La Ribera se siente también abandonada y se rebela contra Barcos
El separatismo, mal disimulado tras el derecho a decidir, se ha encontrado en Cataluña con la horma de su zapato: la Cataluña cosmopolita, multicultural y bilingüe, conectada al resto de España y de Europa, que decide no decidir, esto es, no separarse; es la Cataluña que decide separarse de los separatistas. Tabarnia es la queja de una mayoría no separatista en votos que no se traduce en escaños. Esto es Tabarnia: con 'Ta' de Tarragona, 'Bar' de Barcelona y 'nia' de Catalu-nya, pero con 'i latina'.
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Pero, antes de ceder la palabra a Tabarnia, quiero señalar una similitud que se está produciendo en Navarra, por motivos, diferentes en origen, pero que desde la llegada al poder de los independentistas se ha agudizado notablemente. La escisión se llama "la Ribera"; no "la Ribera de Navarra" -insisten-, sino "la Ribera, a secas" (ya veréis por qué). Y su presentación tuvo lugar el día 2 de Diciembre, en Baluarte, de labios (¡y qué labia!) de Aroa Berrozpe, :
Actualización 18:00
Con toda rapidez van llegando aportaciones sobre esta nueva autonomía:
Hartos de la discriminación por no haber hablado nunca euskera, empresarios de la industria agroalimentaria y ciudadanos riberos crean una asociación para impulsar a "Riberna" como provincia independiente de Navarra. Por fin Tudela será capital. #Riberna #FreeRiberna #Tabarnia
Riberna retoma la soberanía histórica de los Banu Qasi y se declara en guerra contra la colonización guiputxi de la Fagor. Sus señas de identidad cultural serán las jotas,
el idioma ribero y la bandera del cogollo de Tudela sobre fondo de gules #Ribernexit
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Y, ahora sí, cedo la palabra (y, sobre todo, la imagen: claro y breve) a la página de Tabarnia:
Cataluña se compone de dos zonas claramente diferenciadas desde el punto de vista económico, lingüístico, identitario, poblacional y social. Una parte independentista y otra, entre otras cosas, constitucionalista (Tabarnia). La división administrativa actual no se corresponde con la realidad, y por tanto es necesario cambiarla.
No hace falta recurrir a los centenares de estudios que se han escrito sobre el tema, para observar que existe una Cataluña rural, mayoritariamente separatista, basada en una economía local, obsesionada con la identidad y hostil a la lengua castellana; y de otro lado una Cataluña cosmopolita, orgullosamente bilingüe, urbanita, multicultural e intensamente conectada con el resto de España y Europa.
La primera es la que los medios de comunicación controlados desde la Generalitat se esfuerzan por hacer ver que es la única existente. La segunda, Tabarnia, está formada básicamente por Barcelona, su área metropolitana y la franja de terreno que la une con Tarragona. Es esa Cataluña industrial, próspera y bilingüe contraria al separatismo que lucha sin conseguirlo por un trato fiscal justo contra el gobierno de la Generalitat.
Como una imagen vale más que mil palabras vamos a mostrar una serie de mapas que demuestran más allá de toda duda razonable que hay dos sociedades, dos manera de pensar y dos realidades sociales diferentes conviviendo en la comunidad autónoma de Cataluña.
Propuesta de división administrativa de la nueva comunidad autónoma de Tabarnia
En nuestra plataforma hay consenso en que Barcelona y su área metropolitana deberían independizarse de Cataluña y formar su propia comunidad autónoma haya o no independencia. En lo que todavía no hay acuerdo es si se debería incluir a Tarragona y la franja de terreno que la une con Barcelona. Esas comarcas tienen las mismas características que Barcelona: bilingüismo, voto no nacionalista mayoritario, multiculturalidad, alta urbanización, fuerte relación económica y cultural con el resto de España, etc. Y a diferencia de otras áreas no independentistas como el Valle de Arán sí está unida físicamente al área metropolitana de Barcelona.
Quienes son partidarios de incluir al municipio de Tarragona en una hipotética comunidad autónoma de Barcelona utilizan el término de “Tabarnia” para denominar el territorio que debe separarse de Cataluña (Tabarnia = Tarragona + Barcelona). Este neologismo ha sido acuñado por nuestra plataforma y ha tenido una alta aceptación en la sociedad barcelonesa.
