Hipatia de Alejandría fue una filósofa, astrónoma y matemática griega nacida en Alejandría, Egipto en torno al año 375 d.C. Era hija de Teón de Alejandría, un conocido matemático y astrónomo griego. Fue la primera mujer matemática de la historia sobre la que se tiene conocimiento de fuentes fiables. Realizó grandes aportes en geometría, álgebra y astronomía. Mejoró los astrolabios de la época (artilugios utilizados para determinar las posiciones de las estrellas) e inventó el primer densímetro (aparato utilizado para medir la densidad relativa de los líquidos).
Dedicó gran parte de su vida a la enseñanza. Alrededor del año 400, Hipatia de Alejandría ya se había convertido en líder de los neoplatónicos alejandrinos. Sus enseñanzas se centraban en las obras de dos grandes filósofos: Platón y Aristóteles. La casa de Hipatia se convirtió en un centro de enseñanza al que iban muchas personas atraídas por la fama de la filósofa griega.
Fue asesinada en torno al año 415, debido a los rumores que surgieron entre los cristianos, los cuales decían que ella era la culpable de la discordia entre Cirilo y Orestes (dos personajes importantes de la ciudad de Alejandría). Hipatia fue secuestrada por un grupo de fanáticos mientras regresaba a su casa. La llevaron a un templo donde después de desnudarla, la golpearon hasta descuartizarla, para después pasear sus restos por la ciudad, a modo de triunfo, hasta llegar a un crematorio donde los incineraron.
A Hipatia de Alejandría, al contrario que muchas otras grandes filósofas de la historia, no le afectó demasiado el hecho de ser mujer, pues era hija de una familia pagana perteneciente a la élite de Alejandría, lo que le hizo posible el acceso al conocimiento y al estudio, algo vetado para muchas mujeres de clases más bajas de la época. El ser mujer tampoco impidió conseguir el reconocimiento de grandes figuras de la época como Sócrates de Constantinopla.
Hipatia de Alejandría, como ya dije anteriormente, pertenecía a una familia de creencias paganas de la élite de Alejandría. La religión cristiana se propagaba a gran velocidad por el mundo durante aquellos años, pero en la ciudad de Alejandría eran bastante comunes las creencias paganas entre las familias de clase alta.
Hipatia pertenecía a la escuela filosófica del neoplatonismo, una filosofía que se podría resumir como una reinterpretación de las ideas de Platón.
El neoplatonismo hablaba principalmente sobre la “Trinidad Neocatólica”. Los neoplatonistas hablaban sobre una unidad suprema llamada Uno la cual era el principio de todo. De dicha unidad suprema salen las ideas, los pensamientos, el Logos. Contenidas en estas ideas encontramos las almas, que vienen a ser el principio del movimiento y de la materia según la filosofía neoplatónica. La unidad suprema (el Uno), el Logos (las ideas) y las almas conforman la ya mencionada “Trinidad Neocatólica”.
Dentro del neoplatonismo podemos encontrar dos principales ramas, una que incluía rituales religiosos paganos, y otra que no incluía ningún tipo de ritual religioso. Hipatia pertenecía a la segunda rama, por lo que podríamos decir que su filosofía era apta para cualquier persona, independientemente de las creencias religiosas de cada individuo.
Hipatia de Alejandría llevaba a cabo un estilo de vida en el que se rechazaba el amor carnal, debido a que ella concebía el amor como algo desapegado de la materia que uniría a todas las personas por igual, y consideraba que la belleza más pura se encontraba en las ideas y no en los cuerpos. Existe una anécdota que, aunque probablemente sea ficticia (algo que nunca llegaremos a saber con exactitud), puede ayudar a entender las ideas de Hipatia. La historia narra como uno de sus alumnos le confesó que estaba enamorado de ella, de su belleza. Hipatia para demostrarle que dicho amor no era puro un día le trajo un paño manchado en la sangre de su menstruación para demostrarle que no había nada de puro en el amor del que hablaba.
La importancia de Hipatia de Alejandría radica en que fue la primera gran filósofa de la historia de la que se tienen datos hoy en día, fue una pionera en el mundo de la filosofía, la matemática y la astronomía. Sus aportaciones e inventos han sido muy relevantes para el avance de la ciencia, y aunque después de su muerte fue olvidada rápidamente por los ciudadanos de Alejandría, hoy en día es considerada una de las mujeres más importantes en la historia de este nuestro planeta Tierra.
