En este microrrelato del año 2023, Se narra un momento de epifanía académica en un salón de preparatoria, donde el rigor de las matemáticas se entrelaza con las grandes preguntas de la existencia humana.
En aquella ocasión, el maestro Evaristo explicaba dos métodos para resolver ecuaciones de segundo grado a sus alumnos de Preparatoria. El pizarrón era algo así como un cuaderno de notas de Isaac Newton, o quizás, era lo más parecido al borrador de la teoría de la relatividad general de Albert Einstein. De pronto Pedro, —Una de las mentes más hambrientas de aquel salón de clases— lanzó una profunda e inquietante pregunta sobre el cosmos: ¿Maestro, estamos solos en el universo? El Maestro sonrió al instante, y con entusiasmo estacionó sus pasarelas algebraicas en un abismo temporal.
— Mira Pedro, aún no contamos con alguna prueba convincente que nos permita llegar a la conclusión de que sí o de que no. Podemos poner explicaciones sobre la mesa, pero serán las evidencias las que nos permitan hallar el horizonte más admisible. Lo que si podemos hacer es un ejercicio de reflexión: Imagina que en este momento vemos una hormiga en el aula escolar, sí relacionamos nuestra escuela con el universo y al salón de clases con el sistema solar, entonces esa hormiga representaría a la raza humana, por lo tanto, cierta probabilidad nos sugiere que debe haber más hormigas por ahí.
JOSÉ DE JESÚS CAMACHO MEDINA