Hace unos años pasé por una prueba muy similar a la que atravieso hoy.
La diferencia es que aquella duró más tiempo…
Pero ambas tienen un común denominador: la fe.
No una fe escandalosa.
No una fe que hace ruido.
No una fe que necesita anunciarse.
Sino una fe silenciosa… pero constante. 🌿
Una fe que me llevaba a permanecer cada día creyendo que Dios no solo me escucha, sino que dependo completamente de Él.
Que no me dejaría en vergüenza.
Que, a Su tiempo, la puerta correcta se abriría 🚪✨
Hoy, a mis casi 37 años (en unos días los cumpliré 🥹🎂), puedo decirte algo con certeza:
Cada prueba y cada situación por la que Dios me ha permitido pasar me ha fortalecido.
Y, sobre todo, me ha llevado a reconocer que si no fuera por Él —porque es Él quien me sostiene— ya me habría rendido… o enloquecido en el intento.
Mi Padre amado me ha llevado a madurar en mi fe 🤍
Y madurar en la fe es:
✨ Reconocer cuando no estoy bien.
✨ Aceptar cuando siento que no puedo más.
✨ Identificar cuando estoy actuando en mis propias fuerzas.
✨ Correr al único que realmente puede ayudarme.
Madurar es entender que dependo completamente de Él.
Madurar en la fe también es recordar, en los días difíciles, las promesas que ya me dio.
Es traer a la memoria los milagros pasados.
Es levantar mi voz una vez más en oración cuando quisiera quedarme en silencio 🙏🏼
Es persistir en la espera… aun cuando duele.
La fe que permanece es aquella que sabe que Dios es fiel.
Que aunque la respuesta parezca tardar, Él nunca llega tarde ⏳✨
Y que lo que Él tiene preparado siempre será mejor que cualquier puerta que intentemos abrir por nuestra cuenta.
Porque la fe que no grita…es la que ha decidido quedarse.
Si estás en una temporada donde tu fe no hace ruido, pero sigue ahí… quiero decirte algo:
Eso también es valentía 🤍
Permanecer cuando nadie aplaude.
Confiar cuando no ves señales.
Orar cuando estás cansada.
Eso es fe madura.
Que tu fe permanezca.
Que tu corazón no se rinda.
Y que mientras esperas, recuerdes que el Dios que te sostuvo antes… es el mismo que te sostiene hoy. 🌿
Señor, enséñanos a permanecer.
A confiar en Tu carácter cuando la respuesta tarda.
Sostén nuestra fe en los días silenciosos y ayúdanos a depender completamente de Ti.
Amén.
Hay temporadas donde creer se vuelve una decisión diaria.
No porque dudemos de quién es Dios…sino porque lo que vemos parece contradecir lo que Él prometió.
Hoy quiero contarte una historia que me recordó que la fe verdadera muchas veces se sostiene cuando todo parece ir en contra.
Hace algunos años tuve como pastores a una pareja a la que recuerdo con profundo agradecimiento: Eduardo y Audry.
Fueron mis pastores en un momento muy vulnerable de mi vida. Una etapa marcada por dos situaciones que me quebraron profundamente: me rompieron el corazón… y me quedé sin trabajo.
Recuerdo lo frágil que me sentía.
Pero a través de su consejo, su escucha y su guía, pude comenzar un proceso real de sanidad. Me ayudaron a reconocer mi dolor, a no ignorarlo, a llevarlo a los pies de Jesús, a perdonar… y a seguir adelante aun cuando sentía que no tenía fuerzas 💔➡️🤍
Sin darme cuenta, mientras ellos me acompañaban a mí, también estaban atravesando su propia espera.
Eduardo y Audry anhelaron durante muchos años tener hijos. Pero ese sueño no se hacía realidad.
En medio de esa espera, fueron nombrados pastores del ministerio de niños.
Imaginen lo que significa servir rodeados de niños cuando tu corazón anhela tener uno propio.
Solo Dios sabe cuántas lágrimas hubo detrás del servicio.
Cuántas oraciones en silencio.
Cuántos momentos donde tuvieron que elegir fe por encima de la frustración 🌧️
Pero Dios les dio una promesa.
Y decidieron aferrarse a ella.
El año pasado, después de muchos años de espera y lejos de Colombia, Audry dio a luz a su hija, Amalia 👶🏻✨
Cuando me enteré del embarazo, sentí una alegría inmensa. Mientras celebraba, mis ojos se llenaban de lágrimas porque sabía cuánto había sido anhelada esa pequeña.
Amalia no fue solo una respuesta.
Fue un testimonio vivo de la fidelidad de Dios.
Al contarte esta historia quiero recordarte algo:
Dios muchas veces nos pedirá creerle… cuando todo parece ir en dirección contraria.
Cuando la espera se alarga.
Cuando las puertas no se abren.
Cuando otros reciben lo que tú anhelas.
Cuando tus circunstancias no reflejan la promesa.
Yo misma lo he vivido.
Antes del desempleo que atravieso actualmente, pasé por una temporada de cinco años sin trabajo. Aunque estaba en casa de mis papás y tenía su apoyo, mi mente muchas veces se llenaba de preguntas y cuestionamientos hacia Dios.
Hoy vivo una situación similar, pero diferente: sola, en otra ciudad, enfrentando el proceso desde otro lugar.
Y en medio de este nuevo capítulo he entendido algo que sostiene mi corazón:
✨ Cuando la noche está más oscura… es porque el amanecer está más cerca.
A veces nuestros ojos verán incertidumbre.
Oscuridad.
Silencio.
Pero cada nuevo día trae nuevas misericordias (Lamentaciones 3:22-23).
Nuevas fuerzas.
Nueva gracia.
Y el mismo Dios fiel sigue susurrando:
"Confía. Espera un poco más. No he terminado contigo. Recuerda que te lo prometí… y Yo estoy contigo." 🤍
Creerle a Dios cuando todo parece ir en contra no es negar la realidad.
Es decidir que Su verdad tiene más peso que nuestras circunstancias.
Es sostener la promesa cuando el proceso duele.
Es elegir confianza cuando el resultado no se ve.
Es permanecer cuando lo más fácil sería rendirse.
Y esa decisión… transforma todo.
Señor, cuando mis ojos solo vean oscuridad, ayúdame a recordar que Tú sigues siendo luz.
Fortalece mi fe en medio de la espera.
Sana mi corazón cuando el cansancio aparezca.
Recuérdame que Tus promesas no caducan y que Tu fidelidad no depende de mis circunstancias.
Dame paz para confiar, paciencia para esperar y esperanza para seguir caminando contigo.
Amén.
Últimamente, cada vez que escribo la reflexión que les comparto semana a semana, me doy cuenta de algo: no solo es un reflejo de lo que estoy viviendo hoy, sino también un recordatorio para mi yo del futuro 🌿
Hoy, mientras escribo estas líneas, estoy literalmente esperando.
Esperando a que Dios abra la puerta a un nuevo empleo.
Algo estable.
Algo seguro.
Me siento como en una sala de espera…
Veo cómo van llamando a otros, uno a uno.
La habitación se va vaciando.
Y yo sigo sentada, esperando mi turno.
Y si soy sincera, hay algo que detesto profundamente: esperar.
La espera me desespera, me pone ansiosa, me confronta 💭
A diferencia de otras ocasiones, esta sala de espera ya la conozco.
Debería ser más fácil…y aun así, no lo es.
Sin embargo, al mirar atrás y recorrer los meses que han pasado, puedo reconocer algo con claridad:
Dios ha sido fiel incluso aquí 🤍
El alimento no ha faltado.
El vestido ha llegado.
He tenido un lugar caliente donde dormir.
📖 “Nunca he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.”
Salmos 37:25
Hay días en los que el dinero comienza a escasear y el miedo aparece sin avisar.
Días en los que he salido corriendo a Dios, diciéndole:
“Te necesito… ¿dónde estás?”
Y Él responde.
A veces con un mensaje.
Otras con provisión inesperada.
Pero el empleo… aún no llega.
En esta temporada de espera he aprendido algo profundo: confiar sin ver.
No de manera literal, sino espiritual.
📖 “Porque por fe andamos, no por vista.”
2 Corintios 5:7
Confiar sin ver implica muchas cosas:
correr primero a Él cuando la angustia llega 🙏
aprender a disfrutar lo poco que hoy tengo
recordar Sus promesas cuando la duda grita
dejar la queja (aunque no sea nada fácil)
aprovechar el tiempo
y volver, una y otra vez, a Su Palabra 📖
Cada una tiene su propia sala de espera
Yo hoy estoy esperando un trabajo.
Tú quizá estás esperando sanidad.
El cumplimiento de un sueño.
Ser mamá.
La persona correcta con la que esperas casarte.
No sé cuál es el nombre de tu sala de espera, ni cuánto tiempo llevas sentada ahí.
Pero sí sé algo:
Aquel que hará el milagro es el mismo que está sentado a tu lado 🤍
Es el que te susurra:
“Tranquila, ya falta menos.
Confía.
No te angusties.
Descansa en Mí.
Aprovecha el tiempo.
Da gracias por adelantado.”
📖 “Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.”
Proverbios 3:5
Y aun cuando el milagro tarde, o no llegue como lo imaginabas, Dios sigue siendo bueno.
📖 “Porque Yo sé los planes que tengo para ustedes —declara el Señor— planes de bienestar y no de calamidad.”
Jeremías 29:11
Confía, incluso cuando aún no ves.
Confía, porque Él lo prometió.
Y confía también si el resultado es distinto a lo que esperabas, porque Su voluntad —aunque no siempre la entendamos—siempre es buena 🤍
Quisiera decirte que nunca me he cansado de creer, que siempre he tenido una fe firme frente a cada prueba o circunstancia…pero eso no sería verdad.
He tenido días en los que siento que no puedo más 😔, que las fuerzas me abandonan, que lo que estoy viviendo pesa demasiado.
Y muchas veces me he sentido así porque he estado intentando hacerlo todo en mis propias fuerzas.
Es justo ahí donde Dios, como el Padre amoroso y firme que es, se acerca y me recuerda algo muy importante:
tener fe no es fingir que todo está bien,
no es sonreír cuando por dentro duele,
no es ser fuerte todo el tiempo.
Tener fe es llegar a Sus pies y decirle:
“Sé que lo harás, pero me duele.
No entiendo lo que está pasando.
No tengo fuerzas… ayúdame.” 🤍
Y en ese momento, Él vuelve a recordarme una y otra vez cuánto me ama, que nunca me ha soltado, que hay promesas que ya cumplió y otras que aún está obrando en Su perfecto tiempo ✨
📖 “Porque yo sé los planes que tengo para ustedes —declara el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza.”
(Jeremías 29:11)
Nosotras podemos cansarnos, y reconocerlo está bien.
Somos humanas, imperfectas, frágiles.
Pero Dios…
Dios nunca se cansa 🙌
📖 “¿No lo sabes? ¿No lo has oído? El Señor es el Dios eterno, creador de los confines de la tierra. No se cansa ni se fatiga.”
