Un cuerpo caliente, emite constantemente energía radiante en todas direcciones. Cuando esta onda energética incide en otros cuerpos, éstos reflejan parte de ella, transmiten otra y absorben el resto, que se transforma en calor.
Los rayos de calor se propagan en línea recta, a través de todos los medios.
La intensidad del calor radiante es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia desde la fuente de calor al cuerpo calentado.
Algunos cuerpos son transparentes al calor radiado ( como los gases secos y el cristal ), es decir, que los rayos pasan a través de ellos sin calentarlos y no irradian (el aire puro). No ocurre igual con el aire húmedo o con polvo.
Los objetos lisos o colores claros, absorben poca radiación y reflejan mucha, y los rugosos y oscuros al contrario, absorben más y reflejan menos.
La expresión analítica del calor por radiación, presenta grandes dificultades, por el gran número de variables a considerar, pero se puede suponer así:
Qra = hrSΔt
Qra = Kcal/h
hr = Coeficiente de radiación Kcal / m2hºC
S = Superficie del cuerpo radiante m2
Δt = Diferencia de temperatura ºC
La radiación calorífica corresponde a una determinada longitud de onda de las radiaciones electromagnéticas, que es la de los rayos infrarrojos..
En la práctica, la diferencia de temperatura entre las paredes de un local es lo suficientemente pequeña como para poder aplicar la fórmula anterior.
El coeficiente de radiación ( hr ) depende de muchos factores: absorción, emisividad de los materiales, estado de la superficie, temperaturas, etc.
En materiales de construcción y para materiales no metálicos ni pulidos se toma hr ~ 3.5 Kcal / m2hºC.
En muchos casos dada la analogía de las fórmulas de convección y radiación los dos coeficientes hc y hr , se engloban en uno solo, igual a la suma de ambos, llamado coeficiente de transmisión térmica por convección y radiación.