Feliz inicio de mes a todos los que nos leen, les deseo a todos que tengan un excelente mes lleno de bendiciones.
Qué alegría nuevamente poder compartir con ustedes una nueva reflexión y en esta oportunidad acerca de las finanzas. Un tema que quizá es uno de los más difíciles de tocar cuando somos cristianos recién convertidos.
Pero en esta ocasión no vengo a decirles cuál es nuestro deber con Dios si no cuánto Dios quiere bendecirnos en nuestras finanzas. Todo aquello que alcanzamos en la vida financieramente es gracias a Dios, juntó los talentos y dones que él nos ha dado a lo largo de nuestras vidas.
En la biblia podemos encontrar un sin número de versículos donde Dios nos habla que él es nuestro proveedor, que él suple nuestras necesidades y que él nos sostiene, yo personalmente he visto su mano en medio de mi vida, y con convicción te digo que entregar mis finanzas y confianza a él ha sido lo mejor que me ha pasado.
Mi deseo es que puedan recordar en todo momento lo que Dios quiere para nosotros, en cada etapa de nuestra vida. Me gusta mucho el versículo donde Dios nos enseña que él sostiene a las aves y a las flores que más podrá hacer por nosotros que somos sus hijos, pero también me gusta mucho el versículo donde Dios nos dice que debemos trabajar para obtener el alimento, con los dos aprendo mucho porque con ello reafirmó que él nos llena de talentos y dones para que podamos trabajar y salir adelante, está en nosotros tomarlos y prosperar con ellos.
El siempre querrá lo mejor para sus hijos está en nosotros tomar las decisiones correctas. Hace unos dos años y más junto con mi esposo tomamos la decisión de iniciar un proyecto de vivienda y en ese momento pusimos en sus manos nuestras finanzas para lograr completar los pasos que durante dos años nos pedían y hoy después de completar el tiempo recibiremos nuestro apartamento, fue un tiempo de esfuerzo y confianza en que él sería nuestro proveedor, sé que si Dios ha sido nuestro proveedor y a respondido a nuestro clamor sé que lo hará contigo, pon en sus manos tus sueños y tus talentos los cuales él mismo te ha dado y sé que verás su respaldo y apoyo en todas las áreas de tu vida incluida la financiera!
¡Un abrazo enorme y deseo que nunca olvides lo que Dios quiere para nosotros sus hijos! 🥰
Bendiciones 😉
Generosidad es de esas palabras que suena hermosa en la boca de todos, pero ¿qué tan generosas somos realmente?
Generosidad es, según el diccionario, ayudar a los demás sin esperar nada a cambio.
La generosidad puede darse de 2 maneras; de forma material con acciones como algún donativo económico, regalar juguetes a niños, donar alimentos, etc. y la segunda forma, de manera intangible en donde una persona es generosa a través de sus acciones, por ejemplo, al ayudar a cruzar la calle a un anciano, escuchando a alguien que tiene problemas, al realizar algún voluntariado en beneficio de su comunidad.
En todos estos ejemplos está presente la generosidad, ya que son buenas acciones, sin embargo, no debemos olvidar que si las hacemos para buscar el reconocimiento pierden todo el sentido.
Hoy nos vamos a concentrar en la primera forma de la generosidad, la forma material.
Dios en su palabra nos hace un llamado a ser generosas con todo lo que recibimos (salmo 112:5)pero no solo en ese versículo sino en muchos otros, y lo hace porque él es generoso con cada una de nosotras y desea que sigamos no solo su ejemplo, sino que experimentemos todos los beneficios de la generosidad.
Esos beneficios son:
Nos ayuda a despegarnos de las cosas
Nos enseña a ser agradecidas
Motiva a otros a ser generosos
Ayuda a generar relaciones duraderas
Nos ayuda a ver las dificultades con la perspectiva correcta
Nos acerca más al Padre
Moldea nuestro carácter
Nos ayuda a tener clara las prioridades
Hoy quise hablarte de la generosidad, porque no solo siento que es un llamado para todas las hijas de Dios, sino que nos ayuda a tener el dinero en el rango correcto de prioridades.
Bendiciones 😉
“Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual, codiciando algunos, se extraviaron de la fe y fueron traspasados de muchos dolores.” (1 Timoteo 6:10, Reina-Valera)
Este versículo con el que inicio hoy es un constante recordatorio que me lleva a analizar cómo está mi corazón en cuanto el dinero, es ese termómetro que me alerta de cuando estoy siendo codiciosa, tacaña o generosa.