(Isaías 40:28)
Él siempre vuelve a mostrarnos cuán fiel, poderoso, amoroso y grande es 🤍
Y lo hace de muchas maneras:
a través de Su Palabra 📖
por medio de personas que nos rodean 👥
en pequeños detalles 🌸
y también en milagros que a veces no entendemos en el momento ✨
La semana pasada viví uno de esos días en los que una puerta se cerró.
Me dolió 💔, porque me imaginaba trabajando allí, aprendiendo cosas nuevas, creciendo.
Lo primero que hice fue llorar con Dios.
Decirle cómo me sentía, sin máscaras, sin palabras bonitas.
Y al final hice algo que ya había compartido antes:
di gracias 🙏por lo que aún no tenía y también por aquello que no se dio.
Porque aunque para mí parecía una gran oportunidad, es Dios quien tiene el control de mi vida y quien ve el panorama completo. 🕊️
Después de ese momento con él, hablé con mi familia y con mi novio.
Cada palabra, cada consejo, fue como una extensión de los brazos del Señor abrazándome. 🤍
📖 “Echen sobre Él toda ansiedad, porque Él cuida de ustedes.”
(1 Pedro 5:7)
Así que, mi querida amiga, si hoy sientes que tu fe se está cansando, corre a Jesús.
Dile cómo te sientes.
Llora si lo necesitas. 😢
Descansa en Sus brazos. 🤲
Deja que Su amor, Su fuerza y Su paz no solo renueven tus fuerzas, sino que te guíen para seguir creyendo, aun cuando no ves nada ✨
Porque aunque tu fe se canse…
Dios no se cansa de cumplir Su plan en tu vida. 🤍
📖 “La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”
(Hebreos 11:1)
Señor, cuando mis fuerzas se acaban y mi fe se debilita, ayúdame a correr a Ti y no lejos de Ti.🤍
Recuérdame que Tú no te cansas, que Tus promesas siguen firmes y que mi vida está segura en Tus manos.
Amén. 🙏✨
¡Feliz inicio de mes! Qué privilegio poder compartir nuevamente con ustedes una reflexión. ¡Deseo de todo corazón que el inicio de trimestre sea de mucha bendición y aprovechamiento!
En esta oportunidad quiero compartir un tema que es de amores y odios: La soledad.
En nuestra sociedad se tiene un concepto casi siempre negativo de la soledad, lo relacionamos con, hay niña ponte las pilas que te vas a quedar sola en la vida. Y no siempre consiste en eso, o porque tan sola es que no eres social, mucho menos significa eso.
La soledad es una decisión, un estado de tu vida por el cual tú decides que aprendes y vives, o si te dejas hundir por los comentarios y opiniones de las demás personas.
He titulado esta reflexión, mi soledad y yo, porque ha sido una de las etapas más chéveres antes de mi matrimonio que he vivido en la vida. Entre mi primer novio y mi segundo novio, quien hoy en día es mi esposo, pasaron 8 años, en los cuales no tuve una relación de noviazgo ni de nada, si me llegaron a gustar algunas personas, pero nada pasó. Y es en este tiempo donde aprendí mucho de mí, de mi personalidad ya como adulta, de lo que quería para mi futuro, mis negociables y mis no negociables, aprendí a compartir con amigos sin ninguna intención de tener nada; a veces creemos que cuando un hombre se nos acerca es para caernos y ya, pero no, es bueno darse la oportunidad de tener amigos y conocer incluso lo que ellos piensan en diferentes situaciones de su vida al ser hombres. Durante ese tiempo de soledad yo fijé mis ojos en Dios, lo cual me ayudó muchísimo en ese tiempo, nunca me sentí desesperada ni acosada por el tiempo. Simplemente, disfrute y aprendí mucho de mí.
Hoy, después de 6 años y medio de matrimonio 🥰🤩, algo que he aprendido junto a mi esposo es que así como disfrutamos estar juntos, también cada uno necesita un tiempo de soledad, tiempo en el que se pueda reflexionar, pensar, meditar, hacer algo de tu entero agrado o simplemente hacer nada. Es necesario que cada matrimonio tenga esos espacios. Quizá muchos piensen si claro cuando te vas al trabajo, bueno en mi caso no es así, ya que trabajamos desde casa y compartimos 24/7, es un gran reto que tomamos hace 5 años, pero en medio de todo sacamos espacio para estar solos, cada uno; para reflexionar y pensar que debo cambiar para mejorar, o volverte a conocer en esta nueva etapa de tu vida.
La soledad no es estar solos en la vida, suena loco, pero es así, la soledad te permite conocerte, aprender de ti mismo fijar metas a corto y largo plazo. Estar solo es no querer tener a nadie cerca.
Para ti que nos lees si estás en un momento de Soledad, mi consejo es saca el mejor provecho de todo esto, conócete, conoce a Dios más allá, ten amigos, incluso hombres que no quieran tener nada contigo. No permitas que los conceptos equivocados de Soledad te apaguen y no te permitan disfrutar de esa temporada. ¡Y es una temporada que tú puedes elegir que termine o prolongarla, está en ti, pero aun así no dejes de disfrutarla!
Muchas bendiciones. ♥️🤩
Les he hablado de lo que la soledad puede provocar en nosotras si no la manejamos bien, pero ¿sabías que también tiene un lado positivo? Todo depende de cómo la enfrentemos.
En esta temporada de mi vida, estoy lejos de mi familia, a muchos kilómetros de distancia. Comparto apartamento con una médico y su hija, y aunque tengo un novio y amigos, ellos también tienen sus propias responsabilidades. Así que paso bastante tiempo sola… pero en lugar de verlo como algo negativo, he aprendido a sacarle provecho.
✨ Lo primero que descubrí es que la soledad puede ser una oportunidad para acercarme más a Dios 🙏. Él siempre está conmigo, y estos momentos me han permitido fortalecer mi relación con Él a través de la oración, la lectura de la Biblia 📖, el Bible journaling, los estudios bíblicos o incluso viendo una prédica.
✨ Pero también aprendí que estos tiempos pueden ser ideales para hacer cosas que disfruto: caminar 🚶♀️, pintar 🎨, ver una película 🎬, escuchar música 🎶 o un podcast 🎧. Incluso me doy un tiempo para consentirme, ya sea haciéndome las uñas 💅, cepillándome el cabello o comprando algo que necesito o quiero.
💡El punto es este: la soledad no siempre es mala; todo depende de cómo la enfoquemos. Podemos usarla para fortalecernos, crecer y encontrar paz, en lugar de dejarnos consumir por sentimientos de tristeza o vacío.
🕊 Jesús mismo nos dejó un ejemplo perfecto. En muchas ocasiones, se apartaba a solas para orar y estar con el Padre (Lucas 5:16). Si Él lo hacía, ¿cuánto más nosotras deberíamos aprovechar estos tiempos para conectar con Dios?
Por último, aunque la soledad tiene su lado bueno, no dejes de compartir con quienes te aman. Busca comunidad, socializa y, sobre todo, lleva tus sentimientos de tristeza a la fuente de vida eterna. Solo en Dios encontramos la verdadera sanidad y dirección. 💖✨
Mil bendiciones ❤️
Querida amiga, 💖
Antes de este año, específicamente en el día en que me sentí sola, solo había vivido esa experiencia una vez, y fue durante mi adolescencia. Aunque tenía a mi familia cerca, me sentía sola porque no tenía muchos amigos, experimentaba baja autoestima y, además, un poco de rechazo. 😔 Todo esto, sumado a que no tenía una relación con Dios, me llevó a sentir que a nadie le importaba, que estaba completamente sola.
Este año, al experimentar nuevamente esos mismos sentimientos de soledad, el Espíritu Santo me permitió recordar esa temporada de mi adolescencia para traer sanidad a mi corazón. 💭 Cuando me di cuenta de eso, oré de manera sencilla a Dios, pidiéndole que entrara en ese momento de mi vida y me trajera sanidad. No te voy a mentir, no fue algo instantáneo, pero fue el comienzo de un proceso de sanación. 🌸
Identificar ese momento me ha permitido ser más consciente de mis sentimientos en este tiempo y recordar que, aunque los sentimientos de soledad puedan aparecer, nunca estoy sola. Dios camina conmigo, me cuida, me protege, me respalda, y me muestra Su amor a través de las personas que amo. 🛡️💕
Isaías 41:10 nos recuerda: "No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sustentaré con la diestra de mi justicia." 🙏
Sé que sentirse sola puede ser muy doloroso. A veces parece que nadie se interesa en uno, y esos pensamientos oscuros llegan a nuestra mente: "Nada vale la pena", "Lo mejor sería dormir o incluso acabar con todo esto." 😞 Pero déjame decirte, querida amiga, que eso es una mentira del diablo. Jesús está con nosotras, Él entiende tu dolor más que nadie y está esperando que abras tu corazón para sanarte. 💓
Salmos 34:18 dice: "Cerca está el Señor de los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu." ✨ Él está cerca, solo tenemos que buscarle.
Ante los sentimientos de soledad, puedo decirte con certeza que lo mejor que puedes hacer es buscar a Dios. Habla con Él, dile cómo te sientes, y busca un círculo cercano de personas que te amen y te apoyen. ¡No tienes que pasar por esto sola! 💬🤗
El mejor antídoto contra la soledad es el amor de Dios y el amor de nuestros seres queridos. 💖 En estos momentos de debilidad, Dios quiere que te rodees de quienes te aman, que te escuchen, te comprendan y te levanten. Nunca estás sola, y Dios te lo va a mostrar. 🌷
Romanos 8:38-39 nos asegura: "Porque estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús, Señor nuestro." 🙌
Recuerda siempre: ¡NO ESTÁS SOLA! Deja que Dios te lo demuestre en cada momento, y no te aísles. Rodearte de personas que te aman es clave. ¡No estás sola en este camino! ❤️
Mil bendiciones ❤️
¿Te has sentido alguna vez sola? 🤔
Inicio preguntándote esto porque, hace dos meses, viví un día en el que me sentí completamente sola y triste. Sentí que a nadie le importaba, y aunque en lo más profundo de mi corazón sabía que no era cierto, la sensación de soledad era tan grande que no tenía ánimo de nada. Pasé gran parte de ese día llorando. 😢
Parte de lo que me hizo sentirme así fue que extrañaba mucho a mi familia. Había regresado a Bogotá hacía poco, retomando mi rutina, y al ver a otras familias compartir juntas en el parque, sentí el vacío de no estar con los míos. 💔
No te voy a mentir, hacía mucho tiempo que no me sentía de esta forma. Recuerdo que, cuando era adolescente, pasé muchas noches llorando, creyendo mentiras. Y sé que, si le hubiera dado rienda suelta a esos pensamientos, podría haber caído en depresión. 😞
El enemigo es experto en hacernos creer mentiras, y aunque podamos estar “solas” físicamente, nunca estamos solas. Dios, Jesús y el Espíritu Santo siempre están con nosotras. 🙌💖
Superé esa crisis de soledad al hablar con los que amo, recordar lo que Dios me dice en Su Palabra y, sobre todo, al permitir que Él me abrazara con Su paz. No te voy a negar que hay días en los que sigo extrañando a mi familia, y el enemigo aún quiere derribarme con sus mentiras. Pero en esos momentos, el Espíritu Santo me recuerda que no estoy sola, que Él camina conmigo y que siempre puedo correr hacia Él cada vez que me sienta “sola”. 💪🌟
Si hoy te sientes sola, quiero recordarte algo muy importante: ¡No estás sola! Jesús está a la distancia de una oración, y Él puede ayudarte en esos momentos de soledad. No dudes en acercarte a Él, porque Su amor nunca falla. 🙏❤️
Mil bendiciones ❤️
Feliz de estar nuevamente con ustedes compartiendo esta reflexión. Espero que estén teniendo una semana increíble, y si no espero que mejore.