Me da rabia no haber publicado más artículos sobre Cataluña de Manuel Campo Vidal, que es -a mi entender- quien ha aportado más datos relevantes y empleado un tono más ecuánime en este desafío soberanista. Éste, que os presento, se publicó el pasado domingo, día 12, en DN.
"Conflicto catalán: entre el hartazgo y la esperanza", por Manuel Campo Vidal
En un bar de Sevilla, en plena crisis económica, se leía en una pizarra: “Prohibido hablar de la cosa. Vayan al bar de al lado”. El propietario lo explicaba así: “Es que uno se harta de que la gente se pase el día con eso de que si la cosa está muy mal, que si la cosa va a peor... Aquí se viene pa relajarse, no pa llorar”.
La “cosa” tediosa hoy es Cataluña. Luis, ingeniero, ha bloqueado a varios amigos en Facebook porque cuando se levanta ya tiene varios vídeos y carteles monotemáticos sobre la “cosa”. El compañero de celda de Jordi Sánchez, presidente de la ANC, pidió cambiarse porque no aguantaba la matraca independentista. Todo agotador.
La “cosa” sigue estando ahí, como demuestra la manifestación del sábado, pero va frenando su escalada, acaso por decepción: aseguraron que bancos y empresas no se irían y hay empleados de las entidades huidas que no duermen porque temen su traslado a otras ciudades; vendieron que Europa les estaba esperando para apoyar la independencia y solo se confirma que Rusia se volcó en ayudar a la secesión con un ejército de cibernautas y robots, a partir de webs venezolanas; exhibieron que Julián Assange trabajaba incansablemente para apoyar por Twitter la República y se ha localizado ya la factura por la que cobraba sus servicios de la Generalitat, vía agencia.
Y Puigdemont en Bélgica metiéndose hasta con la Unión Europea. Patético todo. E irritante que ahora el diputado Joan Tardà admita que “no había base social para proclamar la República”, o que el creador del programa Polonia declare que “iban de farol”. Por esa broma macabra se ha disparado en Cataluña, desde septiembre, el consumo de tranquilizantes y las consultas psicológicas; por esa gracia, Barcelona está a punto de perder la Agencia Europea del Medicamento que sale de Londres por el Brexit (mil empleos y cuarenta mil visitas anuales); sumen a eso la caída del comercio en un treinta por ciento más el crecimiento del paro en la hostelería por la disminución del turismo.
Para rematarlo, el miércoles, día 8, se convocó huelga general. Huelga hubo poca pero atascos en carreteras y trenes, todo el día. Crispación ciudadana máxima. Intervención policial mínima. El jefe del sindicato convocante es Carles Sastre, condenado por participar en el asesinato del empresario Bultó, el ex alcalde de Barcelona Joaquin Viola y su esposa. Lo entrevistaron en su día en TV-3 con honores. El daño a la Marca Barcelona es máximo.
Pero el independentismo aún tiene esperanza: el nacionalismo español más rancio ayuda. Apunten autogoles: la intervención policial del 1 de octubre o la rigidez de la jueza Carmen Lamela, contrastando con la habilidad del magistrado Pablo Lerena.
Para que se abra espacio a la conciliación, deben cesar los brotes del autoritarismo mesetario que el independentismo ha hecho aflorar: columnistas tratando de ridiculizar a Carme Forcadell con titulares sobre si “renegó del proceso”; periodistas de deportes que se olvidan del fútbol y que muestran a ultras quemando banderas del Barça; piquetes violentos de corte fascista que perturban manifestaciones de ciudadanos que exhiben banderas de España solo para dejar constancia de que no solo hay independentistas en Cataluña; el ex presidente andaluz Rodríguez de la Borbolla llamando “cerdos” a los independentistas... Hay una legión de torpes campando a sus anchas que son la última esperanza del independentismo para avivar la llama. Nada está resuelto pero algo se avanza. Cuidado: hay que ganar pero no humillar.
Manuel Campo Vidal es periodista y pte. de la Academia
de las Ciencias y de las Artes de Televisión de España
DeSastre total: Carlos Sastre, junto a Joan Tardá y Otegi
Quizás pequen de optimismo las previsiones de este artículo de Cristian Reino, pero el día 1 de Octubre, ¿quien daba un duro por que, 40 días después, estuviéramos en esta situación? Está claro que el 155 y la acción de la justicia ha provocado entre los investigados el "sálvese quien pueda", por lo que ha cundido el desconcierto entre las filas secesionistas, que se han apuntado a la convocatoria electoral sin rechistar.
