Este curso también continuamos trabajando estaciones de aprendizaje de matemáticas, aprovechando la presencia de Nuria. De este modo, junto a Sara, contamos en clase con un par de docentes y esto nos permite individualizar y personalizar más las actividades a las necesidades del alumnado. Lo más importante es que a ellos les encanta. El día elegido es el miércoles porque el año pasado la sesión era de 45 minutos y se nos quedaba corta. Lo hemos podido encajar en horario y con una horita se aprovecha el doble.
En esta primera sesión trabajamos resolución de problemas personalizados (hablaban de Ricla, Épila, Calatorao...), descomposición numérica con redondeo y aproximación y componentes de la división y resolución de las mismas (dividendo, divisor y cociente).
Las horas es un contenido abstracto y complejo que cuesta comprender. Una vez más, decidimos practicarlo en forma de juego y de manera manipulativa. Creo que acertamos en la propuesta porque la prueba no salió mal y ya son capaces, en su mayoría, de explicar el cambio de horas de analógico a digital y el funcionamiento de los minutos cuando pasan de y media. ¡No es poca cosa! Compartimos unas fotos de las actividades realizadas en clase.
Una de las situaciones de aprendizaje que más les ha molado este trimestre es la de "Medimos el patio". Por grupos y con una ficha de trabajo, tenían que ir midiendo mobiliario y objetos del patio. Desde bancos, puertas, papeleras, hasta árboles. ¡Fue muy divertido! Se familiarizaron con el uso del metro, reflexionaron a cerca de los objetos que se medían en centímetros y los que, por el contrario, llegaban al metro. ¡Ojito! para distinguir el ancho del largo... ¡Las risas estaban aseguradas!