Les cuento un poco de mi, esta última temporada de mi vida, he tenido la oportunidad de aprender sobre muchas cosas que quizá nunca pensé vivir, una de ellas sobre construcción, si bien desde niña gracias a mi mamá y mi hermana conocí y aprendí de planos, distribuciones, muros, metros cuadrado, puertas etc, nunca espere vivir lo que estos últimos meses he vivido junto con mi esposo. Recibimos nuestro primer apartamento, por lo cual estamos agradecidos con Dios, y empezamos a hacer remodelaciones y wow si que es difícil ese medio. Pero después de 4 meses puedo decir que Dios ha sido fiel y nos mudamos a nuestro nuevo lugar el cual llamamos Hogar. En medio de este proceso experimenté muchas emociones y una de ellas fue el miedo, y es sobre esto que quiero compartir con ustedes.
El miedo es una emoción que enfrentamos todos los seres humanos en algún momento de nuestras vidas. En muchas ocasiones le damos mucho protagonismo, el cual puede transformarse en temor y más adelante en ansiedad, y el miedo inicia en nuestra mente. Cuando le damos vuelta y vuelta a un tema que nos da miedo este puede convertirse en algo tan grande que termina dominandonos, y es ahí donde quiero que reflexionemos, en su palabra Dios nos dice que el se lleva todo temor que en nuestro corazón pueda haber, el nos recuerda que en todo tiempo está con nosotros, que seamos fuertes y valientes en todo tiempo. Y quizá ustedes dirán, ay Lady que fácil es decirlo, pero cuando se tiene miedo a veces olvidamos todo eso que Dios nos dice. Y si es verdad, claro que he pasado por ahí, como les mencione al principio esta última temporada en muchos momentos a mi mente llego el miedo, de no completar el proyecto, de que nos robaran los materiales (si yo la más positiva jajajaja) de que algo le pasara a los trabajadores, pero recuerdo un día en el que tenía mucha presión (ocasionada por mis miedos) y mi esposo me dijo, Tranquila, no te cargues tu sola, esto lo estamos haciendo juntos y juntos vamos a ver los resultados y las soluciones a todo, y no sabes esas palabras cómo llegaron a mi corazón, como un bálsamo De Dios, recordando a través de mi esposo que él está conmigo, que las voces que debo escuchar en mi mente y corazón cuando el miedo llegue es la voz De Dios y no la del miedo.
Es por eso que en esta oportunidad quiero invitarte a que en momentos en los que el miedo se pueda convertir en la voz que escuchemos, corramos a Dios, a su palabra, recordemos todo eso que él nos dice para que escuchemos la voz correcta, la que nos ayuda a enfrentar cualquier inconveniente de la mejor manera.
¡Mis mejores deseos en esta semana para ti! ¡Bendiciones!
Mil bendiciones ❤️
En ocasiones anteriores les he contado cómo tomé la decisión de venirme a Bogotá en búsqueda de empleo, pero lo que no les he contado es el miedo que sentía al tomar esa decisión. 😨
El miedo de venir a una ciudad nueva, vivir sola, lejos de todo lo conocido, era grande, especialmente porque ya había intentado en dos ocasiones anteriores y no había pasado nada. Tuve que regresar a Barranquilla, sintiéndome, en parte, fracasada. 😔
Así que antes de comprar el tiquete y armar la maleta, le pedí a Dios una palabra que me confirmara si debía dar el paso una vez más. Y Dios respondió con Deuteronomio 31:6: “Esfuérzate y sé valiente; no temas ni te acobardes, porque Jehová tu Dios está contigo dondequiera que vayas.” ✨
Además, cuando les conté a mis padres sobre el plan, me dijeron: “Hazlo, te apoyamos.” 💪 Y así fue, con el miedo susurrando en mi oído, compré los tiquetes, armé la maleta y me vine.
Los primeros meses fueron duros. Salían entrevistas, pero nada de empleo. 😓 Entonces tomé otra decisión, justo después de un encuentro con Dios: no iba a permitir que la espera me diera una crisis cada mes. Y cuando lo hice, no solo tuve paz, sino que poco después, Dios abrió las puertas. 🙏
Hoy, ya llevo dos años viviendo en Bogotá, lejos de todo lo conocido, de mi familia. No les niego que en este tiempo he sentido miedo, claro que sí, pero Dios, con Su perfecto amor, ha hecho que ese miedo huya, llenándome de Su paz y dirección. 💖
Para este año, Dios me dio la promesa de que haría cosas nuevas, que tendría paz, que confiara en Él. Y aunque el miedo se asome a lo lejos, he decidido decirle: ¡Bye, miedo! ¡Hola, fe y esperanza! ✋💫
No sé qué tipo de miedos enfrentas hoy, pero te animo a que te aferres a Dios y a Su palabra, para que juntos puedan decirle: ¡Bye, bye miedo! 👋🙏
Mil bendiciones ❤️
Mujeres hermosas 🌸, qué alegría estar de vuelta compartiendo semana a semana con ustedes lo que Dios coloca en nuestros corazones 💖. Es nuestro deseo que este año no solo sigan creciendo en su relación con Dios 🙏, sino que también puedan compartir Su amor y bondad con los demás 🌍✨.
Desde que tengo uso de razón, siempre me ha encantado contemplar el atardecer 🌅. Amo ver cómo Dios mezcla los colores y las nubes, formando algo tan hermoso que me recuerda no solo Su inmensidad, sino también Su amor incondicional y que no estoy sola 💫.
Si me preguntas cuál es mi lugar preferido para ver el atardecer, te diré que es la playa 🌊. Amo poder sentarme, escuchar el mar 🏖️ y ver cómo el sol se funde en el horizonte 🌞.
Pero te preguntarás, ¿qué tiene que ver el atardecer, el cielo y el tema de estas semanas? Pues, tiene todo que ver.
Cuando nos dejamos llenar por el miedo 😨, nuestra mente, ojos y panorama se nublan 🌫️, se llenan de oscuridad, impidiéndonos ver más allá, ver al Dios de lo imposible 🙌, al grande y sublime, al majestuoso, al todopoderoso, aquel que te dice "pon tus ojos en Mí" 👀✨.
Cada vez que veo un atardecer, para mí es Dios recordándome que, sin importar la situación que enfrente, el miedo que sienta o la oscuridad que me rodee, debo poner mis ojos en Él 👁️. Debo entregarle mis cargas, dejar que Su perfecto amor eche fuera todo temor ❤️, confiar en que Él está conmigo y hará lo mejor para mi vida 🙌.
La última vez que mi mente y corazón se nublaron por el miedo fue el año pasado, cuando creí que perdería mi empleo por un error que cometí 😟. Ese día estaba tan asustada, recuerdo que fue un día gris, sin ese hermoso cielo que suelo ver 🌥️. Pero Dios hizo un milagro ✨, y mi reacción fue llorar de alegría 😭, porque en ese momento tan oscuro, Él estaba ahí, diciéndome: "Te veo, te escucho, pon tus ojos en Mí".
No sé por qué tipo de situación estés pasando hoy que te tenga llena de miedo y temor 😔, pero hoy, de parte de Dios, te animo a que no te dejes llevar por esos temores 🙅♀️. Alza tu mirada y pon tus ojos en Cristo 🙏✨. Él está contigo y hará que el miedo huya de ti 💖. Se glorificará en medio de tu batalla 🛡️, así que confía y descansa en Él 🕊️.
Mil bendiciones ❤️
Hoy en día casi todos los alimentos que consumimos cuentan con una fecha de vencimiento, esto debido a los preservantes con los que cuentan. Una vez pasada esa fecha de vencimiento, no es recomendable consumir el alimento, porque puede generar daños en nuestra salud.
Sé que esta info es quizás obvia, pero quería compartírtela, porque así como un alimento tiene una fecha de vencimiento, las pruebas tienen una fecha de caducidad, las pruebas no son para siempre.
Es verdad que hay pruebas que duran más que otras, y quisiera decirte por qué, pero el único que te puede dar respuesta es Dios, y eso solo si lo considera necesario, de lo contrario no.
Este año mi prueba llego a su final, después de 5 años sin empleo, finalmente termino mi espera, desde el mes de junio estoy laborando en una agencia de publicidad, llevo seis meses de aprendizaje, de ver cosas nuevas, donde he tenido días fáciles y otros difíciles, pero en cada uno de ello he visto el amor y fidelidad de Dios.
Pero antes de empezar a laborar nuevamente, pase años en donde cada mes, mínimo, tenía una crisis, lloraba delante de Dios preguntando cuando más, cuando va a llegar el día y las respuestas de Dios fueron palabras de ánimo en la biblia o por medio de mi familia y amigos.
Hoy te puedo decir mirando hacia atrás que no fue fácil, pero entiendo que esos 5 años no fueron tiempo perdido, me preparó para mi cargo de hoy, para mi vida en Bogotá, lejos de mi familia, pero sobre todo me preparó para poder ser una voz de aliento y ánimo para otros que pasan por eso mismo.
Esos 5 años me llevaron a ver a Dios como mi Padre sustentador y proveedor, a desarrollar más mi confianza en él y a que mi fe llegara a nuevos niveles.
No sé cuál es tu prueba, no sé cuanto tiempo llevas en ella, pero hoy te digo con todo el amor del mundo, la fecha de vencimiento llegara, y podrás ver hacia atrás y decir, Ebenezer, hasta aquí Dios ha sido fiel.
Mil bendiciones ♥️
️
Feliz de estar de regreso para compartir con ustedes una nueva reflexión, y justo en esta temporada que AMO, siempre cuento los días que faltan para mi cumpleaños para cada cosa linda que vivo en diciembre, pero este año ha sido muy diferente; y por causa de algo que he vivido el último tiempo de mi vida, y hoy vengo a compartirlo con ustedes. Y es por eso que he nombrado mi reflexión Esta temporada NO te define.
Y es que pocas personas conocen esa parte de mí, que gracias a Dios y su amor ha menguado durante muchos años, y es una persona impaciente y cruel, que a veces no mide lo que dice y lástima, es una parte de mí que gracias a Dios no sale mucho a flote.
