En este microrrelato del año 2023, Se presenta una conmovedora reflexión sobre el reencuentro y la persistencia de la nobleza individual frente a las etiquetas sociales y el paso del tiempo.
"Cachito", —Como le decíamos de cariño la palomilla del barrio donde crecí—, era el niño más pequeño y tierno del grupo de amigos que jugábamos futbol en aquellos años de cálida infancia, su voz tierna y dulce era como una rendija por donde se infiltraba algún tipo de música celestial. Después de quince años, ayer lo volví a ver. A escasos diez metros, nuestras miradas lograron alinearse, y sin ningún problema logré identificar ese rostro tan familiar que hoy lleva consigo los rastros del tiempo y un tatuaje que se prolonga desde su cuello hasta su mejilla derecha. Me acerqué con entusiasmo, y con alegría nos saludamos afectuosamente. Me dijo que le daba mucho gusto coincidir y que yo le manifestara mi estimo y amistad. También me confesó que de pronto sufre discriminación por parte de muchas personas, que al ver su tatuaje intentan denostarlo o menospreciarlo. Nos despedimos con la promesa de volver a reunir a la palomilla para una nueva reta de fútbol después de tantos años. A mi me pareció el mismo "Cachito", tan noble como cuando era un niño.
JOSÉ DE JESÚS CAMACHO MEDINA