Simone de Beauvoir fue una escritora, profesora y filósofa feminista. Nació el 9 de enero de 1908 y murió el 14 de abril de 1986 con 78 años por causa de una neumonía, ambos acontecimientos ocurrieron en París. Perteneció a una familia burguesa que tenía una moral cristiana muy estricta, sin embargo, en su adolescencia se reveló contra la fé de su familia y se declaró atea, ya que pensaba que la religión dominaba al ser humano.
Fue una luchadora por la igualdad de los derechos de la mujer y por la despenalización del aborto y de las relaciones sexuales, todos estos pensamientos feministas la surgieron tras vivir en su juventud una situación complicada entre sus padres y porque es su infancia se la criticó bastante por el hecho de haber nacido mujer.
Durante su época universitaria conoció Jean-Paul Sartre, con el que mantuvo una relación de polifidelidad, que consiste en tener una relación cerrada en la que se incluyen más personas aparte de la pareja.
Escribió novelas, ensayos y biografías sobre temas políticos, sociales y filosóficos, siguiendo la corriente existencialista.
Cómo afectó en su vida el hecho de ser mujer
Simone de Beauvoir fue muy criticada, por romper con los moldes establecidos y oponerse a los prejuicios. Había publicado muchas obras, pero la que más destaca es ¨El segundo sexo´, la cual supuso una gran revelación de las mujeres y la trajo consigo muchos problemas, ya que miles de hombres la tacharon de ninfómana y criticaron, entre ellos su compañero Albert Camus, que le dijo que había deshonrado al varón francés, y que sus obras eran una desmitificación de las instituciones tradicionales como la familia, las relaciones de pareja,la maternidad y la iglesia católica.
Lo que decía la escritora es que, te conviertes en mujer como consecuencia de un proceso educativo en el cual aprendes a renunciar a tu libertad para servir a los intereses masculinos. Por lo que, al publicar su libro, expuso los problemas a los que las mujeres estaban sometidas.
El pensamiento de la filósofa la hizo llegar donde antes una mujer no lo había logrado, Por lo que la podemos calificar de valiente, al publicar esta obra feminista, cuando muchas otras escritoras no sacaban a la luz sus obras por miedo a la recepción de esta en la sociedad.
Breve exposición de sus pensamientos e ideas fundamentales
El pensamiento de Simone de Beauvoir se presenta como una filosofía de la libertad y del compromiso, ya que piensa que el ser humano es libre y no puede, en cuanto tal, eludir su libertad, la cual para ella se divide en dos dimensiones, la ontológica y la moral.
Su modo de entender al existente siempre era el mismo en todos sus trabajos, en los que la ontología existencialista aparece profundamente fundida en sus cuestiones.
Sus pensamientos se acercaban bastante a los de Sartre, pero al mismo tiempo, hay diferencias y propuestas originales, especialmente en lo que se refiere a la ética, pero ambos afirman haberse siempre influido mutuamente.
Sin embargo, lo que más destaca en ella es su pensamiento feminista, lo que define como una manera de vivir individualmente y como una manera de luchar colectivamente, lo que significa ser consciente de que en la sociedad en la que vivimos, nosotras estamos en desigualdad de condiciones legales, sociales, institucionales, afectivas y de relación personal con los hombres, y debemos luchar colectivamente para poder tomar conciencia individual de esa desigualdad y poder defender con autonomía e igualdad nuestros derechos, es decir, que hay que llevar una lucha colectiva porque,nos implican a todas.
Siempre se hizo la pregunta de ¿Qué significa ser mujer en una sociedad como la actual?, a la que pudo responder tras analizar al hombre y darse cuenta que las condiciones para ellos eran diferentes que para las mujeres, el hecho de que fuera una filósofa le permitió hacer un análisis muy completo de la condición de las mujeres, análisis de tipo antropológico, psicológico, metafísico, sociológico… de ahí que se haya dicho que “El segundo sexo” es la Biblia del feminismo, porque es verdad que el feminismo posterior tiene que hacer una referencia obligada al segundo sexo, bien sea para oponerse a él o para continuar su línea de pensamiento.
Beauvoir, fue la máxima defensora del derecho al aborto, fundó el movimiento Choisir y fue una de las redactoras del Manifiesto de las 343. Sobre esto señaló que "el aborto es parte integral de la evolución en la naturaleza y la historia humana, esto no es un argumento ni a favor ni en contra, sino un hecho innegable, no hay pueblo, ni época donde el aborto no fuera practicado legal o ilegalmente, ya que está completamente ligado a la existencia humana…".
