — Jeremías 17:9
Con el tiempo, Dios me permitió ver señales claras que en su momento ignoré:
1. No había paz
Aunque había emoción, en el fondo también había ansiedad, dudas e inseguridad.
📖 “Porque Dios no es Dios de confusión, sino de paz…” — 1 Corintios 14:33
2. No estaba respaldado por Su Palabra
No había dirección clara de parte de Dios que confirmara ese camino.
📖 “Lámpara es a mis pies tu palabra…” — Salmos 119:105
3. No me acercaba a Dios
Sin darme cuenta, esa relación empezó a ocupar un lugar que solo le correspondía a Él.
Se volvió un ídolo en mi vida.
📖 “Hijitos, guardaos de los ídolos.” — 1 Juan 5:21
4. Había advertencias a mi alrededor
Personas cercanas no sentían paz, pero yo decidí ignorarlo.
📖 “En la multitud de consejeros hay seguridad.” — Proverbios 11:14
Muchas veces anhelamos tanto algo…que creemos que tiene que ser parte del plan de Dios.
Y en ese proceso:
ignoramos señales
justificamos decisiones
pasamos por alto banderas rojas
Solo por ver ese sueño hecho realidad 💭
Y esto no aplica solo a relaciones sentimentales.
También pasa con decisiones importantes como:
✨ negocios
✨ sociedades
✨ elección de carrera
✨ mudanzas
✨ tiempos de vida
Por eso es tan importante aprender a llevar nuestros sueños al filtro de Dios 🙏🏼
Hoy, años después, vuelvo a tener ese sueño en mi corazón: casarme 💍
Pero esta vez es diferente.
Hay algo que antes no tenía…
🕊 Paz en mi corazón
📖 Confirmación a través de Su Palabra
🤍 Una relación que me acerca más a Dios
👨👩👧👦 Respaldo de personas sabias a mi alrededor
Y aun así… no lo hemos ejecutado.
Porque también he entendido algo clave: no solo importa el “qué”, sino el “cuándo” ⏳
📖 “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.” — Eclesiastés 3:1
Tal vez hoy tú estás ahí…
con un sueño en tu corazón 💭
Y no sabes si viene de Dios o de ti.
Mi consejo es este:
✨ No te afanes
✨ No te dejes llevar por la presión
✨ No corras más rápido que Dios
Entrégaselo a Él 🤍
Permite que sea Dios quien alinee cada detalle,quien confirme cada paso y quien traiga paz a tu corazón.
Porque cuando un sueño viene de Dios…no solo se cumple,
✨ viene con paz
✨ viene con propósito
✨ viene con respaldo
Señor, hoy pongo mis sueños en Tus manos 🤍
Enséñame a discernir Tu voz por encima de mis deseos.
A no aferrarme a lo que no viene de Ti
y a confiar en los planes que ya tienes para mí.
Alinea mi corazón con Tu voluntad
y dame paz para esperar Tu tiempo perfecto.
Amén ✨
Feliz inicio de mes a ti que nos lees. Qué bendición que estés con nosotros una vez más.
En esta oportunidad quiero compartir con ustedes sobre un tema del que mucho o poco se habla, pero que a veces no aplicamos en nuestras vidas, Y es la honra.
Podemos empezar con una pequeña definición que vi y me encantó.
Honra es la Demostración de aprecio que se hace de alguien por su virtud y mérito.
Teniendo en cuenta lo antes mencionado, la honra es la manera de demostrarle a alguien lo especial que es para nosotros. En medio de mi búsqueda encontré algunas frases sobre la honra como por ejemplo:
“La honra expresada con palabras y sin hechos no es honra. La honra no es impuesta.”
Y ciertamente marcaron mi vida, por eso las comparto con ustedes, y es que estamos acostumbrados a leer o escuchar que la biblia nos enseña la honra a Dios y a nuestros padres, pero no estamos acostumbrados a aplicarla sobre ellos.
