En esta segunda fase de nuestro job-shadowing Erasmus+ en Noruega, nos trasladamos a Bergen para visitar varias barnehage, que son escuelas de educación infantil para niñas y niños de 1 a 6 años. Este tipo de centros se centra en el aprendizaje a través del juego, la exploración y la experiencia directa, fomentando la autonomía, la creatividad y el desarrollo social desde edades tempranas. Las aulas mezclan diferentes edades, promoviendo la cooperación y el aprendizaje entre compañeros.
Una característica destacada del sistema noruego es la baja ratio adulto/alumno: hay una profesora por cada tres niños de 1 a 3 años y una por cada grupo de 1 a 6 niños de 3 a 6 años. Esto permite grupos reducidos, distribuir adecuadamente el espacio en el aula y ofrecer atención personalizada, favoreciendo el desarrollo integral de cada niño. Gracias a este apoyo, el profesorado trabaja sin estrés, lo que contribuye a una educación de alta calidad.
Además, se presta especial atención al bienestar emocional, la inclusión y la conexión con la naturaleza, integrando la vida cotidiana y actividades prácticas como herramientas de aprendizaje. Esta experiencia nos permite conocer de cerca un modelo educativo centrado en el niño, flexible y respetuoso con sus ritmos y necesidades, y aporta ideas valiosas que podremos trasladar a nuestro centro.
Día 1 (Bergen, 24/11/2025)
Hoy comenzamos nuestra estancia en Bergen con una reunión en las oficinas centrales junto a la directora que supervisa las cuatro barnehage y una de las líderes pedagógicas de uno de los centros. Nos hicieron una presentación detallada del funcionamiento de los centros, dándonos una visión amplia del sistema educativo noruego en educación infantil y de lo que íbamos a observar durante nuestro job-shadowing. Ambas son expertas con amplia experiencia en Erasmus y compartieron con nosotras su entusiasmo y valoración de este tipo de programas, destacando los beneficios para el alumnado y para el profesorado. El trato fue excepcional y nos sentimos muy acogidas desde el primer momento.
Tras la reunión, visitamos una de las barnehage, entrando en las aulas donde pudimos observar la dinámica diaria. Nos impresionó la autonomía del alumnado, incluso los de 2 y 3 años se sirven solos y manejan los cubiertos para untar mantequilla en el pan, mostrando gran independencia desde edades muy tempranas. Vimos cómo comen en el aula de manera organizada y tranquila, se leen libros en pequeños grupos y pasan la mayor parte del tiempo al aire libre, disfrutando del juego libre y de la naturaleza, incluso en condiciones climáticas variables.
Además, nos llamó la atención la baja ratio de adultos por grupo, lo que permite ofrecer atención individualizada y acompañar a cada alumno según sus necesidades y ritmo de aprendizaje. Observamos cómo los educadores combinan el juego, la exploración y la rutina diaria para desarrollar competencias sociales, emocionales y cognitivas, creando un ambiente estimulante, seguro y afectivo que fomenta el bienestar del alumnado y la colaboración entre ellos.
Día 2 (Bergen, 25/11/2025)
Hoy continuamos nuestro job-shadowing en otra barnehage, observando el trabajo diario de los educadores y cómo se organiza el aprendizaje a través del juego y actividades al aire libre. Vimos cómo se fomenta la autonomía, la cooperación y la curiosidad en grupos de distintas edades.
Participamos en una sesión con do:be, un enfoque noruego que permite planificar y adaptar actividades según los intereses y necesidades de cada niño. Como parte de Do:Be, se utilizan cubos físicos con música, sonidos y canciones para crear historias y experiencias de aprendizaje dinámicas, combinando juego, creatividad y herramientas digitales de manera flexible. El bajo número de alumnos por educador permite ofrecer atención personalizada de alta calidad.
Día 3 (Bergen, 26/11/2025)
Hoy acompañamos a un grupo de 9 alumnos de 3 a 5 años al bosque cercano a la barnehage. A pesar de la baja temperatura (alrededor de -1 °C), las niñas y niños, bien abrigados, suben hasta el lugar escogido cada semana y participan en actividades al aire libre. Hacen un fuego, juegan libremente explorando la naturaleza, suben a los árboles, saltan riachuelos, recogen ramas y participan cantando canciones y contando historias alrededor del fuego, comiendo de forma tranquila mientras conversan. Esta experiencia única fomenta su autonomía, confianza y habilidades para desenvolverse en la naturaleza, siguiendo el lema noruego: “No hay frío si hay abrigo”.
Además, tuvimos reuniones con la líder pedagógica y la dirección del centro, así como con el resto del profesorado, quienes nos explicaron la organización, las metodologías y los objetivos educativos del aula al aire libre. Observamos varias sesiones en grupos heterogéneos dentro del aula, donde los alumnos de distintas edades aprenden juntos, fomentando la cooperación, la inclusión y el aprendizaje entre compañeros.
La baja ratio de alumnos por aula, junto con la presencia de varias educadoras que acompañan al grupo, permite un seguimiento cercano y personalizado, reduciendo el estrés del profesorado y valorando su dedicación. Esta combinación de vida al aire libre y actividades en el aula, junto con la autonomía y la reflexión pedagógica, nos permitió comprender en profundidad el enfoque noruego de educación infantil.
También visitamos una escuela situada en uno de los siete montes de Bergen, a la que se accede en funicular. Cada mañana, el profesorado recoge al alumnado en la ciudad y lo acompaña tanto en el ascenso como en el descenso, ya que el centro está totalmente aislado en la cima, con nieve y un clima más severo. Muchas familias eligen esta escuela por su fuerte conexión con la naturaleza, pues la mayoría de las actividades se realizan al aire libre.
Estas visitas han sido muy relevante para nuestros objetivos de job-shadowing, ya que hemos podido observar cómo integran el entorno natural en la rutina escolar y cómo fomentan la autonomía y el aprendizaje experiencial en un entorno único, ¡con unas vistas impresionantes!
Día 4 (Bergen, 27/11/2025)
Como cierre de nuestra estancia en Bergen, la escuela organizó una visita al Viking Valley de Gudvangen, un espacio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Durante la visita, pudimos explorar la vida cotidiana, las tradiciones y la cultura vikinga. Allí, gracias a un guía vikingo, aprendimos más sobre la vida en el valle y observamos cómo se recrean oficios y actividades históricas.
Esta experiencia nos permitió reflexionar sobre la importancia de la identidad cultural y la conciencia europea, fomentando la competencia intercultural y el respeto por la diversidad. Asimismo, vinculamos esta experiencia con metodologías activas y aprendizaje experiencial, reforzando nuestro interés en estrategias innovadoras para motivar al alumnado y conectar contenidos curriculares con contextos reales.