Pero esta temporada ha sido difícil, he tenido momentos en los que esa parte sale a relucir y he lastimado a personas que amo. Justo esta temporada he sentido tristeza y desánimo. Pero una vez más, en mis momentos más oscuros, Dios se hace presente en mi vida, y usa a mi esposo para recordarme en quien puedo poner mi mirada en este justo momento; a diferencia de otros momentos donde he sentido que mi fe ha sido probada o me he sentido lejos de Dios, esta temporada aunque no me he sentido al 100 si he sentido mi mano agarrada de Dios fuertemente; y siguiendo adelante en medio de todo, sabiendo que esto no me define, y que en él puedo sentirme mejor en medio de todo.
Es por ello que quiero compartir con ustedes dos versículos que ha estado presente en este momento de mi vida, que me recuerdan que aunque ande en valle de sombra de muerte, siempre Dios estará conmigo; y cuando lo necesite, él estará ahí para mí, para controlar a esa parte de mí que no me gusta que salga a flote, y seguir haciendo lo que yo sé que en Dios es mejor.
Salmos 23 y Salmos 27
Quiero regalarte 3 cosas que hago cuando sé que no estoy bien:
-Buscó mis versículos insignia. Esos que Dios nos ha dado en momentos fuertes, que nos levantan en momentos difíciles.
-Escucho música que reafírmeme mi fe.
-Hablo con Dios de cómo me siento y con mi esposo. Identificó lo que estoy viendo y empiezo a orar por varios días por ello.
Y repito.
Un consejo para ti que nos lees, Siempre que pases por un momento difícil, piensa en que Dios siempre está para extender su mano a nosotros y que sea lo que vivas no te define, las dificultades son temporales, pero Dios y su amor es eterno.
️
Mil bendiciones ♥️
1 Pedro 1:6 dice: Así que alégrense de verdad. Les espera una alegría inmensa, aunque tienen que soportar muchas pruebas por un tiempo breve.
Me encanta tanto la palabra de Dios, porque en ella encontramos respuesta a todo. Y con este versículo quiero en el día de hoy animarte a alegrarte en medio de la prueba, de la dificultad, de la enfermedad o del estrés.
Sé que suena loco o ilógico, pero es posible, porque nuestra alegría, viene del Señor por medio del Espíritu Santo.
En medio de las pruebas o de las dificultades que he tenido a lo largo de mi vida, he podido ver como con pequeños detalles, Dios no solo me ha mostrado su amor, fidelidad o que está en control, sino que me ha hecho sonreír, y por si no lo sabías la risa no solo es terapéutica, ayuda a bajar los indicies de estrés en cuerpo y además nos permite tener una vida más larga.
En varias partes de la Biblia se nos dice de la importancia de la alegría, como en los salmos que nos dice que hermosea el rostro o en proverbios que nos dice que los pensamientos alegres son medicina, en fin, mantenernos alegres en medio de la dificultad o prueba es una de las herramientas que tenemos para no solo sobrellevar lo que estamos pasando, sino para salir adelante y victoriosas de la mano de Dios.
Hace unos días estuve bastante estresada por una campaña de navidad que estábamos sacando en mi trabajo para una de las cuentas que tengo a cargo, pero en medio de esos días de estrés, Dios me hizo reír, y así mi estrés disminuyo, al punto que pude dormir tranquila, especialmente porque mi estrés se debía a cosas que no podía controlar.
Yo no sé por qué tipo de situación o prueba te encuentras ahora que pueda estar robándote la alegría que Dios quiere tengas, pero lo que sí te puedo decir es, ora para que el Señor te ayude a reír y a tener paz en medio de esa situación.
Por último, te animo a que no dejes de sonreír, pues Dios ama verte hacerlo.
Mil bendiciones ♥️
El diccionario define la paciencia como la actitud que lleva al ser humano a poder soportar contratiempos y dificultades para conseguir algún bien.
Por otro lado, la Biblia nos dice que la paciencia es parte del fruto del Espíritu Santo (Gálatas 5: 22) teniendo en cuenta estas dos definiciones, el mejor consejo que te pueden dar es sé paciente en medio de toda prueba.
Sé que suena cliché, pero es de las mejores cosas que podemos hacer, porque hay cosas que simplemente no dependen de nosotras, sino de otros o de Dios, y lo mejor que podemos hacer en esos casos es mantener la calma, y confiar en que los planes de Dios son mejores que los nuestros (Jeremías 29:11).
Ahora debes tener presente que la paciencia es algo que se forja en medio de la prueba, del fuego y que será algo doloroso, así que mi consejo es que te aferres a Dios, a su palabra, pues solo así saldrás al otro lado, más fuerte, madura y sabia.
Otro consejo que te puedo dar es rodéate de las personas correctas, personas que no solo te brinden ánimo, sino que levanten tus brazos en oración, que estén ahí para darte un abrazo, una palabra de exhortación, personas que aviven tu fe.
Por último, bloquea toda palabra que vaya en contra de las promesas que Dios te dé para tu prueba, cada vez que el desánimo, la duda, la incredulidad y el miedo vengan, lleva todo eso a la cruz las veces que sea necesario, y clama al Espíritu Santo para que avive tu fe, la esperanza y te dé su paz y paciencia para seguir adelante y no desfallecer.
Finalizo diciendo que aunque las pruebas son algo difícil de afrontar, no son para siempre, tienen un fin y son más de afrontar agarradas de la mano de Dios y rodeada de personas que aviven tu fe.
️
Mil bendiciones ♥️️
Cuando era niña y estaba en la primaria, en mi clase de artes plásticas, cada cierto tiempo nos ponían hacer cosas con arcilla, era muy divertido. Recuerdo que para darle forma a la arcilla debíamos tener las manos mojadas, para manipularla mejor, teníamos que darle forma lo más pronto antes que esta empezara a secarse y ponerse dura.
El recordar esta experiencia de mi vida, me permite poder visualizar como Dios como el gran alfarero, nos pone en el torno y nos va moldeando, en sus manos somos barro, que necesita se le dé forma, pero esta forma Dios nos la va dando por medio de sus manos y herramientas, que en nuestra realidad vendrían siendo las personas y situaciones que llegan a nuestra vida, y cada una de estas va sacando lo que no sirve, lo que estorba e impide que tengamos el diseño específico que el Señor desea tengamos.
A lo largo de mis 34 años he pasado tantas veces por el torno de Dios para ser moldeada una y otra vez, algunas veces ha sido más dolorosas que otras, unas casi no he sentido la prueba, pero en medio de cada una de ellas, no solo he visto el amor y fidelidad de Dios, sino el propósito de ser pasada por el torno.
Hace unos meses tuve que pasar nuevamente por ese torno, para soltar cosas que estaban tomando el lugar de Dios, mentiras que creí por mucho tiempo, expectativas y muchas otras cosas, hoy puedo ver porque era necesario, porque Dios deseaba darme algo bonito, que superara todo lo imaginado, de esto les hablaré en otra ocasión, así que está atenta.
Por último quiero decirte que puede ser que ahora mismo estés pasando por una situación difícil, que te esté generando mucho dolor y preguntas, pero si Dios la permitió, créeme que es con el propósito de hacer de ti la mujer que él determinó hace mucho tiempo fueras, solo confía, descansa y aférrate a él.
Mil bendiciones ♥️️
¿Y a dónde se fue mi Fe?
Esta fue la pregunta que me hice hace 7 meses aproximadamente, cuando después de orar y pedirle a Dios un milagro de sanidad, falleció por quien oraba. No es la primera vez que me pasa, que clamo a Dios por un milagro y mi fe es golpeada.
Con el pasar de los años he aprendido a levantarla, he aprendido que ella no depende de si se cumple o no el milagro, si llega o no lo que estoy esperando.
Todos conocemos y en ocasiones hemos parafraseamos el siguiente versículo para recordar a nuestra mente que significa la fe.
Es pues, la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1 RVR60
Y sí que la fe tiene mucho valor en mi vida. Mi fe es la que me ha mantenido aferrada a Dios, a su palabra, a ver a la gente con ojos de amor por encima del enojo de cuando como seres humanos fallamos. Cuando mi fe ha sido golpeada y tengo enojo con Dios (si me he enojado con Dios y no está mal, porque luego me reconcilio) es cuando más me aferro a su palabra, para encontrar el consuelo, el amor y la bondad que necesito en medio del proceso.
Cuando enfrentamos momentos difíciles, a veces sentimos que nuestra fe mengua, o es golpeada, o sentimos frustración por no obtener ese milagro, en medio de ello he aprendido a amar la voluntad de Dios, y aceptar que yo tengo deseos y anhelos en mi corazón, pero también está la voluntad de Dios que es agradable y perfecta, de pronto al inicio nos cuesta entenderla, pero más que nadie Dios sabe de qué manera sucede todo. Incluso las cosas difíciles nos ayudan para crecer y fortalecer nuestra fe.
A través de la fe muchos hemos visto la mano de Dios actuar sobre nuestras vidas, no esperes ver un súper milagro para que tu fe crezca, vive con tu fe aún en lo pequeño que Dios hace en tu vida todos los días. Aunque lleguen momentos difíciles para nuestra fe, siempre Dios estará con nosotros para fortalecernos y levantarnos.
Hoy que nos lees y sientes que tu fe ha disminuido o sientes que la perdiste, te invito a que te acerques a Dios, le abras tu corazón y puedas expresar desde tu interior lo que sientes, clama a Dios porque tu fe aumente. Un abrazo y muchas bendiciones.
Un feliz fin de semana te deseo.
La fe es definida en la Biblia como la confianza y certeza de lo que se espera y no se ve, por otro lado, podemos definir que la ansiedad es imaginar lo peor de cada situación, lo cual nos lleva a la desconfianza de eso que esperamos y no vemos.
Teniendo esto presente, imagina que la fe y la ansiedad son los dos mejores luchadores de boxeo en el planeta, los cuales se enfrentan en el ring de tu mente y corazón, cada vez que pasas por una situación de gran importancia.
Y tú, en vez de apoyar a la fe, apoyas a la ansiedad, al hacerlo la fe va menguando hasta que cae noqueada en el ring, y la ansiedad victoriosa, empieza a hacer desastres en tu vida, hasta el punto de alejarte por completo de Dios.
Querida amiga, Dios quiere que recuerdes hoy y siempre que él conoce desde el principio el final de cada situación en tu vida, él quiere que confíes en él, que recuerdes, que cada día sus misericordias son nuevas y que la gracia que necesitas para enfrentar cada día viene de él y solo de él.
Es la fe la única capaz de vencer a la ansiedad, y para hacer que esta se fortalezca, tenemos un manual lleno de instrucciones, promesas y palabras de ánimo, que al vivir conforme a ellas es lo que impide que la ansiedad crezca en nuestros corazones.
Ten presente esto: “En un mismo corazón no pueden habitar juntos la ansiedad y la fe”. Patricia Acebal de Saladin.