De qué tamaño es tu honra he titulado esta reflexión, porque a veces estamos tan familiarizados con el amor de Dios en nuestras vidas que ya damos por sentado lo que tenemos y lo que vendrá, porque él es misericordioso con sus hijos, pero y si agregamos un poco más de honra a Dios y a nuestros padres, para exaltar eso que ellos han dado por nosotros sé que las bendiciones del cielo irán en aumento, pero el fin de incrementar nuestra honra a ellos no es para obtener más, es para que nuestro amor por ellos se vea reflejado en todas las demás áreas de nuestra vida.
Quizá en tu caso no tuviste unos padres a los cualesquiera o desees honrar, pero sabes la biblia nos recuerda que debemos honrar a padre y madre no si ellos fueron bueno o malos, hay un punto diferenciador en ti y es que conoces al señor y en él puedes encontrar descanso y ver la honra del hijo al padre, del sacrificio en la cruz.
Es momento de incrementar nuestra honra a Dios y a nuestros padres, demostrarle cuánto los amamos por medio de pequeñas o grandes muestras de honra, y en medio del camino Dios honrará nuestra entrega a nuestros padres y al mismo Dios.
La biblia nos enseña que debemos honrar a Dios por sobre todas las cosas, y él tiene todo el mérito, nos dio vida eterna y la salvación, pero él no necesita nuestro agradecimiento, él necesita que nuestro corazón dependa de él y eso se refleje en honra.
Si es tu caso y sientes que has dado por sentado que Dios te ama y no has incrementado tu honra a él, te invito que puedas hacerlo, honra a Dios y a tus padres. Exalta el amor de Dios. Es momento de incrementar nuestra honra a Dios.
Bendiciones😘
Te has preguntado:¿Por qué te cuesta obedecer a Dios?🤔
La respuesta a esta pregunta no solo está en ti o en lo que has vivido a lo largo de tu vida, sino que viene de mucho más atrás. La desobediencia viene desde Adán y Eva, tristemente esta es una herencia que le dejaron a toda la humanidad en el momento que cedieron a las maquinaciones del enemigo. Pero aunque esta es una herencia que venimos arrastrando desde hace mucho, está en nosotras el cortar con ella.
Quizás en tu niñez o en tu adolescencia esta herencia de desobediencia afloró más en ti, porque no podías ver a tus padres y profesores, como figuras de autoridad, por la falta de alguna de ellas o porque te parecía emocionante desafiarlos, pero Dios quiere que eso sea diferente de ahora en adelante.
Dios nos pide obediencia porque nos ama, porque desea que podamos disfrutar de una vida plena, pero segura, en donde el enemigo no tenga cabida para destruirnos.
A lo largo de mi vida no he tenido problemas con obedecer y respetar a mis autoridades, pero el año pasado me encontré evadiendo el obedecer a Dios, me pidió en tres ocasiones soltar mi área sentimental en sus manos, al principio me reusé, busque negociar, pero a la tercera vez, obedecí.
Hoy entiendo por qué Dios me pedía soltar en sus manos esta área, no era porque no quería que fuera feliz o disfrutara de la relación que tengo hoy, sino que él deseaba primero ajustar algunas cosas, y darme esa relación en el tiempo correcto; hoy apenas tenemos tres meses juntos, pero han sido meses de alegría, de conocernos más, risas, momentos bonitos; de tiempos en donde nos hemos apoyado en distintas circunstancias, en donde sin duda Dios ha usado al otro para levantar y animar cuando ha sido necesario, que bueno que obedecí, porque hoy puedo decir que estoy disfrutando y construyendo la relación que anhelaba y por la cual oraba.
No sé qué te está pidiendo Dios que hagas, pero aunque sé que duele y cuesta obedecer, es lo mejor que puedes hacer y te animo a que lo hagas, en unos días, semanas, meses o años, te darás cuenta de que fue lo mejor.
Bendiciones😘
El lunes les conté cuál sería el tema para este mes de mayo, honra y obediencia, los cuales iré alternando semana tras semana a lo largo del mes. Ahora, teniendo eso claro, comencemos.
