BUEN USO RECURSOS DIGITALES
Actualización: 09/12/2025
Actualización: 09/12/2025
El uso de la plataforma de vídeos de Youtube se ha generalizado en nuestra vida diaria, incluido el ámbito escolar.
Consideraciones según el sector de la comunidad educativa que debemos tener en cuenta:
Vídeos con violencia, lenguaje inadecuado, ideologías extremas, estereotipos o material no apto para menores.
Recomendaciones automáticas que pueden llevar a contenido no relacionado con el propósito educativo.
Anuncios dirigidos o manipulativos.
Dificultad para distinguir entre contenido educativo y contenido publicitario, sobre todo en edades tempranas.
Vídeos con información falsa o poco rigurosa.
Contenidos que no citan fuentes, exageran o promueven bulos.
Comentarios, likes o historial que pueden rastrear hábitos o preferencias.
Posibilidad de que el alumnado publique vídeos con información personal sin ser consciente de las consecuencias.
Comentarios ofensivos en vídeos publicados por los estudiantes o en canales educativos de la escuela.
Reacciones negativas que afectan a la autoestima o participación.
Acceso rápido a vídeos de entretenimiento que pueden desviar la atención.
Uso no supervisado durante actividades que requieren concentración.
Reproducción de comportamientos o actitudes que no son adecuadas para el entorno escolar.
Normalización de retos peligrosos, bromas pesadas o discursos polarizantes.
Presentación parcial o ideologizada de ciertos temas.
Falta de diversidad de voces y perspectivas.
YouTube cambia constantemente las recomendaciones, lo que dificulta controlar lo que ven los hijos.
Incluso con supervisión, los menores pueden acceder a vídeos no adecuados mediante sugerencias automáticas.
Uso prolongado sin control de tiempos.
Impacto en rutinas familiares: sueño, tareas escolares, comunicación en casa, actividad física.
Influencers que muestran comportamientos consumistas, agresivos, sexistas o poco saludables.
Dificultad para que la familia contrarreste estos modelos si el consumo es muy frecuente.
El alumnado puede querer imitar retos que parecen inofensivos pero implican riesgo físico o emocional.
Presión social por participar en modas y vídeos populares.
Anuncios que fomentan compras impulsivas, especialmente juguetes, videojuegos o comida poco saludable.
Riesgo de que los hijos pidan productos asociados a “youtubers” sin un criterio reflexivo.
Muchos menores consumen vídeos en soledad (móvil, tablet, habitación).
Dificultad para detectar cambios de comportamiento, hábitos o gustos influidos por el contenido.
Vídeos con argumentos pseudocientíficos o sesgados pueden influir en los hijos.
Falta de herramientas familiares para contrastar y analizar críticamente lo que ven.
Los menores pueden comentar, dar “me gusta” o subir vídeos sin comprender las implicaciones.
Posible exposición de información familiar: ubicación, hábitos, nombres, imágenes.
Negociaciones diarias por el tiempo de pantalla o por el acceso a ciertos vídeos.
Dificultad para establecer límites coherentes si no hay acuerdo entre los adultos del hogar.
Muchas familias no saben usar YouTube Kids, perfiles supervisados, filtros de contenido o historial.
Esto reduce su capacidad de acompañamiento digital.
Durante la reproducción en clase pueden aparecer vídeos recomendados inapropiados o no coherentes con la actividad.
Riesgo de interrupciones visuales o miniaturas no adecuadas delante del alumnado.
Basar demasiadas sesiones en vídeos puede reducir el tiempo dedicado a metodologías activas y participación del alumnado.
Puede transmitir una imagen de poca preparación docente si se usa como “relleno”.
No todos los vídeos tienen rigor académico; el profesorado puede usar material sin verificar su exactitud.
Difusión involuntaria de datos erróneos en el aula.
Uso de vídeos o fragmentos sin comprobar licencias, copyright o normas de reproducción en el contexto educativo.
Riesgos legales para el centro o el docente.
Si el docente tiene un canal o publica vídeos del aula, puede recibir comentarios inapropiados, críticas o malentendidos.
La línea entre vida personal y profesional puede difuminarse en redes.
Grabar vídeos con alumnos sin autorización de imagen o difundirlos en plataformas públicas.
Guardar historiales o cuentas mal configuradas en dispositivos compartidos del centro.
Interrupciones por anuncios si no se utiliza una cuenta o herramienta adecuada.
Estudiantes que intentan acceder a contenido no relacionado durante la actividad.
Dependencia de internet o de un proyector que puede fallar en mitad de la sesión.
Pérdida de ritmo pedagógico si no hay un plan alternativo.
Dificultad para usar filtros, crear listas seguras, desactivar comentarios o utilizar YouTube Studio.
Escasa capacitación para educar en pensamiento crítico sobre vídeos.