El 155 y la acción de la justicia hunden en el desconcierto al frente independentista
Los políticos investigados responden con estrategias judiciales diferentes
Forcadell da un paso atrás en el proceso, mientras una parte del anterior gobierno sigue en Bélgica y la otra está en prisión
El soberanismo teme que la desunión convierta la cita del 21-D en unas meras elecciones autonómicas
CRISTIAN REINO Barcelona
Más allá de la indignación por los encarcelamientos de los dirigentes secesionistas, que son hoy por hoy el principal motor movilizador que le queda al independentismo, el electorado secesionista se encuentra en estado de shock desde que la Cámara catalana proclamó la independencia el pasado 27 de octubre. Lo que fue un día histórico para el movimiento soberanista empezó a nublarse aquella misma noche, cuando Carles Puigdemont se negó a salir al balcón del Palau de la Generalitat y no quiso arriar la bandera española de la sede del gobierno catalán. La desbandada general a la que dio paso la proclamación de la república, después de que el Gobierno central aplicara el artículo 155 y convocara elecciones, acabó por desconcertar a una parte del secesionismo, que se preparaba para resistir el embate del Estado, como lo había hecho el 1 de octubre.
“Somos completamente conscientes de las incertidumbres y los temores y entendemos la desorientación causada por nuestra falta de respuestas rápidas”, según reconoció Puigdemont el jueves. “Seguimos fuertes y en pie”, remarcó. Sin embargo, la convocatoria de elecciones, la aplicación del artículo 155 y la acción de la justicia han acabado por descolocar al independentismo, que ve que cada uno de sus dirigentes va más o menos libre. Lo que ha supuesto la puntilla ha sido la estrategia judicial de los miembros de la mesa de la Cámara catalana, con su presidenta Carme Forcadell, a la cabeza. La misma que afirmaba semanas atrás que no daría ni un paso atrás y que cuando fuera inhabilitada volvería a su despacho a seguir ejerciendo como presidenta del Parlamento catalán, sorprendió el jueves cuando acató el 155 y reconoció que la declaración de independencia fue un gesto más bien simbólico. Unas palabras desconcertantes para el movimiento secesionista, que de buena fe ha creído todos estos años que tras la DUI habría reconocimiento internacional y toma del control del territorio desde el minuto uno.
Nada de eso ha pasado y los líderes del proceso están empezando a reconocerlo. Igual que Mas rebajó ante el juez toda la carga del 9-N, ahora Forcadell se escudará en que la declaración de independencia no se votó ni se publicó en ningún diario oficial, solo se leyó, y que lo que se votó, en secreto, fue una parte de la resolución. Está por ver si la estrategia de Forcadell es jurídica, para eludir la prisión, si se trata de una marcha atrás en toda regla o si es lo que el secesionismo lleva días diciendo de dar un paso atrás táctico, para coger fuerza y luego dar dos o tres adelante tras el 21-D. Pero sí ha sorprendido que la expresidenta de la ANC y los miembros de la mesa se hayan desmarcado de la línea seguida por los que aún afirman ser el “gobierno legítimo de Cataluña”, que hace una semana evitaron responder al fiscal durante su interrogatorio. Tampoco se ha explicado a qué estrategia obedece que una parte del ejecutivo esté en Bruselas y la otra parte se quedara en Barcelona, antes de que sus miembros fueran encarcelados tras prestar declaración ante la juez Lamela en la Audiencia Nacional.
ERC se desmarcaDe algún modo, por la vía de los hechos, el secesionismo en su conjunto ha asumido desde el primer momento la aplicación del 155. Podrán decir que es una aberración jurídica, un golpe de Estado o que equipara a España con Turquía, pero la mayoría de las formaciones -salvo la CUP, que lo decide mañana- se han apuntado a la convocatoria electoral sin rechistar.
Los mismos (ERC) que le reprocharon a Puigdemont sus “155 monedas de plata” por querer convocar elecciones, lo que al final no hizo porque le pudo la presión, fueron casi los primeros en anunciar su intención de presentarse a los comicios convocados por Rajoy y son los que más obstáculos están poniendo para que el soberanismo vaya unido.