Quiero iniciar haciéndote una pregunta: ¿Sabes que es honra?🤔
Estuve buscando el significado y honra, viene del verbo honrar, el cual significa: respetar a alguien. Pero basado en el contexto bíblico, honrar viene de la palabra hebrea kabôd, que significa gloria. Cuando hablamos de honra estamos hablando de respeto, estima, gloria y admiración.
Teniendo en cuenta este significado, honramos a Dios y a nuestras autoridades en la tierra por medio de la obediencia; la cual se nos cuesta, porque hay momentos donde creemos que lo que pensamos es lo correcto, que nuestros planes son mejores, pero después cuando nos equivocamos y vemos las consecuencias es cuando nos damos cuenta de que no era así.
Mi querida amiga, no estoy aquí para señalarte y decirte que no sabes honrar a Dios o a tus padres, estoy aquí para ayudarte a pensar si realmente lo estás haciendo, aun cuando te equivocas, porque si no lo sabías honramos a Dios cuando reconocemos nuestra falla, pecado y buscamos hacer lo correcto.
Hace un año, durante meses, estuve “haciéndome la loca” (así decimos en Colombia, cuando no queremos obedecer a una autoridad, en mi caso a Dios) cuando estuvo pidiéndome soltará en sus manos mi área sentimental; por tres meses no lo honre al hacer lo que se me dio la gana, pero después de un encuentro con él, de llorar hasta no poder más, decidí honrarlo al obedecerlo, no fue fácil al principio, pero cuando lo hice; no solo sentí paz, sino que tiempo después, él puso en mis manos la respuesta a una oración y me mostró porque me pedía le entregará esa área de mi vida.
Hoy, 9 meses después de esa decisión, no solo he entendido el porqué de todo lo vivido en ese instante, sino que recibí de manos de Dios no solo que anhelaba, sino más, así que honrarlo con mi obediencia, no solo ha traído alegría a mi corazón, sino entendimiento, sabiduría y madurez.
No sé en qué área de tu vida, Dios te está pidiendo, lo honres con tu actitud, mente, corazón y obediencia, pero lo que puedo decirte es que valdrá la pena, tan solo confía, sé paciente, espera y verás.
Bendiciones😘
Durante casi toda mi vida he tratado de llevar una rutina diaria que me permita no solo mantener un orden, sino un control sobre mi tiempo y como lo invierto; pero hace unos 5 años atrás esa rutina fue modificada por Dios.
Hace 5 años me quede sin empleo, y no ha sido fácil encontrar uno nuevo, pero en medio de esta difícil situación; en donde mi paciencia y confianza en Dios han sido puestas a prueba; el Señor me ha llevado a dejar la rigidez de la rutina que tenía, para hacerla más flexible, para no caer en la monotonía que puede ser tan abrumadora e incluso un poco aburrida.
Durante estos 5 años Dios me ha llevado a ser más flexible a la hora de organizar mi rutina diaria, de dejar espacios para los planes improvisados, para tener días de desconexión, de descanso total, de tener citas con él, fuera de mi habitación y tenerlas en una cafetería, para darle más lugar al aprendizaje de su palabra o de tema personales.
En pocas palabras me ha enseñado que tener una rutina no está mal, pero que no debo ser tan rígida, que debo soltar el control para no caer en la monotonía y dejarme sorprender por lo que Él tiene para mí.
No es fácil soltar el control en muchas ocasiones, pero Dios desea que le entreguemos cada área de nuestras vidas, eso incluye por supuesto la planificación de nuestros días y vidas; Él desea darnos paz, para que la rutina y la monotonía que puede desarrollarse por parte de esta, no nos lleve a ser controladoras compulsivas o a caer en ansiedad y estrés.
No sé si tú, al igual que yo eres fan de llevar una agenda de tus actividades diarias (como una forma de no olvidar y hacer control de lo que vas a hacer); si eres de mi team, te animo a que puedas hacer espacio para los planes improvisados, para variar tus días, pero sobre todo para que hagas espacio a las sorpresas de Dios, en especial a tener citas con él por fuera de tu habitación.
