Partiendo de la base de que todos los días deben ser de la Paz y que en el cole defendemos la resolución pacífica de los conflictos, el diálogo como la solución a los problemas y la amistad como uno de los motores fundamentales en nuestra vida, las actividades fueron numerosas y variadas, tanto a nivel de aula como a nivel de centro.
Hemos trabajado a partir de un diccionario para la paz, parándonos a reflexionar sobre situaciones dónde hemos vivenciado en primera persona la ayuda, la empatía, la inclusión, la oportunidad y la unión.
Por ejemplo: Cuando llegamos de un país extranjero y un/a amigo/a nos ayuda a aprender el idioma, cuando le echan la bronca a un/a compañero/a y no nos reímos porque no nos gustaría estar en su lugar, unirnos para trabajar en equipo y sacar adelante una tarea...
Siendo Centro Referente de UNICEF, realizamos una actividad muy interesante donde cada uno teníamos que identificar los diferentes personajes o roles que tomamos cuando nos relacionamos con nuestros iguales:
Todos llegamos a la conclusión de que tenemos un poco de cada, pero hay uno de los personajes con el que nos identificamos más.
También, como no puede ser de otra forma, abordamos la actividad propuesta a nivel de centro. La ESO preparó un mural y un árbol de los deseos para la paz y contribuimos a ello con la preparación de unas palomas donde escribirmos qué queríamos conseguir para construir un mundo mejor: que no se excluyera a nadie, que se acaben las guerras,...
Llegado el día, bajamos a colocar nuestra palomas en el árbol. ¡Casi hay que pedir vez!
No sin antes decorarlas y darles un puntito de color.
Y por último, a pesar del aire y del frío, el CPI Maestro Monreal bailó y cantó con mucha energía y esmero: "Bajo el mismo sol". Gracias a SuperLaura por su trabajo continuo y por amenizar cada acto escolar. ¡Menuda profe de música tenemos!
¡Estuvimos todos eh! Aunque el recuento y la búsqueda de los globos que salieron volando fue deporte de alto riesgo. JAJAJA Nosotros acabamos el baile con todos los globos. ¿Suerte o responsabilidad? Lo segundo, claro.