Las aulas estarán abiertas al comienzo de la jornada escolar y el alumnado accederá a ellas no más tarde de las 8:15 horas. Quedarán abiertas tras el final de la última clase.
Las aulas permanecerán cerradas durante el periodo de recreo, ocupándose de ello el profesor de tercera hora.
Las aulas permanecerán cerradas durante los periodos lectivos en que el alumnado que las ocupa normalmente no se encuentre en su interior, por hallarse en otra aula.
La ordenación de los pupitres en las aulas no podrá ser alterada del modo acordado por el equipo docente, salvo por expresa indicación del profesorado pertinente. En todo caso, al finalizar la clase en que se haya alterado la ordenación inicial, el profesorado se responsabilizará de que se vuelvan a ordenar como estaban.
Las aulas dispondrán de tablones de corcho para colgar notas, avisos y trabajos del alumnado. Tanto el profesorado como el alumnado se abstendrá de colocar cualquier material en lugares no habilitados para tal fin (paredes, cajones de persianas, etc.)
Al término de la jornada escolar el alumnado dejará el aula limpia, recogida y ordenada, con las sillas encima de las mesas para facilitar las labores de limpieza. Será labor del profesorado que imparta la última hora de clase, que abandonará el aula después del alumnado, velar por el cumplimiento de esta norma.
Cualquier deterioro, pintada o suciedad detectada en el aula deberá ser tratada acorde con las normas de convivencia establecidas y el alumnado responsable deberá reparar el desperfecto, la pintada o las manchas producidas. En caso de no identificar al responsable, será obligación de toda la clase la reparación del daño.
Cuando algún miembro del alumnado se sienta enfermo y considere que su indisposición no le permite permanecer en el centro, se lo comunicará al profesorado del aula, que le entregará la acreditación pertinente para salir de la clase y buscar a uno de los docentes que se encuentren en servicio de guardia. Éste llamará por teléfono al padre, madre o representante legal del alumnado en cuestión, que regresará a su clase hasta que se presente en el centro algún familiar para recogerlo.
En caso de ausencia o retraso de algún docente, el delegado de clase avisará del hecho al profesorado de guardia, una vez hayan transcurrido 10 minutos del toque del timbre. El alumnado realizará las actividades encomendadas por el profesorado de guardia que entre en el aula, si es el caso.
El alumnado no podrá comer o beber en el aula. Sólo podrá beber agua una vez le conceda permiso el profesorado.
Como norma general, el alumnado amonestado deberá permanecer en el aula. Sólo será expulsado en casos excepcionales, siempre acompañado por el delegado y con tareas que realizará a cargo de algún profesor de guardia.
Los incidentes que pudieran plantearse en clase se canalizarán a través de la persona delegada del grupo en cuestión. Si hubiera algún problema colectivo con algún docente concreto (sobre comprensión, ritmo de explicación, fechas de exámenes, etc.) éste se tratará con la máxima corrección con dicha persona. De continuar el problema, se recurrirá al tutor en los mismos términos. Si siguieran existiendo dichas dificultades, se podrá exponer el problema a la jefatura de estudios. Es fundamental que se sigan los cauces en el orden señalado.
Será obligación del alumnado cumplir con las normas de convivencia detalladas en el Plan de Convivencia del Proyecto Educativo y en la agenda del alumnado, y que, además, estarán colgadas en los tablones de las aulas.