Malentendidos sobre por qué se usa un vídeo concreto en clase.
Preocupación de algunas familias por el tipo de contenido proyectado o por la presencia de sus hijos en grabaciones.
Fortalezas
Aprendizaje visual y multisensorial: facilita la comprensión de conceptos complejos mediante imágenes, animaciones y ejemplos reales.
Alta motivación: el formato vídeo resulta atractivo y cercano al alumnado.
Acceso a múltiples perspectivas: vídeos de distintas fuentes, países y enfoques.
Aprendizaje autónomo: permite revisar contenidos a su ritmo y volver a ver lo que no entienden.
Conexión con la vida real: muestra situaciones auténticas, experimentos, testimonios o procesos en acción.
Inclusión educativa: útil para alumnado con dificultades de lectura o con estilos de aprendizaje visual.
Oportunidades
Educación en pensamiento crítico: analizar fuentes, veracidad y mensajes ocultos.
Desarrollo de competencias digitales: búsqueda responsable, selección de información y uso ético.
Creación de contenido: vídeos propios para explicar proyectos, ideas o procesos.
Trabajo cooperativo: elaboración conjunta de guiones, presentaciones o análisis.
Ampliación del aprendizaje: tutoriales, experimentos, documentales y contenidos de extensión.
Fomento de la creatividad: retos audiovisuales, storytelling o presentaciones dinámicas.
Fortalezas
Recurso accesible y gratuito: disponible en cualquier dispositivo con conexión.
Participación en el aprendizaje escolar: permite ver lo que los hijos trabajan y comprender mejor las tareas.
Material complementario: tutoriales, explicaciones y apoyo extraescolar sin coste.
Acerca el mundo al hogar: ciencias, naturaleza, música, cultura, viajes o historia en formato visual.
Flexibilidad horaria: se puede usar en el momento que mejor se adapte a la rutina familiar.
Oportunidades
Educación digital en familia: ocasión para enseñar normas, criterios y hábitos responsables.
Diálogo sobre lo que ven: análisis conjunto de contenidos, valores, modelos y mensajes.
Corresponsabilidad educativa: familias y escuela pueden consensuar recursos y canales fiables.
Participación más activa: acceso a charlas, talleres online y contenido educativo de calidad.
Fomento del aprendizaje compartido: ver vídeos juntos para reforzar la relación, aprender y conversar.
Fortalezas
Recurso accesible y gratuito: disponible en cualquier dispositivo con conexión.
Participación en el aprendizaje escolar: permite ver lo que los hijos trabajan y comprender mejor las tareas.
Material complementario: tutoriales, explicaciones y apoyo extraescolar sin coste.
Acerca el mundo al hogar: ciencias, naturaleza, música, cultura, viajes o historia en formato visual.
Flexibilidad horaria: se puede usar en el momento que mejor se adapte a la rutina familiar.
Oportunidades
Educación digital en familia: ocasión para enseñar normas, criterios y hábitos responsables.
Diálogo sobre lo que ven: análisis conjunto de contenidos, valores, modelos y mensajes.
Corresponsabilidad educativa: familias y escuela pueden consensuar recursos y canales fiables.
Participación más activa: acceso a charlas, talleres online y contenido educativo de calidad.
Fomento del aprendizaje compartido: ver vídeos juntos para reforzar la relación, aprender y conversar.
Fortalezas
Herramienta pedagógica potente: facilita explicaciones, ejemplos reales y visualizaciones complejas.
Versatilidad metodológica: útil para introducir temas, reforzar, ampliar o evaluar conocimientos.
Acceso a recursos actualizados: ciencia, historia, tecnología o actualidad en tiempo real.
Dinamización de clases: videos breves que aumentan la atención y el interés del alumnado.
Ahorro de tiempo: permite mostrar procesos que serían difíciles o lentos de ejecutar en el aula.
Oportunidades
Creación de contenidos propios del docente: vídeos explicativos, píldoras formativas o tutoriales.
Aprendizaje invertido (flipped classroom): el alumnado puede ver vídeos en casa y dedicar la clase a aplicar.
Colaboración entre docentes: compartir listas, materiales y canales educativos de interés.
Inclusión y atención a la diversidad: vídeos adaptados a distintos niveles, ritmos y lenguajes.
Innovación educativa: proyectos audiovisuales, narrativas digitales y creación multimedia.
1. Uso ético, seguro y responsable
Utilizar la plataforma con respeto, sin vulnerar derechos ni privacidad.
Evitar compartir información personal o sensible.
Fomentar un consumo crítico y consciente.
2. Finalidad educativa
Cada uso de YouTube debe estar vinculado a un objetivo pedagógico.
Priorizar la calidad y la veracidad del contenido.