El desencuentro no se ha producido solo entre socios, ahora convertidos en adversarios, sino también en las propias filas de cada formación. Santi Vila ha pasado a ser “traidor” de la causa para sus más acérrimos enemigos de la CUP, para sus excompañeros de gobierno, que vieron que salió en libertad al día de ser encarcelado, y para sus compañeros de partido por su decisión de bajarse del barco. “La convocatoria de elecciones puede representar un salto adelante en el proceso de la proclamación de la república”, afirmaron ayer fuentes independentistas, si hay una mayoría absoluta de votos y escaños a favor de la secesión, pero puede ser un paso atrás si los partidos soberanistas “caen en el error” de pensar que estamos ante nuevas elecciones autonómicas.
Se retiran los retratos de Puigdemont, "El Belga", de los Ayuntamientos
Ahora que el soufflé se desinfla, que al separatismo se le cae el wonderbrá y siente en sus carnes las frías baldosas de la realidad, quiero confesaros algo que me ha tenido avergonzado mucho tiempo: mi apellido 'Mendiburu' ('parte alta de la montaña', 'cima', 'cumbre') en catalán es 'Puigdemont'.
Lo siento, no volverá a ocurrir.
Y de paso, Diosito, quiero pedirte un imposible: que de aquí al 21D no le salga a Mariano ningún caso nuevo de corrupción
El desafío soberanista
Reconocen que Puigdemont y su confusa estrategia facilitó la respuesta del Gobierno de Rajoy
“En los próximos días deberemos tomar decisiones que no siempre serán fáciles de entender”, admite Junqueras
Los soberanistas asumen errores y abren la puerta a participar en las elecciones
Los líderes del independentismo catalán empiezan a asumir que cometieron errores en la gestión final del proceso y han encontrado un responsable, Carles Puigdemont, aunque todavía nadie ha apuntado en público al destituido presidente de la Generalitat. Se ha instalado entre los soberanistas la sensación de que ha llegado el final del primer acto de una obra que aún tiene desarrollo, pero que se resolverá en otra temporada. La mejor expresión de este estado de ánimo es que PDeCAT, Esquerra y la CUP, tras la indignación inicial por la convocatoria de elecciones el 21 de diciembre, se plantean concurrir a esos comicios.
Lo que vayan a hacer mañana Puigdemont, Oriol Junqueras y los consejeros es una incógnita, pero crece la sensación de que acatarán la decisión, aunque lo envolverán con la épica independentista. Esa es la impresión que se deduce de los pocos comentarios que han hecho tras el despido colectivo del pasado viernes. El vicepresidente Junqueras preparó el terreno y, tras aceptar que “no se gana en el primer embate”, anunció que en los próximos días deberán tomar decisiones “que no siempre serán fáciles de entender” y habrá “momentos de incertidumbre, de dudas o contradicciones”.
La desazón que desprende la columna del líder de Esquerra en El Punt Avui es compartida por otros dirigentes del soberanismo e incluso exconsejeros, que reconocen en privado que cometieron errores estratégicos tras la votación del 1-O. Unas equivocaciones que cargan en buena medida en el debe de Puigdemont y su falta de tablas políticas. “No en vano era el número tres de Junts pel Sí por Girona”, le aguijoneó en el último pleno del Parlament la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas.Una conclusión compartida entre los soberanistas es que reinó “la confusión”, y en esos días de desconcierto dos fueron paradigmáticos, el 10 de octubre, cuando nadie supo descifrar si el president había declarado la independencia, y el 26 de octubre, con el sainete de la convocatoria de elecciones.
En ambas oportunidades dividió y descolocó a los suyos. Pero, sobre todo, recriminan algunos independentistas, allanó el camino a Rajoy, que le dio una lección, admiten, con la convocatoria de elecciones para el 21 de diciembre. Un resorte político que Puigdemont también tuvo en su mano y no supo qué hacer con él para enfado de los que actuaron como mediadores, desde el lehendakari Iñigo Urkullu y el PNV y Miquel Iceta y el PSC y PSOE, para persuadir a Rajoy de que unas elecciones dejarían sin efecto el artículo 155.
En el examen de conciencia que ha comenzado a hacer el mundo independentista también aparece “la prisa”. El Gobierno catalán sabía que Cataluña no estaba preparada la independencia, pero el Govern siguió adelante como si lo estuviera. Un estrecho colaborador de Junqueras, el secretario de Hacienda Josep Lluís Salvadó, confesó el 30 de agosto a un asesor de la Presidencia de la Generalitat, Raúl Murcia, que en octubre “no hay capacidad, ni tenemos control de aduanas ni un banco. La cosa no pinta, está muy verde, eso cualquiera que tenga dos dedos de frente lo sabe”. Así se recoge en una conversación telefónica entre ambos intervenida por un juzgado de Barcelona.
