Lo cierto es que la experiencia de plantar lo que compramos en el vivero fue intensa y dura. Éramos inexpertos y nos costaba eso de agachar el lomo... Pilar y Sara se enfadaron un poquito, porque además de que trabajaron duro para que el huerto quedase lo mejor posible, nos portamos regulín, mostrándonos inquietos y un poco nerviosos... No obstante, había que recolectar el fruto. En este caso: puerros, coliflores y brócolis.
Alguno/a dejó calva a la col o al brócoli... ¡Nos reímos muchísimo!
Además, hoy, 9 de febrero, hemos apadrinado al alumnado de 2ºB en el huerto. ¡Ha sido una auténtica locura! Pero... Ha merecido la pena. Los peques han estado observando la germinación de una judía y su crecimiento, así que sólo nos quedaba el último paso. Como expertos, les hemos ayudado a completar el proceso. Tocaba preparar la tierra y sembrar las semillas. Aquí os dejamos el resultado.
Nos disculpamos por no poder haber inmortalizado todos los momentos compartidos, pero entre palas, malas hierbas, tierra y riego... ¡Nos ha sido imposible!