Petición de Posada
Afuera
1. En el nombre del cielo
os pido posada,
pues no puede andar
mi esposa amada.
Adentro
1. Aquí no es mesón
sigan adelante
yo no puedo abrir
no sea algún tunante.
Afuera
2. No seas inhumano,
tennos caridad.
Que el Dios de los cielos,
te lo premiará.
Adentro
2. Ya se pueden ir
y no molestar,
porque si me enfado
os los voy a apalear.
Afuera
3. Venimos rendidos
desde Nazaret;
yo soy carpintero
de nombre José.
Adentro
3. No me importa el nombre
déjenme dormir,
pues ya les he dicho
que no voy a abrir.
Afuera
4. Posada te pide
amado casero,
por solo una noche
la Reina del Cielo.
Adentro
4. Pues si es una reina
quien lo solicita
¿cómo es que de noche
anda tan solita?
Afuera
5. Mi esposa es María
es Reina del Cielo
y Madre va a ser
del Divino Verbo.
Adentro
5. ¿Eres tú, José?
¿Tu esposa es María?
Entren peregrinos
no los conocía.
Afuera
6. Dios pague señores
su gran caridad,
y los colme el cielo
de felicidad.
Adentro
6. Dichosa la casa
que alberga este día,
a la Virgen Pura
la hermosa María.
Todos
(mientras se abren las puertas)
Entren Santos Peregrinos, Peregrinos,
reciban este rincón,
aunque es pobre la morada, la morada,
os la doy de corazón.
Cantemos con alegría, alegría
Todos al considerar,
Que Jesús, José y María
Nos vinieron hoy a honrar.
Para escuchar las promesas del Mesías
Escuchemos algunos textos proféticos del Antiguo Testamento que han anunciado de modo progresivo la venida del Mesías.
(se puede elegir una o varias de las lecturas presentadas)
Lector 1.-
El Señor está por nacer.
Todos.-
Dejen, cielos, caer su rocío.
Lector 1.- Del libro del Génesis. (49, 1-2.10)
En aquellos días, Jacob llamó a sus hijos y les habló así: “Acérquense y escúchenme, hijos de Jacob; escuchen a su padre, Israel. No se apartará de Judá el cetro, ni de sus descendientes, el bastón de mando, hasta que venga aquel a quien pertenece y a quien los pueblos le deben obediencia”.
El Señor está por nacer, Venid y adoremos.
Todos.-
Dejen, cielos, caer su rocío.
Lector 2.- Del libro del profeta Isaías (11, 1-4a)
En aquel día brotará un renuevo del tronco de Jesé, un vástago florecerá de su raíz. Sobre él se posará el espíritu del Señor, espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de piedad y temor de Dios. No juzgará por apariencias, ni sentenciará de oídas; defenderá con justicia al desamparado y con equidad dará sentencia al pobre; herirá al violento con el látigo de su boca, con el soplo de sus labios matará al impío. Será la justicia su ceñidor, la fidelidad apretará su cintura.
El Señor está por nacer, Venid y adoremos.
Todos.-
Dejen, cielos, caer su rocío.
Lector 3.- Del libro del profeta Miqueas (5, 1-3a)
Esto dice el Señor: “De ti, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel, cuyos orígenes se remontan a tiempos pasados, a los días más antiguos.Por eso, el Señor abandonará a Israel, mientras no dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces el resto de sus hermanos se unirá a los hijos de Israel. El se levantará para pastorear a su pueblo con la fuerza y la majestad del Señor, su Dios. Ellos habitarán tranquilos, porque la grandeza del que ha de nacer llenará la tierra y él mismo será la paz”.
El Señor está por nacer, Venid y adoremos.
Todos.-
Dejen, cielos, caer su rocío.
Lector 4.- Del libro del profeta Sofonías (3, 14-15)
Canta, hija de Sión, da gritos de júbilo, Israel, gózate y regocíjate de todo corazón, Jerusalén. El Señor ha levantado su sentencia contra ti, ha expulsado a todos tus enemigos. El Señor será el rey de Israel en medio de ti y ya no temerás ningún mal.
El Señor está por nacer, Venid y adoremos.
Todos.-
Dejen, cielos, caer su rocío.
Oración para la venida del Mesías
Recitemos las tradicionales antífonas de Adviento:
(Conocidas como las antífonas de la O)
Lector 5.-
Dejen, cielos, caer su rocío y que las nubes lluevan al Justo; que la tierra se abra y haga germinar al Salvador.
R.- Dejen cielos caer su rocío.
Oh Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo, abarcando del uno al otro confín, y ordenándolo todo con firmeza y suavidad: ven y muéstranos el camino de la salvación. R.-
Oh Adonai, Pastor de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente y en el Sinaí le diste tu ley: ven a librarnos con el poder de tu brazo. R.-
Oh Renuevo del tronco de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos; ante quien los reyes enmudecen, y cuyo auxilio imploran las naciones: ven a librarnos, no tardes más. R.-
Oh Llave de David y Cetro de la casa de Israel; que abres y nadie puede cerrar; cierras y nadie puede abrir: ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas y en sombra de muerte. R.-
Oh Sol que naces de lo alto, Resplandor de la luz eterna, Sol de justicia: ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte. R.-
Oh Rey de las naciones y Deseado de los pueblos, Piedra angular de la Iglesia, que haces de dos pueblos uno solo: ven y salva al hombre, que formaste del barro de la tierra. R.-
Oh Emmanuel, rey y legislador nuestro, esperanza de las naciones y salvador de los pueblos: ven a salvarnos, Señor Dios nuestro. R.-
Todos:
Oh Sabiduría.
Oh Adonai, Pastor de la casa de Israel.
Oh Renuevo del tronco de Jesé.
Oh Llave de David y Cetro de la casa de Israel.
Oh Sol que naces de lo alto.
Oh Rey de las naciones y Deseado de los pueblos.
Oh Emmanuel.
¡Ven y Sálvanos!
HIMNO (Liturgia de las Horas)
Ven, ven Señor no tardes
Ven, ven que te esperamos
Ven, ven Señor no tardes
Ven pronto Señor
El mundo muere de frío
El alma perdió el calor
Los hombres no son hermanos
El mundo no tiene amor
Ven, ven Señor no tardes
Ven, ven que te esperamos
Ven, ven Señor no tardes
Ven pronto Señor
OPCIONAL:
Santo Rosario
Rezo de los 5 misterios gozosos
OPCIONAL 3:
Antífonas de la O
Según el día correspondiente, tomar la meditación prescrita.
Felices próximas fiestas de la Natividad del Señor