Marie-Louise-Sophie de Grouchy nació en 1764 en Meulan( Francia), fue hija de François-Jacques, primer marqués de Grouchy, y de Marie Gilberte Henriette Fréteau de Pény. De pequeña asistía a las clases que le daban a su hermano más joven. En 1786, se casó con Marie-Jean-Antoine Nicolas de Caritat, marqués de Condorcet, un filósofo y político francés veinte años mayor que ella. La pareja, que tuvo sólo una hija, convirtió su hogar en uno de los principales lugares de reunión intelectual del París previo a la Revolución. Hombres y mujeres de la misma Francia y de otros países, aparecieron en el salón de los Condorcet, donde se desarrollarían las ideas de los Girondinos. El filósofo Jean le Rond d'Alembert, el economista escocés Adam Smith o el tercer presidente de los Estados Unidos, Thomas Jefferson, fueron algunos de los nombres ilustres que asistieron a sus veladas intelectuales. Defensora de las ideas feministas que empezaban a madurar en aquellos años, la marquesa de Condorcet abrió las puertas de su casa a mujeres de la talla de Olympe de Gouges o Germaine de Staël. Más tarde en 1790 nació su hija Eliza Condorcet-O'Connor .
Cuando en 1793 su marido denunció abiertamente la deriva radical que estaban tomando los jacobinos tuvo que esconderse pero fue detenido y murió en prisión.
Esta tertulia continuó tras la muerte de su marido en 1794 y jugó un papel importante en el nacimiento del movimiento girondino que hizo hincapié en los derechos de las mujeres. Tras la muerte de su esposo, Sophie de Condorcet quedó arruinada y se vio obligada a abrir una tienda para poder sobrevivir y mantener a su hija de cuatro años.
Después de un tiempo , Sophie volvió a retomar su carrera literaria y en 1798 publicó su obra más famosa, Lettres sur la Sympathie, a la que realizó una traducción al francés , de la Teoría de los sentimientos morales de Adam Smith.
Ella se centró en esa teoría traduciéndola y comentándola, escribiendo como consecuencia la que es su gran obra, Cartas sobre la simpatía. Tal y como indica el título de su obra, el concepto clave que articula su pensamiento es la simpatía, que la autora define como la disposición que tenemos para sentir de manera semejante a la del otro. Resultando ser una reflexión centrándose en los motivos e influencias que le llevaron a Adam Smith a escribir dicha obra, así como estableciendo una conexión con la realidad política francesa de su tiempo la simpatía se concibe como algo básico en las sociedades modernas. Digamos que, para Sophie la simpatía es el “pegamento” social que cohesiona tanto en los buenos como en los malos momentos. La idea de que la simpatía está profundamente enraizada en nuestra naturaleza . Nos proporciona una explicación empírica de su origen, mostrando cómo la simpatía se origina en la experiencia, en las sensaciones de placer y dolor.
Para la pensadora francesa, la simpatía debe crear un mundo justo y solidario, donde se refuercen los vínculos entre las personas.
En sus cartas primera y segunda, Sophie se propone completar las explicaciones del pensador escocés para estudiar las causas y orígenes de la simpatía que se origina en la experiencia, en las sensaciones de placer y dolor.
La tercera carta se trata sobre la simpatía individual, condición de posibilidad de la felicidad, la perfectibilidad y la estrecha relación entre los seres humanos .La simpatía individual es aquella que nace cuando sentimos atracción por otra persona, ya sea por sus rasgos físicos, opiniones, conocimientos, etc., Para ella esta simpatía particular es consecuencia de la natural sensibilidad moral humana.
Sophie de Condorcet desarrolla un pensamiento feminista que se despliega en el ámbito físico, moral y político . Además enlaza con el principio sus tesis sobre la belleza femenina con el amor o, mejor dicho, con lo que el amor entre dos personas debería ser. El amor verdadero consiste en la atracción hacia otra persona que es fruto de la admiración, la amistad y la atracción intelectual.
La desigualdad de criterios de atracción acentúa las diferencias entre sexos y la incomunicación entre hombres y mujeres. Si el hombre busca ante todo el placer físico y la mujer se interesa por valores y convenciones morales, la idea de lo que es el amor deja de ser compartida. Por ello, De condorcet exhorta a la mujer a independizarse y a ilustrarse, pues el conocimiento conduce a la virtud y pone a la mujer al mismo nivel que el hombre. Si la mujer se reduce a su belleza, no rompe sus cadenas y no sale de su minoría de edad; está condenada a perder su libertad y a depender de el paso del tiempo, que transforma la belleza de juventud en materia decadente:
“¡Si el sexo femenino los ignora o los desdeña, es la mujer la que especialmente se condena, ya que durante solo un momento está blasonada con los más resplandecientes regalos de la naturaleza y, en seguida, esa misma naturaleza se convierte durante mucho tiempo en una cruel madrastra!”
