🗓️ 01 de marzo de 2025
📍Por: Jose Luis Peña
🎙️Gestor de Comunicación Comunitaria
– IDEC
🗓️ 15 junio 2025
En el marco del segundo Boletín Semestral IDEC en Movimiento, celebramos un hito profundamente significativo para IDEC Regional Bogotá, Soacha y Tolima y para las comunidades que hacen posible la educación popular en territorio: la ceremonia de grado de 12 personas de la Escuela Popular y Comunitaria HEKIMA, un proceso que inició a comienzos del 2025 bajo el horizonte de la dignidad, la justicia social y la transformación territorial.
La Escuela de Validación Hekima abrió oficialmente sus puertas los días 15 y 22 de febrero de 2025, respondiendo a una necesidad urgente: brindar una oportunidad real a jóvenes y personas adultas que, por razones estructurales, no habían logrado acceder o culminar sus estudios en el sistema formal.
Con presencia en territorios como Ciudad Bolívar (Brisas del Volador), Rafael Uribe Uribe (CEDECO Palermo Sur) y Suba (Colegio José María Velas – La Toscana), Hekima se consolidó como un espacio educativo profundamente humano, territorial y transformador.
Su objetivo fue claro desde el inicio: garantizar el proceso de validación por ciclos —desde primaria hasta secundaria— a través de metodologías participativas y respetuosas de las trayectorias de vida. Pero su horizonte fue más allá del logro académico: formar sujetos políticos, conscientes de su dignidad y capaces de incidir en la transformación social de sus comunidades.
Este proceso solo fue posible gracias a la articulación con un amplio tejido de organizaciones y voluntades: la Parroquia Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, la Fundación Mamá Sara, voluntarios de distintas disciplinas, instituciones educativas como las Universidades Nacional, Distrital y Minuto de Dios, el Instituto Andre Michelin y las Hermanas Apostolinas del Sagrado Corazón de Jesús.
Juntas, estas alianzas hicieron tangible el derecho a la educación para quienes históricamente han sido excluidos del sistema escolar.Como señala la educadora popular Claudia Korol, “educar es hacer política de vida en los márgenes del olvido”. Hekima nació precisamente allí: en los márgenes que hoy se convierten en centros de esperanza, comunidad y resistencia.
Meses después, ese camino sembrado en febrero floreció en una ceremonia profundamente emotiva: 12 personas —de Suba, Rafael Uribe Uribe y Ciudad Bolívar— culminaron con éxito su proceso de formación. Mujeres y hombres de diferentes edades, oficios y trayectorias que hoy sostienen con orgullo un logro que simboliza lucha, constancia y futuro.
La estrategia de emprendimiento comunitario, que acompañó transversalmente el proceso, permitió que este espacio educativo fuera más allá del aula: promovió autonomía, arraigo, autoestima y capacidad de proyectar sueños colectivos.HEKIMA se reafirma así como un proceso donde se teje país desde los barrios, desde las resistencias cotidianas y desde la convicción de que la educación popular dignifica, fortalece y transforma.
En la ceremonia, familias, docentes, acompañantes y comunidad celebraron juntas, recordando que la educación es, ante todo, un acto de esperanza. Como decía Paulo Freire —cita que ha acompañado a Hekima desde el inicio—:“La educación no cambia el mundo; cambia a las personas que van a cambiar el mundo.”
HEKIMA demostró que los territorios también educan, que el aprendizaje comunitario siembra futuro y que la validación académica es un derecho que dignifica vidas.
Graduarse es un acto de esperanza.
Cumplir los sueños es un derecho conquistado con esfuerzo.
Seguimos caminando juntas y juntos. Porque la educación popular sigue —y seguirá— en movimiento.