La educación es un componente fundamental en todas las sociedades porque influye ampliamente en el conocimiento y aprendizaje de la humanidad, así como su modo de ser y su visión del mundo. Dependiendo de cómo se emplee la educación se determina el comportamiento de la sociedad y sus circunstancias existenciales. Considero que la educación debe contribuir a una sociedad justa e igualitaria en que todas las personas que la componen se traten con respeto y que se ofrezcan oportunidades de manera equitativa a cada uno de sus miembros sin importar sus diferencias. Por lo tanto, la función de la educación, además de proveer conocimiento, es establecer una sociedad que utilice valores de equidad y respeto hacia sus semejantes con el objetivo de crear una generación que la perpetúe para cultivar un ambiente de armonía entre sus integrantes.
Nosotros los humanos somos seres que nacemos en diferentes entornos y mientras crecemos formamos nuestra identidad por las experiencias vividas a lo largo de nuestra existencia. Seres que varían por época y cultura. La naturaleza humana es cuando la persona está desarrollando sus capacidades para obtener conocimiento de la realidad e inclusive llegar a la excelencia. Somos individuos que estamos en constante cambio, que aprendemos sobre cultura, la transformamos para mejorar el mundo que se quiere construir.
La educación atribuye unos estilos de vida y sociedad con el objetivo de formar a las personas. Esta asiste en la construcción de la identidad de los individuos de la sociedad. Coincido con Eric Fromm en que los seres humanos somos maleables, por consiguiente, en nuestra sociedad existen revoluciones y cambios sociales. Los maestros deben estimular el pensamiento crítico y conocer los diferentes contextos sociales de sus estudiantes para crear una clase estimuladora que los mismos se sientan cómodos e interactivos en el salón de clase. De este modo puede desarrollarse el pensamiento crítico y como resultado de esto concebir seres pensantes que vigilen por el porvenir del futuro. Por esta misma razón, el educador tiene que establecer un diálogo directo con el estudiante para cerciorarse si entendió lo discutido en el salón de clases, conocer sobre sus inquietudes o dudas y esclarecer las mismas en lo posible.
La capacidad de pensar y de razonar es primordial para que se produzca el aprendizaje, ya que naturalmente aprendemos por experiencias vividas desde que nacemos o por lo que deducimos de éstas. Por este motivo, es significativo que la educación fomente el uso del pensamiento y la razón, siempre y cuando valore las habilidades y aptitudes de los individuos. Hay que reconocer que las personas poseen distintos niveles de pensar y razonar, debido a que tienen sus propios puntos de vistas o porque presentan condiciones excepcionales que les dificulta su manera de pensar y razonar que afecta su aprendizaje. Por consiguiente, la educación debe implementar diversas estrategias y actividades de aprendizaje para que todos aprendan en un nivel apto que facilite el desarrollo del pensamiento crítico. El pensamiento crítico se estimula cuestionando al individuo sobre sí mismo y su ambiente. La escuela debe inculcar el mismo exponiendo al estudiante al proceso reflexivo para cuestionarse lo que ocurre en su alrededor. De esta forma se fomenta la curiosidad y las ambiciones del estudiante en la búsqueda continua del conocimiento.
La educación, además de proveer el conocimiento, debe inculcar valores morales y éticos porque esto fortalece los principios convirtiendo a los individuos seguros en la toma de decisiones beneficiosas para la sociedad en la que se interactúan. Los valores deben ser inculcados en el hogar desde temprana edad, ya que esto contribuye a su madurez personal haciéndolos más resilientes al confrontarse con situaciones difíciles en la adultez. Pienso que los valores que se deben inculcar son la paciencia, el respeto, justicia porque promueven un ambiente para convivir en armonía y al mismo tiempo se abre paso a una humanidad sensible e igualitaria. Asimismo, deben ser modelados al enseñarlos y mostrarlos a los niños con el ejemplo. Esto debe suceder de igual forma con los valores universales y los valores puertorriqueños. Los valores universales como la compasión, solidaridad, amabilidad, entre otros deben ser desarrollados en las escuelas. Menciono la palabra desarrollar y no enseñar porque la primera escuela que los niños tienen para aprender es el hogar en el que cohabitan y la escuela es la institución que forma a los próximos ciudadanos cívicos e idóneos que constituirán esa sociedad. La escuela debe contribuir a cultivarlos definiéndolos, proveyendo ejemplos de los maestros, profesionales o personas de oficio e individuos célebres que aportaron a la sociedad como Pura Belpré que fue la primera bibliotecaria puertorriqueña en la Biblioteca Pública de Nueva York que decidió promover la cultura mediantes cuentos folclóricos. Por eso, igualmente, los valores puertorriqueños son primordiales porque nosotros debemos practicar, trasmitir y conservar nuestra cultura, arte y tradiciones que es lo que nos convierte en lo que somos. Como boricuas debemos sentirnos orgullosos al ser considerados como gente muy alegre y que ante la adversidad continúan hacia adelante animosos con el resonar de los panderos que se mezclan con el latido de sus apasionados corazones. Todos estos valores son importantes para la sociedad a la que aspiro relacionarme y aportar porque los mismos nos muestran que podemos ser capaces de formar un País que los perpetúe y ser ciudadanos conscientes que los propaguen como parte de su legado moral y ético a sus descendientes.