En este día, coloca sobre el Señor tu carga y confía en Él.
No sé si recuerdas la historia de Marta y María, hermanas de Lázaro, una andaba afanada y turbada con las tareas del hogar y la otra decidió sentarse a escuchar a Jesús (lee Lucas 10:38-42).
Al ver Jesús que Marta estaba afanada le dijo: “afanada y turbada estas con tantas cosas, pero una sola cosa es necesaria”, eso necesario que Jesús menciona es sentarnos a mirarlo a él, postrarnos en su presencia, a adorarlo, reconociendo que él es Soberano y tiene el control de todas las cosas, que nuestro futuro está en sus manos y nada puede frustrarlo, esto es vivir por fe.
Sé que la ansiedad llegara a tocar a la puerta de nuestras vidas, pero es ahí donde debemos recordar que Dios es más grande, más poderoso que cualquier circunstancia y si él está con nosotros, quien en contra de nosotros.
Hoy querida amiga cierro haciéndote una invitación, escoge estar del lado de la fe, no dejes que la ansiedad gane.
Un feliz fin de semana te deseo.
Mujeres hermosas, en el dia de hoy tenemos una invitada en nuestro sábado de reflexiones, ella es cartagenera, administradora de empresas, emprendedora, pero sobretodo una mujer temerosa del Señor, ella es Ana Lucia González de @luzysal.co
Gracias Ana Lucia por aceptar la invitación y compartirnos de lo que Dios ha depositado en tu corazón, el Señor bendiga tu vida, tus sueños, proyectos y familia, sin mas preámbulos las dejo con Ana Lucia.
Sé que quizá al leer este título podrás sentirte un poco desconcertada, pero déjame decirte que, si recibiste a Jesús en tu corazón, tú tampoco eres de este mundo. Antes de empezar a escribir estas líneas, quise anotar que era la “paz” para mi según lo que el Señor ha venido hablando a mi corazón a lo largo de estos años y contrastarlo con el significado de algunos diccionarios, ratificando que los más de 15 puntos no era precisamente lo que decía la Real Academia Española. Así que, querida amiga, te invito a que descubras conmigo de cuál es la paz verdadera, aquella que sobrepasa todo entendimiento.
Desde que conocí a Dios, he vivido muchos procesos pero siempre había podido seguir viendo a Jesús en medio de la adversidad, de hecho muchas personas conocidas o desconocidas constantemente me decían “tú me das o me inspiras mucha paz”, lo irónico es que este 2021 se puede decir que fue un año de inestabilidad emocional para mí, luego de la muerte de una persona demasiado importante y a quien veía a diario, empecé a experimentar ansiedad, no podía dormir al tener la imagen de mi abuela fallecida en mis piernas sin poder hacer nada para que volviera y despertaba cada mañana con la sensación de que algo malo podía ocurrir, sin ganas si quiera de pararme de la cama, aunque la verdad a los 10 minutos ya estaba dando la cara al mundo y a las responsabilidades como si nada pasara ¡Nadie se daba cuenta de cómo me sentía, ni yo misma! De hecho, la única forma de volver en sí, fue porque durante esos meses empecé a vivir mi mayor miedo, no podía orar, no me salían las palabras, no me salían lagrimas ¡Cada día me sentía más lejos de Dios! Sólo podía pensar “Papá, ¿Por qué no te siento? ¿Cómo voy a vivir sin ti? ¿Cómo voy a andar sin tu dirección? ¿Qué voy a hablar a otros si no te estoy escuchando a ti?” “Te extraño y necesito tu abrazo”. Recuerdo que hasta me moví de ciudad buscando cambiar de ambiente, pero al final de todo pude ratificar una vez más que la paz y el gozo no lo encontramos en algo, en un lugar, sino en alguien ¡En la persona de Jesús!
Por lo que mi primer punto, es para recordarte que la paz no es ausencia de problemas sino la presencia de Cristo en nuestras vidas, en Gálatas 5:22 se describe a la paz como uno de los frutos del Espíritu Santo, es decir, como el resultado de pasar tanto tiempo con él en comunión y en intimidad, que todas sus cosas buenas se nos terminan pegando, es ese sello que confirma al mundo quién habita en nosotros porque pueden ver Su paz reflejada en nuestra mirada.
En un segundo punto, la paz también puede traducirse en nuestra absoluta confianza en Dios que aprendemos a descansar en él. Creo que no hay mejor historia que pueda ilustrar esto que Pedro caminando sobre las aguas en medio de una tormenta abismal, pero con su mirada puesta en Jesús y ¿qué pasó cuando apartó la mirada? empezó a hundirse. Cuando tenemos la revelación que el Dios que creó los cielos y la tierra, quien es mi Papá, quien dio su vida por mí y quien también es el autor de cada uno de mis días, todo cambia, podemos vivir con la confianza en que no importa lo que nuestros ojos naturales vean, mantendremos nuestra mirada puesta en Cristo, sabiendo que los finales en él siempre son buenos, en que él ha diseñado un futuro lleno de esperanza y que su propósito en nuestras vidas se cumplirá. De hecho, quiero enumerarte sólo algunas de las tantas razones por las cuales podemos día a día descansar y entregarle nuestras cargas a él:
Jesús venció al mundo. “Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.” Juan 16:3
Él preparó un futuro lleno de esperanza para sus hijos. “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” Jeremías 29:11
Lo que él ha prometido tus ojos lo verán. “Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que se arrepienta. ¿Lo ha dicho El, y no lo hará?, ¿ha hablado, y no lo cumplirá?” Números 23:19
Nunca nos abandonará. “¡Así que sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni sientas pánico frente a ellos, porque el Señor tu Dios, él mismo irá delante de ti. No te fallará ni te abandonará” Deuteronomio 31:6
No nos hará falta nada. “Ya no se preocupen por lo que van a comer, o lo que van a beber, o por la ropa que se van a poner. Solo los que no conocen a Dios se preocupan por eso. Ustedes tienen como padre a Dios que está en el cielo, y él sabe lo que ustedes necesitan.
» Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten.” Mateo 6:31-33
Terminando con la historia, descubrí que la razón por la cual Dios había estado en silencio es porque yo misma no había reconocido que necesitaba su ayuda y darle el acceso a mi corazón para transitar ese dolor juntos, y es que nunca vamos a encontrar estabilidad o paz interior si hay áreas de nuestra vida que no hemos expuesto a la luz de Jesús para que él pueda entrar y ayudarnos a sanar o a limpiar. Por eso, la paz como fruto también es el resultado que en nuestra comunión con el Espíritu Santo le permitamos entrar a cada rincón de nuestra vida para que él nos ayude a ponerlas en orden acorde a la voluntad de Dios, forjando un corazón puro y libre de cargas.
Concluyo nuevamente que la verdadera paz no es de este mundo, porque sencillamente proviene del Espíritu Santo, se posa sobre corazones que han sido diseñados en el cielo ¡Sus hijos! y sobrepasa todo el entendimiento humano.
“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.”
¡Deseo con todo mi corazón que la puedas experimentar!
Con amor, Ana Lucía.
Mateo 8:23-24 dice: “Luego Jesús entró en la barca y comenzó a cruzar el lago con sus discípulos. De repente, se desató sobre el lago una fuerte tormenta, con olas que entraban en la barca; pero Jesús dormía”.
Mujeres hermosas, imagínense esa escena, Jesús dormía mientras una gran tormenta se desarrollaba a su alrededor, obviamente los discípulos se asustaron y salieron corriendo a despertarlo.
Este suceso me hace recordar que, en tiempo de tormentas, desiertos o pruebas, como lo quieras llamar, muchas veces solemos asustarnos tanto por lo que ven nuestros ojos o por lo que imaginamos pasará, que olvidamos que Jesús esta en la barca con nosotras y por ende no deberemos temer, pues si confiamos en él, si tenemos nuestra fe en él, nada podrá tocarnos.
Este año una tormenta se levanto en mi familia, una de las hermanas de mi mamá fue diagnosticada con cáncer de páncreas, pasamos meses orando, apoyándola en su tratamiento, no fueron días fáciles, teníamos miedo, pero confiábamos en que Dios podía sanarla, pero también sabíamos que podía llevársela, finalmente el 1 de octubre, después de meses de batallar, mi tía partió con el Señor, no sabemos porque Dios no la sano, pero lo que si sabemos es que dejo de sufrir.
Mi tía es un ejemplo de como el amor puede darte las fuerzas para sacar a adelante sola a sus hijos, para luchar contra una enfermedad cuando tienes miedo; la extrañamos mucho, pero en medio de la tormenta que pasamos como familia, en medio de los meses de su tratamiento contra el cáncer, pudimos ver como con cada ola que se levantaba, Dios mismo la calmaba y nos daba la fuerza para seguir esperando, para seguir orando, si bien no ocurrió lo que anhelábamos, pero puedo decirte que en medio de algo tan difícil como es ver a un ser querido luchar contra el cáncer vimos a Dios en la barca y mantener la paz aun a pesar de la tormenta que nos rodeaba.
No se porque tipo de tormenta estés pasando, pero te animo a que no dejes que el miedo, tu mente, lo que el enemigo te susurra o el mundo dice, te hagan perder la confianza y la fe que Dios te da, pero sobretodo la paz que él te llevara a experimentar en medio del proceso, recuerda que no estas sola, Jesús esta en la barca, descansa en él.
Finalizo diciéndote que mi oración para ti que me lees, es que el Espíritu Santo te llene con la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento y te de la fuerza para seguir avanzando aun en medio de la tormenta, que puedas ver que en tu barca esta Jesús a tu lado, diciéndote, no temas, aquí estoy.
Un feliz fin de semana les deseo.
Chicas, no se cuantas de ustedes han experimentado la paz de Dios, esa que sobrepasa todo entendimiento, pero puedo decirles que yo la he experimentado varias veces en mi caminar con él.
Una de esas fue cuando decidí renunciar a mi empleo como arquitecta en una empresa en la que estuve por casi tres años, la verdad es que tome la decisión en un momento de mucha presión y rabia, pero una vez esas emociones pasaron, mi corazón estaba tranquilo porque en el fondo de mi corazón sabia que había llegado el tiempo de salir de ahí y dirigir mi camino hacia un nuevo rumbo, pero no lo había hecho por miedo e inseguridad; meses antes de renunciar estaba buscando empleo en otras empresas, pero no me atrevía a soltar lo que tenia por miedo a quedarme sin nada, y es que pensaba que si dejaba lo que tenia era igual a experimentar intranquilidad financieramente hablando, es decir que mi empleo me daba paz y seguridad, cuando mi paz y seguridad debe provenir de Dios.
Una vez que renuncie pasaron casi tres meses para volver a laborar en otra empresa y después de ahí fue que me quede sin empleo hasta el dia de hoy, y la verdad al principio no fue fácil, pero hoy puedo ver que necesitaba realmente experimentar la paz de Dios en toda su plenitud, no te niego que he tenido días de crisis, pero la mayor parte del tiempo Dios me ha dado la tranquilidad en medio de mi espera, me ha suplido e incluso me ha dado mas de lo que esperaba, y es que mi paz viene de él, de obedecerlo, de creerle, de confiar en sus promesas.
