Mujeres hermosas, hoy en medio de la celebración que tenemos para conmemorar el nacimiento de nuestro Salvador, Jesucristo; les comparto la reflexión dela invitada de este mes, ella es colombiana, caleña, una mujer con un don impresionante para el lettering, hoy las dejo con Anabell Osorio Bolívar más conocida como Anabell Lettering, a quien le doy las gracias por compartir y por el regalo que nos envió para todas ustedes.
Quiero comenzar haciendo una confesión, y es que a pesar de que tengo claro el motivo de la navidad, que es el nacimiento de Cristo, haciendo esta reflexión me he percatado de que me ha hecho falta meditar más en ello.
Y es que el adviento, en el cual celebramos y recordamos la llegada de nuestro Salvador, está rodeado de momentos especiales con familiares y amigos, de alegría y agradecimiento… pero debería ser una invitación constante a meditar en el principal motivo: Su llegada al mundo para salvarnos.
Lamentablemente, por todo lo que rodea la época, a veces perdemos de vista esta verdad. Yo me he dejado distraer muchas veces por el afán de ir a comprar regalos, por la comida o por la presión de no tener lo suficiente para lo que el mundo consumista parece exigir. Y no quiero que me malinterpretes, mucho de lo que ocurre alrededor de la Navidad, es valioso y especial, los regalos son una manera de honrar, la familia reunida y la alegría son una oportunidad de vivir el evangelio y mostrar a Cristo. Pero seamos honestas, y es que en nuestra naturaleza pecaminosa tendemos a olvidar o a dar por sentado lo importante. Es por eso que debemos ser intencionales para que sea Cristo el centro en nuestro corazón.
Con esta reflexión me pregunto y quisiera que también te hagas la pregunta ¿qué tan intencional he sido en navidad para que nada sea más importante que la celebración de la llegada de Cristo al mundo? No solo se trata de saberlo, créeme, ya yo lo sabía, pero me di cuenta de que no estaba meditando lo suficiente en ello y otras cosas preocupaban más mi corazón.
Etimológicamente, la palabra adviento proviene del latín adventus, que significa ‘llegada’ o ‘venida’. ¿Qué hacemos cuando sabemos que alguien especial vendrá? Nos alegramos, nos preparamos, limpiamos nuestra casa, ¡lo esperamos con anhelo! Hace poco leía sobre lo especial que debió ser ese momento, para quienes se les había anunciado la llegada de Jesús y presenciaron el momento: qué asombroso ver al recién nacido que cambiaría todo.
Hoy, ya sabemos por la Palabra de Dios la historia de redención completa, que ese niño que nació y estaba envuelto en pañales en un pesebre, venía con un propósito eterno: a dar su vida por ti y por mí, a despojarse de sí mismo para reconciliarnos con el Padre. ¡Con mayor razón debemos maravillarnos! Jesús vino a ser ese regalo suficiente, ¿estás lista para recordar su llegada con asombro y anhelo? Y no solo para recordar que hace más de 2.000 años nació, ¡sino también para anhelar su segunda venida!
Habrá quizá muchos regalos bajo el árbol esta navidad, o quizá no, pero sea cual sea el caso, estamos llamadas a recordar y meditar en que se nos ha dado el mayor regalo, un regalo que es suficiente: ¡Jesús! Es por eso que quiero hacerte una invitación a meditar en el siguiente versículo como si fuera el contenido del mejor regalo que abrirás en navidad y que descubras lo que contiene:
“Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.” Isaías 9:6 NVI
He diseñado un descargable para que lo imprimas y lo pintes, y mientras lo haces puedas meditar en ese regalo que te ha sido dado y que es suficiente, en esta navidad y siempre: JESÚS.
¡Bendiciones!
Anabell Osorio Bolivar
Para descargar el diseño que Anabell nos regaló, solo debes ir la sección de tienda y dar clic en freebies y luego clic en la carpeta de papelería, una vez que lo pintes compártenos en tus historias como te quedo, no olvides etiquetar a nuestra cuenta y la de Anabell.
Gracias por leernos durante todo este año, y por ser parte de Aqua de Vida. En esta oportunidad quiero compartir con todos ustedes sobre el Adviento o ese preámbulo donde conmemoramos el nacimiento de Jesús.
Cuando se acerca esta época personalmente empiezo a contar los días y semanas que faltan para que inicie diciembre, ya que es mi mes favorito en muchos aspectos, pero el principal es porque en esta temporada puedo sentir más de cerca a mis familiares.
A veces con el pasar del tiempo olvidamos el verdadero valor de esta temporada. Junto con mi esposo estábamos reflexionando que en este tiempo no solo recordamos el nacimiento de Jesús, si no, su bondad, la esperanza, su entrega y esto trae un reverdecer de la fe en nuestros corazones.
No todos los años son como esperamos, algunos tienen altos y bajos, pero te hago una invitación en este día, y es que le des gracias a Dios por permitirte llegar hasta aquí. No permitamos que esta temporada solamente sea para disfrutar del regalo material, pensemos en cómo ese regalo eterno que recibimos por parte de Jesús lo podemos multiplicar en la vida de otros.
El mejor regalo no solo es el que damos, sino el que sembramos en los corazones de nuestra familia. ¡Disfrutemos de este tiempo y recordemos que lo más importante en esta temporada, es conmemorar el nacimiento de nuestro salvador!
¡Feliz semana!
No sé si ustedes son tan amantes de la navidad como yo, les cuento que desde niña la navidad ha sido de mis festividades favoritas, de niña siempre venía a visitar a mis abuelos, tíos y primos (vivía en otra ciudad) esperaba todo el año para montarme en un avió; llegar y pasar tiempo con mi familia, de los recuerdos más bonitos que tengo es ir de novena en novena con mis primos.
Pero les confieso que como toda niña veía esta temporada como el tiempo de vacaciones y regalos, pero hoy, a mis 33 años, y de haber recibido a Cristo en mi corazón, esta temporada adquiere otro significado; el gozo que me invade ahora es mucho más grande, porque entiendo que el verdadero motivo de esta celebración es celebrar el nacimiento de aquel que Dios su vida por mí en una cruz, es por la obediencia de Jesús que hoy tengo vida y vida eterna.
Isaías 9:6 dice “Nos ha nacido un niño, Dios nos ha dado un hijo: a ese niño se le ha dado el poder de gobernar; y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios invencible, Padre eterno, Príncipe de paz”.
Y Mateo 1:23 dice: “La virgen quedará embarazada y tendrá un hijo que será llamado Emanuel (que significa «Dios con nosotros»)”.
Chicas, tenemos motivos por los cuales celebrar todo el mes y toda la vida, por causa de Jesús, él es nuestro consejero admirable, aquel que nos llena de paz, él que está con nosotras en cada paso que damos, incluso cuando nos equivocamos.
La comida, las luces, los regalos, los viajes, las fiestas son añadiduras que han hecho que perdamos el foco de la verdadera celebración, el nacimiento de nuestro salvador.
Hagamos de este mes uno lleno de acciones intencionales que nos lleven a recordar una y otra vez que: Jesús is the reason of this Season.
Algunas de esas acciones son:
Leer versículos que nos recuerden el nacimiento de Jesús
Compartir en familia o con amigos una porción de la Biblia
Dar gracias
Evangelizar
Donar
Perdonar
Ayudar a otros
La mejor forma de celebrar la llegada de nuestro salvador es dejando que la luz y el amor que él puso en nosotros brille.
Un feliz fin de semana te deseo.