Edith Stein, de nombre religioso Teresa Benedicta de la cruz, fue una filósofa, mística, religiosa, mártir y santa alemana de origen judío. Nació el 12 de octubre de 1891 en Breslavia, Imperio Alemán. Fue estudiante de filosofía y la primera mujer que presentó una tesis en esta disciplina en Alemania. Fue una de las principales representantes de la fenomenología, disciplina fundada por su maestro, el filósofo Edmund Husserl. Atea hasta que tras una larga búsqueda intelectual y espiritual, se convirtió al catolicismo en 1921. Enseñó y dio conferencias en Alemania, desarrolló una teología de la mujer y un análisis de la filosofía de santo Tomás de Aquino y de la fenomenología. Cuando llegó el nazismo a Alemania se le prohibió impartir clases, por lo que decidió entrar en la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo. Fue detenida por la Gestapo y deportada el 2 de agosto de 1942. Murió siete días después de ingresar en el campo de concentración de Auschwitz.
De la filosofía de Edith Stein lo más destacado es el espíritu, la empatía y lo referente a la mujer. Decía que el ser humano es un ser de dos mundos: de la naturaleza y del mundo espiritual, donde el espíritu es el que ocupa el lugar central y dominante. También que en esa vida espiritual el alma manifiesta su vocación más profunda: la apertura a otro ser espiritual. De hecho, para Stein la libertad del ser humano radica en el hecho de poder enriquecer la imagen de sí mismo y del mundo a partir de la apertura hacia dentro y hacia afuera en la que consiste la vida espiritual. La experiencia de la búsqueda de la verdad también la distinguía, para ella no hay libertad del espíritu sin verdad, sin autoconocimiento.
En cuanto a la empatía, para Edith Stein esta es fundamento de la comprensión de las demás personas espirituales. Es conocer lo que ocurre en la subjetividad del otro, una condición necesaria para conocer tanto a los demás como en uno mismo, puesto que para conocernos necesitamos poder percibir también cómo otros nos perciben a nosotros. Decía que la empatía puede permitir a la persona humana, considerada como un universo en sí misma, enriquecerse y aprender a conocerse mediante el contacto con los demás, así como a conocer mejor la realidad. Defiende que es necesario aceptar las cosas exteriores como son, abriendo así la puerta a un mayor conocimiento de las cosas, porque si no, «nos encerramos en la prisión de nuestras particularidades».
Centrándonos en el tema de la mujer, Edith Stein se interesó mucho por sus cuestiones. Su experiencia de mujer, en una sociedad reacia a concederle las mismas oportunidades y derechos que al varón, despertó en ella una sensibilidad honda, llevándola a no conformarse con el statu quo, sino a intentar fundamentar, mediante análisis filosóficos y ayudas teológicas, lo específico de la mujer y su posición frente al hombre. También se comprometió en defender que las mujeres fueran a la universidad y enseñasen, a pesar de los muchos recelos de principios del siglo XX, y trabajó por el derecho al voto femenino, que se obtuvo en 1919 en Alemania.
La filósofa rechazaba que las mujeres se limitaran a la esfera familiar y afirmó que pueden tener también una vida profesional. La preocupación de Stein se orienta recurrentemente hacia el ser interior, ese ámbito de la mujer en el que permanece tanta riqueza por descubrir y tanta posibilidad por explotar. Justificaba que como la mujer debía lograr su puesto en la sociedad moderna era prestando atención a lo que desde sí misma ya es y que, por lo que sea, no gozaba de reconocimiento universal. Sus esfuerzos iban encaminados a facilitar una toma de conciencia y a exigir los reajustes necesarios en este campo.
La importancia de Edith Stein en la historia es clara. Fue una mujer culta y de gran inteligencia que ha dejado numerosas obras de gran relieve y profunda espiritualidad. Su defensa de la mujer es clave, manifestando que es preciso dejar la huella de la condición femenina en todo lo que hace una mujer y que ésta puede cambiar el mundo con su feminidad. También fue una figura decisiva del pensamiento católico del siglo XX, y fue beatificada en 1987 y canonizada el 11 de octubre de 1998 por el papa Juan Pablo II, y nombrada copatrona de Europa un año después. Descubrió que la verdad del hombre existe, es real y que está en lo más profundo de cada persona y esto constituye su dignidad y la base de su felicidad y plenitud. Hoy día en este mundo materialista, consumista y racionalista en el que vivimos, la visión del ser humano que nos ofrece Edith Stein podría dar la respuesta frente al vacío existencial.
Por Laura López Sobenes
Edith Stein, por Daniel Jiménez
Edith Stein, de nombre religioso Teresa Benedicta de la Cruz ,fue una filósofa, mística, religiosa carmelita descalza ,mártir y Santa alemana de origen judío.