Gracias a Dios por los padres que nos dio a mi hermana y a mí, porque desde pequeñas no enseñaron el valor y sacrificio del dinero, pero también a saber cómo usarlo.
Desde que comencé a trabajar, he podido tener unas finanzas claras, ordenadas y con el mínimo de deudas, y siempre trato de pensar en dos cosas antes de comprar y dejarme llevar por las ganas de gastar, por gastar o por la codicia de tener algo, y esas dos preguntas son: ¿lo necesito? ¿Realmente lo voy a usar?
Estas dos preguntas y otras más que me hago, me ayudan a ver cómo está mi corazón con respecto al dinero y las posesiones materiales, si veo que estoy ya llegando al punto de codiciar mucho algo, no solo le pido perdón a Dios, sino que hago todo lo que puedo para volver a estar en equilibrio.
Con esta corta reflexión, quiero invitarte a que siempre analices como está tu relación con el dinero, pídele al Espíritu Santo que te ayude a discernir y a ser sabía con el uso que le das al dinero, que te revele si estás siendo avara o codiciosa, pero sobre todo a tener un corazón, agradecido y generoso.
Bendiciones 😉
Malaquías 3:10: Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto, dice el Señor de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
El tema del diezmo a menudo genera debate entre los cristianos, pero hoy no me centraré en la controversia. Más bien, quiero ayudarte a entender por qué es importante y lo que significa para mí.
Al principio, no comprendía bien por qué debía dar diezmos. Pensaba, como muchos, que el dinero se quedaba en manos de los pastores. Estaba equivocada. Con el tiempo, entendí que el diezmo es una expresión de gratitud y obediencia hacia Aquel que me ha dado todo. Aunque Dios no necesita dinero, este se utiliza para la expansión de la obra de la iglesia en la tierra.
El diezmo no solo apoya la expansión del evangelio a lugares inesperados, sino que también revela nuestra obediencia y el estado de nuestro corazón. Además, trae dos beneficios adicionales: trae orden a nuestras finanzas y mayores bendiciones. Sin embargo, es importante que no diezmes únicamente con la expectativa de recibir más bendiciones de Dios.
Cuando des el diezmo, hazlo con un corazón agradecido por lo que has recibido, confiando en que ese porcentaje que ofreces no te faltará, porque Dios suplirá todas tus necesidades.
En estos 15 años de caminar con el Señor, he aprendido a dar siempre lo primero a Él y luego organizar mi presupuesto. A menudo me he sorprendido al ver que, no solo alcanzo para todo, sino que incluso sobra. Entendí que mi diezmo es una ofrenda de olor agradable a los pies de Jehová Yireh, mi proveedor.
Hoy te invito no solo a considerar el diezmo si aún no lo practicas, sino también a pedirle al Señor que te muestre por qué es importante hacerlo. Si ya lo haces, asegúrate de hacerlo con un corazón agradecido y nunca olvides dar siempre lo primero.
Bendiciones 😉
Mientras reflexionaba sobre cómo abordar este tema para mi primera reflexión, me vino a la mente una valiosa enseñanza de mis padres respecto al dinero: ellos no hicieron ver la importancia del trabajo para ganarlo y la necesidad de aprender a ahorrar.
Estas dos lecciones básicas sobre finanzas son fundamentales y deberían ser impartidas a temprana edad a todos los niños. Con el tiempo, he comprendido que no debemos malgastar el dinero, es prudente evitar deudas innecesarias y es crucial cuestionarnos si realmente necesitamos algo antes de adquirirlo. Pero sobre todo, he aprendido que en nuestra vida, como hijas de Dios, el dinero no debe ocupar el lugar que solo corresponde al Señor. Debemos dar a Dios lo que es suyo y cumplir con nuestras responsabilidades terrenales.
La lección más significativa sobre el dinero la aprendí durante los cinco años en los que estuve sin trabajo. Aprendí a depender de Dios y a ser fiel en lo poco que tenía. Incluso en esos tiempos difíciles, nunca dejé de diezmar. De lo poco que recibía, apartaba lo que era de Dios, reconociendo que todo lo que tenía era gracias a Él, aunque fuera poco.