Alejandro Bofill
Hipatia de Alejandría nació en la ciudad del mismo nombre en el actual Egipto, entonces territorio romano, en el año 370 d.C. Su padre, Teón de Alejandría, era un apreciado astrónomo y matemático, y del cual Hipatia tomaría su interés por estas ciencias. Él la enseñó la importancia del saber y la mostró el conocimiento y pensamiento de distintas religiones, además, obtuvo su gran pasión por la filosofía al aprender todo sobre la filosofía griega clásica. A lo largo de su vida, Hipatia viajó a distintas partes del mundo para aumentar y para compartir el conocimiento entre otros pensadores hasta que fue tendiendo su pensamiento hacia el neoplatonismo. En el año 400 se había convertido en una figura neoplatónica muy importante, y por lo cual se la nombró líder de la escuela neoplatónica de Alejandría.
Aunque era muy querida y respetada por sus alumnos y figuras importantes de Alejandría, tras la implantación del cristianismo como religión absoluta en el Imperio Romano en el año 391, empezaron a surgir complicaciones con la escuela de Hipatia y el pensamiento que difundía. En el año 412 ocupó el nuevo puesto de obispo de Alejandría, Cirilo, quien despreció el paganismo de Hipatia y seguramente fue causante de su muerte. Hipatia murió en el año 415 cuando al volver en carruaje a su casa las desnudaron, humillaron y golpearon un grupo de cristianos que posteriormente la arrastraron por toda la ciudad, y que finalmente, tras acabar con su vida incineraron sus restos en un crematorio.
-Pensamiento e ideas
Hipatia es una de las mayores representantes de la escuela Platónica, centrando sus pensamientos filosóficos en el neoplatonismo. En cuanto a su pensamiento religioso, ella nunca formó parte de ninguna entidad religiosa ni tampoco creía en nada en ese aspecto, sin embargo, aceptaba a estudiantes de su escuela indiferentemente de si eran cristianos o paganos. Además, es posible que Hipatia defendiera el heliocentrismo frente al geocentrismo que era muy popular en la época.
Entre su aportación a las matemáticas se encuentran los comentarios a la obra de Aritmética de Diofanto de Alejandría o a Los Elementos de Euclides, aunque no se tiene constancia de que haya realizado ningún trabajo de matemáticas en solitario, debido a que estas obras fueron hechas supuestamente en colaboración con su padre. También se piensa que diseñó una mejora del astrolabio, que era un artefacto de navegación que permitía orientarse mediante los astros, de nuevo en trabajo en conjunto con su padre.
Centrándonos en su filosofía, en líneas generales los neoplatónicos pensaban que en el principio de todo había una entidad primordial llamada Uno, del que surgió el Logos o razón y el cual contiene las ideas de las que derivan todas las cosas posibles, este pensamiento está fundamentado principalmente por las ideas de Platón y Plotino, este último siendo en el que Hipatia basaba sus enseñanzas. Ella conoció y enseñó la lógica aristotélica, ya que coincidía con este tipo de pensadores y también fue defensora del racionalismo científico que se encontraba en toda la ciencia griega de la época. Curiosamente, Hipatia vetaba sus enseñanzas a las clases sociales más bajas y a las mujeres, hecho que contribuyó a su muerte años más tarde porque la población civil (la cual era pobre en general) optó por apoyar el bando del obispo Cirilo, mientras que Hipatia y la clase adinerada apoyaba al prefecto romano Orestes, de esta manera se produjo una agresiva revuelta contra los paganos. Estas prohibiciones en sus clases pudieron ser debidas a que Hipatia pensaba que las personas de bajo rango social eran incapaces de comprender las cuestiones filosóficas.
-Repercusión histórica
Hipatia de Alejandría es considerada en muchas ocasiones la primera mujer científica y filósofa de la historia. Tras su muerte, aunque no inmediatamente, se convirtió en una mártir de la ciencia y del conocimiento, llegando a ser un icono feminista hoy en día. Si bien aparentemente no se diferencia demasiado del resto de pensadores (sin olvidar sus grandes aportaciones que no deben ser menospreciadas), el propio hecho de ser una mujer le añade mérito a toda su obra, aunque por desgracia, muchos de sus escritos se han perdido o fueron modificados para manchar su imagen como fue el caso de una carta que fue publicada en su nombre y en la que se atacaba al cristianismo. No fue hasta décadas después que el filósofo Damascio culpó de su muerte a Cirilo, siendo este el primer gesto de manifestación ante el linchamiento de Hipatia por parte de los cristianos.
Óscar Sánchez