No temas variar la rutina y de entregarle el control de tus días al Señor, disfruta de cada pequeño instante a su lado y al de tus seres queridos, disfruta de tu vida con una rutina flexible, pero sobre todo en donde tu mayor prioridad siempre será Dios.
Un feliz fin de semana te deseo.
Qué alegría estar de regreso. Y en esta oportunidad compartirles sobre nuestro tema del mes, la monotonía.
Antes de contarles un poco desde mi perspectiva que es para mí y porque no me gusta para nada.
Cuando Sandra me dijo cuál era el tema pensé ¿La Monotonía es igual a la Rutina?
Y miren lo que encontré:
“Sin rutinas, la vida sería un caos, ya que no podemos vivir al compás de la improvisación absoluta. Mientras que la monotonía quita vida, color y valor a la creatividad en el día a día.”
Eso me sorprendió mucho, en realidad describe mucho lo que creo de la monotonía y la rutina. Para mí son dos cosas diferentes de las cuales hay que cuidarse mucho de ellas. Si bien la frase anterior dice que sería un caos, la vida sin rutina, creo que a veces necesitamos improvisar un poquito para ver algo diferente 🤪 (Es un punto personal).
Estaba reflexionando, 💭 si la Monotonía nos quita vida, creatividad y el valor de la misma, imagínese lo peligroso que es tener una relación con Dios monótona, sería el camino Perfecto para alejarnos de su palabra y ver cómo “normal” sus milagros y promesas cumplidas.
En la biblia encontramos muchos versículos para cada situación de la vida, se imagina que todo el tiempo viviéramos lo mismo. Sería fatal.
Cuando nos acostumbramos a hacer lo mismo todos los días en nuestro tiempo con Dios, podemos entrar en una monotonía que termine cansándonos y no viendo lo que Dios hace en nuestras vidas con expectativa. Algo que nos puede ayudar a mantenernos lejos de la monotonía en nuestra relación con Dios es ver todo lo que él haga en nuestras vidas con expectativa, disfrutar cada cosa que vivamos en Él.
En mi caso, cuando he tenido momentos en los que vivido una monotonía hago alto en el camino y reorganizo mis pensamientos, me incomodo para buscar que esa monotonía se vaya y que mi relación con Dios se fortalezca y crezca. Hace poco empecé a hacer Bible Journaling, es algo INCREÍBLE, solo lo hago un día a la semana, pero decidí tomarme ese tiempo para hacerlo con todo el corazón y alimentar mi relación con Dios de una forma diferente. Los versículos que dibujo son los que leo en la semana, estoy creando un banco de versículos para mi nuevo momento con Dios, estoy rompiendo la monotonía.
Mi consejo para ti que nos lees en esta oportunidad busca alternativas de cosas que te gusten en las que puedas alimentar tu relación con Dios y sacarla de la monotonía. ¡Y no olvides tener expectativa de lo que Dios está haciendo en nuestras vidas!
Feliz semana.
Mujeres hermosas, ¿alguna vez se han sentido que hacen su oración, lectura de la biblia o su asistencia a la iglesia y grupo en “piloto automático”?
Y sé que algunas dirán si, otras se preguntaran a qué me refiero, para que me entiendan mejor les diré que es un piloto automático.
Un piloto automático es un sistema mecánico, eléctrico o hidráulico usado para guiar un vehículo sin la ayuda de un ser humano, como un avión.
En el caso de los seres humanos, andar en “piloto automático” es hacer las cosas sin ser conscientes que lo estamos haciendo, es decir, de forma mecánica o automática, mientras nuestra mente está en otra cosa.
Este fenómeno de piloto automático puede afectarnos en cualquier área de nuestras vidas, debido a que las cosas se nos vuelven rutinarias o monótonas. Pero no es bueno, ni recomendable en ningún aspecto, esto es claramente un llamado de alerta para que revisemos que pasa, especialmente si estamos en piloto automático en nuestra relación con Dios.
