Grecia es considerada por muchos historiadores como la cuna de la civilización occidental por sus grandes avances como la democracia (la primera de la historia), los Juegos OlÍmpicos, los grandes pensadores que existieron,... Basaba su política territorial en ciudades-estado, teniendo como capital y máximo exponente de su cultura a Atenas, con ese nombre en honor a Atenea, diosa del conocimiento y la sabiduría. Pericles fue el político y estratega que la catapultó a su apogeo, conocido por eso como el siglo de Pericles: el V a.C. Aunque no todo era perfecto, sus mayores enemigos le recriminaban que gobernaba cegado por su amor a Aspasia quien le aconsejaba en todo lo relativo a la política, ellos decían que ella le guiaba por el camino incorrecto. Hasta tal punto llegaban las acusaciones que fueron juzgados frente a un tribunal por corrupción e impiedad, este delito en aquella época se entendía como la alteración de la religión, ya sea por hablar de nuevos dioses o por no cumplir con los rituales. Sócrates y Anaxágoras fueron condenados por este mismo delito, el primero a muerte y el segundo al exilio, sin embargo Aspasia y Pericles quedaron absueltos de ambos cargos. Pero, ¿quién era esa mujer?
Aspasia ,cuyo nombre significa “belleza bienvenida”, nació y fue criada en Mileto, en el seno de una familia acomodada, gracias a eso recibió una gran educación. Por aquellos tiempos la educación era mixta, por lo que ella adquirió los mismos conocimientos que cualquier otro hombre de su mismo estatus. A ella le encantaba leer obras de grandes poetas y filósofos Así fue que llegó a ser una gran oradora, impresionando a todo aquel que mantuviera con ella una buena conversación, en Atenas fue reconocida por grandes intelectuales, mientras tanto en Mileto ella trabajaba como hetera. Las heteras eran mujeres cultas que en la antigua Grecia se dedicaban a hacer compañía a los hombres, llegaban a realizar labores de prostitutas, pero también eran artistas y sus opiniones eran altamente respetadas por los hombres. A diferencia del resto de mujeres de la sociedad, ellas poseían independencia económica y tenían acceso a los simposios ( en griego, reunión de bebedores). En Mileto llegó a dirigir un establecimiento de este tipo, sin embargo, cuando llegó a Atenas ella fundó una escuela de filosofía y declamación para jóvenes. Pericles, entre muchas otras personalidades de la época, pasó por esa escuela y, como todos, se quedó impresionado por sus cualidades, y se enamoró de ella. Este político previamente había dictado una ley por la cual se prohibía el matrimonio con extranjeras, esto provocó una oleada de críticas ya que dejó a su mujer, Hipónice, con quien tuvo dos hijos. Aunque no pudieron casarse, ambos pasaron a vivir juntos y Aspasia le asesoraba mucho en sus decisiones, se dice que ella le escribía los discursos.
Aspasia deslumbró por sus capacidades para la retórica, tenía la gran virtud de poder entablar conversaciones profundas con facilidad. Todo esto hizo que Sócrates aconsejara a sus alumnos que fueran a visitarla para aprender de ella al igual que él hizo, de hecho tanto Platón como él mismo la reconocieron como su maestra. Se dice que su casa era el centro intelectual de Atenas, allí se reunían los grandes pensadores de la época.Tanto fue el elogio por parte de los filósofos hacia ella que su persona quedó reflejada en varias obras, Platón se basó en ella para el personaje de Diotima en El banquete y Plutarco le dedicó poemas. No sólo destacó en el campo de la retórica, sino que también fue un excelente médico, consiguió avances en los campos de la obstetricia, que se encarga de todo el proceso del embarazo, parto y postparto; al igual que en la ginecología (en griego, ciencia de la mujer) y de la cirugía. Consiguió avances tales como una nueva técnica quirúrgica para hemorroides uterinas, también para el parto de nalgas y así como la prevención para enfermedades de embarazadas. Sus obras se perdieron, sin embargo el médico personal del emperador bizantino Justiniano I, Ateius, escribió una enciclopedia médica a partir de los conocimientos de Aspasia.
Aspasia y Pericles tuvieron un hijo juntos, Pericles el joven, aunque este no fue su único matrimonio,al mes de la muerte de Pericles,debida a la Plaga de Atenas, una peste que arrasó la ciudad; se casó con otro hombre, un rico vendedor de grano al que se dice que mejoró mucho en el aspecto intelectual. Con su nuevo marido también tuvo otro hijo varón. La historia se repitió, su marido murió, pero esta vez Aspasia se alejó de la vida pública y se fue a vivir al campo. Trabajaba en su Academia de Elocuencia y Arte Amatorio, que ella misma fundó para formar a heteras. No se sabe con exactitud la fecha de su muerte pero se calcula que fue alrededor del año 400 a.C.