El conocimiento en las escuelas se amplía de varias maneras para ser trasmitido, construido o descubierto de acuerdo a los intereses o habilidades de la persona a quien se está educando. El conocimiento es un proceso con múltiples caminos que se conectan entre sí terminando con el saber y la finalidad de comprender lo enseñado. La escuela tiene que producir el conocimiento del estudiante mediante diversos métodos para estimular la curiosidad del estudiante para que desarrolle las destrezas del pensamiento creativo, lógico y crítico. Es imperativo que utilice la reflexión con actividades que incluyan la memorización, experimentación, cuestionamiento y deducción reproduciendo un sinfín de posibilidades. El mejor conocimiento es el que se adquiere de manera que el estudiante personalmente se sienta satisfecho y seguro. Cuando se obtienen estos fructuosos resultados los estudiantes desean conocer más sobre su entorno. La escuela debe, además de asignaciones y clases organizadas, promover el conocimiento creando actividades como viajes y ejercicios grupales, difundiendo de esta manera mayores oportunidades en el aprendizaje. Igualmente se deben establecer conexiones entre las materias porque la interdisciplinariedad causa que se cubran repartidamente las bases de la enseñanza produciendo así un aprendizaje significativo que perdure en toda la vida del individuo.
Entiendo por enseñar que es el modo en que se transmite el conocimiento mientras aprender es cuando se investiga para adquirir el mismo. Los conceptos son diferentes, sin embargo, se interconectan por la misma vertiente que es el conocimiento. Esto es así porque el maestro necesita informarse de conocimiento y sobre estrategias de aprendizaje para implementarlas con estudiantes. Se tiene que aprender para poder enseñar el conocimiento, de la misma manera sucede con los estudiantes. Los estudiantes deben construir su conocimiento de manera autodidacta, sin embargo, esto evidentemente es así teniendo como guía a un educador que aclare las dudas en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
La metodología adecuada de enseñanza y aprendizaje en las escuelas son aquellas que engloban las estrategias posibles para cubrir todas los renglones educativos de los estudiantes. El diálogo, la discusión y la experimentación son métodos que concluyo que con la unión de los mismos u otras técnicas prácticas de aprendizaje pueden obtenerse buenos resultado. La razón de eso es porque estas capacidades ayudan a que los estudiantes ostenten una base de enseñanza y aprendizaje eficaz para investigar y experimentar mejor compartiendo ideas.
La labor del maestro en la sociedad que propongo en mi filosofía es aquella, que aparte de proveernos conocimiento, participa en la formación de un entorno social equitativo y armónico. Como futura maestra considero que el educador debe aconsejar a las personas que educa en la importancia de los valores morales y las capacidades intelectuales que la sociedad necesita para la construcción de un mejor mundo. Esto como mencioné anteriormente se promueve dando el ejemplo y creando hábitos de comportamiento como los buenos modales, la colaboración grupal y respeto entre sus compañeros. Indistintamente es preciso recalcar que el contenido de su enseñanza es fundamental y valioso para su conocimiento. El maestro debe aspirar a que sus estudiantes obtengan una educación de calidad motivándolos con actividades que vayan de acuerdo con su tiempo, gustos y habilidades se integre que en el aula. No obstante, para obtener esta educación de calidad el educador tiene que capacitarse con talleres o educación continua porque así estará a la vanguardia de los tiempos. También eel maestro debe cerciorarse de si la educación ofrecida se produjo con diferentes herramientas de avaluó. Por ejemplo, en el arte este proceso se produce en los portafolios, ya que se recopila información del estudiante y muestra el progreso de sus destrezas en el transcurso de la enseñanza. Este método de avaluó y evaluación ayuda de igual manera a que los estudiantes observen sus trabajos y mejoren los mismos. La relación entre estudiante y maestro debe ser de respeto entre ambas partes formando así un ambiente de armonía en el salón de clases. Al tener un entorno de paz se estimula de manera beneficiosa el conocimiento a los estudiantes del mañana.
Las instrucciones de la tarea está en https://sites.google.com/a/upr.edu/portae/instrucciones