El 6 de noviembre nos dedicamos a recordar a Manolo, apuntar en la pizarra los datos más importantes (que transcribimos al cuaderno de campo) y le escribimos una carta a su hija con un dibujo de su padre.
Cuando una maestra ha preguntado qué estábamos haciendo, un alumno ha exclamado:
«¡Que se nos ha muerto Manuel Torres!»
Y así es como nos sentimos.