Nació el 12 de Octubre de 1891 en Breslavia, en el seno de una familia judía, fue la última de los 11 hijos que tuvo esta familia. Su padre falleció cuando Edith no había cumplido los 3 años aún a causa de una insolación. Fue la primera mujer que presentó una tesis filosófica en Alemania. Esta continuó su carrera a la vez que trabajaba como colaboradora del filósofo alemán Edmun Husserl, fundador de la fenomenología. Una larga evolución intelectual y espiritual la condujo a que en 1921 comenzara a apoyar el catolicismo. El régimen nacional-socialista le prohibió la enseñanza. Edith Stein decidió entrar en la orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, donde tomó los hábitos bajo el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz. Esta fue deportada el día 2 de Agosto de 1942 e internada en el campo de exterminio nazi de Auschwitz ,donde sería asesinada siete días después. Edith comenzó sus estudios en la escuela Victoria en 1896,año en el que se permitía por primera vez en Prusia estudiar el bachillerato de las niñas. Edith estaba totalmente convencida de que estamos en la tierra con el único propósito de servir a la humanidad. Esta comenzó sus estudios brillantemente en la universidad de Breslau, ayudada por el dinero heredado a causa del fallecimiento de su abuela Johanna Stein. Edith decidió estudiar un gran número de asignaturas: Alemán antiguo, historia del teatro alemán...Sin embargo,Edith, se consideraba amante de los acontecimientos que ocurrían en su presente debido a que estos sucesos serían la historia que estudiarían las siguientes generaciones en el futuro.
También estudió psicología cuyas clases fueron impartidas por William Stern y la filosofía que enseñaba Richard Honiswalg. Durante la época en la que estudió psicología fue cuando Edith se declaró atea. Stein alcanzó a dejarnos una obra filosófica de una gran importancia y reconocimiento para la sociedad, cuya característica más visible es tal vez el empeño de la autora por lograr una síntesis orgánica entre fenomenología y tomismo. En su filosofía, Edith destaca que la esencia del género humano está marcada por la dualidad hombre-mujer. El género no influye únicamente en el cuerpo o la constitución psicológica, sino también en la relación fundamental que liga el alma con el cuerpo. La conversión al catolicismo de Edith estuvo precedida de una larga búsqueda intelectual y espiritual que se extendió desde 1916 a 1921.A lo largo de ese periodo leyó y estudió los “Ejercicios espirituales” de San Ignacio de Loyola y las “Confesiones” de San Agustín, entre otros muchos libros que impulsaron su paso al cristianismo. En esta época Edith quedó profundamente impresionada por la muerte en el frente de su amigo Adolf Reinach, pero fue la actitud de su viuda Pauline, la que constituyó, el elemento más importante y crucial. Pauline, que fue posteriormente monja benedictina, creía en la vida eterna y encontró un consuelo y un ánimo fortalecido en su fe en Jesús.
A través de esta experiencia descubrió la existencia de un amor sobrenatural. La propia Edith afirmaría más adelante que la principal causa de su conversión fue la manera en que su amiga aceptó la muerte de su marido, considerando este suceso como un sacrificio divino. En la biblioteca de los Reinach,Edith encontró la autobiografía de santa Teresa de Jesús ,esta hizo una lectura “sapiencial”, es decir, leyó su vida como la revelación de una persona dirigida a otra persona. Según la propia Edith esta obra fue un determinante para su conversión definitiva al catolicismo.
A partir de ese momento Edith quiso ser carmelita. También ,en su tiempo libre, decidió traducir al alemán las obras de John Henry Newman ,anglicano convertido al catolicismo.
A partir de 1926 le pidieron que comenzara a impartir conferencias. Esto fue el comienzo de una serie de ellas que la llevó a dar más de treinta conferencias en toda Alemania. Muchas de sus enseñanzas versaban sobre el lugar de la mujer en la sociedad y en la iglesia, en la formación de los jóvenes y en la antropología. Tomó una posición contra el nazismo e hizo una llamada acerca de la dignidad de cada ser humano Edith tomó parte en el diálogo entre católicos y protestantes en el seno dela educación. También obtuvo una considerable reputación durante una conferencia en 1930 en la que hablaba sobre la ética de las profesiones femeninas. Edith Stein continuó paralelamente sus estudios de filosofía y fue alentada por Martín Heidegger y Raimund Honecker a seguir en la búsqueda del diálogo entre la filosofía tomista y la filosofía fenomenológica. Poco a poco Edith se fue distanciando de Edmund Husserl, ya que estaba en desacuerdo con él en cuanto al rol de la teología y la filosofía. Ella consideraba que la filosofía tenía por objetivo profundizar en las necesidades y posibilidades del ser. Poco después de la toma de poder por parte de los nazis, las leyes alemanas decretaron que no podían dar clase ni las mujeres ni los judíos.
En noviembre de 1941, redactó una de sus obras más famosas “Ciencia de la cruz”.
En Abril de 1942 Edith y su hermana fueron fichadas por el Gestapo y el día 2 de Agosto fueron arrestadas. Fue enviada al campo de exterminio nazi de Auschwitz, en Polonia. La llevaron junto a un grupo de personas a un barracón para “ducharse” y ahí fue gaseada con ácido cianhídrico. Murió como mártir de la fe católica a los 51 años de edad.
Edith ha escrito libros como:
-”Sobre el problema de la empatía” (1964)
-”Ciencia de la Cruz” (1946)
-”Escritos espirituales”
Fuentes:
https://es.wikipedia.org/wiki/Edith_Stein
https://www.vidanuevadigital.com/2019/08/09/asi-me-converti-edith-stein/
https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0049-34492017000100005
https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0049-34492015000200006
http://elbuho.aafi.es/buho11/azanzastein.pdf
https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0049-34492010000100003
https://www.vidanuevadigital.com/2018/08/09/6-propuestas-de-edith-stein-para-el-mundo-de-hoy/