Querida amiga, hoy quiero compartir contigo esta lección: sin importar cuán difíciles sean tus finanzas, si confías en Dios, le das lo que le corresponde, manejas tu presupuesto con sabiduría y le obedeces, Dios no solo proveerá lo que necesitas, sino que te bendecirá abundantemente (lee Lucas 16:10-13).
Chicas, hemos llegado al final del tema del mes de enero, según la dinámica, hoy les estará hablando una invitada y así será, pero esta dinámica va a cambiar un poco este año, después les contaré más.
La invitada de hoy es una colombiana, mujer temerosa de Dios y a la que he podido conocer porque trabajo con ella, sin duda Dios le ha dado un don para escribir y me alegra que hoy nos comparta de lo que Dios ha depositado en su corazón, las dejo con Daniela González.
Tengo listas las maletas y un par de cajas que almacenan mi trayectoria en la carretera de la vida. Dentro de ellas hay pedazos de mi ser que son como un rompecabezas adaptable que se transforma en cada temporada, sus colores son variables, sus piezas muchas veces se reducen y las que quedan atrás se convierten en un cuadro de exposición con la firma de una fecha en mi memoria.
Me adentro en una habitación amplia y vacía, un lienzo en blanco expectante en recibir los primeros trazos del día; porque cuando estás a punto de iniciar, lo haces con meticulosidad, mides cada centímetro, tienes un boceto inicial de lo que está dibujado en tu mente y tomas el impulso necesario para hacerlo realidad.
Descargo mi equipaje, desempacando experiencias del pasado mientras las junto con nuevos elementos que me acompañan para iniciar en este camino desconocido; maletas y un par de cajas con capacidad limitada que me obligaron a saber elegir qué me acompañaría hasta aquí, es decir adiós para así recibir un hola inesperado.
Porque para desempacar en un nuevo comienzo, es necesario darle final a uno viejo, ponerlo en un álbum de recuerdos o tal vez en una estantería de premios obtenidos, seguirle los pasos a los días, recolectar nuevas memorias y desvanecer las viejas. Desempacando en cada inicio, puedo notar que siempre eres tú El que permanece.
Permaneces cuando me entregas el mapa de una travesía por arrancar, tienes la experticia en ser el único conductor de mi vida, el escritor de cada capítulo por venir, el pintor de mis temporadas y el narrador que me dice a secretos susurrados cuál es el siguiente paso a seguir. Solo te pido que cuando me encuentre desempacando, seas tú el que me ayude en este viaje, dándome el destino, estableciendo mi horario, siendo mi compañero inmutable y el selector que con objetividad sabe perfectamente qué es lo que voy a necesitar.
Feliz inicio de año para todas aquellas que nos leen, que grato estar de regreso para compartir con ustedes una nueva reflexión, y todo lo que se viene para este 2024.
Para muchas personas esta temporada es muy crucial, ya que comenzamos un nuevo año, se fijan metas con la esperanza de cumplirlas durante el transcurso de este. Y si bien digo algunas personas no me incluyo, porque esta temporada para mí es totalmente diferente, si disfruto mucho el nuevo año, reviso los cambios que vienen en general, pero desde hace varios años deje de hacer la lista de propósito o planes que tenía para cada año. Y cómo en otros momentos les he mencionado, es algo muy personal, por muchos años me sentí frustrada al hacer una lista y cuando llegaba al final no había logrado cumplir ninguna meta de las planteadas.
Es por ello que decidí no hacer más la lista y trabajar en metas a corto plazo, inicie algo diferente en mi vida, mes tras mes tomo la decisión en que voy a trabajar y que voy a reforzar en mi vida, para trabajar por ello esos 30 días que tiene el mes, con el fin de esforzarme por ello; me doy espacio al error a fallarme a no cumplirme, pero por más que no me cumpla, retomo e inicio de nuevo sea el día que sea, no espero a que sea lunes o que sea inicio de mes, cualquier día es un Nuevo comienzo para esa meta o plan que tengo para ese mes.