Miguel Garrido
El nombre de Aspasia significa "La bella bienvenida".
Aspasia(cuyo nombre significa; La bella bienvenida;) vivió en la Atenas de Pericles. Compañera por un tiempo del gran político y estratega, Aspasia destacó por su inteligencia, su excelente retórica y sus amplios conocimientos médicos en el ámbito de la obstetricia. Quizás por todo eso, por ser una mujer culta y sabia, fue condenada a la crítica por muchos autores de su tiempo.
Aspasia provenía de la ciudad jonia de Mileto, en Asia Menor, y nació en el seno de una familia adinerada. Su padre, Axíoco, daría a la joven milesa una buena educación que le serviría como base para su vida intelectual en Atenas.
Cuando Aspasia era una joven de 20 años, se trasladó con su padre a Atenas. En la capital de la Antigua Grecia, Aspasia era mujer y era extranjera. A pesar de ello, la joven milenia se hizo un hueco en la vida de la ciudad. Aspasia dirigió una escuela de heteras, mujeres que entretenían a sus clientes vendiendo su cuerpo y deleitándolos con su amplia cultura y sabiduría3. Por su centro pasaron filósofos como Anaxágoras o Sócrates y prontó llamó la atención del político Pericles.
Pericles, quien amó profundamente Aspasia, abandonó a su esposa y la convirtió a Aspasia de Mileto en pallake (compañera ilegítima). Pericles y Aspasia tuvieron un hijo, Pericles el joven, que más tarde se convertiría en general en la academia militar ateniense y que fue ejecutado tras la batalla de las Arginusas.. Durante el tiempo que duró su relación, la inteligencia y sabiduría de Aspasia fueron utilizadas por Pericles quien dejó asesorarse por su amada en cuestiones políticas. Decisiones relativas al gobierno de la ciudad o en conflictos bélicos como la guerra de Samos o la guerra del Peloponeso parece ser que fueron tomadas con la ayuda de la sabia compañera.
Su unión, escandalosa desde el principio, y el hecho de que Aspasia destacara por su gran inteligencia, no gustaron a los círculos políticos e intelectuales de Atenas. Las voces en su contra y las críticas por su pasado como regente de un burdel fueron constantes en el tiempo que duró su relación.
Justo antes de su muerte los atenienses permitieron un cambio en la ley de 451 a. C. que convertía a su hijo con Aspasia (de sangre ateniense solo por parte del padre), en ciudadano y heredero legítimo, una decisión sorprendente teniendo en cuenta que fue el propio Pericles quien propuso en un principio la ley que limitaba la ciudadanía a aquellos que naciesen tanto de padre como de madre ateniense.
Hasta la muerte de Pericles, en 429 a.C., Aspasia vivió fiel a su lado. A partir de ese momento se casó con Lisicles, un vendedor de grano con el que tendría otro hijo.
Conoció a Anaxágoras y Pitágoras; estuvo en contacto con Sócrates y estuvo en la memoria de Antítenes, Esquines y Platón, quienes le dedicaron tres libros: los diálogos de Aspasia de Antítenes y Esquines y el Menéxeno de Platón; Jenofonte también la recordó en su Económico y en Recuerdos de Sócrates.
En los círculos sociales de la antigua Atenas, Aspasia se hacía notar por su capacidad retórica y por su brillante conversación, y no tanto como un objeto de belleza física. Según Plutarco, su casa se convirtió en un centro intelectual de Atenas, y atrajo a los más prominentes escritores y pensadores, entre los que se incluía al filósofo Sócrates, que le pedía consejo y le enviaba a sus propios alumnos al considerarla como una maestra excelente en filosofía y retórica. Plutarco escribió sobre Aspasia: fue altamente valorada por Pericles debido a que era muy inteligente y astuta en la política. Después de todo, Sócrates la visitaba algunas veces, trayendo consigo a sus discípulos y sus amigos más íntimos traían también a sus esposas para que la escucharan, y ello a pesar de que Aspasia dirigía un establecimiento ni respetable ni ordenado y educaba a un grupo de muchachas para cortesanas.
Aspasia también destacó como científica y médica. A pesar de que sus obras han desaparecido, otros científicos como Aetius, médico personal del emperador bizantino Justiniano I, escribió una enciclopedia médica a partir de los conocimientos legados por Aspasia.
La obstetricia, la ginecología y la cirugía fueron sus ámbitos de acción e investigación. Aspasia fue capaz de detectar y prevenir embarazos de riesgo y desarrolló remedios naturales para el post-parto.
Plutarco acepta que Aspasia fue una figura significativa, tanto política como intelectualmente, y expresa su admiración por una mujer que fue capaz de dirigir a su antojo a los principales hombres del estado y ofrecía a los filósofos la ocasión de discutir con ella en términos exaltados y durante mucho tiempo.
Javier Muñoz