Durante la semana del 9 al 13 de diciembre, doce alumnos y dos profesoras del IES La Creueta pudimos disfrutar de una semana de intercambio en Lieja (Bélgica) gracias al programa europeo Erasmus+. Tras la estancia del alumnado belga en nuestra localidad el mes pasado, ahora tocaba devolver la visita a nuestros partners. Esta vez, además, compartimos esta semana cultural europea con estudiantes y profesores llegados de Eslovaquia.
El lunes fue un día dedicado a conocer el centro y la ciudad de Lieja gracias a la visita guiada de los alumnos anfitriones. El Collège Saint Louis es una escuela de secundaria con la que nuestro centro viene colaborando en proyectos Erasmus desde hace más de diez años. Por otra parte, la ciudad de Lieja, de casi 200.000 habitantes, está ubicada en la parte francófona del país, atravesada por el río Mosa, y en esta época destaca por su entrañable mercado navideño en la Place du Marché, donde dimos por finalizado el primer día de la aventura, no sin antes probar los excelentes gofres tradicionales de la ciudad.
El martes fue un día muy intenso, pues tocaba viajar a la capital, Bruselas, para visitar el Parlamento europeo. Allí visitamos, en primer lugar, el Parlamentarium, un espacio interactivo para conocer más acerca de la cooperación europea. Tras un breve descanso para comer, por fin pudimos entrar en el Hemiciclo, donde, antes de entrar al salón principal, tuvimos la suerte de conocer a una parlamentaria eslovaca que nos explicó su tarea en el parlamento y las rutinas de los eurodiputados. Sin duda, fue una excelente ocasión para adentrarnos en el corazón de la democracia europea.
La jornada del miércoles estuvo dedicada a conocer más el pasado de la ciudad, con la visita al Museo de la vida valona, que reconstruye la historia, las costumbres, las fiestas y los dialectos de las regiones valonas. Por la tarde, los alumnos dedicaron el tiempo libre a patinar sobre hielo y disfrutar de la ciudad.
El jueves fue otro día de excursión, pues estaba planificada la visita al Euro Space Centre, ubicado a una hora y media de la ciudad. Antes pudimos hacer una breve incursión en Redu, el pueblo del libro, aunque el frío persistente hizo que no la pudiésemos disfrutar como hubiésemos querido. Después de comer, visitamos el centro dedicado al espacio, una inmersión en la vida diaria de los astronautas: entrenamiento, juegos interactivos, simuladores, cine dinámico en 3D, planetario…; en definitiva, una fabulosa experiencia que todos recordaremos, especialmente quienes experimentamos la fuerza centrífuga en el simulador. Pero la aventura no terminó con la visita, pues, al comenzar el viaje de vuelta, el autobús se averió y tuvimos que esperar una hora y media hasta que llegara otro autocar para llevarnos a Lieja. En fin, un día agotador, pero muy estimulante.
Finalmente, llegó el viernes, día de despedidas. Por la mañana, visitamos el Museo de La Boverie, en el centro de la ciudad, donde pudimos adentrarnos en la figura del pintor local, Paul Delvaux. Ya entrada la tarde, alumnos, profesores y familias disfrutamos de la cena de clausura en la que recibimos el certificado de participación en esta increíble experiencia. Tras la cálida acogida y gratificante cena ofrecida por los padres de los alumnos belgas, llegó el momento de despedirnos, no sin antes agradecer la maravillosa ocasión que ofrecen los programas Erasmus para conocer y visitar otros países y sus respectivas culturas.