AMOR EN GUERRA
Por Estefanía Rivera
Ves los primeros 5 minutos y te quedas. El diálogo, qué maravilla, preciso,
delicado y elegante, se dice lo qué se debe, en el momento justo con las palabras
exactas; pero esto no sería así sin la manera en la que los personajes se
expresan, es sencillamente atrapante. No hablar de el uso de la Cámara, estamos
hablando de un cine de 1942 y los encuadres y movimientos de cámara son una
sutileza. Agregando un punto bastante importante al diálogo, fotografía y
actuación, nada mejor que una buena parte sonora para acompañar a los demás
elementos, recordando que la película es a blanco y negro, lo cual lo hace aún
mejor, en este caso, porque no siempre es así.
Claro, también la historia debe ser atrapante, y como todo en esta película,
tampoco se quedó atrás con ese detalle. Estamos hablando de un escenario en
donde la guerra predominaba y era el principal suceso. Pero dentro de tanto
escándalo y ruido también existe un reencuentro romántico, personas del pasado
que no se han quedado en el pasado, situaciones románticas y recuerdos de un
amor en las vías del tren, todo muy de amor de antaño, ustedes saben. No nos
olvidemos también del la existencia de distintos países, culturas y lenguas.
Definitivamente Casablanca aborda mucho y de una manera elegante y ordenada,
atrapante y emocionante, así es, te ofrece que te quedes desde el principio y a
medida va avanzando entiendes porqué te quedaste.
Esta obra me parece simplemente emocionante, y no sólo gracias a los recursos
que ya mencioné, sino a lo visual que es, es llamativa y en lo personal las
películas en blanco y negro me resultan lo contrario. Supongo que es cierto
cuando dicen que siempre hay una excepción, pues esta es la mía, y no dudo en
recomendar Casablanca.