Filipenses 4:6-7 dice: “Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (RVR 1995)
No debemos estar angustiadas, afanadas o preocupadas por nada, debemos poner todas nuestras cargas, dudas, temores, sueños y planes en manos del Señor, dándole gracias por lo que ha hecho y lo que hará y es así que experimentamos su paz, este tiempo sin laborar Dios me ha enseñado a depender completamente de él, a obedecerlo confiando en que sus planes son mejores que los míos, a dar mas pasos de fe, a dejar los miedos a un lado, pero sobretodo a que todo lo que necesito él me lo dará a su tiempo, en medio de mi espera he experimentado la paz del Señor a un nuevo nivel.
Hoy tengo la dicha de desempeñarme en un área distinta a mi profesión (ahora creo contenido par otros), este año hice un cambio de 180º en mi área laboral y después de meses esperando, orando y creyendo, estoy recogiendo frutos y en medio de ellos mi corazón se llena de gozo porque se que es obra de Dios y de mi fe, confianza y trabajo duro.
No se porque situación pasa hoy en tu vida, pero te animo a que te aferres a aquel que puede darte paz en medio de la dificultad, de la espera, solo tienes que escucharlo, creerle, confiar en él y obedecerlo.
Un feliz fin de semana les deseo.
Chicas, en este día nuestra invitada es una colombiana a la que tengo un tiempo de seguir en redes, cada cosa que comparte sin duda es de edificación, cuenta con un emprendimiento de organización de eventos y es la creadora de “That Piece of Cake”, con ustedes Liz Botero.
El rechazo es algo que cala profundo en nuestro corazón. El rechazo causa heridas aun cuando nuestro orgullo se niega a aceptarlo. El rechazo es algo por lo que todos los seres humanos hemos pasado e incluso muchas veces lo aceptamos cuando el primer ser en rechazarnos somos nosotros mismos. Aún recuerdo el gesto de desprecio que una profesora me hizo a los 4 años de edad por tenerle miedo al agua y no querer continuar en clases de natación. Recuerdo también el rechazo de mi padre por mi fe (aunque eso ha cambiado: hoy ambos estamos locamente enamorados de Jesús para la gloria de Dios). Recuerdo en el colegio ser rechazada y burlada por diferentes aspectos de mi apariencia física y ni se diga en las relaciones interpersonales, muchas veces he sentido como personas me alejan de su vida. ¿Qué acaso eso no es rechazo? Lejos de que sientas lástima por mí, -porque son cosas que Dios ya ha sanado- al contarte estas historias quiero que entiendas que TODOS nos hemos encontrado alguna vez en la vida, en el paredón del rechazo y estar ahí duele, aunque digas lo contrario; Pero bien dice el popular dicho: “nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo”. Lo que quiero que entiendas es que los seres humanos estamos tan dañados estando lejos de Dios, que nos es fácil rechazar a otro ser humano y nos es difícil acogerlo en amor, aceptando nuestras diferencias. Ahora, aceptando esa humanidad, pretendo que, aunque el rechazo llegue en algún momento a tu vida y duela, no le permitas causar heridas profundas que dañen tu corazón. Todo llévalo todo a la cruz.
David fue un gran personaje de la biblia; Un ser lleno de virtudes y también lleno de muchos defectos, pero a pesar de todos estos defectos fue un hombre conforme al corazón de Dios. David fue el rey de Israel, el mejor rey en la historia de este reino, pero antes de ser ungido como tal, fue rechazado por su propio padre. Es más, cuando Dios le dice a Samuel (el sacerdote) que unja a David como futuro rey, Samuel también duda en su corazón que David pudiera ser rey pues se veía un joven débil, pastor, el menor de nueve hermanos. Nada que ver con lo que se supone que un rey debería ser. Pero la respuesta de Dios a Samuel fue clara: “No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Dios no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” Aun cuando todos veían la debilidad y lo pequeño de David, Dios abrazó lo que para otros eran debilidades y vio en lo profundo de su corazón. Dios abrazo a David tal y como era sin más y menos. Dios vio en él lo que otros no veían, Dios ve en ti maravillas que ni siquiera tu reconoces, pero Él te quiere mostrar.
David manifestó: “Aunque mi padre y mi madre me dejaran con TODO, Dios me recogerá”. David conoció a Dios de una manera cercana y lo vio como su Padre, pero quiero que te fijes en la palabra TODO. Dios te abraza y te recibe en sus brazos con TODO lo que tienes y lo que eres. Él ama como te ves, Él ama tu esencia, Él ama tu diseño original, ¡TÚ ERES DISEÑO DE DIOS!, Él te recibe tal y como eres y no hay rechazo alguno de Él para ti. Tú eres su hermosa creación y aunque algunos no lo vean eres aceptada por el REY DEL UNIVERSO.
Por otro lado, tenemos la historia de Ana. Ana fue una mujer rechazada, que sufrió de burla y fue marginada por la otra mujer de su esposo y aún por ella misma. Porque tristemente algunas veces la primera persona de la que recibimos el rechazo es de nosotros mismos, somos expertos en auto sabotaje. Ana no podía tener hijos y dar hijos en aquella época era uno de los objetivos más grandes de una mujer. Ana sufrió el desprecio de Penina quien si podía darle hijos a su esposo y dejó que esta situación calara profundo en su corazón cayendo en una profunda depresión. Las palabras de su enemiga se hicieron más fuertes que la voz de Dios. Afortunadamente Ana corrió al Señor y en su misericordia, Dios sanó su corazón la llenó de gozo y después le concedió el deseo de ser madre. En un profundo proceso de dolor Ana decidió buscar a su Padre para escuchar lo que Él tenía que decir.
Y hay otra historia en la biblia, de Aquél que fue menospreciado en aquel entonces y hoy sigue siendo rechazado y menos preciado por muchos. JESÚS; “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de Él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.” Jesús conoce perfectamente lo que sientes cuando te enfrentas al rechazo. A Jesús le sigue doliendo que hoy en día muchos le demos la espalda. Pero Jesús no dejo de creer en quien Él era, en su ministerio y en su misión. ¿Por qué? porque Él estaba atento a la voz de su Padre. La boca y nuestra mente replica lo que el oído escucha. ¿Qué voz estás escuchando tú?, cuando recibas rechazo por favor no abras tu corazón a palabras que tal vez vienen de otro corazón herido. El rechazo nace de nuestra incapacidad de amar, de la incapacidad de ver la profundidad del corazón del otro y el enemigo lo primero que quiere dañar es nuestra identidad. Hoy quiero recordarte algunas cosas que Dios dice de ti. Hoy quiero hacer eco de la voz que si debes escuchar: la voz de Dios.
Querida Hija, no sé qué te han dicho o que mentiras has escuchado, pero hoy te quiero recordar que aún antes de que fueras concebida yo ya había pensado en ti, yo mismo te puse nombre y te cree amándote y con el fin de cumplir sueños y propósitos que aún tú no te imaginas. Lo di todo por ti para que tu vivieras una vida plena, sabiendo que yo tengo el control de todo y que te cuido como a nada en mi creación. Yo te escogí, Yo te vestí de realeza, Yo te escogí para que fueras portadora de mi luz, Yo te hice hija mía y te compré a un precio muy alto porque vales todo para mí y me deleito contigo. Yo escucho cada cosa que sale de tu corazón, lo conozco mejor que tu misma y quiero mostrarte cómo en lo que tú piensas que eres débil yo me puedo glorificar para que otros me vean a través de ti porque tú eres mi precioso tesoro e instrumento valioso. La niña de mis ojos. Déjame escribir la historia de tu vida, déjame mostrarte lo valiosa que eres, en mí que soy el rey del universo no encontrarás rechazo. Me llevaré todo tu dolor como aguas que pasaron, hoy toco a tu puerta y si me dejas entrar, cenaré contigo y te mostraré cosas grandes y ocultas que aún no conoces. ¡Te amo! Abba.
Así que después de escuchar lo anterior, cuando vengan esas mentiras acusadoras podrás decir con toda tranquilidad: ¡Hoy no Penina!
Gracias Liz, por esa reflexión que nos compartiste, bendigo tu vida y el ministerio que Dios ha puesto en tus manos, un abrazo y bendiciones.
Un feliz fin de semana les deseo.
El rechazo a otros o sentirse rechazado es realmente algo complejo que no todas las personas enfrentamos, quizá inicia cuando pensamos diferente a los demás o no hacemos parte del círculo más cercano. Ciertamente es un tema delicado, porque tanto la persona que es rechazada sufre como el que rechaza, obviamente sufre más quien es rechazado, pero personalmente pienso que quien rechaza sufre también porque se da mala vida y se condiciona a no conocer a otras personas con un pensamiento diferente, como seres humanos no nos gustan las diferencias evidentes, es muy fácil realzar el punto negro en la hoja blanca o apartar al que no hace lo mismo que nosotros y ciertamente es un gran error, porque no sabemos cuándo esa persona puede ser de ayuda en nuestras vidas.
Cuando rechazamos perdemos tiempo, energías y oportunidades de conocer a nuevas personas.
El sentimiento de rechazo nos puede afectar a tal manera que puede herir nuestra autoestima. Quizá suene fácil, pero hay que hacer a un lado esos tratos, pensamientos y actitudes de quienes nos rechazan.
En la biblia encontramos muchos momentos donde la gente rechazaba a otros y Jesús por el contrario los amaba y les brindó ayuda.
Personalmente pienso que cuando rechazamos estamos sacando a flote algo interno que debemos buscar la manera de cambiar.
Mi consejo para ti que nos lees y te has sentido rechazada, té ánimo a qué no le des rienda suelta a esos pensamientos por el contrario te invito a orar por aquellos que te rechazan.
Y para ti que en algún momento haz rechazado a alguien te invito a que puedas reflexionar y si es posible pedir perdón a aquellos que has lastimado con tu actitud; eso traerá paz a tu corazón, y pídele a Dios que te ayude a mejorar eso que te lleva a rechazar a otros.
Un feliz fin de semana les deseo.
Chicas la semana pasada mientras organizaba y creaba el contenido de esta semana, recordé que algunas no conocen mi testimonio, no saben cómo conocí al Señor, así que me pareció que esta era la oportunidad de compartirlo.