Puigdemont y el PDeCAT culpaban a Junqueras de que “no ha preparado el país para que el 2 de octubre declaremos la independencia”. Así se las gastaban en los últimos meses los dos principales líderes del independentismo, a pesar de la apariencia de sintonía de puertas para afuera.Los sondeos
El propio Junqueras en el artículo publicado ayer admite que “la República Catalana no ha nacido con la fortaleza que querríamos”. Debilidad en lo económico, pero también en lo social porque el soberanismo nunca ha sido mayoritario en la calle, aunque lo fuera en el Parlament por avatares de la legislación electoral. Lo recordó incluso la CUP tras las elecciones del 27 de septiembre de 2015, cuando alertó de que no había una mayoría social para desarrollar la hoja de ruta. Esa situación no ha mejorado en los últimos tres años. El sentimiento separatista no ha dejado de declinar en las encuestas, aunque conserve un suelo de los dos millones de seguidores.
Así lo reflejaron varios sondeos publicados ayer, que auguran un estancamiento o una pérdida de apoyos que dejan en el alero la reedición de la mayoría absoluta el 21 de diciembre. Unos comicios ante los que las fuerzas soberanistas se plantean ahora concurrir. El PDeCAT lo analizará hoy en una reunión de su comisión ejecutiva, aunque son muchas las voces en el partido que preside Artur Mas favorables a la participación.
Sus perspectivas, sin embargo, son preocupantes porque carecen de candidato. Puigdemont se ha negado cuantas veces le han preguntado y Mas está inhabilitado, y los sondeos predicen una debacle.
Esquerra también lo medita. Junqueras defiende que su partido “nunca puede renunciar a las urnas para validar la república”, y tanto los del 21 de diciembre como los municipales de 2019 “deben ser claves” para el desarrollo del proceso independentista. Hasta la CUP sopesa la clave electoral. “No descartamos presentarnos el 21 de diciembre porque no descartamos nada. Lo tiene que decidir la militancia”, afirmó ayer la portavoz del Secretariado Nacional, Nuria Gibert.
Ainhoa Arteta con su mantón de Manila. (Foto de El Español)
El pasado lunes, Ainhoa Arteta se salió del guión.
Tal y como confirman desde el Teatro de La Zarzuela, la primera y segunda parte del espectáculo se desarrollaron con normalidad, pero con la platea en pie, “en pleno éxito”, Arteta dio un paso adelante en los bises, se envolvió en un mantón de Manila y se arrancó por "De España vengo", canción que pertenece al segundo acto de la zarzuela de El niño judío, del maestro Pablo Luna.
Y cuando acaba nos dice soy vasca 'de 30 apellidos vascos', y por encima de todo soy española. Y ahora voy a dedicar las 2 próximas canciones a todos los catalanes que se sienten como yo lo he estado durante mucho tiempo: secuestrados ideológicamente.
Y canta "Haurtxo seaskan" (El niñito en la cuna) y "Cant dels occels" (El canto de los pájaros), de Pau Casals. catalán y español donde los haya.
El teatro se venía abajo. La Zarzuela cayó rendida. La gente lloraba.
De España vengo, soy Española,
En mis ojos me traigo luz de su cielo
¡Y en mi cuerpo la gracia de la Manola!
De España vengo, de España soy
Y mi cara serrana lo va diciendo.
Y mi cara serrana lo va diciendo:
“He nacido en España”, por donde voy.
Las grabaciones que he encontrado de la valiente actuación de Ainhoa no tienen, técnicamente, la calidad necesaria. Pero este vídeo de María José Montiel me parece excelente. Y además incluye la partitura con la letra, para que seamos conscientes de que Ainhoa se siente orgullosa de ser española.
Sin Serrat, fotografía difundida en Twitter por @IgorMeltxor.
Un provocador se pone una nariz de payaso junto a un guardia civil.
No diré que es negativo que Serrat se haya pronunciado sobre el 1 de Octubre, pero con tanto "sí, pero no", con tanto cálculo y equidistancia, mucho me temo que, si este referéndum cumpliera los requisitos de los que habla (transparencia, censo, urnas...), Joan Manuel votaría. Una pena.
En contraste, la actitud de la Guardia Civil que alabamos en esta entrada.
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Ni sí ni no, sino todo lo contrario
Serrat, calculador y equidistante, ya dijo que no hay un conflicto de entidad suficiente entre España y Cataluña y que tensionar esta situación en una artimaña para ocultar los trapos sucios del gobierno central y del catalán.