Pero no solo se limitaba a defender el aborto, también hablaba del embarazo y hablaba de los hijos como “parásitos”, culpándoles de explotar a la mujer, por eso ella misma decidió no tener hijos, por motivos ideológicos. Lo que citaba en sus obras diciendo “el embarazo es, sobre todo, un drama que se representa en el interior de la mujer, ella lo percibe a la vez como un enriquecimiento y una mutilación, el feto es una parte de su cuerpo y es también un parásito que la explota, ella lo posee y también es poseída por él, ese feto resume todo el porvenir, y, al llevarlo en su seno, la mujer se siente vasta como el mundo, pero esa misma riqueza la aniquila, tiene la impresión de no ser ya nada. Una existencia nueva va a manifestarse y a justificar su propia existencia, por lo cual se siente orgullosa pero también se siente juguete de fuerzas oscuras, es zarandeada, violentada…”
Se puso a sí misma como modelo a seguir, y a pesar de no haber sido madre, despreció las facultades maternas presentándolas como un sufrimiento, por eso decía que “engendrar, amamantar, no constituyen actividades, sino que son funciones naturales y ningún proyecto les afecta, por eso la mujer no encuentra en ello el motivo de una altiva afirmación de su existencia y sufre pasivamente su destino biológico.”
Repercusión histórica
Al hablar de Simone de Beauvoir, podemos decir que es una de las madres del feminismo, ya que en su libro El segundo sexo cita la siguiente frase: «No se nace mujer, sino que se llega a serlo», con esta frase quiere decir que las características con las cuales se identifica a las mujeres no les vienen dadas de su genética, sino por cómo han sido educadas y socializadas.
También nos muestra el resultado de su estudio sobre la mujer frente a la sociedad, y su libertad de seguir o no, las reglas impuestas por ésta misma. Su estudio es una observación constante de la mujer y su lucha por adaptarse a las normas que se le han impuesto, y que son difíciles de cambiar.
Su principal obra ha sido tan grande e importante su repercusión, que actualmente se le considera La Biblia del feminismo, y el cual ha afectado, positivamente, a la manera en la que hoy en día percibimos nuestra sociedad. Varias décadas después de su publicación, este libro sigue siendo uno de los principales para abordar el estudio y la comprensión del feminismo, y la reflexión para concienciar sobre la condición femenina que Beauvoir elabora tiene valor actualmente en tanto que sigue explicando muchas de las cosas que suceden a las mujeres.
En los últimos años la sociedad parece que ha reaccionado y se ha dado cuenta que las mujeres también deberían tener la libertad que tienen los hombres. Creemos que todavía es importante seguir leyendo las magníficas obras que nos dejó Simone de Beauvoir para concienciarnos y llegar a la igualdad plena entre ambos géneros, al igual que entre toda la especie humana.
En 2008, con motivo del centenario del aniversario de su nacimiento, se creó en su honor el Premio Simone de Beauvoir por la Libertad de las Mujeres para destacar a las personas comprometidas por su obra artística y su acción a promover la libertad de las mujeres en el mundo.
Sin embargo, gracias al trabajo de divulgación desarrollado por las filósofas españolas, la obra de Beauvoir ha adquirido un papel destacado en las facultades de Filosofía y en distintos foros académicos y no académicos comprometidos e implicados con el avance en la igualdad de género. De modo que la influencia de Simone de Beauvoir se hace notar tanto en el feminismo, como en la filosofía contemporánea.
Aitana Mora y Sofía San Martín
Entre su producción literaria podemos destacar las siguientes obras:
- La invitada: publicada en 1943, es una novela de tinte autobiográfico, pero con personajes ficticios, tras su éxito editorial, fue suspendida de su empleo por denuncias por la incitación a la perversión de menores.
- El segundo sexo, 1949, causó gran escandalo y hasta la Santa Sede se pronunció al respecto. Fue su consagración literaria. Con ella se convirtió en precursora del movimiento feminista.
- Los Mandarines, (1954) fue galardonada con el prestigioso premio Goncourt, en ella se expone la posguerra y su relación con Nelson Algren, siempre a través de personajes ficticios,
- Una muerte muy dulce, (1964) obra en la que relata la muerte de su madre y hable sobre la eutanasia y el luto.
- Manifiesto de las 343, también conocidos como manifiesto de las 343 guarras, fue una declaración publicada por una revista francesa y firmado por 343 mujeres que afirmaban haber tenido un aborto.
- La ceremonia del adiós, (1980), donde relata los últimos 10 años de vida de su compañero sentimental Sartre, fue publicado tras su muerte, y no estuvo exenta de polémica.
Destaca también su faceta como cofundadora junto a Sartre, Raymond Aron y otros de la revista Les Temps Modernes que pretendía difundir la corriente existencialista.