Y fue un cambio fácil de implementar, pero determinarme a cumplir cada meta mensual, me ayudó a saber realmente en que iba a trabajar. Hoy en día sigo trabajando en él. Les cuento mi propósito del mes de enero, leer todos los días un versículo de la biblia, de un plan lector que me regalaron, y no ha sido fácil, pero cuando dejo pasar un día, lo retomo al día siguiente. Y he logrado cumplir 14 días de este plan, mucho dirán, pero ya el mes está por terminar, y solo alcanzaste quizá la mitad, puede que sea verdad, pero sigo trabajando en ello hasta el día que logre cumplir los 30 días completos. Eso sí, yo celebro con mucha alegría cada día que lo he logrado porque ha sumado a mi meta de este mes. También una meta puede durar todo el año y mes tras mes, iniciar como si fuera única. Todos somos diferentes, pero todos los días podemos comenzar algo, no nos fijemos en lo que hacen los demás, cada uno vive una carrera propia.
Comenzar un nuevo año trae nuevos retos, también temores quizá en algunos casos incertidumbre, pero quiero que puedas siempre recordar en todo momento, Dios está con nosotros, en cada inicio de cada año, de cada mes y en cada día, él está presto para estar con nosotros, para renovarnos las fuerzas, amarnos y multiplicar sus misericordias cada mañana. Para ti que nos lees te invito que en cada Nuevo comienzo involucres a Dios, y recuerda cualquier día es un Nuevo comienzo. ¡Muchas bendiciones y feliz semana!
Mil bendiciones ♥️
Se terminaron las vacaciones, un nuevo año comenzó y con este, nuevos retos, metas, sueños y proyectos.
Así como a final de año hacemos una evaluación de como nos fue, a principio de año solemos trazarnos una cantidad de metas y proyectos, de los cuales a mitad de camino o al final de año muchos no sean terminados o quizás sí, depende de que tantos te traces. Pero antes de comenzar este año con cada una de las cosas que quieres alcanzar, te invito a que medites en el siguiente versículo:
Lamentaciones 3:23
Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana.
Uno de los atributos de la naturaleza de Dios es lo fiel y misericordioso que es él, pero alguna vez te has detenido a pensar: ¿que es misericordia y por qué son nuevas cada mañana?
Misericordia es, según la Biblia, el trato compasivo que se da a una persona más allá de sus méritos. Nuestro Padre Celestial conoce nuestras debilidades y pecados. Nos muestra misericordia al perdonar nuestros pecados y ayudarnos a regresar para morar en Su presencia.
Teniendo esto en cuenta, Dios, a pesar de nuestras debilidades, elige cada día vernos por medio de Cristo, para darnos una nueva oportunidad para hacer lo que es correcto.
Este año 2024 tenemos, 366 días de nuevas oportunidades, de nuevas misericordias, y está en nuestras manos saberlos aprovechar, para que a fin de año podamos ver hacia atrás y no solo ver lo bueno o malo, sino como en medio de esos días Dios se glorificó.
2024 es un nuevo año en donde tenemos la oportunidad de hacer las cosas a la manera de Dios y no a la nuestra, de poner en práctica lo que aprendimos el año pasado y en anteriores, pero sobre todo para confiar en que Dios se glorificara y caminara con nosotras un día a la vez.
Mil bendiciones ♥️
Siempre he pensado que planear es un arte, es como dibujar, componer o escribir una novela, pero muchas personas se rehúsan, porque lo ven como una actividad aburrida y estructurada que solo es aplicado a las empresas. Sin embargo, temo decirte que, la empresa más importante que debes liderar es tu propia vida, por eso, hoy te enseñaré a través de estas líneas que, planear puede ser divertido.
Planear es anticiparse a los hechos, es mirar hacia el futuro y diseñar proyectos. La mejor forma de anticiparse es en oración, porque ahí alineamos nuestra visión con la visión de Dios, y si Dios está en el asunto, todo marchará bien. Proverbios 16:3 NVI dice: “Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán”, es decir, que tú tienes que hacer algo: “Planear” y Dios se encargará de lo demás.
Los seres humanos fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, pero nos cuesta valorar lo que Él valora, para Dios la planeación es parte fundamental para nuestra prosperidad, Dios se tomó el tiempo para planear, Él es el planeador por Excelencia; si leemos la Biblia de principio a fin, vemos que es un manual de planeación, desde Génesis 1 hasta Apocalipsis 22 hay prueba de ello, la Biblia nos muestra a un Dios de orden, anticipado, que tiene en cuenta los detalles, que no improvisa y tiene el control de todo, Él nos invita a visionar y planear, nos muestra el fin desde el principio y tiene planes de bienestar y no de calamidad para cada uno de nosotros.