Hace 12 años un día de amor y amistad (la versión de san Valentín en Colombia) Jesús me rescato de la celda de soledad, tristeza y baja autoestima con la que lidiaba desde mis 6años de edad, llegue a esa celda después de haber enfrentado por primera vez el rechazo, por simplemente usar lentes, recibí tantas burlas que mi reacción ante ellas a parte del llanto fue levantar un muro “para protegerme” de aquellos que no podían ver que yo era una niña que buscaba hacer amigos y disfrutar de su compañía, recuerdo que tras de ese muro que levante, se escondía una niña con preguntas e ideas de que no era valiosa, hermosa o especial porque sus compañeros la veían raro o se reían de ella; con el tiempo hice algunos amigos pero pensaba que no era suficiente, siempre me sentí rechazada por mi aspecto y por destacar en los estudios, pero hoy entiendo que fueron mis pensamientos errados los que me llevaron a esa introversión y timidez; los años pasaron y cuando me empezó a gustar un chico, nuevamente fui rechazada, y con esto afirmaba la idea de que era por mi aspecto, esto hizo que mi autoestima se afectara más y más, ahí empecé a tener ideas de que nunca nadie me amaría, que siempre sería rechazada, con esos pensamientos llegaron las voces que me decían que lo mejor sería acabar con mi vida y así parar con el dolor que sentía, por mucho tiempo las escuche pero siempre pensaba y si lo hago que pasara con mi familia, los únicos que me aceptan, gracias a Dios nunca hice nada contra mi vida.
Llegaron los años de la universidad y aun luchaba con ideas generadas por el rechazo, pero Dios tenía un plan y ese 19 de septiembre del 2009 Jesús entro en mi vida, me rescato y me mostro que era aceptada no solo por él sino por Dios Padre y el Espíritu Santo, que era muy amada por ellos y que fui creada con un propósito, con el tiempo Dios me fue mostrando que no solo era aceptada en la familia de la fe, sino que a mi alrededor había mucha más gente que me amaba y aceptaba con todo y mis errores, no he vuelto a escuchar esas voces que me decían que atentara contra mi vida, me he vuelto a enfrentar al rechazo de una manera distinta, pero hoy entiendo que es algo que no se puede evitar pero que puedo enfrentar de un modo distinto.
Ya perdí la cuenta de cuantas empresas me han rechazado al enviar mis hojas de vida, de cuantas personas que he conocido no me han permitido ser su amiga, pero gracias a Dios me he levantado de cada uno de esos rechazos y hoy trabajo en mi mente para cada vez que vengan pensamientos negativos sobre lo que significa cada rechazo, poderlos reprogramar y verlos bajo la perspectiva de Dios.
Hoy ante el rechazo busco sacudir mis pies y seguir adelante, tomar lo bueno que pueda aprender de él y dejar atrás lo malo, te animo a que con ayuda del Señor tú puedas hacer lo mismo.
Recuerda, eres amada, eres aceptada por aquel que te creo.
Un feliz fin de semana te deseo.
Chicas creo que en varias oportunidades les he contado que la primera vez que me enfrenté al rechazo fue cuando tenía 6años y fue por mis compañeros del colegio, fui rechazada por lucir diferente, por usar lentes, recuerdo que los sobrenombres llegaron y debido a eso no quería usar mis lentes, me sentía fea, sola y muy triste.
Años después volví a ser rechazada esta vez por el chico que me gustaba, pensé que no era lo suficientemente bonita o valiosa, por ultimo he sido rechaza tantas veces por empresas por no tener la súper experiencia o no manejar todos los programas de diseño arquitectónico, si no tuviera mis ojos puestos en el Señor, creo que estaría deprimida por causa de tanto rechazo.
Hay algo que es cierto, el rechazo trae dolor, rabia e incluso desanimo, pero la verdad es querida amiga que la misma palabra dice que este mundo pasaríamos dificultades y una de esas es enfrentar el rechazo, el mismo Jesús lo enfrento cuando fue rechazado por sus propios hermanos y pueblo por no verse como ellos creían seria el Salvador, esto lo puedes ver en los evangelios.
Así que querida amiga en este mundo seremos rechazadas, pero está en nosotras el que haremos con ese rechazo, como lo enfrentaremos y en quien pondremos nuestra seguridad.
Si algo he aprendido del rechazo es lo siguiente: “El mundo me rechazara por lo mínimo o lo más extraño, pero Dios por el contrario me acepta, me ama y abre sus brazos para sanarme y darme la visión correcta para enfrentar ese rechazo.”
Querida amiga he aprendido del rechazo que:
No soy moneda de oro para caerle bien a todos, así que debo aceptarlo, sacudir mis pies y seguir.
Que mi identidad no está determinada por que las personas me rechacen o no, sino por lo que Dios dice que soy.
Que mi valor no está en si soy o no rechazada por el mundo, sino por aquel que me acepto a pesar de mis pecados.
Que cada lugar o persona que me rechaza, no me rechaza a mi sino al Señor que mora en mí y son ellos los que pierden.
Que cada rechazo laboral, es un escalón hacia el lugar correcto.
Que el dolor del rechazo me muestra algo en mí que debo entregar al Señor, alguna herida o raíz de algún sentimiento que aún permanece en mí.
Estas son algunas cosas que he podido aprender del rechazo, la verdad no me gusta enfrentar las circunstancias del rechazo, pero hoy entiendo que cuando las tengo enfrente, hay una manera correcta de sobrepasarlas y es con ayuda de Dios nuestro Señor.
No sé por qué tipo de rechazo has pasado, como los has enfrentado o que has aprendido de él, pero sea lo que sea, hoy quiero decirte que hay uno que entiende tu dolor, que puede sanarte y que está a una oración de distancia para ayudarte y mostrarte que él nunca te rechazara, y esa persona es Jesús.
Un feliz fin de semana te deseo.
Si alguien nos preguntara ¿Cuántos han pasado por alguna prueba en su vida? casi todas diríamos YO, no solo por ese tiempo al cual llamamos días malos, sino que hemos pensando que nunca terminaría ese desierto, que nos golpea tan fuerte y de las que muchas veces no estamos preparados para caminar.
Quiero contarles que tuve la gran bendición de conocer a Dios desde que tenía 3 años de edad por medio de mi abuela paterna que me llevaba a la Iglesia, realmente que ha sido el inicio para un encuentro especial entre Dios y yo. Sin embargo, en mi familia nuclear no pasaba eso; he vivido por más de 30 años con un padre que sufre de alcoholismo, donde toda mi niñez y adolescencia le vi maltratando a mi madre física y psicológicamente, muchas veces me ha tocado acariciarla con el rostro lleno de sangre y sin entender que estaba pasando.
En la iglesia hemos escuchado muchas veces que Dios es amor, que tiene planes de bien y hace grandes milagros; yo perdí la cuenta de tantas oraciones que realicé para que papá cambie y por no ver más a mamá llena de resentimiento y dolor guardado en el corazón. Ese tiempo escuché este versículo “…Les espera una alegría inmensa, aunque tienen que soportar muchas pruebas por un tiempo breve. Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica…” 1 Pedro 1: 6 -7.
¿Alegría? ¿de dónde? ¿Estás viendo mi situación y mi dolor? En mi desierto de prueba comencé a endurecer mi corazón y cuestionar a Dios, pensé que no me escuchaba y no le importaba mi dolor. Me estaba dando por vencida y perdiendo la fe, algo de lo que Dios me pedía fortalecer. Estoy segura que no solo a mí me ha pasado, muchas nos podemos identificar con ello, porque nuestras fuerzas humanas se acaban rápido, pero la de Dios siempre permanece. En Hebreos 2:18 dice “Debido a que él mismo ha pasado por sufrimientos y pruebas, puede ayudarnos cuando pasamos por pruebas.”; que gran promesa Dios nos da, un día me senté a observar la cruz y su muerte, recordé todas las enseñanzas de mi escuela dominical y su voz me decía “Mi niña este no es el plan que yo tengo para tu vida, quiero que te agarres más fuerte de mi mano y caminemos juntos”. Sí, Dios nos habla y lo escuchamos cuando somos sensibles a su voz, cuando dejamos atrás ese corazón endurecido.
Es ahí donde entendemos que hay toques tan especiales de Dios que te llevan con cuerdas de amor hacia él nuevamente, ese que no se rompe fácilmente; sino que te permite engrandecer tu fe y caminar por el proceso del desierto. Ese tiempo de prueba lleno de sufrimiento yo no lo entendía; pero tenía que hacer un cambio, comencé a orar nuevamente por mi padre y mejorar mi actitud, que ya no reflejara dolor sino amor por él, tenía que ser obediente al mandamiento de “«Honra a tu padre y a tu madre» …” Efesios 6:2. A pesar de lo que era mi padre, yo tenía que amarlo, honrarlo y ayudarlo. No fue fácil y no es fácil, pero con el amor se fueron los maltratos. Para Dios nada es imposible y lo he visto. Para que las pruebas sean superadas, también tenemos que hacer cambios.
Los años me ayudaron a ser fuerte, a sentir más amor por el prójimo y temor de Dios; algo mejor Dios tenía preparado especialmente para mí. Me convertí en una profesional de Psicología y en el camino he podido ayudar a muchas familias, sobre todo a niños y adolescentes, donde en sus hogares han sufrido violencia, separación o una crianza inadecuada. Así se va cumpliendo el versículo “Él nos consuela en todas nuestras dificultades para que nosotros podamos consolar a otros. Cuando otros pasen por dificultades, podremos ofrecerles el mismo consuelo que Dios nos ha dado a nosotros. 2 corintios 1:4
Amiga, no sé por la prueba que estés pasando actualmente, pero quiero decirte que ese desierto pronto pasará, aunque sientas que el dolor es muy profundo agárrate fuerte de la mano de Dios. Quizás el camino de la prueba difícil nos haga dudar o alejarnos de él, pensando que no nos escucha o no hacemos nosotras lo suficiente para mejorarlo; hebreos 4:7b dice «Cuando oigan hoy su voz no endurezcan el corazón». Es tiempo de ser sensible a la voz de Dios y escuchar los planes increíbles que él tiene para nosotras, que lo que hoy ves dolor mañana será tu alegría.
¿Qué puedes hacer en tiempos de pruebas?
1. Orar: A través de la oración podrás estar conectada a la fuente de vida.
2. Lee la Biblia: Nuestra vida espiritual en debilidad necesita ser alimentada de la palabra de Dios y así conocerás las promesas que Dios tiene para ti.
3. Fe: Cree que Dios puede hacer posible lo que tus ojos ven imposible.
4. Comparte: no te sientas sola en las dificultades, siempre busca amigos que puedan orar contigo y poder hablar de lo que te sucede. Recuerda que es mejor dos que uno.
“Una palabra final: sean fuertes en el Señor y en su gran poder. Pónganse toda la armadura de Dios para poder mantenerse firmes…”. Efesios 6:10
Hoy oro para que sientas cada día el abrazo de Dios y en las pruebas del camino también sientas sus pasos junto a ti.
Con amor, tu amiga Meyci Arellano.
El tan temido fracaso, que fuera de nuestras vidas sin él.
Tanto le tememos, pero nos hace crecer de una manera que no tenemos idea. Desde siempre he escuchado que el fracaso es lo peor que nos puede pasar en la vida, pero abiertamente te digo que fue lo mejor que me paso en uno de los peores momentos de mi vida.