COMO AFECTÓ EN SU VIDA Y PENSAMIENTO EL HECHO DE SER MUJER
Como relata ella misma, reflexionando en su obra, nunca notó que el hecho de ser mujer fuese un obstáculo para hacer lo que se había propuesto hacer en cada momento. Ser mujer, pensó que no le había afectado porque tenia una vida independiente y profesional, pero aconsejada por Sartre, empezó a analizar el tema y se dio cuenta de que la condición de las mujeres era desigual a la de los hombres y que si bien a ella no le había afectado, era por el hecho de que había sido educada como un hombre (de hecho su padre siempre quiso que fuese un hombre, decía que tenía cerebro de hombre, y que estudiase en la escuela politécnica), y en un mundo construido por hombres.
Estas y otras reflexiones se recogen en su libro El segundo sexo, reflexiones sobre lo que había significado para ella ser mujer.
Fue fiel a sus ideas aun cuando le supuso mantenerse separada de su pareja por negarse a contraer matrimonio para que les diesen un mismo destino por ser matrimonio, o cuando le supuso no tener hijos por considerarlo una forma de esclavitud o cuando declaró públicamente haber abortado exponiéndose a ser sometida a procedimientos penales e incluso a prisión.
Mantuvo siempre su independencia económica y su faceta emprendedora, trabajando como profesora, coeditora y escritora.
Fue una escritora comprometida, se nota especialmente en dos de sus obras, el Segundo Sexo y el Manifiesto 343, la primera por la época en la que fue escrita, el lenguaje que utiliza, el tema, y sus detractores, incluso la oposición de la Santa Sede, y la segunda por tratarse de uno de los ejemplos más conocidos de desobediencia civil en Francia.
IDEAS FUNDAMENTALES DE SU PENSAMIENTO
El Feminismo Existencialista es una sus grandes ideas, esta nos habla de que el ser humano no es una esencia fija, sino una existencia, libertad y autonomía, por lo tanto, limitar a un individuo las posibilidades de proyectar su vida por el hecho de ser mujer, es dominación e injusticia.
No cree en el matrimonio, ya que entendía que multiplica las obligaciones familiares y las tareas sociales, a la vez la le parecía una pérdida de libertad.
En su obra nos proporciona herramientas teóricas para reemplazar la construcción anti-igualitaria e injusta, por otra igualitaria y justa, para terminar con un estado de opresión. Para llegar a un estado en el que las mujeres y los hombres convivan libres y fraternalmente, presentando así las bases de la democracia total y efectiva.
Otra de las ideas que presenta su pensamiento es la de que no se nace mujer, la mujer se construye, no se nace sensible, callada, sumisa, oprimida, sino que eterno femenino, es un mito masculino que se construye, estructurándose las sociedades en sistemas sexo/género.
Razonó que la mujer es libre de elegir el camino mediante el cual construirá su vida, pero a su vez, tiene que cuestionar las estupideces de este último siglo, para convertirse en mujeres que se orienten al desarrollo de una vida digna.
A lo largo de su vida rechazó el papel que tiene la mujer en la sociedad asegurando que se condiciona al género femenino para ser esposa y madre y se desprecia a las que no quieren seguir esa vía. Sostuvo que el matrimonio y los hijos era acciones comparables al esclavismo.
En relación al aborto reflexionaba lo siguiente: “De frente a la historia nuestra situación es bastante singular, en una sociedad moderna, somos seres humanos a quienes se les prohíbe disponer de sus cuerpos. Una situación que solo los esclavos han conocido”
Las grandes ideas de Simone de Beauvoir están recogidas en su obra maestra El segundo sexo, solo en la primera semana vendió más de 20.000 ejemplares, contribuyó de manera fundamental a transformar las Sociedades Occidentales, la obra supone un clásico en el camino hacia la igualdad entre mujeres y hombres.
La esencia de su obra y sus principios son incorporados en las políticas de igualdad europeas y han originado estudios feministas y de género.
La obra se tradujo rápidamente al alemán, al japonés, y al inglés, alcanzó gran entusiasmo en Suiza donde aún las mujeres no tenían derecho al voto.
En América gozó de fuertes críticas, y en España comenzó a circular en la clandestinidad en la década de los 60.
Simone de Beauvoir tuvo un papel determinante en la legalización del aborto en Francia, tras la publicación del Manifiesto 343 de 1971, texto que a pesar de su antigüedad tiene vigencia, cuando en ocasiones se escuchan voces que defienden el aborto únicamente en casos de violación o cuando la vida de la madre corre peligro. La libertad significa según el texto hacer uso liberal del cuerpo de las mujeres.
Su obra, es quizás el ensayo feminista más importante del siglo XX, algunos la han bautizado como la biblia del feminismo, por lo que su legado es innegable, en especial su obra El segundo sexo, que se ha convertido en una referencia obligada para todos aquellos que se interesan en cuestiones feministas.
Su obra abre el mundo de las mujeres, pero también de los hombres a nuevas posibilidades y horizontes de libertad.
Iker Palacios