El cantante Joan Manuel Serrat se ha pronunciado sobre el proceso independentista de Cataluña en Santiago de Chile, donde participa en la Gira el Gusto es Nuestro 20, junto a Ana Belén, Miguel Ríos y Víctor Manuel. En conferencia de prensa en el hotel Sheraton de Santiago, Serrat ha asegurado que la convocatoria independentista del 1 de octubre “no es transparente” y que, aunque él es partidario de los referendos, porque marcan la voluntad de la sociedad, en este caso no se dan las condiciones para votar.“En estos momentos la convocatoria de un referéndum en Cataluña no es transparente. Porque está creada con una ley que está elaborada por el Parlament de Cataluña, pero a espaldas de todos los demás miembros del Parlament”, ha explicado Serrat, que ha apuntado que el Gobierno catalán, aun “en minoría en cuanto al número de ciudadanos” que representa en la Cámara, “ha sacado una ley express para hacer un referéndum, sí o sí”, se ha “descolgado de la discusión” y “se ha marginado a todas las fuerzas de la oposición”, tanto las de izquierdas como de derechas.
“Estas leyes se han hecho de un día para otro, sin discusiones, sin que hubiera enmiendas”, ha afirmado. “No me da la sensación de que este referéndum pueda representar a nadie”, ha dicho. Y ha criticado tanto al Gobierno del Partido Popular, como a los partidos políticos que han impulsado la consulta en Cataluña. “A ambas partes les convenía mantener esta circunstancia para tapar unos años de recortes económicos y unos años de corrupción política muy grande, todo esto ha desaparecido del informativo”.
El cantante desconfía de que el próximo 1 de octubre pueda haber una “distribución y un control de las urnas cuando todavía no está claro el censo de los votantes”. “No creo que se pueda hacer”, ha zanjado. “De cualquier manera, esto crea en Cataluña una situación de una gran fractura social que, a mi modo de ver, va a costar muchísimo tiempo recuperar”.“En este referéndum no están las condiciones para votar”, ha proseguido. El cantante ha añadido que, aunque “independencia es una palabra hermosa que inflama el corazón de los jóvenes y que moviliza a las gentes”, no estaba seguro de sus consecuencias prácticas: “De dónde cobrarán los subsidios de salud, cómo se mantendrá el sistema sanitario, con qué dinero se pagarán”.
“Cataluña ya no podrá ser miembro de la Unión Europea. En una segregación la parte que se segrega se irá fuera. Pero no se le caen los anillos a quienes dicen que en la Unión Europea estaremos aceptados de facto”, ha concluido Serrat.
¡Otra cosica es Boadella!
Flamenco GC 1 - Cacerolo 0
Los guardias civiles y policías nacionales que han sido movilizados en Cataluña ante el referéndum ilegal del 1 de octubre están sufriendo el acoso de grupos independentistas, que acuden a sus lugares de residencia o alojamiento para perturbar su sueño.
En las imágenes vemos a guardias, en pantaloneta, paseando por la acera o en los balcones, desvelados porque el independentista de turno (parece sólo uno contra el mundo) se ha empeñado en mantener en pie de guerra a todo el vecindario.
Los miles de agentes han recibido instrucciones precisas de mantener la calma y no responder a provocaciones, ya sea en sus residencias o en sus actuaciones.
Pero hay quienes han desobedecido. Como este agente del GRS de la Guardia Civil de Sevilla, que respondió con cante flamenco al escrache con cacerolada que les estaban haciendo a los guardias alojados en el hotel de Calella (Barcelona) donde descansa esta unidad. El fandango del guardia acabó levantando olés y callando la cacerola.
¿La Guardia Civil a lo suyo?
Aquí tenéis el "zasca" (ahora se dice así) de Juanma Castaño a los jugadores que critican a la Guardia Civil por su intervención en Cataluña
El periodista deportivo gijonés estalló en su programa de Cope: "Ya está bien de echar mierda" contra la GC.