Sin embargo, el ser humano se acostumbró a improvisar, a llevar planes a la ligera que son puro fracaso, entonces pregúntate hoy: ¿si Dios se tomó el tiempo para planear, quienes somos tú y yo para improvisar?
Dios nos invita a planear, a detenernos un rato a pensar; a salir de la rutina, dejar el afán del día a día y proyectar nuestra vida.
Por eso, te voy a regalar unos tips que seguramente cambiarán tu vida.
Aparta un tiempo de intimidad con Dios, donde te anticipes en oración.
Atrévete a visionar, plasma en un papel, en una cartelera o en una maqueta los sueños y proyectos que quisieras alcanzar. No tengas límites al soñar.
Autoevalúa cada área de tu vida (física, emocional, familiar, financiera, laboral, intelectual, social y espiritual), para definir objetivos precisos.
Proponte a cumplir por lo menos un objetivo al mes.
Prioriza tus objetivos y tareas. No olvides evaluar su ejecución constantemente.
Acostúmbrate a hacer listas de tareas para el día a día, pero que no sean tan largas. Te recomiendo agendar 1 tarea grande, 2 tareas medianas y 3 tareas pequeñas.
Y por último, el Bonus track: la planeación no es rígida es flexible, el hecho de haber planeado algo de una forma, no significa que es la única forma de hacerlo, ten en cuenta los cambios en el entorno y adáptate fácilmente a ellos.
Un feliz fin de semana te deseo.
La pregunta que todos nos hacemos al inicio de cada año es: ¿Qué metas quiero alcanzar este año? ¿Qué planes tengo?, lo que no alcance a cumplir el año anterior este si lo logro y muchas cosas que nos presionan a tener metas todo el tiempo, y no está mal tenerlas, pero también es necesario cuidar nuestra mente y corazón de ellas, porque pueden robarnos la tranquilidad que necesitamos para cumplirlas.
Hace un tiempo dejé de ponerme miles de metas al inicio del año, hago una planeación si es verdad, pero trabajo en ella en la medida que yo sé que puedo lograrlo, trato de no ir en una carrera contra reloj, disfruto cada logro alcanzado y sobretodo hago el mayor esfuerzo por no darme duro si no alcanzo lo propuesto. Disfruto y le doy gracias a Dios por cada logro, y cuando sé que no podré cumplirlo replanteo mi planeación y le pido que me llene de fortaleza y sabiduría.
Es fácil hacer planes de lo que haremos en una semana, un mes o quizá en 6 meses, pero quien tiene la última palabra de todo es Dios. Tú que nos lees te invito a crear tu planeación, ora por ella y a que trabajes con esfuerzo por cumplirla, celebra tus logros y no te des tan duro cuando no los alcances. Entrega todo lo que planees a Dios y él te dará lo necesario. Disfruta cada momento de este año tomada de la mano de Dios. Disfruta el hoy, que es el futuro por el que oraste ayer.
Un feliz fin de semana te deseo.
Te has preguntado ¿Qué es llevar tus finanzas con sabiduría?
Esta pregunta una vez me la hice y la verdad es que la respuesta para mí fue clara y sencilla, pues el Señor me la dio en varios principios que nos son enseñados en la Biblia, dichos principios te son:
Darle a Dios lo que le corresponde a Él (Proverbios 3:9), así ayudamos a la expansión de la Iglesia alrededor del mundo y contribuimos a bendecir a quienes trabajan a tiempo completo en la expansión de la iglesia, como los pastores, lideres ministerios o misioneros
Tener cuidado con la avaricia (1 Timoteo 6:10), pues esta solo trae problemas y soledad
Dar al cesar lo que es del cesar (Mateo 22:21), es decir cumplir con nuestras obligaciones con nuestros gobiernos al pagar impuestos que ayuden al crecimiento de la ciudad, aquí muchos dicen es que se los roban, así que nos los pago, esto no debe ser excusas, debemos hacer lo correcto, si otros roban, ellos tendrán que dar cuentas a la sociedad y a Dios en su debido tiempo.
Ser buenas administradoras de lo que se nos da (Mateo 25:21), aquí es donde tenemos que mucho más sabias, al organizar nuestros gastos y compromisos, para no caer en deudas innecesarias que solo producen problemas o enfermedades por causa de la preocupación y estrés.
