La socióloga y filósofa alemana, Hannah Arendt nació en Hannover, Alemania, el 14 de Octubre de 1906. Su trabajo sociopolítico y pensamiento se considera uno de los más influyentes en su campo de todo el siglo XX. Nació con el nombre de Johanna Arendt. No se identificaba con el término «filósofa», no al menos desde que comenzó su etapa en Estados Unidos y se alejó del mundo académico al que tan unida había estado hasta entonces y que fue parte tanto de su formación como de su vida más íntima y personal. De familia judía, Arendt sufrió en primera persona el auge del nazismo en Alemania y llegó a estar encarcelada. Tras esa primera experiencia, decidió escapar, primero a Francia y luego a Estados Unidos, donde se estableció definitivamente, pese a no conseguir la ciudadanía hasta 1951.
Hannah Arendt tuvo un intenso romance con el filósofo Martin Heidegger. Lo conoció en la universidad de Marburgo a la edad de 17 años donde él era su profesor de filosofía. Desde esta época de juventud, la mayor influencia filosófica en la obra de Hannah Arendt es el pensamiento de Heidegger. A pesar de que Heidegger estaba casado y tenía dos hijos, estuvo a punto de romper con su esposa por ella. El amor duró desde 1924 hasta 1926 cuando se produjo un alejamiento físico, pero esto no fue un impedimento para ellos, que continuaron escribiéndose cartas hasta 1975. Además ella se casa en 1929 con el filósofo Günther Stern (más tarde conocido como Günther Anders) aunque no por mucho tiempo. En 1936 vuelve a casarse con Heinrich Blücher con quien entabló una relación más feliz y duradera.
Hannah Arendt, se vió afectada por cuestiones raciales de la época, independientemente de ser mujer, aunque seguramente, en algunos momentos de su vida si pudo verse perjudicada por ello, debido al patriarcado y falta de comprensión por parte de la sociedad. Pero lo que más afectó a su vida fue el nazismo, obligada a abandonar la Alemania hitleriana en 1933, y trasladarse a Francia. Durante la Segunda Guerra Mundial, tras la ocupación alemana de Francia (1940), fue internada con otros emigrados; consiguió huir y se instaló en Estados Unidos. Allí colaboró en numerosas revistas y, tras haber sido invitada sucesivamente por las universidades de Berkeley y Chicago, enseñó teoría política en la School for Social Research de Nueva York.
Desde su juventud, Arendt abordó trabajos muy importantes como su estudio sobre Rahel Varnhagen, y luego se consagró con sus libros “Los orígenes del totalitarismo” (tres tomos), “La condición humana“, “Eichmann en Jerusalén”, “Sobre la violencia”, “Crisis de la república” o “La libertad de ser libres”.
Las primeras obras de la pensadora alemana, dejando de lado su tesis dedicada a San Agustín, se centran en reflexiones sobre lo que podría denominarse temática judía: Rahel Varnhagen: la vida de una judía (comenzada en Alemania en 1929, terminada en Estados Unidos y publicada por primera vez en Londres en 1958).
Esta investigación está, en gran parte, motivada por el expreso deseo de Arendt de responder como judía al ser atacada como tal. A pesar de ello, en todas sus obras busca el sentido político, no se centra en lo particular. Por ello se mueve en el ámbito de los ensayos políticos, como en otros textos de temática no judía. Arendt, por tanto, apela a la tradición oculta buscando sus posibles aportaciones a la teoría política. Las reflexiones sobre la cuestión judía se completan, en parte, con la primera gran obra de Hannah Arendt: Los orígenes del totalitarismo. Este libro, que es ya un clásico, ha recibido diversas críticas, pero continúa siendo no solo un texto de referencia que se centra en esa temática, sino también en el escrito en el que aparecen muchas de las cuestiones que la pensadora política abordará en sus trabajos posteriores. La obra está formada por tres partes: Antisemitismo, Imperialismo y Totalitarismo; y fue retocada, ampliada y reeditada en dos ocasiones. Este estudio tiene como objetivo principal rastrear esos orígenes, esas corrientes subterráneas que han confluido en la aparición de un fenómeno sin precedentes y totalmente novedoso en la historia: el totalitarismo.