Lo que está aguantando la Guardia Civil en Cataluña no lo he visto en ningún país del mundo. Enhorabuena, agentes, tenéis el respeto y la admiración de cualquier persona
Penúltima hora:
en Travessera de Gracia
Normalidad en la Avda. Gaudí (vedla en Maps), ayer tarde (imagen de Rodericus)
Referéndum en Cataluña
El Barça y el Girona condenan los ataques a las libertades y al "derecho a decidir"
Los dos clubes condenan "cualquier ataque a la libertad de expresión"
Las entidades reaccionan ante las detenciones por la organización del 1-O
El FC Barcelona ha condenado "cualquier acción que atente contra la democracia, la libertad de expresión y el derecho a decidir", una declaración muy similar a la que luego ha hecho el Girona este miércoles, después de las detenciones de 14 personas en Cataluña en relación con la preparación del referéndum independentista del 1 de octubre.
Poco después de producirse esos arrestos, la entidad azulgrana ha emitido un comunicado en relación con "los hechos sucedidos estos últimos días". La institución azulgrana no sólo ha condenado "cualquier acción que atente contra la democracia, la libertad de expresión y el derecho a decidir", sino que ha mostrado su apoyo "a todas las personas, entidades e instituciones que trabajan para garantizar estos derechos".
Ante los hechos sucedidos en los últimos días, y especialmente hoy, en relación a la situación política que vive Cataluña, el FC Barcelona, fiel a su compromiso histórico con la defensa del país, de la democracia, de la libertad de expresión y el derecho a decidir, condena cualquier acción que pueda impedir el ejercicio de estos derechos.
En este sentido, el FC Barcelona manifiesta públicamente su apoyo a todas las personas, entidades e instituciones que trabajan para garantizar estos derechos. El FC Barcelona, desde el máximo respeto a la pluralidad de su masa social, continuará apoyando la voluntad de la mayoría del pueblo de Cataluña, expresada siempre de una forma cívica, pacífica y ejemplar.
"El FC Barcelona, desde el máximo respeto a la pluralidad de su masa social, seguirá apoyando la voluntad de la mayoría del pueblo de Cataluña, expresada siempre de una forma cívica, pacífica y ejemplar", asegura la entidad, que recuerda "su compromiso histórico con la defensa del país".
Por la tarde, el Girona FC ha difundido también un comunicado en el que afirma:
Ni Cataluña -y menos el Barça o el Girona- tienen el "derecho a decidir" romper España, ya que la soberanía la tenemos todos los ciudadanos españoles. Lo que sí tienen en sus manos es el "derecho a decir" adiós a la liga. Es lo que puede pasar si siguen por este camino de animar a la secesión. Lo dice bien claro Paco García C(l)aridad:
[17'14": Más allá de las consignas esporádicas, parte del público del Camp Nou ha tomado la costumbre de corear sus gritos de independencia en el minuto 17 con 14 segundos del partido.
Estos guarismos quieren simbolizar el 11 de septiembre de 1714, fecha que se conmemora la Diada, que fue el día en el que Barcelona cayó tras un año de asedio de las tropas borbónicas culminándose la Guerra de Sucesión.]
Años 90. Me perdí y pregunté a una chica por una calle. Ella no sabía y le preguntó en catalán a un señor -un familiar, creo- al que yo, desde el coche, no veía. Él, en catalán: "¿En qué idioma preguntan?". La chica, también en catalán: "En castellano". Todavía sigo esperando la respuesta.
Aquel día caí en la cuenta de que algo grave se estaba fraguando en Cataluña.
Interesantes comentarios en Facebook.
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No tengo el gusto de conocer personalmente a José Romero, pero espero hacerlo pronto y os lo contaré. De momento, escuchémosle:
Plan oculto
Yo solía pasar los veranos en Barcelona. Concretamente en una ciudad muy cercana llamada Esplugas de Llobregat, donde los andaluces y extremeños eran mayoría. Donde la gente se buscaba la vida trabajando, sin otras pretensiones que llegar a fin de mes. Desde que era niño hasta la adolescencia, acudía con mis padres y hermanos -aquellos viajes en un SEAT 124 eran épicos-, a visitar a gran parte de mi familia materna (entre ella mis abuelos), que habían emigrado allí desde Andalucía en busca de un futuro alejado del terruño patrio, asolado por el paro y la pobreza.
Allí tuve alguna novieta, iba a las discotecas con mis amiguetes de la zona a bailar en intentar ligar, y escuchábamos música en inglés. Nadie hablaba catalán, todo era en español. Por eso -excepto que no podía lucir una camiseta del Real Madrid cuando jugábamos al futbol en los partidillos informales que se celebraban, sin el riesgo de que te molieran los tobillos-, jamás me sentí un extranjero en aquellas tierras. Alguna vez, te topabas con algunos-casi siempre personas de edad avanzada- que hablaban entre ellos en catalán, pero nosotros lo veíamos con respeto y sin ningún tipo de odio. De hecho, mis tíos, primos y amigos de vez en cuando soltaban alguna palabra en catalán, pero lo considerábamos normal e incluso simpático.