Ser generosos (2 Corintios 9:7), si Dios te bendice con un gran salario, no tiene deudas y puedes ayudar a otros, hazlo, pero de corazón, no por obligación o para ser más bendecida, recuerda la ofrenda de la viuda (Lucas 21:1) ella dio todo lo que tenía para bendecir el reino y aunque la Biblia no nos dice que paso después, estoy segura que Dios se encargó de ella y sus necesidades.
Entonces podría decirte en resumidas cuentas que tener finanzas sabias, implica saber aplicar estos principios más dos más que para mí son: ser organizadas y tener un registro de todos tus gastos, estos se los aprendí a mis padres, que con su ejemplo sin duda nos han mostrado a mi hermana y a mí que se puede tener una vida tranquila si tienes claro como estas manejando tus finanzas.
Dios anhela y desea que vivamos tranquilas, sin preocupaciones, con orden, reflejándolo a Él en todo y eso incluye nuestras finanzas, así que te animo a que revises como están estas y a que trabajes para tener una finanzas sanas y dirigidas con sabiduría.
Un feliz fin de semana te deseo.
¿Te ha pasado que llega un nuevo año, proyecto o etapa de tu vida, estas emocionada, haces planes de lo que quieres alcanzar o hacer y a medida que pasa el tiempo, todo cambia o no sale como lo planeaste?
Creo que a todas nos ha pasado, a mí me ha pasado varias veces y hoy quiero contarte el mayor cambio de planes que Dios me ha hecho, todo comenzó en el 2017, me quede sin trabajo y comencé a enviar hojas de vida, pasaron 2 años y nada, todos los días oraba por un empleo, pero para finales del 2019 empecé a orar para que Dios me confirmara si debía irme a Bogotá a buscar empleo, antes de que terminara el año en mi corazón sentí que si debía irme y Dios me confirmo esto por medio de mis papas, ellos no sabían que yo estaba orando por eso, así que más claro no podía estar.
Llego enero del 2020 y me fui con fe, ilusión y algo de nostalgia en el corazón por dejar a mi familia, pero confiaba en que en Bogotá encontraría lo que tanto anhelaba, paso un mes y unos días cuando llego la pandemia a Colombia, nos mandaron a cuarentena, inicialmente por un mes y medio, pero pasado ese mes y medio el presidente de la nación extendió por seguridad la cuarentena, muchas empresas cerraron y casi la mayoría desistieron de contratar, fue muy duro ver como las puertas se cerraban y estar lejos de casa, pero estando ahí Dios me llevo a entender varias cosas, la primera que mi ida a Bogotá era con otro propósito, el de ser moldeada y guiada para dejar miedos, confiar más en Dios y sus planes, aun cuando no los entienda, pero más que nada me llevo a Bogotá a prepararme para un gran cambio que vería en el 2021 en mi área laboral.
Al inicio del año pasado, yo estaba enfocada en emprender como arquitecta independiente, pero la pandemia de cierta manera afecto esta idea, porque las puertas no se abrían, pero Dios vino y me dio una luz por medio de mi cuñado y hermana, al decirme que emprendiera, pero como creadora de contenido, decidí hacerlo y hoy en día después de meses de prepararme, de tocar puertas tengo clientes y sé que este es inicio de algo nuevo que quizás nunca hubiera hecho si mi mente no hubiera sido trasformada en ese viaje a Bogotá.
Con toda esta historia quiero decirte que si algo he aprendido en estos 13 años de caminar con el Señor es a involucrarlo a él en cada plan, sueño, proyecto o etapa de mi vida, porque Él sabe mejor que nadie que es lo mejor para mí, no es fácil aceptar la voluntad de Dios, sobre todo cuando lo que soñabas no se da, pero con el paso del tiempo uno va comprendiendo que sencillamente, aunque duela o de algo de rabia, un cambio de planes quizás es lo mejor para ese momento de tu vida.
