ADELA CORTINA, UNA FILÓSOFA ESPAÑOLA.
Adela Cortina Orts, nace en Valencia en 1947, donde cursa estudios de filosofía y letras en la Universidad de Valencia, en 1968 ingresa en el departamento de metafísica y en 1976 defenderá su tesis doctoral que versa sobre “Dios en la filosofía transcendental Kantiana”, durante una temporada ejercerá como docente en centros de enseñanza media. Posteriormente, gracias a una beca realiza estudios de posgrado en las Universidades de Múnich y Frankfurt en las que trabajó con Karl-Otto Apel y Jürgen Habermas que tendrán una gran influencia en su obra. En 1981 accede al departamento de filosofía práctica de la Universidad de Valencia, donde en 1986 obtiene la Cátedra de Filosofía Moral, relativas a la economía, la empresa, la discriminación de la mujer, la guerra, la ecología, la genética, etc. Ha obtenido el título de “Doctora Honoris Causa” por varias universidades españolas y extranjeras. En reconocimiento a su labor constante, el 2 de diciembre de 2008 es la primera mujer nombrada miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y directora de ETNOR. En el año 2007 obtuvo el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos. En el 2014 se le concede también el premio nacional de ensayo con su obra “¿Para qué sirve realmente la ética?”.
Esta emblemática filósofa española, según sus propias palabras, atestigua que no se ha sentido excluida, ni relegada nunca, ni en la facultad, ni en ningún otro sitio, por el hecho de ser mujer, de hecho, declara que se ha sentido bastante apreciada en los entornos en los que se ha movido y que las cosas no le han ido mal. Aunque también es consciente que han tenido que pasar 150 años para la mujer forme parte de una academia o para que la sociedad deje de maltratar a la mujer, partiendo de una desigualdad de oportunidades y continuando con el pensamiento de que esta se tiene que ocupar de la casa, de los hijos, del marido, etc. Aplicándole siempre el famoso techo de cristal.
A esta filósofa la podemos encuadrar dentro de la ética racional, ya que se fundamenta principalmente en los marcos teóricos de Kant o Hegel , donde sostiene que la racionalidad se enmarca en el ámbito práctico, que sería el criterio genérico de le ética, basando este hecho en la autonomía de la persona humana que tiene como base común a la ética cívica de mínimos morales, junto a la cual puedan convivir las diversas éticas de máximos morales; la ética está relacionada fundamentalmente con la forja del carácter de las personas. Un carácter justo y la búsqueda de la felicidad con un buen carácter serían los dos caminos de la ética.
En sus argumentos nos transmite que la compasión no es la lástima que sienten los que están bien situados frente a los que no lo están, si no que este sentimiento es el de padecer con el otro su tristeza y su alegría, eliminando toda negatividad de esta palabra. No hay felicidad sin compasión. A si mismo nos habla del compromiso con el otro, el rechazo al pobre, donde afirma que un mundo construido sobre una base política, económica y social, los pobres son la parte débil y se tiende a excluirlos, asegurando que el problema no es la xenofobia, puesto que cuando se trata de acoger a turistas extranjeros con capital, contrasta con el rechazo a los inmigrantes, refugiados o incluso a miembros de la misma familia; siempre hacemos referencia en sociedad del familiar mejor situado, no solemos nombrar al menos agraciado lo cual nos lleva a hablar en definitiva del rechazo al pobre, lo que Adela define como “aporofobia”.
Continua considerando que la pobreza es la falta de libertad y que la libertad, la igualdad, la solidaridad, el respeto activo y los derechos humanos, la libertad de expresión, de reunión, de creencias o en otro ámbito los derechos económicos, sociales o culturales, como podrían ser una educación de calidad, unas pensiones dignas o una asistencia sanitaria de calidad, debieran de ser los valores mínimos sobre los que todos los partidos políticos, sindicatos y ciudadanos deberían estar de acuerdo. Conjugando que, si Aristóteles es el filósofo de la felicidad, Kant lo sería de la justicia y ¿cómo vamos a renunciar a felicidad o la justicia?
(La palabra aporofobia, acuñada por Adela Cortina, fue elegida “palabra del año 2017” por la Fundéu, Fundación de Español Urgente).
En la actualidad esta afable filósofa y mujer sigue trabajando, escribiendo y dando conferencias, tanto que puede presumir de que muy pocos filósofos en España hayan reeditado varias veces obras suyas, como “Ética mínima”, “Ética sin moral” “Ética aplicada y democracia radical” o ”Ciudadanos del mundo y Neuroética y neuropolítica”
En definitiva, Adela Cortina a día de hoy es un referente en el mundo filosófico, en el cual ha realizado durante más de tres décadas un gran trabajo sobre la ética en todas sus expresiones, desde la ética Kantiniana, hasta la ética empresarial y que en sus obras nos invita a llevar una vida más ética, una vida mejor.
algunas citas de Adela Cortina:
- “No todas las opiniones son respetables. Son respetables las personas, pero las opiniones tienen que ganarse el respeto”.
