Frente al inminente avance de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación y su creciente uso, aparecen nuevos interrogantes a la escuela y requieren diversificar aquellos soportes sobre los que se alfabetiza. Hablar de "lenguajes" supone pensarlos como códigos, y también como formas culturales que deben ser objeto de reflexión y de producción dentro de la escuela. Incluirlos no significa seguir las modas del mercado o de la economía, sino ampliar la porción de la cultura que la escuela pone a disposición de las nuevas generaciones.
La imagen muestra una lista de los posibles impedimentos del docente al momento de implementar las TIC en el aula.
La actitud docente es muy importante al momento de implementar el uso de las TIC y, sobretodo, la capacitación permanente y significativa.
Alexis Morffe, 2017“…luego de facilitar varios talleres, seminarios y cursos centrados en la temática TIC, considero que la resistencia al cambio en relación a incorporar las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) al proceso de enseñanza-aprendizaje tiene su origen en nuestras propias “actitudes” acerca de estas herramientas y sus utilidades educativas.
Ciertamente, la mayoría de maestros y profesores no son nativos digitales como sus alumnos; sin embargo, aún estos a pesar de convivir cotidianamente con las más variadas plataformas y servicios tecnológicos evidencian resistencia a utilizarlas en su proceso de aprendizaje formal e informal… desperdiciando en el logro de nuestra misión como profesores, privando injustamente a nuestros estudiantes de contenidos, estrategias y actividades de alto valor para el aprendizaje significativo y permanente”.
La escuela “ha soportado la presión de cambio con crisis y contradicciones (Pérez Tornero, José Manuel, 2000 )se ha visto siempre limitada al material con que contaban, que muchas veces, al momento de ser utilizado, ya resultaba ser obsoleto.
“El nuevo siglo requiere un enfoque diferente. Las escuelas y los grupos que se configuren dentro de ellas- tienen que establecer sistemas de comunicación con su entorno y procesar la información del contexto de un modo útil a sus fines y, al mismo tiempo, proyectar sus mensajes hacia afuera. Esto requerirá, un esfuerzo organizativo que tendrá que transformar las categorías y conceptos propios de los sistemas cerrados sobre sí mismos (Pérez Tornero, José Manuel, 2000). Para esto es necesaria la constante formación y capacitación de los docentes encargados de las distintas áreas, que sean capaces de implementar esta nueva forma de la transmisión de la información, y poder hacer frente a estos sujetos que conforman la sociedad del futuro, brindándoles las herramientas y permitiéndoles aprender y aprehender su correcto uso.