Para este año te cuento que no quise planear tanto , porque es mi anhelo que Dios este año me guie paso a paso más que nunca, así que invite a Jesús a ser parte de esa corta lista de planes y sueños; este año fui muy sincera con Dios y le dije te quiero al frente y al centro de cada plan, esto es lo que anhelo, guíame y haz lo que sea mejor para mí, creo que por eso en parte me rehágalo el versículo que les compartí al inicio de la semana, Jeremías 29:11, para mi ese versículo es un recordatorio constante de que él tiene unos planes que me llevaran a un futuro lleno de mucha esperanza y fe, así que te animo a que invites a Dios a ser el cimiento y el guía en cada uno de tus planes y ya no sean solo tuyos sino de ambos como uno solo que son.
Un feliz fin de semana te deseo.
Chicas hoy tenemos una invitada especial, ella fue una de mis lideres iniciales en la iglesia, es una mujer temerosa de Dios, con un gran corazón, dueña de una gran sonrisa, vive en Bogotá y se congrega en la iglesia El Lugar de Su Presencia, las dejo con Luisa Alcalá.
¡Creo que más de uno a dicho! Este año voy a ahorrar, invertir𝘦́, disminuiré gastos, es decir: Voy a planificar mis finanzas y llevar las cuentas apoyándome de herramientas como el Excel o el Balance Score Card; a muchos les funciona esto los dos primeros meses del año, pero luego, no cumplen lo proyectado, y eso pasa por que no son realista en lo que definen, todo lo ven como urgente y necesario para adquirirlo.
Ahora bien, un ejercicio personal que hago cuando de manera impulsiva quiero adquirir algo, es hacerme estas tres preguntas:
¿Es urgente? ¿Es necesario? ¿Pasar𝐚́ algo si no lo compro?, si la respuesta es No, No, No..... Detente!!
Entra en razón y enfócate.
Dios me ha permitido a través de los años, no solamente generar un presupuesto sino también administrar mis finanzas, claro está, que cometo mis embarradas y recalculo como waze, porque si se tiene claridad de lo que se trace, mejores resultados tendrán, así que.... No te Sabotees, visualiza que quieres y construye con seguridad, con un objetivo claro, sin menguar.
Por otra parte, no se puede llegar al extremo de no permitirte disfrutar del dinero y obsesionarte en ahorrar, debes mantener un equilibrio, es decir Dominio propio lo que equivale a una disciplina continua. Mira el dinero como un puente para alcanzar algo, pero no como la base para tener seguridad, identidad y mucho menos status.
Te regalo esta pequeña porción de la palabra en 2 Timoteo 1:7 – “Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio“; así que visualiza, sueña, planifica, desarróllalo y concluye ejercitando de manera adecuadas tus finanzas.
Si tienes dudas, pídele a Dios sabidurías de cómo administrar las cosas que por su gracias nos confiará.
Gracias Lu por esas palabras, esto me recuerda que definitivamente debemos ser sabias con nuestras finanzas.
El manejo del tiempo es un tema muy importante, siempre estamos buscando la manera de usarlo bien, ser provechosos, quien no ha escuchado la frase que dice “El tiempo vale oro”.
En Eclesiastés Dios nos muestra que hay tiempo para todo, Tiempo para nacer, tiempo para morir, Tiempo para cosechar y tiempo para recoger, hago una pausa en esta parte porque esto se relaciona con el trabajo, y es que en estos tiempos tan afanados que vivimos, queremos ir alcanzando logros tras logros y a veces ni siquiera disfrutamos lo que hemos logrado alcanzar
Hace un tiempo estuve sin trabajo, duré un año exactamente sin empleo, tenía el tiempo disponible para hacer todo lo que soñé, porque cuando trabajaba no hice nada de eso, pero en vez de hacer esas cosas estaba frustrada por tener tanto tiempo libre.
En ocasiones el tiempo libre se convierte en nuestro mayor enemigo, pero Dios no se cansa de recordarme en Eclesiastés 3 que hay tiempo para todo, tiempo para descansar era lo que necesitaba en ese momento para mi vida. Cuando lo entendí empecé a disfrutar de las cosas que Dios me permitía vivir, hay quienes tienen tiempo libre y lo aprovechan emprendiendo, otros trabajando, descansando, compartiendo en familia.
Todos tenemos diferentes formas de vivir y manejar el tiempo, pero es más valioso cuando disfrutamos sabiendo que Dios tiene el control de todo.
Mi consejo para ti que nos lees hoy es disfruta tu tiempo, trabajando, descansando, compartiendo en familia como Dios te permita, pero Disfrútalo‼️‼️