Chicas tener una rutina no es malo, puede cansar en algún momento, es ahí donde debemos buscar como variarla, pero más que nada debemos estar atentas de nuestra actitud, porque de nada vale, tener variedad en la rutina, si no seguimos con la mente en otro lado o con apatía o desgano para hacer las cosas.
La Biblia nos dice en Efesios 4:23 “En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes”
Esto claramente nos hace un llamado que ante cualquier actitud de desgano, desánimo y apatía le pidamos al Espíritu Santo nos muestre que ocurre y nos renueve, para tener la actitud correcta en nuestro diario, caminar en nuestra relación con Dios.
En estos días he estado leyendo y realizando el devocional del pastor Itiel Arroyo “incendiario”; el cual busca avivar el fuego en nuestros corazones, uno de los capítulos de la primera semana me hizo ver que hoy en día tenemos tantas cosas que nos distraen y consumen la presencia de Dios en nuestra vida, cosas como las redes sociales, los servicios de streaming como Netflix, la música, los podcast; y aunque estas cosas no son malas, el tiempo que le dedicamos a estas cosas puede ser lo que esté produciendo nuestra apatía a las cosas del Señor, sea eso u otra cosa estamos llamadas a cuidar y velar porque nada ni nadie nos aparte de Dios.
Hoy te invito a que hagas un alto, y le pidas en oración al Espíritu Santo para que te muestre que está ocurriendo en tu interior, y te dé las ideas y herramientas para avivar tu relación con el Señor.
Un feliz fin de semana te deseo.
¡Que alegría nuevamente compartir con ustedes una reflexión!
Cuando pienso en intimidad con Dios recuerdo cómo inicié mi espacio o mi tiempo a solas con El.
No soy la persona más juiciosa de sentarme leer la Biblia y escribir, de hecho, me cuesta mucho, pero en mis inicios hacia hasta lo imposible por que no pasara un día sin leer su palabra o escribir lo que a mi corazón llegaba.
Y qué bonito es pensar y recordar cómo llegamos a Dios. Para mí la intimidad con Dios es como un árbol, entre otras cosas yo amo los árboles, y por eso traigo esta analogía. Porque cuando alimentas esa primera semilla que sembraste y te dedicas a ponerle abono, agua, la visitas y está pendiente de él, el árbol crece y da su fruto, esto toma un tiempo. Para mí la intimidad y relación con Dios es así, entre más la alimentemos más crece, y cómo les dije antes no soy la persona más dedicada a escribir o leer, pero si en cualquier momento de mi día aprovecho para hablar con Dios, para recordar su palabra, para traer a memoria las promesas y lo que él dice de mí.
La intimidad con Dios es personal, y cómo es personal cada uno sabe cómo alimentarla, hoy te invito que identifiques cómo hacer crecer tu intimidad con Dios, pero sobre todo a mantenerla en constante crecimiento. ¡Un fuerte abrazo!
Un feliz fin de semana les deseo.
¿Has escuchado la frase “quiero ser una mujer conforme al corazón de Dios”?
Algunas dirán que así se llama un libro y así es, pero en el ámbito cristiano usan esta frase muchas veces para referirse a que debemos ser mujeres con características que reflejen todo lo que es Dios.
Para mi ser una mujer conforme al corazón de Dios, es ser una mujer que tiene clara sus prioridades (Dios es el primer lugar y de ahí hacia abajo la familia, etc.), tiene una vida de comunión con Él, le sirve, busca hacer la voluntad de Dios, ama al prójimo, pide y da perdón, guarda su corazón, busca hacer todas las cosas como si fueran para el Señor y hace su mayor esfuerzo por crecer no solo en sabiduría y prudencia, sino en cada componente del fruto del Espíritu Santo.
Ahora bien, ser una mujer conforme al corazón de Dios, no es algo que se logre de la noche a la mañana, lleva tiempo y demanda comunión con aquel que puede llevarnos a ser esa clase de mujer, si mi querida amiga, Dios mismo es quien te guiara a ser esa mujer que proverbios 31:10 describe y que todas deseamos ser.
