La "Globalización" puede verse como un proceso objetivo e histórico que aparece como resultado del propio avance de la humanidad donde el desarrollo tecnológico ha ido ganando espacio en el mundo; este proceso se refiere básicamente a la creciente integración de las economías de todo el planeta, especialmente la integración que se ha dado a través del comercio y los flujos financieros.
Según Méndez Delgado: “La globalización se vio favorecida por un reordenamiento geopolítico y los últimos adelantos tecnológicos que han tenido lugar en las comunicaciones, la computación, y el transporte entre otros sectores de acelerado desarrollo en la economía actual”. En una sociedad donde los cambios son constantes, es necesario ajustar las temáticas que se originan a partir del fenómeno de la globalización, que cambia el concepto de educación y el rol del docente ya que la tecnología modifica el acceso al conocimiento. La idea de profesor va asociada a la de productor de conocimiento, capaz de construir y por lo tanto fomentar en el estudiante habilidades de creación y producción intelectual, el profesor, debe ayudar al alumno a construir su propio conocimiento sobre la base de buscar y usar críticamente la información. Es decir, es indispensable formar profesionales competitivos, calificados que ayuden a formar alumnos autónomos, que desarrollen capacidades creativas, reflexivas y analíticas.
En el siguiente video se expresan, las características de cada tiempo social y cómo han ido cambiando la sociedad y la vida de las personas con los diferentes avances tecnológicos, fruto de la globalización.
La Sociedad de la Información sucedió a la Sociedad Industrial, producto de los cambios que aparecieron con el surgimiento de la globalización su avance. Si la segunda tenía su fuente económica en la producción de productos a través de las fábricas, la primera tiene su eje central en la creación, recopilación, difusión, modificación y uso de la información y el conocimiento de forma inmediata y llegando a todo el mundo. Luego de la Revolución Industrial, cuyo sustento estaba en la máquina a vapor, y la producción en serie, nos encontramos, con la revolución denominada Sociedad de la información, que tiene como núcleo central la información y nuestra creciente capacidad para gestionarla, especialmente a través de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación).
A finales del siglo XX comenzó a generalizarse el uso de la computadora y la informática en sentido general, ya muchas personas disfrutaban del uso de internet para documentarse. Las TIC forman parte de la cultura tecnológica que nos rodea y con la que debemos vivir. Amplían nuestras capacidades mentales, físicas y las posibilidades de desarrollo social. Cabe destacar que el elemento más importante que integra las TIC es Internet, que no abre las puertas a una nueva era en la que se ubica la actual Sociedad de la información. Internet nos proporciona un mundo en el que podemos hacer casi todas las actividades que hacemos en el mundo real.
Pero la evolución ha seguido sin freno: hoy en día es posible consultar internet desde nuestro teléfono móvil, localizar con GPS la mejor ruta para llegar a una reunión de trabajo, contactar a través de redes sociales-profesionales con expertos que investigan la misma temática, etc. Lo cierto es que las nuevas tecnologías están presentes a nivel personal, social, económico, cultural, político, etc.
La escuela “ha soportado la presión de cambio con crisis y contradicciones… (Pèrez Tornero, 2000)”, pasó de ser el centro del saber a cumplir funciones de asistencia al alumno, con materiales anticuados y enseñanza tradicionalista. Las debilidades de este concepto, se centran en la falta de capacitación por parte de las escuelas, que son quienes, al momento de realizar las grandes variaciones, se ocupan de la reproducción de lo existente y no en la adaptación a los cambios, en la innovación o creación.
Debemos aceptar que “la sociedad de la información, es una sociedad cambiante, caracterizada por la gran influencia de la globalización, entre otras, configurando así nuestras visiones del mundo en el que vivimos e influyendo por lo tanto en nuestros comportamientos (Graells)”