Este árbol seco habita los bosques áridos en una amplia área de la zona centro-sur de Sudamérica.
En Argentina, se produce naturalmente. Es considerada una especie heliófila (precisa de la luz directa del sol para desarrollarse) y pionera, puede crecer en suelos inundables y salinos, muy tolerante a la sequía y al frío. Frecuente a la orilla de lagunas, bañados y ríos.
Se distribuye en una amplia región abarcando Argentina (espontáneamente en bosques de tala y bosques de chañar del centro, Cuyo y del norte del país, hasta Buenos Aires), Bolivia, Chile, Perú, Paraguay y Uruguay.