Sera tu comunión la clave para llegar a ese nivel de “mujer idónea” que tanto deseas, no quiero que pienses que eso significa ser perfectas, porque nadie, absolutamente nadie de este lado de la eternidad será perfecto, solo cuando estemos en la eternidad al lado de Dio el proceso se completara, así que no te afanes, celebra cada victoria en ese largo camino de ser mejor de lo que eres, si fallas, no te des látigo, piensa en que te equivocaste y comienza de nuevo, se paciente contigo misma y los demás, tal como lo es Dios con nosotras, siempre da lo mejor de ti, no te compares con otras mujeres, solo compárate con tu yo de ayer, pon tus ojos en Cristo, clama al Espíritu Santo por ayuda, por dirección y fuerzas, persiste y no desistas en tu camino a ser una mujer conforme al corazón de Dios.
Finalizo diciéndote que la mejor guía para ser esa mujer que tanto Dios anhela seamos es su palabra, así que medita en ella, apréndela, atesórala y cúmplela.
¿Has pensado que tener una relación con Dios equivale a tener una relación eterna? Pero no me lo tomes a mal, cuando me refiero a una relación eterna, me refiero a que durará mucho más allá de tu muerte, si por alguna razón tú te alejas de Dios, El siempre estará esperando a que vuelvas y te recibirá con los brazos abiertos.
Ahora bien, te preguntaras, ¿Cómo puedo cultivar esa relación eterna con Dios? Y la respuesta más corta y sencilla para esa pregunta es: DEDICALE TIEMPO.
Como en toda relación, el tiempo es vital, pasar el tiempo con Dios se traduce en orar, leer su palabra, adorarlo, abrirle tu corazón, sirviendo a otros, disfrutar de sus detalles de amor (bendiciones) que vienen en distintos tamaños y formas, hacer cosas con El, como leer un libro, escuchar un mensaje, pintar, lo que a ti te guste hacer, invita a Dios a que te acompañe, deja que él te muestre esa faceta de Padre, amigo fiel, confidente y amoroso novio.
Mira lo que dice la Biblia sobre este tema:
Santiago 4:8: “Háganse amigos de Dios, y él se hará amigo de ustedes. ¡Pecadores, dejen de hacer el mal! Los que quieren amar a Dios, pero también quieren pecar, deben tomar una decisión: o Dios, o el mundo de pecado."
En nuestra relación eterna con Dios, siempre tendremos que escoger entre el mundo, nuestra carnes o Dios, sé que no es fácil esta decisión, pero siempre la mejor opción es Dios, nada se compara con la relación que puedes tener con El, pues a diferencia de otras relaciones Él es todo un caballero, él es siempre fiel, te ayuda incondicionalmente, te protege, te guía, te ama a pesar de tus fallas, conoce que es lo mejor para ti y nunca te abandonara o traicionara.
Chicas, llevo 12 años de relación con Dios, aún hay muchas cosas que no conozco de Él, de sus planes para mí, pero ha sido la mejor decisión de mi vida, he tenido altas y bajas, pero cada una de ellas el amor y fidelidad de Dios me han acompañado, así que te invito a que te lances de cabeza en tener una relación con el Señor, te aseguro que no te arrepentirás, así que da de tu parte el 100% que El dará la suya.
Déjanos tu opinión acerca del tema, aquí abajo en los comentarios, un abrazo y feliz fin de semana!
Chicas hoy les tengo un post escrito por una amiga, su nombre es Nathalia Sarmiento, una colombiana 🇨🇴viviendo en San Francisco, California.
Conozco a Nathy desde el 2014 y aunque hemos estado separadas siempre por distancias enormes, nos une el amor y obediencia a Dios, se que lo que ella nos comparta hoy será de gran bendición.
