Amanece un día soleado en Vernasca, con un aire un poco más frío que en jornadas anteriores. Y hay algo en el ambiente que ya empieza a notarse.
Es una sensación difícil de explicar, una mezcla entre rutina y esa nostalgia suave de saber que esto se está acercando a su final. Rutina porque ya conocemos la zona, porque sentimos que llevamos aquí mucho más tiempo del que marcan los días, porque nos movemos con familiaridad y nos saludan por las calles como si ya formáramos parte del pueblo. Porque tenemos incluso nuestra mesa fija en la cafetería, ese pequeño refugio donde venimos a trabajar, ya que es el único punto con conexión a internet, y donde cada tarde nos reciben con una sonrisa y un aperitivo como si ya fuéramos habituales.
Pero también está la otra parte: la conciencia de que queda poco y las ganas de seguir absorbiendo todo lo que aún está por vivir.
Y aunque ese cansancio bonito, el que aparece cuando llevas días aprendiendo, observando y exprimiendo cada minuto, empieza a hacerse notar… la ilusión sigue llegando puntual siempre y un espresso italiano ayuda a que todo vuelva a encajar. ☕✨
Cogemos nuestras mochilas cada vez más llenas de ideas, de notas, de fotos y de aprendizajes y nos dirigimos al colegio de Vernasca para un nuevo día de observación.
Nuestra primera parada nos lleva a Infantil, donde, al abrir la puerta, nos encontramos con una escena que transmite paz solo con mirarla: una sesión de yoga. Respiraciones profundas, pequeños cuerpos intentando mantener el equilibrio, concentración… y mucha calma.
Mientras los observaba, no podía dejar de pensar en lo valioso que sería regalar también a nuestro alumnado espacios así, donde aprender a parar, respirar y escucharse desde tan pequeños.
Y entonces llegó una de esas casualidades bonitas del viaje: abro Instagram… y allí estaba mi compañera de 5 años, haciendo precisamente una sesión de yoga con su clase en nuestro cole.
Y en ese momento solo pude sonreír y pensar: qué bien lo hacemos en CEIP San Agustín. A veces viajamos para descubrir nuevas ideas… y otras, para recordar todo lo bonito que ya estamos construyendo en casa. ✨