Afirmaba que este tipo de regímenes totalitarios alienan al ser humano. Y que una de sus características es que el poder político en estos regímenes destruye la verdad o intenta destruirla. De alguna manera, esto se vincula fácilmente con la posverdad, ese fenómeno que no valora la verdad y dice que esta no importa o no vale nada y que la acaba destruyendo.
Una evidencia donde se refleja esto es el siguiente texto:
“Nosotros lo sabemos hoy en día, el asesinato no es más que un mal menor. El asesino que mata a un hombre —un hombre que tenía que morir de todas formas— se mueve todavía en el dominio de la vida y la muerte que nos es familiar [...]. El asesino deja un cadáver detrás de sí y no pretende que su víctima no hubiera existido nunca [...]; destruye una vida, pero no destruye el hecho de la existencia misma. [...] Los nazis [hicieron prueba de un extremo] radicalismo en las medidas aplicadas para tratar a la gente como si nunca hubieran existido, y para hacerles desaparecer en el sentido literal del término [...]. El verdadero horror de los campos de concentración y de exterminio reside en que los prisioneros, incluso si llegan a escapar, son eliminados del mundo de los vivos de una forma más rotunda que si hubieran estado muertos; este es el terror imposible de olvidar”.
“El totalitarismo”, en Los orígenes del totalitarismo.
‘’ La banalidad del mal’’ será otro de los importantes temas que tratará; este concepto surgió en su relato sobre el juicio y la personalidad de Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS nazis y responsable de las deportaciones que acabaron con la vida de millones de judíos. Afirma que personas capaces de cometer grandes males o atrocidades pueden ser gente aparente y perfectamente «normal», en la actualidad, podemos observar a asesinos, maltratadores , violadores , los cuales parecen ser personas completamente normales. Arendt ve a Eichmann como una persona absolutamente normal: consciente de lo que ha hecho, nunca lo niega pero tampoco ve nada intrínsecamente malo en los actos que ha realizado. “Cumplía órdenes de Estado”, defendía el alemán quien, además, alegaba la condición de “buen ciudadano” que cumplía aquello que se encomendaba. Y sobre esto, Arendt definió “la banalidad del mal” (depende de la traducción, se puede encontrar de otra forma). En el libro, la alemana no solo describió el proceso del juicio minuciosamente, sino que se planteó una pregunta esencial: ¿por qué Eichmann ( personaje del libro) no parecía malvado si, lo que había permitido y en lo que había contribuido, era un horror?
Arendt distingue (dentro de la incapacidad del juicio) entre tres grupos: los nihilistas, que con la creencia de que no hay valores absolutos se sitúan en las esferas de poder; los dogmáticos, que se aferran a una postura heredada; y los “ciudadanos normales”, similar al hombre-masa que estableció Ortega y Gasset, el grupo mayoritario que asume las costumbres de su sociedad como “buenas” de una manera acrítica.Todos los grupos carecen del pensamiento definido por Arendt. La alemana defendió que el nazismo se alimentó, y fue alentado, por estos tres grupos, lo que permitía que el grueso del país pudiera realizar los “horrores” contra la Humanidad.
Uno de los textos donde Hannah Arendt expresa esto, es el siguiente:
“Lo que me impresionó de Eichmann fue una falta de profundidad evidente. Los actos fueron monstruosos, pero el responsable era completamente ordinario, como todo el mundo, ni demoníaco ni monstruoso. No había en él ningún rastro ni de convicciones ideológicas sólidas, ni de motivaciones específicamente malignas, y la única característica notable que se detectaba en su conducta era de naturaleza meramente negativa: no era una estupidez, sino una falta de pensamiento. Esta ausencia de pensamiento —tan extendida en la vida cotidiana donde apenas se tiene el tiempo, y menos las ganas de tenerlo, para detenerse a reflexionar— era lo que despertó mi interés”.
Ardent fallece el 4 de diciembre de 1975. Debido a que fue una mujer muy importante, años más tarde se ha llevado al cine su vida donde se ve reflejado al detalle cómo fue ,consigue mostrar un coraje intelectual y emocional.
Patricia Nieto y Marta Conejero
Hannah Arendt nació el 14 de octubre de 1906, en Linden-Limmer, en una familia de judíos secularizados. En 1913 su padre murió y ella fue educada por su madre de una manera liberal, ya que esta era socialdemócrata. El amor por la filosofía le llegó cuando tenía 14 años, a esa edad ya había leído “Crítica de la razón pura” de Kant. Abandonó la escuela por problemas disciplinarios, sin embargo, años después se presentó por libre al examen de acceso a la universidad y lo aprobó. Estudió Filosofía en la universidad de Heidelberg y en 1928 se doctoró.
