CAMINO
IGNACIANO.
CAMINO
IGNACIANO.
🗓️ 04 de abril de 2025
📍Por: José Luis Peña
🎙️Gestor de Comunicación Comunitaria – IDEC
Por segunda vez consecutiva, la Estrategia de Comunicación Comunitaria de IDEC Bogotá, Soacha y Tolima acompañó con alegría, sensibilidad y compromiso la experiencia del Camino Ignaciano, un espacio que se ha consolidado como un hito formativo y espiritual para los y las jóvenes del Movimiento Juvenil Huellas.
La jornada se desarrolló en el imponente y simbólico Parque Entrenubes, en la localidad de San Cristóbal, un territorio donde la ciudad y la naturaleza se abrazan y que fue escenario perfecto para esta travesía de interioridad, comunidad y espiritualidad. Allí, entre senderos de montaña y paisajes vivos, los y las huellistas caminaron reconociendo en cada paso la posibilidad de transformación personal y colectiva.
Inspirado en el Camino de Santiago y animado por la espiritualidad ignaciana, este peregrinaje es mucho más que un recorrido físico. Es un llamado a detenerse, a escuchar el corazón, a reconocer la presencia de Dios en lo cotidiano y a renovar el compromiso con el cuidado de la Casa Común. Bajo la guía de la Pastoral de Fe y Alegría y la Red Juvenil Ignaciana, participaron jóvenes de las etapas Verdes, Azules I, Azules II y Doradas, junto con los postulantes a la Compañía de Jesús.
A través de reflexiones, dinámicas, oración, contemplación de la naturaleza y momentos de silencio, las y los jóvenes tejieron un espacio de espiritualidad profunda, en el que también florecieron la amistad, la escucha y el reconocimiento mutuo. Cada paso fue, como dice la espiritualidad ignaciana, una forma de buscar y hallar a Dios en todas las cosas.
Desde la estrategia de comunicación comunitaria de IDEC, no solo acompañamos la logística y el registro de la jornada. Estuvimos presentes con mirada atenta, escuchando las emociones que brotaban en los rostros, las conversaciones entre senderos y los silencios compartidos. Esta es la segunda vez que IDEC participa en el Camino Ignaciano, lo cual reafirma nuestro compromiso con narrar estos procesos como parte esencial del camino educativo y político que sostenemos en los territorios.
Como decía Paulo Freire, “la educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”. Por eso, cada paso registrado, cada testimonio recogido y cada imagen compartida se convierte en semilla de transformación. Porque narrar también es resistir y dignificar.
La experiencia tuvo como eje transversal el cuidado del medio ambiente, entendido como un acto de fe, justicia y corresponsabilidad. Caminar por el Parque Entrenubes no fue solo una excursión: fue una peregrinación hacia la conciencia ecológica, una forma de volver a ver la vida como sagrada y de entender que la espiritualidad se encarna en el territorio.
En una Colombia herida por la desigualdad y la desconexión con la naturaleza, experiencias como el Camino Ignaciano se vuelven vitales para reencantar la esperanza y formar jóvenes que no solo creen, sino que actúan con convicción y propósito. De esta manera, celebramos la posibilidad de seguir caminando junto a los y las jóvenes que creen en un mundo más justo, espiritual y sostenible. Agradecemos la confianza de quienes hicieron posible este encuentro y renovamos nuestra intención de seguir narrando lo que transforma.
¡Revisa la galería de la experiencia del Camino Ignaciano!