Los docentes deben saber qué necesitan exactamente para integrar con eficacia la tecnología en las aulas. Por sí mismas, las TIC no dan lugar a una optimización de la enseñanza-aprendizaje; con el solo hecho de que la tecnología este presente, no significa que los docentes estén preparados para proveer a los estudiantes de las herramientas, conocimientos y competencias necesarios para el siglo XXI. Las escuelas no han desterrado los modelos tradicionales ni han innovado en metodologías.
El sistema educativo se enfrenta en la actualidad al desafío de que los docentes planifiquen una propuesta con TIC a través de tres interacciones de conocimiento: Tecnología, pedagogía y contenidos de las materias. El conocimiento didáctico del contenido, según Shulman es la base sobre la que se construyó el modelo TPACK.
TPACK es un modelo conceptual que ofrece a los docentes, un marco mental para pensar en los diferentes ámbitos del conocimiento relacionados con la enseñanza eficaz y la interacción del conocimiento y habilidades necesarias para la integración efectiva de la tecnología. El TPACK palabra (a veces denominado TPCK) es una sigla que expresa este concepto de los conocimientos especializados necesarios para una apropiación inteligente de la tecnología, por parte de docentes y estudiantes. Los tres dominios, es decir diferentes conocimientos profesionales T-el conocimiento tecnológico, los conocimientos P-Pedagógico, y C-contenido en el conocimiento, son esenciales por derecho propio para la buena enseñanza y aprendizaje. TPACK describe la integración de estos tipos de conocimiento que es esencial para el uso exitoso de la tecnología en las aulas.
Siguiendo el modelo TPACK, se realizó la planificación, teniendo en cuenta principalmente el conocimiento tecnológico, ¿Con qué recursos enseñar? Sabiendo que generalmente el conocimiento disciplinar y pedagógico siempre aparece con énfasis en la práctica docente.
Como fortaleza destaco el entusiasmo que provoca en los niños el uso de las TIC y el uso del lenguaje audiovisual.
Barriga (2013) afirma que la secuencia didáctica es un conjunto de actividades de aprendizaje previstas en la planificación docente cuya estructura orienta la tarea de aprender. Es un punto de partida que constituye una especie de hipótesis de trabajo, pues el desarrollo de cada sesión demandará realizar ajustes de acuerdo con las condiciones y formas de respuesta de cada grupo escolar. La inclusión de las TIC en la planificación dependerá de la manera de reconocer en el uso de las nuevas tecnologías, lo más significativo, es decir, encontrar la forma de aprovechar las nuevas opciones de acceso a la información. La orientación necesaria en su desarrollo se puede obtener por la claridad de la tarea a realizar, esto es, por la elección de un problema o proyecto, y junto a esto, la posibilidad de generar la elección de estrategias de trabajo colaborativo con los alumnos, como puede ser el intercambio y la puesta en común de los hallazgos con respecto a la información obtenida, sea en pequeños grupos o en el grupo completo. Actualmente existe una gran variedad de programas y aplicaciones, que al para integrar efectivamente las TIC en el aula es a través del aprendizaje compartido y colaborativo, esto consiste en aprender con otros y de otros, es decir este hecho permite valorar desde perspectivas educativas, el trabajo que desempeña un sujeto con otros en favor de un aprendizaje determinado, la importancia que se le designa al compartir con otros, abre las puertas para generar estrategias de enseñanza-aprendizaje centradas en el diseño colectivo. Esto sucede cuando aprendemos nuevos conocimientos y habilidades en un entorno integrado dentro del contexto de enseñanza y de modo participativo con otros colegas.
La mayoría de los educadores opinan que las TIC son útiles, pero al momento de incluirlas en la planificación, para llevarlas al aula, se resisten. Prensky, Marc (2001) opina que es más difícil “aprender nuevas maneras de hacer las cosas viejas” que “aprender cosas nuevas”.
Trabajo realizado por los alumnos de 5to grado. Utilizando la herramienta colaborativa Padlet.
Cada alumno aportó el tema específico que le había tocado, para completar el muro.
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación, han sido incorporadas a la educación en la Argentina mediante diferentes programas de Inclusión Digital. Entre ellos podemos nombrar, el Programa Primaria Digital del Plan de Educación Integral, el Programa Conectar Igualdad, etc. Este último, puede mencionarse como el más ambicioso en nuestro país, ya que entregó en diferentes escuelas, equipamiento variado, servidores, antenas de conexión a Internet, entre otros.
Estos programas y decisiones políticas, sin duda son muy importantes y promueven la inclusión de las TIC, para mejorar y garantizar la calidad educativa, que en muchas ocasiones, dejan escapar algunas situaciones de vital importancia que se alejan del objetivo principal. Entre ellas podemos resaltar, el seguimiento en la aplicación de las TIC en las aulas, supervisar la misma en las planificaciones anuales, presentar y gestionar capacitaciones docentes de formación y actualización, incentivos docentes, etc. Otra de las situaciones que merecen especial atención tiene que ver con la parte técnica, estos programas han demostrado en muchos casos, ser deficientes en lo que respecta a soporte técnico. Sin embargo, el problema más importante es el de la conectividad.
Para conocer el porcentaje de aplicación de las TIC en el proceso de enseñanza- aprendizaje, en las áreas curriculares de las escuelas primarias, cómo se las utiliza y cuáles se utilizan con mayor frecuencia, se realizó una investigación, para intentar comprender el fenómeno de la brecha digital de segundo nivel en relación a las competencias digitales para el futuro.
La metodología utilizada fue la aplicación de una encuesta en Google Forms, compuesta por 14 preguntas, a 129 docentes y directivos de nivel primario de la Provincia de Mendoza, cuyas respuestas fueron analizadas y volcadas a gráficos en Microsoft Excel, para la recopilación directa de los datos.
Para concluir decimos que vivimos en un mundo globalizado, en el que los avances tecnológicos inciden directamente en el ámbito escolar, no nos queda otra opción que adaptarnos a lo se viene. No hay posibilidades de cambiar lo que ya cambió. Esta es la era de las tecnologías y como docentes e inmigrantes digitales que somos, debemos sumarnos al cambio y apostar a una nueva manera de trabajar dentro del aula. Los alumnos del siglo XXI ya tienen incorporadas las tecnologías desde que nacen, y no conciben la posibilidad de crecer en ausencia de ellas, por lo que en este punto está nuestro desafío de hacer que los mismos quieran estudiar, con entusiasmo, motivación siendo protagonistas de su aprendizaje. Estos nativos digitales saben mucho sobre celulares, redes sociales, y chats, pero no conocen en absoluto, las tecnologías aplicadas al aula, ahí está nuestro desafío, nuestra creatividad y esfuerzo para aplicarlas adecuada.