Para el hombre, es una necesidad explicarse su procedencia. Por ello, desde siempre la humanidad se ha preguntado cómo apareció la vida en la Tierra, y se han ido dando respuestas hipotéticas que han sido aceptadas o rechazadas a lo largo del tiempo.
3.6.1. ORIGEN DE LA VIDA EN LA TIERRA: TEORÍAS
Todas las sociedades han dado explicaciones mitológicas acerca del origen de la vida en nuestro planeta. El Génesis, en la Biblia, relata la creación, ejecutada por un ser sobrenatural y realizada en seis días.
Aunque ahora nos produzca una sonrisa, esta fue la teoría que desde la antigüedad (Aristóteles, en la antigua Grecia) y hasta mediados del siglo XIX, tuvo más aceptación.
Según esta teoría, la vida podía brotar espontáneamente de la materia orgánica en descomposición. Si dejamos que un trozo de carne se pudra, por ejemplo, pronto estará lleno de gusanos. ¿Qué más evidencia se necesita? Del mismo modo, se creía que ranas y salamandras procedían del lodo, las moscas, de la fruta podrida, las pulgas, de la arena, y así sucesivamente.
Pero fue Louis Pasteur, microbiólogo francés, quién a mediados del siglo XIX demostró la imposibilidad de la generación espontánea.
Según esta hipótesis, la vida se ha generado en el espacio exterior, y viaja de unos planetas a otros y de unos sistemas solares a otros.
3.6.2. LA HIPÓTESIS DE OPARÍN
¿Cuándo y cómo aparece la primera vida en la Tierra? La hipótesis más aceptada la expuso en 1924 el bioquímico ruso Alexandre Oparin y más tarde fue apoyada por el experimento de Stanley Miller.
Esta hipótesis afirma que la vida se generó de forma espontánea gracias a las particulares condiciones que hubo en las primeras etapas de la historia de la Tierra, hace 4.000 millones de años.
Cuando se formó la Tierra los gases que constituían la atmósfera primitiva (metano, amoniaco, nitrógeno, vapor de agua, etcétera) eran distintos de los actuales. La mezcla de estos gases, expuesta a la radiación solar y a las descargas eléctricas de las constantes tormentas, originaría moléculas orgánicas.
Se cree que en este lago de Yellowstone, el cual tiene ausencia de oxígeno y altas temperaturas, es similar al ambiente de los mares de la Tierra primordial
Estas primeras moléculas quedarían atrapadas en las charcas de agua poco profundas formadas en el litoral del océano primitivo formando una especie de sopa de moléculas orgánicas.
Experimento de Miller
En 1953, Miller simuló las condiciones de la supuesta atmósfera primitiva (una mezcla de metano, amoniaco, hidrógeno y vapor de agua) en el laboratorio y la sometió a descargas eléctricas (simulando tormentas atmosféricas). Obtuvo moléculas orgánicas, como aminoácidos (con los que se pueden formar proteínas), urea y ácidos grasos.
El experimento de Miller demuestra que, a partir de materia inorgánica, se obtiene la materia orgánica imprescindible para originar la vida.
3.6.3. EL ORIGEN DE LAS CÉLULAS. LOS ESTROMATOLITOS
Este es el mayor hueco en nuestro conocimiento de la evolución de la vida. Actualmente no sabemos cómo se formó la primera célula, pero suponemos su aspecto basándonos en los fósiles más antiguos, datados en unos 3.500 millones de años.
Los estromatolitos (o alfombras de piedra) son estructuras estratificadas de formas diversas, formados por la captura y fijación de partículas de carbono por las cianobacterias (bacterias que realizan la fotosíntesis) en aguas someras que, en la fotosíntesis, liberan oxígeno y retiran de la atmósfera grandes cantidades de dióxido de carbono, que emplean en la construcción de los estromatolitos. Son los organismos vivos más antiguos del planeta, y se cree que son los primeros seres vivos de la Tierra y los responsables de la oxigenación de la atmósfera.
Estromatolitos actuales en la Bahía Shark, Australia.
3.6.4. TEORÍAS SOBRE LA EVOLUCIÓN: LAMARCK
A las preguntas de cómo se originó la vida sobre la Tierra y cómo se ha llegado a la diversidad actual, todas las civilizaciones han intentado dar respuesta. Casi siempre, estas respuestas han estado directamente relacionadas con las religiones. Las diversas teorías propuestas a partir del siglo XVIII son las más interesantes.
Empezaremos con el naturalista francés Jean Baptiste de Lamarck, (1744 – 1829. Según su teoría (llamada “lamarckismo”) los seres vivos tienden a ser lo más complejos posible por el uso más o menos eficaz de los órganos: cuanto más se use, mayor y mejor será el órgano, y si no se usa, se atrofiará. Según el lamarckismo, el paso de padres a hijos de esas modificaciones en los órganos se hace directamente, por herencia. Por ejemplo, la tendencia de los herbívoros por comer las hojas más altas hará que el cuello se estire, de forma que tras varias generaciones surge la jirafa.
El error básico de esta teoría, la herencia de los caracteres, quedó claro pronto, y tras la propuesta por Darwin fue desechada tal y como se formuló.
3.6.5. VARIABILIDAD Y SELECCIÓN NATURAL: DARWIN
Charles Darwin (1809-1882) propuso una serie de teorías en su libro El origen de las especies, publicado en 1859, que explicaba la modificación de órganos en los seres vivos y su transmisión de padres a hijos de forma totalmente distinta. Su teoría, formulada al mismo tiempo aunque por separado a la de Alfred Russell Wallace (1823-1913), se basa en estas ideas clave:
Los individuos no son exactamente iguales, sino que varían y esas variaciones se transmiten de padres a hijos: variabilidad. Esas variaciones se producen al azar, no son debidas al medio, y unas beneficiarán al individuo y otras le perjudicarán.
En el medio natural se engendran más individuos de los que pueden sobrevivir: lucha por la supervivencia.
Los individuos que mejor partido sacan del medio natural viven más y tienen más descendientes: selección natural.
La selección natural actúa produciendo distintas razas más favorables a cada entorno, y posteriormente nuevas especies a partir de ellas: especiación.
Según Darwin, todos los seres viven en un entorno específico donde hay que buscar comida y cobijo, evitar a los depredadores y tratar de reproducirse. Aquellos individuos que mejor lo hacen están más adaptados a las condiciones de vida de ese entorno, y logran reproducirse más, de forma que la siguiente generación está mejor adaptada.
Actualmente es la única teoría aceptada universalmente por el mundo científico para explicar la evolución, y tiene tras ella la comprobación de cientos de hallazgos biológicos y genéticos