Y esta situación sólo podrá ser superada con la bondad natural, la virtud y, fundamentalmente, a hacer posible que sea la simpatía y no el egoísmo lo que triunfe en los sentimientos morales de la humanidad.
Sophie de Condorcet sobrevivió a todos los grandes acontecimientos de su tiempo, la Revolución Francesa, la Convención, el Directorio y el Imperio de Napoleón. Como esposa y como viuda del marqués de Condorcet, fue una fiel defensora de sus ideales y se convirtió en una intelectual respetada que mantuvo vivo su salón hasta su muerte, el 8 de septiembre de 1822, en plena restauración borbónica.
Elena Salinas
Sophie de Condorcet fue una traductora y escritora francesa que nació en el 1764 y murió en 1822 en París. Tuvo una vida rica, sus padres eran marqueses y su hermano desde que era pequeña le enseñó a hablar latín y otras lengua.
Se casó bastante joven, sobre los 22 años, con Nicolas de Condorcet, que era algo mayor que ella, otro intelectual. En el momento en el que se casaron, crearon una tertulia en su casa a la que solían asistir los mejores filósofos de la época, como Turgot, D´Alembert o David Murray entre otros. Después de la muerte de su marido, cuando Sophie tenía solo 30 años, en esta tertulia empezó el movimiento girondino que tuvo bastante importancia en los derechos de las mujeres. A lo largo de su vida escribió varios libros como Lettres sur la sympathie que es una traducción de la Teoría de los sentimientos morales de Adam Smith, además de otro libro llamado Sulla simpatia. 4 años antes de la muerte de su marido nació su única hija, Eliza Condorcet-O'Connor. Sophie pudo ver la restauración borbónica y acabó muriendo el 8 de septiembre de 1822 en Paris.
Sophie no tuvo muchos problemas relaciones por ser mujer, aunque fueran aquellos tiempos, ya que pertenecía a la clase alta y se la trataba como a tal. Pero aunque perteneciese a la clase alta siempre fue una gran defensora de la mujer y de la clase social a la cual dedico la mayoría de su trabajo filosófico
Pensamientos e ideas fundamentales
Sophie de Condorcet fue una gran pensadora y tuvo mucha importancia en varios aspectos como el pensamiento político girondino, en el pensamiento feminista.
Además de esto, Sophie de Condorcet reflexionó sobre tres campos fundamentalmente: Teoría del conocimiento, Teoría ética y Teoría social y política.
En su Teoría del conocimiento, Sophie de Condorcet hace una descripción de: la sensación, en la que explica cómo es además del placer y el dolor físico, de la sensación de impresión y de la importancia de la imaginación. Habla de la reflexión, y el otro gran punto son las ideas, en las que explica que son las ideas simples. Las cualidades primarias y secundarias y el concepto de percepción, la memoria y las ideas abstractas. Fue su primer gran aporte a la filosofía en la que tuvo gran influencia John Locke.
En su segunda trabajo, su Teoría ética, hace su elaboración más extensa y probablemente la más importante. En esta nos habla sobre el bien y mal moral, un punto muy extenso en el que explica los fundamentos de la moral, habla del origen de las ideas morales según Hume y Smith, indica los fundamentos de la simpatía y habla más profundamente a cerca del bien moral y el mal moral por separado. También habla sobre el remordimiento, el egoísmo el amor y la virtud, además de que al final de esta teoría explica la simpatía más detalladamente.
Por último, en su Teoría social y política, hace una extensa explicación de lo que es la justicia, hablando de sus fundamentos y volviendo a hacer hincapié en la simpatía. Indica la importancia que tiene el remordimiento en la práctica de la justicia. Además habla de la intensidad de las acciones justas y de la injusticia, diciendo que es un producto social, explicando toda la repercusión que tiene además de su influencia en su práctica En esta extensa teoría explica la ley, criticando el sistema legislativo vigente en aquellos tiempos, así como el sistema de acceso a los cargos públicos. También explica los fundamentos de las leyes justas basándose en la razón. Su última aportación en este apartado fue el concepto de ley que elabora junto a un filósofo que hemos estudiado como Rousseau. Por último nos habla la propiedad, que ahora mismo es un derecho humano. En esta teoría explica la propiedad como un derecho fundamental, los fundamentos de la propiedad, en los que trabajo con Rousseau y Locke. Mezcla la propiedad, la razón y estado de natura para explicarlos conjuntamente. Fue una de las únicas mujeres que se atrevió a criticar la distribución de la riqueza y por último indicó la importancia de tener una propiedad