Que genial seria que emprendiéramos un proyecto y nos fuera bien en el primer intento, en nuestros proyectos debemos probar, pero tener presente que dentro de este encontraremos el fracaso como una opción, y está en nosotros verlo como algo que nos impulse o que nos estanque.
Hace un tiempo atrás me encontré con el fracaso en un empleo, y tarde un año en verlo como algo que me permito crecer de forma personal y laboral.
Fue muy difícil entenderlo y una vez lo aprendí entendí todo lo que avancé. Mientras creía que estaba estancada por haber fracasado entendí que ese momento me enseñó a levantarme, fue lento el proceso, pero aprendí a levantarme más rápido en los próximos fracasos.
Mi consejo para ti que nos lees:
NO te niegues la posibilidad de emprender, de crear y cuando llegue el fracaso, no olvides que Dios siempre extiende su amor y fuerza a quien la necesita, con el podemos llorar y descargar la tristeza por haber fracasado, también recuerda que es él quien nos ayuda a levantarnos.
Chicas en estos últimos 4 años de mi vida, Dios me ha puesto en una pausa en mi área laboral, para en parte llevarme a hacer una retrospectiva de lo que ha sido mi vida en cada área hasta hoy, me ha llevado a ver cada “fracaso” que he tenido, para analizarlo y ver que he aprendido de ellos, y hoy querida amiga quiero compartirte algunas de esas cosas que he aprendido.
Como muchas mujeres o mejor dicho personas en el mundo he tenido “fracasos” en mi área amorosa y laboral.
Pero creo que más que “fracasos” han sido peldaños en mi escalera de aprendizaje, porque fracaso sería si no hubiera aprendido nada, me hubiera rendido y no lo intentara de nuevo.
Antes de decirte las cosas que he aprendido, quiero recordarte lo que dice la Biblia en Romanos 8:28 “ Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos.”
Como puedes ver hay una palabra clave aquí y esa es: TODAS.
Dios en su infinita bondad y sabiduría usa cada cosa que ocurre en nuestras vidas para enseñarnos, para moldearnos, para mostrarnos su amor, fidelidad y llevar a cabo el propósito con el que nos creó.
Ahora sí te comparto que he aprendido de mis “fracasos”:
Que Dios me ha hecho fuerte para enfrentar aquello que puede quizás destruir a otros
Que poseo más de un talento y que pueden usarse para glorificar a Dios y ayudar a otros
Que hay cosas en mi que debo trabajar con ayuda del Espíritu Santo para ser mejor
Que mi identidad no está en los éxitos que tenga, las posesiones que pueda adquirir y mucho menos en las palabras que otros lanzan hacia mi
Que dependo del Señor y él siempre me dará lo que necesito
Que si me rindo y me dejo llevar por la tristeza, seré presa del enemigo, del miedo y la depresión
Que en cada intento hay una enseñanza
Que la definición de éxito del mundo no es la que debo perseguir, sino la de Dios
Que no necesito de un hombre, un trabajo u posesiones para ser feliz
Que si me quedo soltera no seré una amargada y menos mujer, porque el Señor será mi esposo y Él llena mi vida con su amor y sus detalles
Y que cada temporada, cada reto, cada “fracaso” hay que sacarle el lado bueno
Podría mencionar mil cosas más, pero creo que estas son de las más importantes, de corazón espero y oro para que cada una de ustedes, pueda ver sus “fracasos” como peldaños en su escalera de aprendizaje en el camino de la vida.
Me encantaría leerla y saber que han aprendido de sus “fracasos”.
Les deseo un feliz dia y fin de semana, un abrazo.
Chicas hay un versículo en la Biblia que dice: “Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo.” 1 Pedro 1:7
Este versículo es la prueba que las situaciones incomodas o poco deseadas son la forma de Dios de poner a prueba nuestra fe y de purificarnos como el oro.
Sé que a nadie le gusta pasar por pruebas, pero creo que sin ellas la vida sería tan fácil y tan aburrida, sin las pruebas no aprenderíamos, no nos daríamos cuentas de nuestros errores, de las cosas realmente valiosas y nuestra fe no crecería.
En las pruebas nuestros sentimientos y emociones están a flor de piel e intentaran tomar el control de nuestras mentes, pero debemos ser lo suficientemente fuertes y sabias para no dejarnos llevar por estos, es en medio de las batallas de la vida que debemos poner en practica nuestra fe, nuestra confianza en el Señor, recordar las promesas que Él nos ha dado y lo más importante aferrarnos a su presencia, porque sin El dirigiendo nuestro rumbo, las cosas se desbarataran o no saldrán como debían.
Querida amiga, en mis 32 años de vida he pasado por varias pruebas, quizás una de las más difíciles fue perder a seres queridos uno por uno durante 4 años consecutivos, cuando ocurrió en el primer año, sentí que me había sido quitado una parte del corazón, tenía rabia y mucho dolor, pero sabía que solo aferrada a Dios podría superar ese dolor, luego el siguiente año mi segunda perdida ocurrió el día de mi cumpleaños, mi abuelo paterno partía con el Señor mientras yo celebraba en la oficina mi cumpleaños con mis compañeros de trabajo, nuevamente sentí un gran dolor, pero estas dos perdidas me prepararon para las dos siguientes, especialmente porque debía ser un apoyo para mi mama y mis tías, pues mis abuelos maternos partieron uno tras el otro, ese año en el que mi abuelo materno partió, mi noviazgo se acabó y me quede sin empleo, tres perdidas, tres pruebas distintas, pero fue el aferrarme al Señor lo que me dio las fuerzas para levantarme y no dejarme llevar por la tristeza y el dolor.
Fueron las promesas, las palabras de Dios, el amor y apoyo de mi familia y amigos lo que me permitió no perder mi fe y pelear mis batallas, hoy en día estoy en la prueba de la confianza, Dios me está probando en confiar en sus planes, aun no tengo trabajo, pero ha sido mi fe en Dios la que me ha sostenido y la que me sigue sosteniendo.
No sé porque prueba o batalla estas pasando hoy en día, lo único que te puedo decir es que la mejor estrategia para salir adelante de esa prueba, es tu fe, amor, confianza y esperanza en Dios, refúgiate en su presencia y deja que El té llene de paz y fuerza para juntos salir victoriosos de esa situación por la que hoy pasas, es así querida amiga que se pelean las batallas.
Chicas hoy les tenemos un post escrito por una escritora invitada, colombiana 🇨🇴 viviendo en Canadáa, ella al igual que nosotras comparte de la palabra de Dios por redes sociales enfocada a que tengamos familias sanas y con propósito, ella es Paula Puerta, a quien agradecemos por su apoyo y bendecimos su disposición y gran corazón para compartir con nosotras hoy.
Esa sensación de pesadez, esa molestia en el corazón, esa incomodidad en tus emociones, ese gozo perdido, aún esa ansiedad, es resultado de lo que produce el rencor en nuestro cuerpo, alma y espíritu, y es que ese sentimiento tiene la capacidad de meterse tan profundo en nuestro corazón, que hasta pueden brotar raíces que luego se convierten en frutos molestos, como la amargura, la ira, la baja autoestima entre otros.
Hace unos años estuve absolutamente paralizada ante mis sueños y aún ante mis actividades diarias, quería comenzar un proyecto que Dios había puesto en mi corazón, pero me sentía incapaz, quería hacer ejercicio, pero sentía mi cuerpo sin fuerzas y así pasaron varios meses hasta que Él Espíritu Santo me dijo: hija, necesitas perdonar!
Yo le pregunté: Señor como lo hago, enséñame porque, aunque quisiera, me duele tanto que no puedo hacerlo.
Él me respondió: PERDONAR NO ES FÁCIL, NECESITAS EL ESPÍRITU SANTO Y LA PALABRA DE DIOS.
Fue éste el inicio de un camino de sanidad y de libertad. Comencé a leer cada uno de los versículos en lo que Dios nos habla del perdón y lo primero que encontré, fue: Dios me ha perdonado TODO, aun lo que a mí me cuesta perdonar en otro, Él ya lo hizo conmigo y también contigo, así lo dice Isaías 1:18
Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Isaías 1:18 RVR1960
Cuando te encuentras con el perdón de Dios, realmente estás comenzando a conocer el verdadero amor, ese amor que entregó TODO, sin escatimar ni una gota de sangre, para que tú y yo podamos vivir una vida libre en la tierra y una eternidad junto con Él, en el cielo.
Perdonar te libera, te hace sentir liviana, viva, gozosa, fuerte y además te acerca más al corazón de Dios, pues es su mayor acto de amor con nosotros.
Pero como bien sabes, no puedes dar algo que no tienes, lo que hay en nuestros “bolsillos” es lo que podemos dar a otros. Es por eso que necesitamos recibir el PERDÓN sin condición, que nos ofrece DIOS, a través de creer en su hijo y la obra en la cruz, necesitamos estar convencidas que NO tenemos deuda con Dios porque nuestro hermano mayor la pagó, necesitamos creer firmemente que Jesús nos ha presentado aptas y sin mancha ante el Padre y luego será absolutamente necesario PERDONARTE A TI MISMA, porque si Dios dice que cuando te acercas a Él y confiesas tus pecados, Él te perdona, entonces es porque Él realmente lo ha hecho. ¡DIOS NO MIENTE!
Salmo 32:5 Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad. Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al Señor», y tú perdonaste mi maldad y mi pecado.
Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra. 2 Crónicas 7:14 NVI
Por tanto, hermanos, sepan que por medio de Jesús se les anuncia a ustedes el perdón de los pecados. Ustedes no pudieron ser justificados de esos pecados por la ley de Moisés, pero todo el que cree es justificado por medio de Jesús. Hechos 13:38-39 NVI
Sólo cuando recibas este perdón, estarás lista para perdonar a otros, liberarlos de la cárcel del rencor y salir por la puerta hacia la libertad que llega, al poder decir: ¡HE PERDONADO!
Perdonar no te hará “débil”, al contrario, será una muestra de la sabiduría y el amor que Dios ha derramado sobre ti.
Perdonar no será negar que algo malo haya ocurrido, ni se trata de llamar correcto a lo incorrecto, ni justificar un mal acto, no es ignorar nuestro dolor y en ocasiones no es restaurar una relación.
Se trata de renunciar a vengarse, a reclamar un justo castigo, aún una restitución, es decidir no tener en cuenta más esa ofensa, es orar por esa persona como Jesús nos lo enseñó: oren por sus enemigos Mateo 5:44. Es confiar en DIOS.
Con razón, es que Jesús es tan claro en enseñarnos que NADA podemos hacer separados de Él, necesitamos la ayuda de su Espíritu Santo para perdonar, porque será doloroso renunciar a lo que creemos es nuestro derecho, pero al final sólo traerá SANIDAD a tu corazón, a tú relación con Dios, contigo misma y con el resto de las personas.
Mi anhelo, es que, ¡hoy sea el día en el que tomes la decisión de comenzar este proceso de perdón de la mano de Jesucristo!
Con amor!
Paula Puerta
Gracias Paula por tu colaboración, Dios te bendiga.