3. Protección de datos
No publicar vídeos que muestren al alumnado.
Mantener las cuentas configuradas de forma segura (historial, privacidad, supervisión).
4. Fomento del pensamiento crítico
Enseñar a identificar fuentes fiables, contrastar información y detectar publicidad o sesgos.
Desarrollar debates/diálogos dirigidos sobre la veracidad del contenido en la read.
5. Comunicación y coherencia
Establecer criterios comunes entre profesorado, familias y centro.
Informar a las familias sobre el uso de vídeos en clase: finalidad, duración, impacto didáctico, utilidad pedagógica.
1. Navegación segura
Utilizar SIEMPRE YouTube Kids o cuentas supervisadas según la edad.
No acceder a vídeos no relacionados con la actividad escolar.
Realizar una navegación supervisada por un adulto.
2. Comportamiento responsable
No publicar, comentar ni dar “me gusta” sin permiso del docente/familia.
Mantener siempre el respeto en interacciones digitales.
3. Desarrollo de competencias digitales
Aprender a distinguir entre contenido fiable y desinformación.
Utilizar listas de reproducción creadas por el docente/familia.
Tomar conciencia de otros recursos digitales y analógicos como fuente de aprendizaje y diversión.
4. Gestión del tiempo
Evitar distracciones: centrarse en la tarea asignada.
Limitar el tiempo de uso, tanto en el contexto escolar como personal/familiar.
Establecer periodos de uso según la edad, necesidad de desarrollo de tareas o aprendizajes, ocio.
5. Creación de contenido
Siempre a partir de un fin escolar o personal a partir de la demanda de un adulto que supervise el contenido.
Si elaboran vídeos para proyectos:
No mostrar datos personales ni imágenes de terceros.
Utilizar música libre de derechos.
Revisar guion, lenguaje y mensajes antes de publicar.
Incluir la autoría de los recursos empleados.
No disponer de una cuenta personal, entregar el producto al adulto responsable para que proceda a su publicación en el contexto seguro donde se pueda visionar el contenido.
Establecer restricciones de privacidad y protección adecuados para el contenido creado.
1. Supervisión activa
Acompañar el uso digital, especialmente en edades inferiores.
Revisar historiales y configurar controles parentales.
2. Diálogo frecuente
Hablar sobre qué ven, cómo lo interpretan y qué opinan.
Preguntar: ¿Quién ha creado este vídeo? ¿Es fiable? ¿Qué mensaje transmite?
3. Establecimiento de límites claros
Fijar horarios y normas coherentes sobre dispositivos.
Evitar el uso de YouTube durante comidas, antes de dormir o sin supervisión prolongada.
4. Modelado positivo
Ver contenido educativo en familia.
Mostrar interés y valorar el uso responsable.
5. Colaboración con el centro
Consultar dudas sobre los vídeos o canales recomendados por docentes.
Compartir con la escuela posibles recursos útiles.
1. Selección rigurosa del contenido
Ver siempre el vídeo completo antes de proyectarlo.
Revisar miniaturas, comentarios y sugerencias.
Priorizar canales contrastados y educativos.
Descarga del contenido para su reproducción en local evitando contenido publicitario y reproducción automática de contenido.
2. Planificación educativa
Acompañar el vídeo de actividades de análisis, reflexión o aplicación.
Integrar los vídeos en metodologías activas (debates, retos, proyectos).
3. Inclusión y accesibilidad
Incluir subtítulos, velocidad ajustable o vídeos alternativos cuando sea necesario.
Seleccionar contenidos apropiados para la edad y nivel.
Seleccionar contenido que presente la diversidad de lenguajes, acentos, culturas, ...
4. Protección de datos
No grabar ni publicar vídeos del alumnado sin autorización.
Evitar mostrar el aula o materiales sensibles en publicaciones.
En caso de querer compartir una producción, utilizar los canales privados de TEAMS (grupo aula); contactar previamente con el DTD del centro para analizar el caso; uso de cuenta institucional supervisada desde el centro.
5. Competencia digital docente
Utilizar listas de reproducción seguras.
Saber configurar vídeos como “no listados” o “privados”.
Enseñar pensamiento crítico y alfabetización mediática al alumnado.
1. Crear un protocolo TIC común
Criterios para selección de vídeos.
Normas para grabación y publicación de contenido.
Uso responsable de dispositivos.
2. Potenciar la formación
Talleres sobre seguridad digital para docentes y familias.
Sesiones sobre verificación de fuentes y derechos de autor.
3. Promover la cultura de ciudadanía digital
Actividades periódicas sobre seguridad, respeto y ética en internet.
Coordinación con equipos de convivencia, orientación y tutorías.
4. Crear canales institucionales estructurados
Publicar solo contenido educativo y seguro.
Evitar personalizar o incluir datos sensibles.