Trabajo como periodista y maestra de escuela superior, además publicó obras importantes sobre filosofía política, pero rechazaba ser clasificada como “filósofa”, prefería que sus obras se clasificaran como “teoría política”. Arendt defendía un concepto de pluralismo en el ámbito político, gracias al pluralismo, se generaría el potencial de una libertad e igualdad políticas entre las personas. Como fruto de estos pensamientos, Arendt se situaba de forma crítica frente a la democracia representativa y prefería un sistema de consejos o formas de democracia directa.
Para Arendt el totalitarismo es una nueva forma de gobierno que difiere lo esencial de otras formas de gobierno como las dictaduras, principalmente por la forma particular en que utilizan el terror. En el gobierno totalitario concurren una serie de elementos: La concentración de poder de un líder, sustituir el sistema de partidos por un movimiento de masas, el terror total como mecanismo de dominación, la progresiva abolición de las libertades y derechos de la persona humana, el desplazamiento constante del centro del poder, la coexistencia del poder real y el ostensible, uso de la propaganda y del sistema educativo para adoctrinar, supervisión centralizada de la economía, la utilización del derecho, a través de la manipulación de la legalidad para conseguir los objetivos. Sus descripciones del totalitarismo sirvieron sobre todo a los politólogos para desarrollar teorías del totalitarismo que en parte van mucho más allá de la estricta definición de Arendt.
Tuvo problemas al mantener una relación sentimental con el rector de la universidad que se llamaba Martin Heidegger, un padre de familia católico de 35 años, mientras ella aún era estudiante. A parte de estar casado, Heidegger que fue puesto como rector de la universidad por los nazis y tenía orden de denunciar a todos los judíos de la universidad, pero él no quería denunciar a Hannah Arendt, lo cual le generó un conflicto porque quería mantener su reputación, que en ella época era muy importante. Después de la relación con Heidegger, Hannah Arendt se casó dos veces, la primera con el también filósofo llamado Günther Stern, que posteriormente cambió su nombre a Günther Anders y la segunda con un filósofo poeta llamado Heinrich Blücher.
Hannah Arendt acudió como corresponsal a Jerusalén, al juicio de Adolf Eichmann, quien estaba acusado de ser el responsable de deportaciones que le costaron la vida a millones de judíos, pero hubo algo que la sorprendió, él no tenía los rasgos de un criminal, ni estaba loco, simplemente le dieron una orden y la cumplió, al darse cuenta de esto Hannah Arendt desarrolló una teoría llamada <banalidad del mal>, en la cual se defiende que personas que aparentemente son normales son capaces de cometer atrocidades si están sometidas a presión. De este juicio surgieron primero unos artículos y después su libro más famoso “Eichmann en Jerusalén”, que fue publicado en 1963.
Escribió muchas obras, en ellas se nota claramente que predomina el interés por la filosofía política a la que prefería llamar teoría política, por el estudio de los totalitarismos, por la hostilidad en contra de los judíos y por la crisis de la sociedad de masas. Todo esto se reflejó en su primer libro sobre filosofía política “Los orígenes del totalitarismo” , en el cual iguala a nazis y a estalinistas, diciendo que <ni el totalitarismo nazi ni el estalinista buscan un gobierno despótico sobre los hombres, sino un sistema en el que los hombres sean superfluos>. Según Arendt el ser humano se caracteriza por su aislamiento y necesita un líder para huir de ese sentimiento de soledad.
Al acabar la guerra, escribió dos artículos sobre filosofía existencial. Uno de ellos fue publicado en 1946 y en él se examina el pensamiento de Albert Camus. El segundo fue publicado casi al mismo tiempo que el primero, pero en él se discute la filosofía de Heidegger, la cual según ella se acercaba al nihilismo.
Hannah Arendt falleció el 4 de diciembre de 1975. Porque desde 1995 se entrega un premio con su nombre debido al pensamiento filosófico, por el instituto que también lleva su nombre en el cual se estudia el totalitarismo.
https://es.wikipedia.org/wiki/Hannah_Arendt
http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2070-81572011000100006