- “La meta de la economía y de la empresa es ayudar a crear buenas sociedades”.
- “Ni la política, ni las empresas, ni la universidad pueden ‘instrumentalizar’ al ser humano como un simple medio, porque el ser humano es siempre un fin en sí mismo”.
- “La política también tiene unos fines, que es conseguir el bien común”
- “A respetar los derechos humanos no se invita, se exige”.
- “Aporofobia, el rechazo al pobre” un desafío para la democracia “
Miguel Ángel García Montero
Adela Cortina es una filósofa española nacida en Valencia en 1947. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Valencia, en 1969 ingresó en el departamento de metafísica. En 1976 defendió su tesis doctoral sobre ‘Dios en la filosofía trascendental kantiana’ y, durante unos años, estuvo dando clases en institutos.
Gracias a una beca de investigación cursó en la Universidad de Múnich y en la de Frankfurt, donde entró en contacto con el racionalismo crítico, el pragmatismo y la ética marxista y, más en concreto, con la filosofía de Jürgen Habermas y Karl Otto.
En 1981 ingresó en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Valencia, y en 1986 se convirtió en catedrática de la filosofía de derecho moral. Orientó sus intereses de investigación hacia la ética, y algunas de sus obras hablan sobre la relación de la ética y la economía, la empresa, la discriminación de la mujer, la guerra, la ecología y la genética.
A continuación citaré unas frases que dijo Adela Cortina respecto a su pensamiento. “Hay moral porque en el universo existe un tipo de seres que tienen un valor absoluto, y por ello no deben ser tratados como instrumentos; hay moral porque todo se racional es fin en sí mismo, y no medio para otra cosa. Hay moral porque las personas son seres absolutamente valiosos… De estos seres no diremos que tienen precio, sino dignidad, y que, por tanto, merecen un respeto del que se siguen obligaciones morales.”
Con esto se refiere a que no debemos despreciar a ninguna persona, ya que todas tenemos dignidad y todo el mundo merecemos tener respeto.
Otras frases que dijo Cortina fueron:
“ No todas las opiniones son respetables. Son respetables las personas, pero las opiniones tienen que ganarse el respeto.”
“La meta de la economía y de la empresa es ayudar a crear buenas sociedades.”
“A respetar los derechos humanos no se invita, se exige.”
Nos damos cuenta de que todas sus reflexiones van dirigidas hacia el mismo pensamiento, que es respetar a las personas y ser buenos ciudadanos, y seguramente si hiciéramos caso a esto, la sociedad iría mucho mejor.
El 2 de diciembre de 2008, con 61 años, Adela Cortina fue elegida miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas convirtiéndose así en la primera mujer que alcanza dicha distinción, además es Doctora Honoris Causa por la Universitat Jaume I de Castellón, desde el 15 de enero de 2009, también lo es por la Universidad de Murcia y por la Universidad Politécnica de Cartagena, en esta última lo es desde el 27 de enero de 2012.
Actualmente, la catedrática de filosofía es directora de la Fundación Étnor, Ética de los Negocios y las Organizaciones, además, ganó el Premio Internacional de ensayo Jovellanos en 2007 por su obra Ética de la razón cordial y el Premio Nacional de Ensayo en 2014 con su obra ¿Para qué sirve realmente la ética?
Cortina es doctora honoris causa por 12 universidades nacionales e internacionales. Las universidades que más recientemente la han reconocido como honoris causa son la Universidad de Salamanca en 2018, y la Universidad Nacional de Colombia el 26 de septiembre de 2019, es decir, hace menos de un año.
Algunos de sus libros más importantes e influyentes son: ‘Ética mínima’ ‘Ética sin moral’ ‘Ética aplicada y democracia radical’ ‘Ciudadanos por el mundo’ ‘Por una ética del consumo’ ‘Ética de la razón cordial ‘Las fronteras de la persona’… entre otros.
Cortina hace más de 20 años puso en uso la palabra ‘aporofobia’, para aludir al rechazo del pobre. Ella dice que este termino debería estar en todos los diccionarios del mundo, ya que es una tendencia universal. Por suerte, a día de hoy, este término ya lo recoge el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, y se define como: “fobia a las personas pobres o desfavorecidas”. Decidió poner nombre a esta fobia, ya que, en nuestra sociedad el que no tiene nada que parezca interesante para intercambiar es el ‘pobre’ en el sentido más duro de la palabra y es el que siempre se queda fuera.
Para finalizar voy a hablar sobre la opinión de Adela Cortina sobre la pandemia de Covid-19 que en el momento de redactar estas líneas está afectando al mundo entero. En una entrevista le preguntaron que si esta situación debería aportarnos algún tipo de transformación personal a lo que ella respondió que algo así nos tendría que aportar porque sino estamos perdidos y añadió: “Con todo el sufrimiento que está habiendo y con todo el que queda, con toda la pérdida de vidas humanas, de familiares que la gente no puede despedir… en una situación catastrófica como esta, si no aprendemos algo, la verdad, no tenemos arreglo.”