Ya cuando me hice un hombre, mis visitas fueron esporádicas y siempre motivadas por algún hecho luctuoso-la muerte de algún familiar casi siempre-, y las cosas parecían haber cambiado. Mis primos tenían hijos y se quejaban amargamente de que su lengua natal -el español-, estaba desapareciendo porque las autoridades, con la mirada complaciente del gobierno central, obligaban -quisieran o no-, a aprender y estudiar en catalán, lo que suponía para ellos un fracaso escolar que los condenaba a seguir siendo personas con trabajos de segunda y tercera fila, no especializados.Entonces no me di cuenta. Pero todo aquello era el principio de un elaborado plan oculto, que ha devenido en los sucesos actuales.
Desde que se promulgó la Constitución del 78, con las cesiones a los nacionalistas, todo estaba preparado:
1. Lo primero fue borrar el español de las escuelas. 2. Lo segundo, inventarse una narración mítica de la historia de Cataluña. 3. Mostrar una cara amable al resto de España por parte de la Generalidad, ayudando al buen gobierno de España, eso sí, no por fervor patriótico sino a cambio de concesiones y más concesiones.4. Con el fenómeno de la inmigración, la política de las instituciones catalanas fue obvia: que no vengan sudamericanos, que hablan español (Madrid, 42%, Cataluña, . Mejor de otras latitudes, aunque haya que subvencionarlos, porque a estos les enseñaremos catalán y formaran parte de nuestra sociedad. Una posible masa de votantes independentistas.
5. Lo siguiente -y no se rían-, fue una dura campaña contra el Real Madrid, presentándolo como el equipo del franquismo, del régimen; una institución basada solamente en el dinero y la altanería, en contraposición al Barça, que apoyaba la cantera y los valores seculares de humildad y buen hacer de los catalanes. Esta campaña consiguió que el Real Madrid, fuese recibido con odio en casi todos los campos de España y por ende que hubiese cierta inquina hacia Madrid y todo lo que representa como Capital del reino.6. A continuación, el objetivo fue la monarquía. La campaña contra el Rey fue feroz -apoyada por la izquierda más recalcitrante-, que culminó con la abdicación y la petición de perdón de Juan Carlos I -¡insólito!-, por irse de caza. Todos los méritos del hombre que trajo la democracia a este país se borraron de un plumazo. Así, sin más.
7. Y ahora, el plan oculto ha llegado a su éxtasis, promoviendo un referéndum ilegal, con el fin de quitar el derecho de los españoles a decidir sobre el suelo de España, que nos pertenece a todos.
Un líder político dijo que poner urnas nunca puede ser ilegal, que todo se puede votar porque esa es la esencia de la democracia. ¿Aceptaría ese líder un referéndum -por ejemplo-, sobre instituir de nuevo la pena de muerte, o sobre si los negros deben ser expulsados de nuestro país?
Hay ciertos límites y para ello nos hemos dado una Constitución y leyes que la desarrollan. Para ello hemos firmado tratados internacionales como la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Por eso somos una democracia, mejor o peor; perfecta o imperfecta, pero una democracia al fin y al cabo, donde mis hijos tienen la posibilidad de estudiar en su idioma materno, donde hay tribunales que garantizan mis derechos y donde puedo criticar, sin insultar, al gobierno, a los políticos y sus decisiones, sin miedo a ir a la cárcel o desaparecer una madrugada sin que nadie sepa nada más de mí.
El plan oculto del independentismo se ha quitado la máscara. Veremos qué es lo que ocurre. Pero, ¡ojo, mucho cuidado! La chispa violenta puede saltar en cualquier momento, en una discusión de bar o en un altercado vecinal. Los conflictos comienzan así y no debemos dejar que esto ocurra.Es necesario que todos los españoles estemos alerta y no lo permitamos. Es obligación del gobierno de la nación y de los partidos que dicen amar a España (no solo para gobernarla), evitar la secesión de Cataluña y hacerlo sin sangre en las calles.
Y sobre todo es necesario que los independistas catalanes, que hace tantos añosprepararon un plan oculto, se percaten de que la unión hace la fuerza y la desunión la debilidad.