Antes de iniciar el tema que hoy tengo el privilegio de compartir, quiero reconocer a Jesús como nuestro salvador. Él es el único quien murió en una cruz y sano todas nuestras heridas, heridas causadas en gran parte por el pecado y por las experiencias traumáticas del pasado. Heridas que nos han dejado atados emocionalmente y nos han impedido alcanzar la realización en distintas áreas de nuestra vida.Y es que, si bien es cierto, aunque seamos cristianos, no debemos negar que los pecados cometidos por nosotros o por nuestros antepasados han traído consecuencias.
Por esto, aunque hayamos hecho una oración de arrepentimiento y nos hemos apartado, es relevante esforzarnos por encontrar la raíz de estos problemas y trabajar en la restauración de ellos por medio de la sanidad de las emociones.Y es que una de las más grandes raíces que hoy sufrimos como sociedad, es la raíz del rechazo.
Una raíz que no se categoriza por sexo, edad, nivel socioeconómico, raza, religión, ciudad o país; sino que puede ser experimentada por cualquier individuo en su interior (ya sea desde el vientre, en la infancia o aún en la adultez) y manifiesta sus consecuencias con emociones negativas y dolorosas, de manera constante, repentina o inesperada.La Biblia, nos habla de muchos personajes que sufrieron de rechazo, hombres y mujeres como David, Saúl, José, Moisés, Nohemí, Raquel, Sara, experimentaron un sentimiento profundo que los impedía sentirse amados y aceptados. Un sentimiento que desencadenó en ellos el resultado de un tema también muy conocido en la actualidad, llamado depresión y que por poco evita el cumplimiento de sus propósitos.
Y es que si leemos versículos como el Salmo 40:1-3 que dice: “Esperé pacientemente al Señor; se inclinó hacia mí y escuchó mi llanto. Me sacó del pozo de la destrucción, de la ciénaga, y puso mis pies sobre una roca…” o el Salmo 134:4, vemos como David describe su amargura y su depresión diciendo que estaba: “perdiendo toda esperanza y paralizado de miedo”; lo cual nos confirma que es algo que también tuvo que trabajar con Dios y sanar con él cara a cara, tal vez por esto más adelante, en el capítulo 147:3, el mismo David nos asegura que Dios es quien” Sana a los de corazón quebrantado y les venda las heridas”... Entonces, ¿Qué sucedió? ¿Porqué cambio?, no tengo todas las respuestas en este momento, pero si me lo preguntas, en mi caso personal te puedo confesar que también lo he sufrido y aún lo estoy trabajando.
Desde mi niñez viví esta marca con situaciones como el abandono de mis padres, abuso verbal constante, maltrato físico, traiciones amorosas, despidos injustos, etc. Situaciones que me llevaron a ser una mujer fría, orgullosa, temerosa, necesitada de aprobación, perfeccionista e insegura; que sólo hasta que se logra conocer a Jesús como el sanador de tus emociones, vuelves a soñar con conquistar sueños.
Tal vez hay muchas soluciones para este tema, pero yo quiero compartir contigo algunos pasos que puedes empezar a realizar (o si ya realizas) puedes hacer con más frecuencia, para poder vivir la salud emocional con Dios y vencer la depresión y el rechazo agarrado de su mano todos los días:
1. Ora, lee la biblia, canta alabanzas y da gracias a Dios.
2. Reemplaza las mentiras del diablo por versículos específicos de la palabra de Dios.
3. Apártate de personas depresivas, temerosas y negativas, rodéate de personas sabias.
4. Vence el orgullo, pide ayuda y reconoce que necesitas de la oración de otros.
5. Perdona diariamente cualquier ofensa que pueda estar causando la depresión.
6. Sé selectivo con el tipo de música, tv, películas, páginas web o redes sociales que frecuentas, pon límites.
7. Motiva y ayuda a otros confesando las promesas y la victoria que Jesús ya pagó por ti.
Gracias nuevamente Nathy por esas palabras, esto me recuerda que definitivamente solo encontramos la libertad de la depresión y del rechazo en manos de nuestro amado Jesús.