TIEMPO DE NAVIDAD
LA NATIVIDAD DEL SEÑOR
Iniciamos nuestra celebración. Papá o mamá trazando la señal de la cruz dicen:
Ven, Señor, no tardes.
R. Señor, date prisa en socorrernos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Como era en un principio ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
SALMO DE PROFUNDIZACIÓN Sal 88
Decimos todos:
R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
Un miembro de la familia pausadamente dice los versos del salmo
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor y daré a conocer que su fidelidad es eterna,
pues el Señor ha dicho: "Mi amor es para siempre
y mi lealtad, más firme que los cielos. R.
Un juramento hice a David, mi servidor, una alianza pacté con mi elegido:
'Consolidaré tu dinastía para siempre y afianzaré tu trono eternamente'. R.
El me podrá decir: 'Tú eres mi padre,
el Dios que me protege y que me salva'.
Yo jamás le retiraré mi amor,
ni violaré el juramento que le hice". R.
Papá o mamá nos invitan a escuchar la Palabra de Dios:
Escuchemos la Palabra del Señor.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
1, 18-25
Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.
Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: “José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”.
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.
Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió a su esposa. Y sin que él hubiera tenido relaciones con ella, María dió a luz un hijo y él le puso por nombre Jesús.
Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.
MOMENTO DE REFLEXIÓN
Se hace un momento de silencio. Papá o mamá propician un intercambio de ideas sobre el sagrado texto.
La Navidad tiene sentido cuando nosotros hacemos patente la victoria de nuestro Dios a través del amor y la lealtad.
La Navidad tiene sentido cuando podemos contemplar en nuestras acciones la victoria de nuestro Dios.
La Navidad tiene sentido cuando aceptamos la luz, vida de los hombres.
La Navidad tiene sentido cuando llenos de gracia y verdad demostramos ser hijos de Dios.
Hay que llegar a dos compromisos: uno personal, el otro familiar. Se aconseja escribirlos…
PROFESIÓN DE FE
Todos juntos decimos:
Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Señor nuestro.
Que fue concebido del Espíritu Santo, Nació de la virgen María,
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato; Fue crucificado, muerto y sepultado; Descendió a los infiernos;
Al tercer día resucitó de entre los muertos; Subió al cielo,
Y está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso;
Y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, La Santa Iglesia Universal, La comunión de los santos, El perdón de los pecados, La resurrección del cuerpo, La vida eterna. Amén."
PRECES
Familia, en esta noche de Navidad miremos el interior de nuestro corazón, listo para recibir la gracia del Salvador, por eso nos unimos pidiendo confiadamente:
R. Venid y adoremos a Cristo Jesús.
Para que permanezcamos fieles a la gracia del Espíritu Santo, oremos. R.
Para nunca cese nuestro ser, nuestra familia, en alabar y agradecer a Dios sus beneficios, oremos. R.
Para aceptemos, sin titubeos la voluntad de Dios, oremos. R.
Para que enfrentemos responsablemente con esperanza y caridad esta pandemia, oremos. R.
Padre, gracias porque a nosotros también nos envías la gracia de vivir esta noche santa la alegría del nacimiento de nuestro Redentor, permítenos, te lo pedimos, ser dóciles testigos del Evangelio. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.
Papá o mamá dicen:
Por Jesús hemos sido hechos hijos de Dios, por eso nos atrevemos a decir:
Decimos todos:
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona
nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
Todos hacemos la comunión espiritual:
Yo creo Jesús mío que estás presente en el santísimo Sacramento del Altar, te amo sobre todas las cosas y deseo fervientemente recibirte en mi corazón, más al no poderlo hacer sacramentalmente en este momento te pido vengas espiritualmente a mi corazón (momento de silencio) y como si ya te hubiera recibido me uno y me abrazo inmensamente a ti. No permitas Jesús mío que jamás me aparte de ti.
Se hace un momento de silencio
y cada uno expresa su acción de gracias
por lo recibido en esta celebración de la Palabra.
Luego, papá o mamá invocan la bendición de Dios
y todos se santiguan, diciendo:
El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. R. Amén.
Papá o mamá concluyen con estas o semejantes palabras:
En el espíritu de Cristo resucitado, permanecemos en paz. R. Demos gracias a Dios.