→ Enero: el apio era usado por los griegos y los egipcios para consagrar a las divinidades y los romanos lo usaban para los banquetes funerarios. Es un alimento con potentes propiedades diuréticas, que ayuda ante problemas digestivos como el estreñimiento y la acidez de estómago.
→ Febrero: el kiwi se llama así por su parecido al ave del mismo nombre, aunque su nombre real es actinidia deliciosa. El kiwi tiene cualidades nutricionales excepcionales: 100 g de kiwi contienen 94 mg de vitamina C. En comparación, una naranja entera contiene 20. Así que un kiwi satisfará esa necesidad de vitaminas para un día entero.
→ Marzo: El limón es otra de las frutas ricas en vitamina C y gracias a sus propiedades antioxidantes y ácido cítrico, es idóneo para estimular el sistema inmunitario y las defensas.
→ Abril: pese a que los guisantes se consideran comúnmente verduras, realmente pertenecen a la familia de las leguminosas, pero la diferencia con sus “hermanas” es que se pueden comer crudas. Son ricas en proteínas, fibra, vitaminas (vitamina C, B2, B3 y B9) y ácido fólico (indispensable durante el embarazo).
→ Mayo: la fresa es la fruta del amor por excelencia gracias a su color y a su forma de corazón. Además, tiene múltiples propiedades, entre ellas son una fuente rica en hierro, vitamina C, ácido fólico, potasio… y otros minerales y vitaminas.
→ Junio: las patatas son sin duda uno de los productos más internacionales y básicos en la alimentación, su facilidad de cultivo, versatilidad, facilidad de conservación y sabor ayudó a combatir el hambre en todo el mundo, aunque su origen está en América del Sur. Entre los beneficios para la salud de la patata están: alivia los problemas gastrointestinales, es buena para controlar los niveles de azúcar y tiene un efecto benefactor sobre la presión arterial.
→ Julio: la sandía es uno de los alimentos más comunes del verano, su gran contenido en agua ayuda a la hidratación, pero además es buena para el corazón gracias a la citrulina y también para la vista gracias al betacaroteno. Si quieres aprovechar todos sus beneficios te recomendamos comerla madura.
→ Agosto: la zanahoria es un alimento que se puede encontrar por suerte la mayor parte del año, lo ponemos en veranito porque es la época imprescindible para comerla si quieres cuidar tu piel expuesta al sol, también para el cuidado del pelo, las uñas y la vista gracias a que es rica en betacaroteno. Entre las curiosidades a destacar es su color, el color naranja más común en la actualidad no surgió hasta el siglo XVI de mano de los holandeses, aunque aún hoy se pueden encontrar sus variantes antiguas (blanco, amarillo y morado) en algunas partes del planeta y en productores locales que conservan las variedades tradicionales.
→ Octubre: este mes es el mes de la remolacha, esta verdurita es ideal si eres más de dulce que de salado, es una gran fuente de fibra, hierro, proteínas, fósforo, sodio y ¡ojo! Tiene casi tanto potasio cómo los plátanos. Se pueden consumir crudas y cocidas, lo único que ten cuidado con no mancharte con ella. Cómo curiosidad contaros que el jugo de la remolacha era usado en el siglo XVI como tinte natural y en la antigua Roma como afrodisíaco.
→ Noviembre: la naranja aunque no es originaria de España, se ha transformado en uno de los productos estrella de nuestro país. Sus múltiples beneficios gracias a su alto contenido en fibra, vitaminas A, B y C, flavonoides y betacarotenos son muy conocidos. Ayuda a mantener el sistema inmunológico fuerte, a reducir el colesterol y a proteger el organismo de enfermedades cardiovasculares.
→ Diciembre: el caqui es una fruta que inicia su formación en verano y madura en noviembre, por lo que noviembre y diciembre son los mejores meses para consumirla. A parte de deliciosa, es una fruta rica en vitamina A y C, potasio y fibra. Es una de las frutas con más antioxidantes. En la sabiduría popular los caquis poco maduros se han utilizado para combatir la diarrea y la inflamación intestinal.