En los últimos años, han comenzado a producirse diversos cambios en la educación formal y escolar en todos sus niveles. Estos son producto de la necesidad de innovación que demanda, cada vez más, la sociedad. Como ya sabemos el objetivo de la educación es preparar a los niños para que tengan un futuro productivo y que puedan participar en distintas actividades. Frente a esto, quienes están a cargo de la formación de estos niños y jóvenes se cuestionan cómo crear una nueva cultura de aprendizaje, aquí aparece el aprendizaje disruptivo como una opción que rompe con el modelo tradicional e incluye herramientas que los acercan al manejo de la tecnología y de la creatividad.
La incorporación de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), en forma sistemática e integral a los sistemas educativos, no sólo como un insumo, sino como un elemento disruptivo, que obligue al cambio en las prácticas educativas docentes y en el acercamiento al conocimiento, por parte de los niños y jóvenes, producen cambios, ya que proponen nuevos contextos de oportunidad de aprendizaje para los llamados "nativos digitales", que son aquellos que han nacido y crecido en contacto con las nuevas tecnologías. Estos alumnos piensan y procesan la información de un modo muy distinto al nuestro, aquí es donde se produce la "ruptura".
Como se observa en la imagen, el uso de las TIC contribuye a facilitar enormemente el trabajo de los docentes en torno a los aprendizajes de cada estudiante, mediante el desarrollo de herramientas y aplicaciones que fortalezcan este papel de gestor de procesos de aprendizajes en sus alumnos. el desafío clave es resolver la forma en que el conocimiento (de los estudiantes y sus resultado de aprendizaje) se conecta con nuevas estrategias y metodologías. De ahí que el rol docente será diferente, pero necesario.
Jordi Adell (2012) explica que "el acceso al conocimiento se realiza en todo momento y en todo lugar y, mientras el contexto formal siga ignorando la forma en que aprenden los llamados nativos digitales, seguirán cometiendo un error". Hoy en día, las nuevas tecnologías ingresan al aula, y esto no debe convertirse en una situación aburrida, sino, que los docentes deben generar actividades apasionantes, innovar con ellas (TIC).
Vincular las Nuevas tecnologías a la investigación didáctica, con el fin de propiciar el empleo de las TIC en el salón de clases; y la ya conocida "brecha digital" que significa (para la inclusión de las nuevas tecnologías), un impedimento, porque es necesario contar con infraestructuras y medios económicos que exceden a la labor docente, propiamente dicha. Son las grandes dificultades que enfrentan los docentes, ya que las nuevas herramientas requieren que se conozca tanto su funcionamiento como las posibilidades que ofrecen y su uso adecuado.
Ahora hay diversos programas en línea que permiten el trabajo colaborativo, donde el alumno puede construir su conocimiento a partir de las estructuras que ya posee. La introducción de las nuevas tecnologías en los sistemas educativos es un fenómeno inevitable, que se está haciendo realidad a pasos agigantados. Con mejores políticas educativas y sociales, que disminuyan la brecha digital, no será difícil imaginar que en pocos años cada estudiante tendrá, desde muy pequeño, una fuerte relación de acceso y uso intensivo de medios digitales, mediante dispositivos móviles que lo acompañarán todos los días, en todo lugar, incluso en la escuela.
En el contexto de sociedad donde las TIC tienen una creciente presencia, esto representa una oportunidad educativa inmensa, si los sistemas escolares, las escuelas y los docentes, re formulan su tarea para sacar partido del potencial que ellas ofrecen. Es importante aclarar que ni el docente ni su labor desaparecen con la incorporación de las TIC, sino que le permite construir secuencias didácticas que respondan a las condiciones que experimentan los niños de hoy.